jueves, enero 15, 2009

Copenhague


Una vez fuera del archipiélago de Estocolmo, rumbo S, variando a SW para pasar por el entrecho que conforman el archipiélgo Gotska Sandö con la costa sueca y la isla Gotlan con la de Öland, mucho mas al S; y superada la población de Ottenby en Öland es hora de prepararse y ponernos a la caña para pasar por el estrecho que forma la isla Bornholm, aunque mucho antes dejaremos a estribor la bahía de Karlskrona.

Superado dicho punto, el rumbo es mas bien W ciñiéndonos a la costa, esperando al cabo que conforma Falsterbo. Rumbo N y no tardaremos mucho en ver el puente Öresund, que une Copenhague y Malmö desde el año 2000, y la "Isla de la Sal".

Copenhague es la capital de Dinamarca y se encuentra situada al SE de la isla de Selandia (Sjaelland) que quiere decir "Tierra de focas" y la isla de Amager, entre el Mar Báltico y el estrecho Kategat. Enfrente están Malmö y Landskrona.

En el momento de su fundación (1000 d.C.) se llamaba Havn (muelle en danés). Poco a poco fue cambiando de nombre a La Bahía de los Mercaderes o Mercatorum Portus (Købmandshavn), que pasó a germanizarse como Kopenhagen.

En 1167 se construyó el castillo de Havn por el obispo Absalón (el cual erigió también las catedrales de Roskilde y Lund) y se nombra a la ciudad por primera vez en 1043 como puerto de escasa relevancia. A pesar de ello, los primeros asentamientos datan del 4000 a.C. Curiosamente, hasta el s. XV no pasó a ser parte de Dinamarca.

El situarse en la mayor isla de Dinamarca y al Norte de la mas rica de Alemania ha sido y sigue siendo un revulsivo para su economía, siendo en 1648 la principal ciudad y puerto naval.

Hablar de esta ciudad es hablar de las batallas que ha vivido y no son pocas, sobre todo si nos referimos a sus vecinos suecos, pero sobresale la Batalla de Copenhage de 1801 en la que intervino el vice-almirante Horatio Nelson y la de Agosto de 1807 para impedir la entrega de la flota a Napoleón. Tras estas, el auge se convirtió en declive y pobreza, con un florecimiento del arte, ciencia y literatura.

El III Reich se hizo con el control de Dinamarca entre 1940 y 1945 sin tener ningún apoyo. La Marina Real danesa hundió sus propios barcos para impedir que fueran utilizados por los invasores. La ciudad acabó siendo liberada por los británicos.

Tras la contienda mundial, la ciudad siguió creciendo como núcleo económico de Dinamarca.

Comentaros que el puerto de Copenhague, desde 2001, unido al de Malmö tiene como función principal el destino de grandes cruceros. Por ello es el puerto con mas éxito de Escandinavia y de todos los que dan al mar Báltico.

Pero no termino este post aquí sin hablar de la Sirenita, aquella que con su canto enamoró a un joven pescador y que renunció a su inmortalidad a cambio de tener un aspecto de mujer. Este mito oral se transmitió de generación en generación hasta que el genial Hans Christian Andersen escribió el cuento de La Sirenita tal y como se conoce en la actualidad.

En 1913, un magnate danés de la cerveza, Carl Jacobsen, le encargó al escultor Edgar Eriksen la estatua de la Sirenita. Eriksen se inspiró en el rostro de la bailarina Ellen Price, pero ésta se negó a posar desnuda, por lo que el cuerpo es el de la propia esposa del escultor.

La estatua es de bronce fundido, pesa 175 kg. y mide 1,25 y fue colocada en la bahía el 23 de Agosto de 1913, saludando a los barcos que entran y salen del puerto, y es un punto de visita obligada para todo marino. Se la denomina Den Lille Havfrue (La pequeña Señora del Mar) y se supone que los marineros acudían a ella y le confesaban sus infidelidades durante el viaje.

Por desgracia, y por obras de una panda de vándalos analfabetos, esta preciosa obra ha sido mancillada, mutilada, arrancada, tirada al mar, etc. Parece que no les gusta que esa dulce Sirenita sea el símbolo de la capital de Dinamarca. La suerte es que hay moldes de todas las partes del cuerpo y su restauración siempre es fácil.

15 de Enero de 2009

REDACCIÓN > FERROL

Dos peritos de la Armada que elaboraron un informe sobre el accidente de la fragata “Extremadura”, en el que perdieron la vida un cabo primera y un marinero, testificaron ayer ante el juez togado militar en relación con esos hechos. Según consta en las citadas declaraciones, en ambos casos se indicó que, ante una situación como la que el día de autos se produjo en la fragata, lo conveniente sería buscar la fuente de contaminación “y en el caso de que efectivamente no se detecte la misma, lo que hubiera hecho el declarante habría sido informar al comandante con la recomendación de apagar la caldera”.

Los dos peritos -los capitanes de corbeta José L.F.G. y José I.F. P.A.- indicaron, asimismo, a preguntas de la Fiscalía, que si el remanente de agua existente era el necesario, el apagado de la caldera no debería comportar ningún riesgo.

José L.F.G. manifestó, además, que con los niveles de contaminación existentes en la “Extremadura” el día de la explosión duda que el problema se hubiese solucionado con la extracción en superficie, insistiendo en que lo apropiado sería una extracción de fondo con la caldera apagada.

Por su parte, y preguntado respecto a si fue correcto el proceder del jefe de máquinas cuando dio la orden de no extraccionar en tanto no se alcanzara el nivel de 30 toneladas, José I.F.P.A. manifestó que, a su criterio, pudo haber extraccionado con cantidades inferiores, pero lo que supone es que su intención era tener esa cantidad de agua para el caso de que fuese necesario apagar la caldera.

En la comparecencia de ayer también prestaron declaración el cabo primera Jorge Gago Chao, que fue el que desveló supuestas negligencias en el accidente. Recordó que la noche de autos había pedido en repetidas ocasiones, sin éxito, que se apagasen las calderas de la fragata.

Testificó, asimismo, el teniente de navío Pablo V.S., quien se ratificó en que esa noche no estaba en la fragata ni participó en ninguna reunión antes de que se produjera el accidente.

Con motivo de esta toma de declaraciones, miembros de la Plataforma pola Verdade na Fragata “Extremadura” se concentraron a las 9.30 horas de ayer ante el Juzgado Militar, en la ciudad herculina.

FARO DE VIGO

Oporto abre en junio un moderno acuario que prevé recibir cada año 200.000 visitantes

El proyecto tiene un coste de 10 millones de euros y lo promueve una compañía británica

A. MÉNDEZ / OPORTO La ciudad de Oporto apuesta por el turismo como fuente de ingresos en un año de crisis. De la mano de la compañía británica Merlin Entertainments, inaugurará en junio un gran acuario y centro de ocio frente a la playa de Foz do Douro que prevé recibir 200.000 visitantes anuales. La empresa, segunda en el sector del ocio por detrás de Disney y propietaria de los museos Madame Tussauds y Legoland, ultima con el gobierno portugués los detalles de una inversión de 10 millones de euros por la que pujaron ciudades de toda Europa.
El que será el Sea-Life Centre número 30 dispondrá de 2.200 metros cuadrados de superficie frente a la costa portuguesa y tendrá capacidad para 750.000 litros de agua, en los que se podrán observar a 5.800 criaturas marinas de más de 100 especies europeas y tropicales, destacando el tiburón castaño y de arrecife.
El proyecto fue presentado ayer en Oporto a empresarios y autoridades del país vecino. El director ejecutivo de la red de centros Sea-Life, Glenn Earlam, explicó durante su intervención que una de las razones por las que se escogió la ciudad lusa para ubicar el nuevo parque fue "el entusiasmo y las facilidades" ofrecidas por su gobierno, que espera convertir el equipamiento en una poderosa herramienta para combatir la crisis.
El complejo se construirá en un tiempo récord. Las obras comenzaron a finales de octubre y se prevé su inauguración en junio, para aprovechar la temporada de verano. El parque pretende ofrecer a los visitantes un viaje desde el nacimiento del agua dulce, a través del Duero, hasta el Atlántico, y de allí rumbo a los mares tropicales.
El proyecto nace con vocación educativa. Explicará a los usuarios la repercusión de cada especie en la ecología global y alertará de la importancia de proteger los cetáceos. Éste será uno de los puntos fuertes del nuevo acuario de Oporto, que supone además el inicio de la colaboración entre Sea-Life y la Whale and Dolphin Conservation Society. Desde Portugal, ambas entidades coordinarán el desarrollo de la campaña internacional "Stop Wahling", que defiende la prohibición de la pesca de ballenas.
Con el centro de Oporto todavía en obras, Merlin Entertainments no tiene a corto plazo más proyectos en cartera para la Península, aunque no descarta en el futuro el desembarco en España de alguna otra de sus marcas, o bien un museo de cera o un parque de Lego. Por ahora, su única propiedad en el país es el acuario Sea-Life de Benalmádena, inaugurado en 1995.

miércoles, enero 14, 2009

LXXX crucero del JSE






















Magníficas fotos (solo algunas) cedidas por cortesía del buen amigo Carlos Romero Mateos y tomadas el pasado 10 de Enero en Cádiz. Muchas gracias :)

martes, enero 13, 2009

Post número 1.000


Sí, este es, ni mas ni menos, el post número 1.000 de este, nuestro humilde blog. Digo nuestro por que ya no es mío, sino también de todos vosotros. Es de agradecer que todavía querráis seguirme aguas.

Hay que seguir sobrios, así que no va a correr el grog si es lo que pensábais lo que iba a pasar, jajaja.

(* Queriendo emular a Hugo Pratt con su Corto Maltés paseando por los puertos, yo me he dibujado de la mejor manera que puedo: en forma antropomórfica. Es que soy así, qué se le va a hacer).

Romain Hugault


Hace tan solo unas pocas semanas desde que ha llegado a mis manos la obra de un brillante dibujante francés de nombre Romain Hugault, donde he visto combinar, como nunca se había hecho, la mecánica, la espectacularidad y la realidad en un cómic relacionado con aviones.

Hugault nació el 14 de Junio de 1979 siendo su padre un coronel de la aviación, por ello, es piloto desde que contaba con 17 años y es una apasionado de los aviones de colección. Diplomado en Bellas artes consiguió unos buenos cuartos realizando ilustraciones relacionadas con el mundo de la aeronáutica anunciando salones, exposiciones, eventos, etc., hasta que saltó al mundo de la banda desinée, es decir, el cómic, con cuatro historias enlazadas en un mismo volumen bajo el título de "El último vuelo" en el que las vidas de un kamikaze japonés, un "cowboy" de la USAF, un experto piloto de la Luftwaffe y un piloto francés en el frente ruso se ven unidas y relacionadas al extremo.

A esta obra le siguieron una serie de pin-ups donde, además de aviones, refleja su pasión por el cuerpo femenino y otras dos historietas: "Au de la nuages" y "Le grand duc".

Una maravilla de pinceles, en serio.



13 de Febrero de 2008

M. F. G. > FERROL

Un total de 8.848 personas se acercaron a ver la Exposición Permanente de la Construcción Naval de España (Exponav) en 2008. El público valoró la muestra de Herrerías, que obtiene una puntuación media de 8,37 sobre 10 en los cuestionarios de satisfacción.

Desde que abrió sus puertas el pasado 10 de marzo, Exponav ha conquistado a quienes se acercaron hasta el edificio de Herrerías para conocer los secretos de la construcción de barcos, como demuestra el notable alto con el que califican a la muestra. Según los datos facilitados a este diario por los responsables del museo, 2008 deja un balance de público positivo, con cerca de 900 visitas mensuales de promedio.

La valoración de los visitantes ha quedado patente en los cuestionarios, de carácter voluntario, distribuidos por los organizadores de la exposición. Entre otras preguntas, se pedía a los ciudadanos su opinión sobre los contenidos, la claridad didáctica, las instalaciones o el propio edificio de Herrerías, que fue sometido a una amplia remodelación para acoger la muestra. Aunque no todos los visitantes respondieron a la encuesta, la mayoría de quienes lo hicieron expresó su total aprobación. De hecho, según destacó el comisario de Exponav, José Castro Luaces, más de 4.000 personas, casi la mitad del total de visitantes, otorgó al museo la máxima nota.

Horario >El aspecto en el que se obtuvieron las notas más bajas es el horario de apertura al público, ya que algunos de los encuestados lo consideraron insuficiente. En cualquier caso, el comisario se mostraba satisfecho con el resultado. En la actualidad, el museo puede visitarse entre las 9.30 y las 13.30 horas de martes a viernes, y entre las 10.30 y las 13.30 el fin de semana. El lunes, el centro permanece cerrado.

Con vistas al presente año, los responsables de Exponav ultiman las exposiciones temporales que tendrán lugar en Herrerías. Aunque todavía no está cerrado el programa definitivo, se espera albergar cerca de una decena de exhibiciones.

Por otra parte, continúan los trabajos para abrir al público la primera planta del edificio, donde se ubicarán los fondos del museo que todavía no se han expuesto, en torno al 20% del total. Según indicó Castro Luaces, ya está “prácticamente diseñado” el recorrido de esta planta, y lo que resta es la colocación de las piezas y la redacción definitiva de las explicaciones.

Este nuevo piso acogerá áreas temáticas sobre la tipología de los buques, los astilleros españoles y coloniales, puertos y arsenales, entre otras. También habrá espacio para aspectos auxiliares de la construcción naval, como los equipos de salvamento y amarres, por citar algunos ejemplos. Con la apertura de la nueva planta, cuya fecha aún no se ha fijado, se alcanzará el 100% del espacio expositivo del museo, cuyos fondos fueron valorados en su día en más de 3,5 millones de euros.

Otras obras > También prosiguen las últimas obras pendientes de la rehabilitación del edificio de Herrerías, del siglo XVIII. En estos momentos se concluye la intervención en los antiguos aljibes, donde se ubicarán los nuevos aseos. Además, se trabaja en una rampa de acceso a la primera planta, que facilite el transporte de materiales pesados, según explicó el comisario.


lunes, enero 12, 2009

10 kronor de Suecia de 1968

Reino de Suecia

10 kronor

1968





Anverso de un billete de 10 kronor de Suecia de 1968.

Reverso de un billete de 10 kronor de Suecia de 1968.

Este ejemplar está dominado por tonos azules y rojizos.

En el anverso la alegoría al tercer centenario del Sveriges Riksbank es dominante, reuniendo elementos típicos del mismo.

En su reverso se nos ofrece una mirada a la Suecia del s. XVII y al Sveriges Riksbank, rodeado de gentes de distinta naturaleza y, al fondo, entre las calles, se pueden vislubrar los mástiles de los barcos que, seguramente, fueron la base para su creación y crecimiento.

El Sveriges Riksbank o Banco de Suecia es el banco central del Reino de Suecia y, además, el mas antiguo del mundo de los denominados Centrales, sito en Estocolmo, siendo el encargado de acuñar la corona sueca (como el Banco de España a través de la FNMT no hace tanto tiempo).

El Riksbank, cuando se fundó, se denominaba Stockhomls Bank o Banco de Palmstruch (1656).

En el mismo año de emisión de este billete, se creó el Premio del Banco de Suecia de ciencias económicas en memoria de Alfred Nobel ("Nobel de economía")
(en sueco Sveriges Riksbanks pris i ekonomisk vetenskap till Alfred Nobels minne). Este premio no es sufragado por la Fundación Nobel, sino por el propio Banco de Suecia, aunque la cantidad es la misma. En 2007 ya se dotaba en 10 millones de coronas suecas.


Las imágenes de billetes expuestas en esta web pertenecen a billetes de mi colección privada.

12 de Enero de 2009

El Ayuntamiento de Cádiz estaría conforme con la petición de que el buque salga en 2010 de San Fernando, siempre que haga escala en el puerto gaditano

N.H. / Cádiz | Actualizado 09.01.2009 - 01:00

La decisión dependerá del Ministerio de Defensa, pero en caso de que se respondiera en positivo a la petición de San Fernando de que el año que viene el Juan Sebastián de Elcano salga de La Carraca, el Ayuntamiento de Cádiz no se opondría. Eso sí, como condición pondría que el buque-escuela hiciese escala en la capital antes de partir hacia América.

La solicitud ha partido del alcalde de la localidad vecina, Manuel María de Bernardo, y responde a una petición excepcional con motivo de la conmemoración del Bicentenario de Las Cortes de 1810 que celebrará la ciudad. Lo que se pretende es que en 2010 el Elcano, en lugar de salir desde el puerto de Cádiz para emprender su crucero de instrucción de guardamarinas, zarpe desde el Arsenal de La Carraca, en San Fernando. Esto para que sirva de homenaje y punto de arranque de las conmemoraciones del mencionado bicentenario.

El alcalde de San Fernando, que ya lo solicitó mediante un escrito en septiembre al almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, insistió en la idea el pasado miércoles cuando se entrevistó con el comandante del bergantín, el capitán de navío Francisco Javier Caramelo. Una petición de la que sin embargo aún no saben nada ni en la Subdelegación Provincial de Defensa ni en el Mando de Acción Marítima de Cádiz, consultados ayer por este periódico.

Precisamente el buque se encuentra estos días en la capital gaditana desde donde el próximo martes 10 de enero partirá, como es tradicional, para iniciar su travesía de instrucción número 80. Este año, con una novedad, con la remodelación completa del mascarón de proa del barco, y así, con una nueva copia de la diosa romana Minerva que lo corona.

En este crucero embarcarán 34 guardamarinas que realizarán su cuarto año de carrera a bordo, donde cursarán asignaturas especialmente dirigidas a su formación marinera y profesional. No hay que olvidar que son un total de 184 días de crucero de los que 138 los pasarán en el mar, durante los que harán escala en Santa Cruz de Tenerife, Brasil, Trinidad y Tobago, Estados Unidos, Colombia, Cuba, México y Las Bermudas.

La dotación que acompañará a los marineros en formación está compuesta por un total de 18 oficiales, 22 suboficiales y 149 marineros, de los que 22 son mujeres, todos ellos procedentes de distintos puntos de la geografía nacional.


viernes, enero 09, 2009

Escuadrilla de Sirenas (13): Natalia Vodianova (II)


La topmodel rusa Natalia Vodianova

La mirada dulce y cautivadora de nuestra teniente de navío de 1ª clase de la III División nos da la bienvenida de la Escuadrilla en el 2009.



jueves, enero 08, 2009

Estocolmo


No es fácil navegar entre la infinidad de islas que conforman el archipiélago de Estocolmo (la ciudad ya son 14 islas), y menos cuando el mar está helando.

Estocolmo es, como bien sabéis, la capital de Suecia siendo la sede del Gobierno y del Parlamento, a la vez que la residencia del rey Carlos XVI Gustavo. Se asienta en la isal de Stadsholmen, entre el lago Mälaren y el Báltico y posee 57 puentes, por algo se la denomina la Venecia del Norte, aunque, si no me equivoco, le gana Hamburgo.

Posee una comunicación excelente con ciudades bálticas como Helsinki, Copenhague y otras de Alemania y Polonia.

Se la menciona por primera vez hacia 1252, cuando solo estaba formada por la isla de Gamla Stan y fundada por Birger Jarl como baluarte defensivo.

Gracias a las buenas relaciones con Lübeck (si recordáis estuvimos en su bahía) forma parte d ela Liga Hanseática y hacia 1289 ya es la ciudad mas grande Suecia con unos 6.000 habitantes hacia el s. XV, siendo en 1419 cuando se la proclama capital.

Fue testigo de grandes batallas como la de Brunkeger (1471) contra el rey danés Cristian I y el "Baño de samdre de Estocolmo" ordenado por Cristian II de Dinamarca (1520).

En 1521, comienza la era Vasa y la expansión de Estocolomo, hasta su caída tras la Gran Guerra del Norte, pero manteniendo la capitalidad.

En 1628 zozobra el navío Vasa zozobra y su museo ya lo vimos en un vídeo que os puse hace un tiempo.

En el s. XIX su declive es notable ante la influencia de Norrköping y la emergencia de Gotemburgo hasta mediados de siglo con la industrialización de la capital y la afluencia de inmigrantes.

Ya en el pasado siglo se rehabilita y se reconstruye, dotándose de modernidades como el metro.


8 de Enero de 2008

DIARIO DE FERROL

El buque escuela “Juan Sebastián de Elcano” inicia un nuevo crucero de instrucción

REDACCIÓN > FERROL

El buque escuela “Juan Sebastián de Elcano” zarpará el próximo 10 de enero del puerto de Cádiz para realizar un nuevo crucero de instrucción, según ha informado el Ministerio de Defensa. Con éste, serán ochenta los viajes de este tipo realizados por el navío.

El jefe de Estado Mayor de la Armada, el almirante general Manuel Rebollo, presidirá la despedida del buque, a cuyo mando está el capitán de navío Francisco Javier Romero Caramelo. En este crucero embarcarán 34 guardimarinas de la promoción número 410 de la Escala Superior del Cuerpo General y de la 140 de la Escala Superior de Infantería de Marina. En total, los alumnos, que realizarán parte de su cuarto año de carrera a bordo, pasarán en el buque 184 días.

Según los datos de la Armada, la dotación de la embarcación está compuesta por 18 oficiales, 22 suboficiales y 149 marineros de ocho comunidades autónomas, incluida Galicia, así como de otros países latinoamericanos. Entre ellos hay, además, 22 mujeres y cinco funcionarios civiles.

Ruta >En este crucero, el “Juan Sebastián de Elcano” se desplazará hasta Fortaleza, en Brasil, donde permanecerá entre el 10 y el 15 de febrero. De allí irá a Puerto España,. en Trinidad y Tobago, donde estará atracado del 3 al 7 de marzo.

Las siguientes paradas serán: San Juan de Puerto Rico, del 14 al 19 de marzo, Galvenston (EEUU), del 3 al 8 de abril, Cartagena de Indias, del 22 al 28 de abril, y La Habana, del 8 al 13 de mayo. Por último, hará escala en Veracruz, del 21 al 26 de mayo, en Pensacola (EEUU), del 3 al 9 de junio, y las Bermudas, del 21 al 23 de junio, antes de volver a Marín, el 13 de julio.


miércoles, enero 07, 2009

Boletín de Enero de 2009 de la Fundación "Letras del Mar"

FUNDACIÓN LETRAS DEL MAR

¡Ay del pobre marinero

que en tierra se deja el alma,

y pasa un mes y otro mes

cruzando la mar salada!

POPULAR



SOLTANDO AMARRAS

PEOR PRESUPUESTO Y MEJOR FRAGATA

Iniciamos una nueva travesía en la que tenemos que hacer frente a 365 singladuras complicadas para todos los bolsillos: el comercio marítimo sufrirá directamente en sus carnes la travesía de la crisis que aún nos queda por delante; la Armada, ante los recortes de fondos en el presupuesto del 2009, ve amenazada su operatividad, no obstante tener que afrontar nuevas misiones como la de combatir la piratería en las costas somalíes; la merluza tendrá que pedir permiso especial a nuestros bolsillos, para llegar a las mesas de los comedores; y los navegantes deportivos tendrán que darle duro al remo y a la vela para ahorrar combustible.


La industria de cruceros, ante una oferta floreciente, verá reducida la demanda; y la literatura será una buena terapia alternativa para nuestras necesidades de ocio. Recordemos a Enrique Jardiel Poncela que señaló: “no hay mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas”, algo que viaja en el fondo del baúl de nuestros recuerdos, como ha viajado, durante las 365 singladuras que hemos dejado tras la estela dibujada por el 2008, la figura de uno de los marinos más ilustrados de todas las épocas: Cesáreo Fernández Duro, capitán de navío y académico, cuyo centenario cayó en el más absoluto de los olvidos para el Instituto de Historia y Cultura Naval.


ROBERT LOUIS STEVENSON Y SU ISLA DEL TESORO

Stevenson tenía 30 años cuando comenzó a escribir La Isla del Tesoro, que sería su primer éxito como novelista. Los quince primeros capítulos fueron escritos en 1881, en la escocesa Braemar. Era un verano tardío, frío y lluvioso y el escritor estaba de vacaciones en una casita en el campo. Su joven hijastro Lloyd pasó los días lluviosos pintando con acuarelas y, recordando aquellos tiempos, escribió: “...ocupado con una caja de acuarelas acerté a hacer un mapa de una isla que yo había dibujado. Stevenson entró y, apoyándose sobre mi hombro escribió "La Isla del Tesoro" en la esquina superior derecha! . Tres días después Stevenson había escrito los tres primeros capítulos, leyendo cada uno en voz alta a su familia que añadió sugerencias. Lloyd insistió en que no hubiera mujeres en la historia. Dos semanas más tarde, un amigo, el doctor Alexander Japp, llevó los primeros capítulos al editor de la revista Young Folks, que estuvo de acuerdo con publicar un capítulo semanal. Stevenson escribió capítulo por día durante una quincena, luego anduvo escaso de inspiración. Cuando llegó el otoño, los Stevenson viajaron a Londres, Robert tenía un problema crónico en los bronquios y, preocupado por cumplir los plazos, viajaron en octubre a Davos, Suiza, donde la interrupción del trabajo y el aire limpio de la montaña hicieron maravillas, siendo capaz de seguir a razón de un capítulo por día, terminando pronto la novela. A partir de este momento su nombre se unió para siempre a los piratas con mapas, goletas negras, islas tropicales, y marineros con una sola pierna con loros sobre sus hombros. El mapa del tesoro con una X que marca la posición del botín enterrado se convirtió en uno de los apoyos más familiares de este tipo de narraciones, y el término "La Isla del Tesoro" ha pasado a la lengua como una frase común; a menudo usada como título para juegos, paseos o lugares.


En una carta después de la publicación de La Isla del Tesoro Stevenson escribió a un amigo: "Ahora tengo que hacerte una confesión. Fue la imagen de tu fuerza mutilada y autoridad que engendró a John Silver El Largo... la idea del hombre mutilado, gobernando y temido por el sonido [solo la voz], completamente fue tomada de ti". Stevenson nunca había tropezado con un verdadero pirata; sin embargo, sus descripciones sobre barcos, navegación y marineros y su vida en el mar son muy convincentes. Su principal relación con el mar fueron su padre y su abuelo, que eran ingenieros de faros, por lo que, con frecuencia viajó a los lugares donde estaban instalados: dos años antes de escribir La Isla del Tesoro, Stevenson había cruzado el Océano Atlántico. Hay un número de islas que podrían haber servido de inspiración para La isla del Tesoro: un marinero, tío de Stevenson, cuando era niño, le había contado cuentos de sus viajes a Norman Island en las Islas Vírgenes Británicas, lo que podría significar una inspiración indirecta para el libro, ya que cerca de allí se encuentra Dead Man's Chest Island, que Stevenson encontró en un libro de Charles Kingsley, del que dijo: La Isla del Tesoro salió de Kingsley durante una Navidad en West Indies, donde conseguí el "El cofre del hombre muerto", que fue la semilla de la Isla del Esqueleto. Cinco años después de haber terminado la novela, en mayo de 1888 Stevenson pasó alrededor de un mes en Brielle, Nueva Jersey. Allí, en el Río Manasquan hay una pequeña isla boscosa conocida como "Osborn Island". Quedó tan impresionado del lugar que caprichosamente la rebautizó "La Isla del Tesoro" y talló sus iniciales en un mamparo. Hasta el día de hoy, muchos siguen refiriéndose a la isla como tal.


EL MAR ES NOTICIA

AGUSTÍN R. RODRIGUEZ ACADÉMICO DE LA HISTORIA

Agustín R. Rodriguez, profesor de Historia en la Universidad San Pablo, escritor e historiador y miembro del consejo asesor de la Fundación Letras del Mar, ha sido nombrado Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia, por lo que desde estas páginas le enviamos nuestra cordial enhorabuena.


EL MUSEO DO MAR Y LA ROMANIZACIÓN

El Museo do Mar de Galicia coordinará los dos centros museísticos dedicados a la romanización, que la Consellería de Cultura ha programado para la ciudad de Vigo. El primero de ellos, la salina de la calle de Rosalía de Castro, ya es una realidad que solo está pendiente de su apertura al público, estando esta prevista para mediados de enero, una vez se solucionen las últimas cuestiones administrativas. La Consellería de Cultura pretende realizar en la finca adyacente al museo de Alcabre, un centro de arqueología subacuática que coordinará todas las acciones que se realicen en la costa gallega, y la salina de Rosalía de Castro entra en este plan al ser una actividad directamente relacionada con el mundo marino. El plan vigués se completará con la musealización del yacimiento romano de Marqués de Valladares, en donde hace algunos años se localizó una factoría de salazón del siglo I-II. Cuando esté finalizado, se podrá observar el proceso completo de la industria de salazón romana como hace 1.900 años.


RECUPERAN 4.000 FOTOS DE LA MEMORIA MARINERA

Hace 63 años, dos pescaderas veinteañeras, salían al muelle de Cambados a esperar a los barcos llenos de pescado. Llenaban sus cestas y recorrían kilómetros cargándolas para cambiar los peces por huevos, patatas y otros alimentos. Una cámara guardó aquellos momentos para la historia y hoy es un símbolo. Es el icono del proyecto “A memoria do mar”, que ha recopilado 4.000 fotografías de 25 localidades costeras para hacer memoria marinera, pero una memoria íntima, que se fijase en las historias más personales ligadas al mar. Dos técnicos del Museo do Mar recorrieron Galicia desde el mes de febrero en busca de imágenes de familias marineras, para lo que contaron con la colaboración de la Federación Galega de Cofrarías de Pescadores. Los fondos se pueden consultar libre y gratuitamente en Internet, en la dirección www.amemoriadomar.com. Tiene un buscador que ayuda a encontrar fotografías por lugares, autores, año, contenido y otros aspectos. El resultado es la base de datos que contiene en torno a 4.000 fotografías, recopiladas en 25 localidades. Además de la página web, el proyecto se plasma en una exposición que se puede ver en el Museo do Mar de Galicia (en Alcabre, Vigo) hasta el 1 de febrero.


UN GALEÓN PARA CHINA

La empresa Navegación y Ocio construye en Punta Umbría (Huelva) una réplica de un galeón español de principios del siglo XVIII, de 40 metros de eslora que tendrá como objetivo la Expo Universal de China de 2010, para lo que se está empleando una tecnología pionera. Del "Andalucía", que se prevé botar a principios de 2010, para participar en la Expo de Shangai de ese año, se ha concluido el molde de madera, compuesto por 52 cuadernas o "costillas", un esqueleto que ahora se revestirá con fibra. La novedad de la construcción con "técnica mixta" es que el revestimiento de fibra será el casco de la embarcación, que se completará cuando se le añada la madera de los galeones del siglo XVIII así como el mobiliario idéntico de la época, hasta convertirlo en un "museo flotante" que visitará 25 países entre la ida y la vuelta desde Andalucía.
En el astillero Palmás de "Varaderos" en la ría de Punta Umbría, una enorme carpa blanca de plástico acoge el molde del barco, que tiene quince metros en la zona más alta y cuyo coste final rondará los seis millones de euros, según los promotores de la iniciativa, la Fundación Nao Victoria. Ahora se trata de emular a los comerciantes del XVIII que llegaron desde las costas andaluzas hasta las plazas comerciales de India y China, y el galeón lo hará ayudado por los mil metros cuadrados de vela que soportarán tres palos, el mayor de 45 metros, y cuyo manejo se hará con los mismos medios de la época.


ESCUELAS DE LA ARMADA REGISTRAN UN 66% MÁS QUE EL CAMPUS

Las dos escuelas que posee la Armada en Ferrol, la Antonio de Escaño de Caranza y la Esengra de A Graña, han convertido a la ciudad en una referencia en el terreno de la formación para la Marina española. Y ofrecen, además, unas cifras de alumnos muy relevantes. De hecho, un simple contraste con los estudiantes del campus ferrolano da buena cuenta de su importancia. Solo durante el curso 2007-2008, según han señalado fuentes oficiales, han pasado por las instalaciones castrenses algo más de 5.000 estudiantes. En la misma franja temporal, en los centros dependientes de la Universidade da Coruña en la urbe naval se superaron levemente los 3.000. En otras palabras, por las escuelas de la Armada pasaron alrededor de un 66% más de alumnos, incluyendo en este cálculo tanto a los aprendices permanentes como a los eventuales. Siendo la Antonio de Escaño la que más aumenta las cifras, ya que en el pasado período lectivo se impartieron en sus instalaciones casi 300 cursos distintos y por sus aulas pasaron 3.508 marinos. Su superficie es de 210.000 metros cuadrados -equivalente a la de unos 42 campos de fútbol, de los cuales algo más de 56.000 es superficie construida. En la misma se imparten un amplio abanico de disciplinas, que van desde la mecánica hasta la electricidad pasando también por la electrónica, los sistemas tácticos, las comunicaciones y la informática, la artillería y los misiles, la dirección de tiro, submarinos, sonar.


De entre sus instalaciones cabe destacar el moderno Centro de Instrucción de Seguridad Interior (CISI), una unidad especializada en la simulación de emergencias como incendios y ataques nucleares, bacteriológicos y químicos. Se trata de un complejo de referencia en todo el territorio nacional. En la Escuela de Especialidades Fundamentales de la Estación Naval de A Graña, se imparte formación en maniobra, navegación, administración, hostelería y alojamientos, entre otras facetas. En el curso 2007-2008 han estudiado en esas instalaciones 1.512 marinos. Sus raíces históricas se hunden en 1869, cuando se creó la Escuela Naval Flotante para Aspirantes a Marina a bordo de la fragata Asturias, utilizando los edificios de la antigua provisión de víveres. Su actual denominación se estableció el 21 de julio de 1995. La que hoy se encuentra en Caranza surge de la Escuela de Maquinistas de la Armada, creada en 1850, que se ubicó en el Arsenal. Fue en 1989 cuando se decidió su traslado a su actual emplazamiento, tomando su denominación como Antonio de Escaño en junio del 2001.



EFEMERIDES MARINERAS ENERO

20-01-1503

POR REAL CÉDULA DE ISABEL LA CATÓLICA SE FUNDA LA CASA DE CONTRATACIÓN DE SEVILLA.


10-01-1506

ANTE EL TEMOR DE QUE NAUFRAGASE LA NAVE QUE CONDUCÍA A ESPAÑA A DOÑA JUANA LA LOCA Y A SU MARIDO, ÉSTE FUE AMARRADO, A MODO DE SALVAVIDAS A UN PELLEJO INFLADO, ROTULADO CON SU NOMBRE "EL REY DON PHILIPE"


12-01-1716

NACE ANTONIO DE ULLOA, MARINO Y CIENTÍFICO SEVILLANO


12-01-1716

NACE ANTONIO DE ULLOA, MARINO Y CIENTÍFICO SEVILLANO


01-01-1880

COMIENZAN LOS TRABAJOS PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL CANAL DE PANAMÁ.


19-01-1903

MARCONI REALIZA LA PRIMERA TRANSMISIÓN TRANSATLÁNTICA POR RADIO.


07-01-1908

PROMULGACIÓN DE LA LEY DE LA ESCUADRA,CONOCIDA COMO LEY MAURA-FERRANDIZ, PARA DOTAR A ESPAÑA DE FUERZAS MARÍTIMAS, DE LAS QUE CARECÍA TRAS LOS DESASTRES SUFRIDOS EN LAS GUERRAS DE CUBA Y FILIPINAS


30-01-1945

EL ANTIGUO TRANSATLÁNTICO WILHELM GUSTLOFF, CARGADO DE REFUGIADOS ALEMANES, FUE ALCANZADO POR LOS TORPEDOS DE UN SUBMARINO SOVIÉTICO, FALLECIENDO 9.343 PERSONAS - ENTRE ELLAS 3.000 NIÑOS - Y SOBREVIVIENDO 1.252. CIFRA QUE SITUA EL HECHO COMO LA MAYOR CATÁSTROFE MARÍTIMA DE LA HISTORIA CONTEMPORÁNEA.


22-01-1961

UN GRUPO DISIDENTE PORTUGUÉS, AL MANDO DE ENRIQUE GALVAO, SECUESTRA EN ALTA MAR AL TRANSATLÁNTICO LUSO SANTA MARÍA.


LAS LETRAS DEL MAR EN LA FILATELIA

HOMERO Y LA ODISEA

Marcelino González

Si damos un salto atrás en el tiempo, y nos situamos alrededor del siglo VIII antes de Cristo, nos encontraremos al griego Homero, autor de obras épicas como “La Ilíada” o “La Odisea”, que parecen ser recopilaciones de cantos, tradiciones y narraciones antiguas recogidas por el autor a lo largo de su vida. Homero fue admirado y muy citado por filósofos, escritores y artistas posteriores, pero en realidad, de él se sabe muy poco. Hasta nosotros han llegado diversas biografías suyas, muchas veces contradictorias, en las que se mezcla realidad y leyenda hasta tal punto que se ha llegado a poner en duda su existencia. Según dichas biografías pudo haber nacido - entre otros muchos lugares - en Quíos o Esmirna, para morir, al parecer, en Ios.
En “La Odisea”, Homero narra las aventuras de Ulises y el regreso a su casa en Itaca tras la caída de Troya, en un viaje que duró 10 años. En algún momento de aquel viaje, Ulises tuvo que pasar con su barco cerca de las peligrosas costas de las sirenas, y se hizo amarrar al mástil para poder oírlas sin caer en sus tentaciones. Así lo refleja un sello de correos emitido por Grecia, y así lo cuenta “La Odisea” en el Canto XII (Las Sirenas. Escila y Caribdis. La Isla del Sol. Ogigia), que dice: “De nuevo en ruta, lograron escapar de las Sirenas, cuyo canto hacía enloquecer a quien las oyera. Para ello, siguiendo los consejos de Circe (diosa y hechicera), Odiseo (nombre de Ulises en griego) ordenó a sus hombres taparse los oídos con cera exceptuándolo a él y mandó ser atado al mástil. Escaparon también de las peligrosas Caribdis y Escila (dos monstruos marinos situados en orillas opuestas de un estrecho paso de agua, tan cerca uno del otro que los marineros que intentaban evitar a Caribdis pasaban muy cerca de Escila y viceversa.). Consiguieron llegar a Trinacria (nombre griego de Sicilia), la isla del Sol. Pese a las advertencias de no tocar el ganado de Helios (personificación del sol), los compañeros sacrificaron varias reses, lo que provocó la cólera del dios. Al hacerse de nuevo a la mar, Zeus (dios del cielo y el trueno, gobernante del Monte Olimpo) lanzó un rayo que destruyó y hundió la nave, sobreviviendo únicamente Odiseo. Finalmente, arribó a la isla de Calipso (según Homero, nombre de una bella hija del titán Atlas, que reinaba en la hermosa isla de Ogigia).”


NOVEDADES LIBROS DICIEMBRE 2008

ATOLÓN

THOMAS, Carlos

En esta obra se entrecruzan dos historias de marinos españoles, que en épocas distintas visitan un minúsculo atolón de las islas Kiribati, lugar que fue escenario de sangrientos combates durante la Segunda Guerra Mundial. Una de ellas es la del capitán Uribe, único superviviente de un barco mercante español hundido por un submarino japonés. Tendrá que subsistir como un náufrago hasta que por azar se verá inmerso en la vorágine bélica de la contienda, viéndose obligado a luchar tanto para defender su propia vida como para vengar la muerte de sus compañeros. La segunda historia es la de un joven capitán español, que se decide a disfrutar de unas cortas vacaciones. La casualidad le llevará al mismo atolón al que llegó, años atrás el capitán Uribe. El azar le vinculará con los descendientes del capitán y despertará en él, el interés en conocer todos los detalles de su vida, y las razones por las que los habitantes de Kiribati erigieron un mausoleo en su honor, en el que reposan sus restos, siendo aún muy venerados por la actual población.


MISIÓN EN EL CUERNO DE ORO

FULLERTON, Alexander

Finales de la primera guerra mundial. La amenazadora mole del crucero de batalla alemán Goeben acecha en el Cuerno de Oro, Constantinopla. Destruirlo, o cuando menos inmovilizarlo, resulta esencial y el único modo es enviar un submarino de la clase E a través del estrecho de los Dardanelos hasta del mar de Mármara. Sin embargo, han pasado dos años desde que un submarino de los Aliados consiguió atravesar los Dardanelos con éxito. Ahora el paso está sembrado de minas y redes, y hay patrullas día y noche. Atravesar el estrecho con un submarino parece un suicidio. Pero Nicholas Everard está al mando y, con la ayuda de un experto en explosivos de la Marina y un taciturno especialista en espionaje, se enfrentará a su misión más peligrosa. .


HISTORIA DE LA ASTRONOMÍA

COUPER, Heather; HENBEST, Nigel

La historia de la astronomía es un reflejo de la historia de la humanidad. ¿Porqué si no denominamos "cielo" al firmamento cósmico y lo poblamos con deidades, como el Sol, la Luna y los planetas? ¿Por qué si no situamos nuestras preciadas leyendas sobre mapas del cielo, materializándolas en los dibujos de las constelaciones? ¿Por qué si no las civilizaciones han creído que las estrellas dictaban sus vidas?. Nuestros antepasados levantaron monumentos a las estrellas, como los grandes círculos de piedras de Stonehenge y las pirámides, verdaderas catedrales. Desde hace innumerables milenios, el cielo ha sido el hilo conductor de nuestras creencias y de nuestra cultura. Desde los antiguos griegos, los humanos se han esforzado por comprender el universo. ¿Es el Sol el que se mueve alrededor de la Tierra o es ésta la que se mueve alrededor del Sol? ¿Cuál es el tamaño del cosmos?. Durante siglos y milenios los astrónomos han establecido la verdadera naturaleza del universo. Con cada paso, nuestro planeta Tierra parece cada vez más pequeño y más insignificante. Esta percepción cambiante ha provocado un arduo enfrentamiento entre los astrónomos, por un lado, y los filósofos y los sacerdotes por otro. Hoy en día se puede decir que hemos alcanzado una humilde perspectiva sobre el cosmos. La Tierra es un planeta medio que gira alrededor de una estrella de mediana edad situada en una galaxia más. Pero podemos estar orgullosos de haber alcanzado un logro: en nuestro planeta se ha desarrollado una forma de vida que puede contemplar el universo y preguntarse por el significado de todo lo que ve.


LA VUELTA AL MUNDO SIN PRISAS

SCHMIDT, Kurt

Kurt zarpó un día a la caña del Nicole, un Belliure 40, en una singladura que él quería que fuese sin retorno. Para ello decidió renunciar a muchas cosas, pero como él dice ganó la libertad. Kurt lleva veinte años dando la vuelta al mundo sin prisa, siempre a bordo del Nicole. Navega durante diez meses al año, vuelve a Altea un par de meses, ve a sus nietas y a su hija, se toma alguna copa con los amigos y regresa al barco. Navegó muchos años en solitario, pero desde 1998 comparte sus viajes con Elena. Muchos han sido los mares de sus aventuras, muchos los amigos y lugares que ha dejado atrás, pero el viajero sólo puede mirar hacia delante, y confiar que el destino le permita volver a reencontrarse con aquellos con los que vivió momentos de felicidad y con los que le unen para siempre lazos de amistad. Quedan tantos lugares maravillosos por conocer; tantos fondeos paradisíacos; tantos nuevos amigos con los que cantar, comer, reír, compartir vivencias; y, también, tantos tormentas que superar; en definitiva, tanto mar por navegar. Además de sana envidia, las aventuras de Kurt Schmidt nos arrancarán alguna exclamación de admiración y más de una sonrisa. En su relato siente ese espíritu libre de quien está a gusto consigo mismo y con lo que hace, de quien se siente feliz y agradecido por lo que la naturaleza y el mar le brindan a cada instante. Porque hay que reconocer que Kurt ha vivido y vive como la mayoría de navegantes hubiera deseado vivir


TINTA DE MAR

COILLOUD, Nathalie; BOROTAU, Maria

Desde Homero, el mar no ha dejado de ser fuente de inspiración. Escritores, poetas, navegantes solitarios, viajeros ocasionales, marinos de altura…todos han mojado su pluma en tinta de mar. Porque los océanos propician viajes de los que uno nunca regresa del todo. Testimonio es este libro, ampliamente ilustrado, con textos dictados por la fascinación del mar, recopilados por Nathalie Couilloud y Maria Boratou. Ilustres personajes de la literatura evocarán en el lector recuerdos de su infancia, y autores menos conocidos le embarcarán en inolvidables travesías.


GUERRA NAVAL EN LA REVOLUCIÓN Y EL IMPERIO

GIMERA RAVINA, Agustín; BLANCO NUÑEZ, José Mª (ed.)/2008

Entre el inicio de la guerra contra la Francia revolucionaria y el fin del Imperio Napoleónico se extiende una etapa fundamental de la historia europea y americana. En aquellos años se asiste también a la culminación de una práctica bélica, ya ensayada anteriormente, como fueron los bloqueos navales y las operaciones anfibias. Las consecuencias de estas actuaciones fueron decisivas para las potencias en conflicto, no solamente en el plano militar sino también en el político, económico y financiero. Este libro reúne los trabajos de un grupo de expertos internacionales en el tema, donde se reflexiona conjuntamente sobre la teoría y la práctica de esta forma de guerra naval, sus fracasos y sus logros.


ATLANTIS. LA CIUDAD PERDIDA

DONEGAN, Greg

Tres misteriosos lugares sobre la tierra: el Triángulo de las Bermudas, el Mar del Diablo en Japón y una pequeña región de Camboya. Dentro de sus límites han desaparecido aviones, se han esfumado barcos y, en Camboya, una civilización se ha extinguido. Ahora, la fuerza destructiva que está tras estos misterios ha sido revelada. Ya nos habían invadido antes. Hace diez mil años. Cuando destruyeron la Atlántida. Y ahora han regresado. Camboya, 1968. Eric Bane, miembro de las Fuerzas Especiales, se adentra junto a su equipo en territorio enemigo. La misión secreta que están llevando acabo se ve interrumpida por el descubrimiento de unas ruinas, posiblemente las de la ciudad perdida de Angkor Kol Ker. La misión termina en forma de tragedia. Sólo Dane sobrevive. Tres décadas después una inexplicable niebla aparece, no solamente en Camboya, también en el Triángulo de las Bermudas y en el Mar del Diablo. Un poder que supera nuestra ciencia y tecnología. Una desesperada batalla final por la supervivencia.


HISTORIAS Y LEYENDAS DE LOS SIETE MARES

LA ISLA DEL TESORO

Robert Louis Stevenson

(CAP I) EL VIEJO LOBO DE MAR EN EL «ALMIRANTE BENBOW»

El Squire Trelawney, el doctor Livesey y los demás señores me han encargado de poner por escrito todo lo referente a la «Isla del Tesoro», de punta a cabo, sin dejar otra cosa en el tintero que la posición de la isla, y esto porque aún quedan allí riquezas que no han sido recogidas. Tomo, pues, la pluma en el año de gracia de 17... y retrocedo hasta el tiempo en que mi padre era el dueño de la posada del «Almirante Benbow», y en que el viejo navegante, de moreno y curtido rostro, cruzado por un sablazo, se acomodó como huésped bajo nuestro techo. Lo recuerdo, como si hubiera sido ayer, tal como llegó, con torpe andadura, a la puerta del albergue, y tras él, siguiéndole en una carretilla, un cofre de marinero. Era un hombrazo alto, recio, pesado, de color de nuez; la coleta embreada le caía sobre los hombros de la casaca azul, cubierta de manchas; tenía las manos agrietadas y llenas de cicatrices, con las uñas negras y rotas; y la cuchillada, que cruzaba una de sus mejillas, había dejado un costurón lívido, de sucia blancura. Paréceme que le estoy viendo mirar en torno de la ensenada, silbando entre dientes, y después tararear aquella antigua canción marinera, que cantaba luego tan a menudo: “Quince hombres van en El Cofre del Muerto./¡Ay, ay, ay, la botella de ron!” con aquella voz recia y temblona que parecía haber sido ejercitada y puesta a tono en las barras del cabrestante. Después llamó a la puerta con un pedazo de palo que llevaba en la mano, y cuando acudió mi padre, pidió con destemplado tono un vaso de ron. Se lo trajeron y lo bebió pausadamente, como un catador, deteniéndose para paladearlo, y sin dejar de mirar, por tanto, alrededor, a los acantilados y a la muestra que colgaba sobre la puerta.

-Es ésta -dijo al fin- una ensenadita muy a la mano y una taberna bien situada. ¿Mucha compañía por aquí, compañero?
Mi padre le respondió que no: muy poca concurrencia, para más desgracia suya.

-Bueno; pues entonces aquí me acomodaré. ¡Oye, tú! -gritó al hombre que empujaba la carretilla-. Atraca aquí al costado y ayuda a subir el cofre. Voy a hospedarme aquí unos días. Soy hombre llano: ron, tocino y huevos es todo lo que necesito, y aquel cabezo, allá arriba, para ver salir los barcos. ¿Que cómo me han de llamar? Pueden llamarme Capitán. ¡Ah!, ya veo tras de lo que anda... ¡Ahí está! -y arrojó tres o cuatro monedas de oro en el umbral-. Ya me avisarán cuando me haya comido todo eso -dijo imperioso y altivo como un almirante.


Y en verdad, mala como era su ropa y aunque se expresaba toscamente, no tenía la apariencia de un simple marinero, sino la de un piloto o patrón acostumbrado a ser obedecido o a pegar. El hombre que empujaba la carretilla nos dijo que aquella mañana se había apeado de la diligencia en el «Royal George» y que allí había preguntado qué posadas había a lo largo de la costa; y habiendo oído, según me figuro, buenas referencias de la vuestra y que era solitaria, la había preferido para establecer su residencia. Y eso fue todo lo que pudimos saber de nuestro huésped. Era hombre habitualmente muy callado. Todo el día vagabundeaba en torno de la caleta o sobre los acantilados, con un catalejo de latón; y toda la velada se la pasaba sentado en un rincón de la sala de la taberna, junto al fuego, bebiendo ron muy fuerte con agua. Casi nunca respondía cuando se le hablaba; y no hacía sino erguir de pronto la cabeza y resoplar por la nariz como un cuerno de niebla; y tanto nosotros como la gente que frecuentaba la casa, pronto aprendimos a no meternos con él. Todos los días, al volver de sus caminatas, preguntaba si había pasado por la carretera algún hombre de mar. Creíamos al principio que lo haría porque echaba de menos la compañía de gente de su condición; pero al fin caímos en la cuenta de que lo que trataba era de esquivarla. Cuando algún navegante se detenía en el «Almirante Benbow» -como ocurría, de tiempo en tiempo, con los que se encaminaban a Brístol por la carretera de la costa- le observaba, antes de entrar en la sala, por entre las cortinas de la puerta; y era cosa segura que siempre permanecía callado como un muerto en presencia del forastero. Para mí, al menos, no había secreto en ello, pues era yo, en cierto modo, partícipe de sus alarmas. En cierta ocasión me había llevado aparte y me prometió darme una moneda de plata de cuatro peniques, el primero de cada mes, «sólo por tener el ojo listo y darle aviso tan pronto como viera aparecer un navegante que no tenía más que una sola pierna». Muchas veces, al llegar el día convenido y pedirle mi salario, se contentaba con darme un bufido y mirarme con tal cólera que me obligaba a bajar los ojos, pero no dejaba pasar la semana sin pensarlo mejor, y acababa por traerme mi pieza de cuatro peniques y repetir la orden de estar alerta para «el navegante con una sola pierna».


No necesito decir hasta qué punto este personaje me perseguía en mis sueños. En noches borrascosas, cuando el vendaval sacudía las cuatro esquinas de la casa y la marejada bramaba en la caleta y embestía contra los acantilados, veíale en mil distintas formas y con mil diabólicas expresiones. A veces tenía la pierna cercenada por la rodilla; otras, por la cadera; a veces era un ser monstruoso que nunca había tenido sino una sola pierna, y ésta en medio del tronco. Verle saltar, correr y perseguirme salvando bardas y zanjas era la más atroz de las pesadillas. Y bien echadas las cuentas, pagué harto caro mis cuatro peniques de mesada a cambio de tan espantables visiones. Pero, aun aterrado como estaba por la idea del navegante cojo, era yo, de cuantos conocían al capitán, quizá el que menos miedo le tenía. Había noches en que bebía más ron de lo que su cabeza podía soportar; y a veces, cuando esto ocurría, se sentaba a cantar sus viejas canciones marineras, impías y brutales, sin hacer caso de nadie; pero otras, pedía una ronda de vasos y obligaba a toda la temblorosa reunión a escuchar sus historias y a corear sus cánticos. Con frecuencia sentía estremecerse toda la casa con el «¡Ay, ay, ay, la botella de ron!», en el que tomaban parte todos los vecinos, a la desesperada, sobrecogidos por un miedo mortal, y cada uno de ellos cantando más desaforadamente que el otro para evitar que se fijase en él. Porque en esos arrebatos era el más avasallador contertulio que jamás se vio: pegaba manotazos en la mesa para imponer silencio a todos; y estallaba en cólera si se le hacía alguna pregunta o si ninguna se le hacía, pues sospechaba por ello que la tertulia no seguía su relato. Ni permitía tampoco que nadie abandonase la posada hasta que él, a fuerza de beber, se adormilaba y se iba a acostar dando tumbos. Las historias que contaba eran lo que más amedrentaba a la gente. Sus espantables relatos eran de ahorcados y de «pasear por la tabla», de borrascas en el mar, de la Isla de la Tortuga y de terribles hazañas y extraños parajes en la América española. Por lo que él mismo contaba, debía de haber pasado su vida entre las gentes más desalmadas que habían navegado los mares; y el lenguaje en que refería esas cosas escandalizaba a nuestra sencilla gente rural tanto como los crímenes que relataba. Mi padre andaba siempre diciendo que aquel hombre iba a ser la ruina de la posada, porque no tardaría la gente en cansarse de venir allí a ser tiranizada, a sufrir humillaciones y a irse a acostar despavorida y castañeteando los dientes; pero yo tengo por cierto que su presencia nos fue de provecho. La clientela se atemorizaba por el momento, pero al pensar después en ello, más bien encontraba deleite: era una apetecible excitación en la calmosa vida campesina; y hasta había unos cuantos, entre los más mozos, que fingían admirarlo llamándole «un verdadero lobo de mar» y «un viejo tiburón», y cosas por el estilo: y decían que hombres como aquél eran los que habían hecho a Inglaterra temible en la mar.


Por un lado, al menos, es cierto que hizo cuanto pudo por arruinarnos, pues siguió hospedado en la casa semana tras semana y, después, un mes tras otro; y aunque estaba ya gastado hacía mucho tiempo el dinero que nos dio, mi padre no tenía nunca bastante valor para conminarle a que nos diera más. Si en alguna ocasión se lo insinuaba, el capitán resoplaba con tal fuerza por la nariz, que parecía lanzar bramidos, y clavaba los ojos en mi padre hasta que éste, desconcertado, se salía del cuarto. Más de una vez le ví retorcerse las manos después de esas derrotas, y estoy seguro de que el enojo y el terror en que vivía aceleraron no poco su prematura y desgraciada muerte. En todo el tiempo que vivió con nosotros no hizo el capitán cambio ninguno en su indumentaria, como no fuera el de unas medias compradas a un buhonero. Una de las alas del sombrero de tres picos se le desprendió, y desde entonces la dejó colgando, aunque era una gran molestia cuando soplaba el viento. No se me olvida el aspecto de su casaca, que él mismo remendaba arriba en su cuarto, y la cual, antes del fin, no era ya más que puros remiendos. Nunca escribió ni recibió carta alguna, sólo cuando estaba borracho de ron. Ninguno de nosotros vio jamás abierto el gran cofre de marinero. Sólo una vez encontró quien le hiciera frente, y ocurrió esto ya hacia el fin, cuando mi pobre padre estaba muy avanzado en la postración que acabó con su vida. El doctor Livesey vino un día, al atardecer, a visitar al enfermo, y después de tomar un refrigerio que le sirvió mi madre, se fue a la sala a fumar una pipa mientras le traían el caballo desde el caserío, pues en el viejo Benbow no teníamos acomodo para bestias. Entré tras él, y aún recuerdo cómo me chocó el contraste entre el pulcro y atildado doctor, con su peluca empolvada, blanca como la nieve, sus lustrosos ojos negros y sus finos modales, y los rústicos lugareños; y, sobre todo, el que hacía con aquel espantapájaros de nuestro pirata, sucio y abotagado, ya ahíto de ron, turbia la mirada y echado de bruces sobre la mesa. De pronto, éste -el capitán- se arrancó con su sempiterna canción: “Quince hombres van en El Cofre del Muerto./¡Ay, ay, ay, la botella de ron!/La bebida y el diablo dieron con el resto./¡Ay, ay, ay, la botella de ron!


Al principio había yo imaginado que «el cofre del muerto» era el propio y enorme baúl que estaba arriba, en el cuarto frontero; y esa idea se había enredado en mis pesadillas con la del navegante cojo. Pero ya para entonces ninguno hacíamos caso de la canción, y aquella noche sólo era cosa nueva para el doctor Livesey. Observé que no le causaba el mejor efecto, pues levantó un instante la vista, con gran enojo, antes de proseguir su conversación con el viejo Taylor, el jardinero, sobre un nuevo remedio para el reuma. Entretanto, el capitán se había ido animando poco a poco con su propia música, y al fin dio un palmetazo en la mesa que tenía delante, señal que, como todos sabíamos, significaba «¡silencio!». Todas las voces cesaron de repente, menos la del doctor Livesey: siguió éste hablando como antes, con voz clara y amable y dando chupadas a la pipa entre cada dos palabras. El capitán se le quedó mirando un rato descaradamente, volvió a dar otro manotazo, le miró de nuevo con mayor encono, y al cabo, con un juramento villano y grosero, gritó:

-¡Silencio ahí, en el entrepuente!

-¿Hablaba usted conmigo? -preguntó el doctor; y cuando el rufián, soltando otro juramento, le contestó que así era-.Sólo tengo que decir a usted una cosa -replicó el médico-, que si continúa usted bebiendo ron, el mundo se verá bien pronto libre de un porquísimo forajido. La cólera del viejo fue espantosa. Se puso en pie, sacó y abrió una navaja marinera, y empuñándola, amenazó al doctor con clavarlo en la pared. El doctor ni siquiera se movió. Le siguió hablando como antes, por encima del hombro y en el mismo tono de voz, aunque más alta, para que se oyera en toda la sala, pero con inalterable calma y firmeza.
-Si en este mismo instante -prosiguió- no se mete usted esa navaja en el bolsillo, prometo por mi honor que será usted ahorcado en la primera reunión del Tribunal en el Condado.
Siguió después un combate de miradas. Pero el capitán amainó pronto, se guardó el arma y volvió a sentarse gruñendo como perro vapuleado y mohíno.

-Y ahora, caballero -continuó el doctor-, puesto que ya sé que hay en mi distrito un sujeto como usted, puede estar seguro de que no he de perderle de vista. No sólo soy médico, sino, además, magistrado; y si llega a mis oídos la sombra de una queja, aunque no sea más que por una falta de decencia como la de esta noche, tomaré las medidas que hagan falta para que le echen mano y salga usted de aquí. Y basta con esto.

Poco después trajeron a la puerta el caballo, y el doctor montó y se fue; pero el capitán se estuvo quedo por aquella noche y aun otras muchas después.