- Barómetro: 763 (Variable)
- Termómetro: 15º
- Higrómetro: 55,6%
Navegando por el Mar de Papel Moneda, y otros mares... (Sailing at Sea of Banknotes, and others seas...)
A renglón seguido os dejo las publicaciones de este mes de marzo de 2022, animándoos sobre todo a visitar el nuevo blog de mi viejo amigo Marc, dedicado a su colección de jarras de la Armada española (Sección de “Avisos”).
Una relación que creo que se reducirá en futuras comunicaciones pues temo que voy a tener que limitarme a una reseña por semana en vez de dos. Se me está acumulando mucho trabajo y, aunque no deje de opinar sobre todo lo que veo y leo, organizar la sección es un engorro las más de las veces o lo dejo para el último día, etc., etc. Aunque, como ya sabéis, es el grueso de mis desvelos sobre el teclado... Ya veremos cómo seguirá la cosa.
¡Un saludo!
Artículos
—«La goleta “Columbia” (1923-1929)» https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2022/03/la-goleta-columbia-1923-1927.html
—«El coleccionista de pecios: el HMS “Vixen”» https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2022/03/el-coleccionista-de-pecios-el-hms-vixen.html
Avisos
—El nuevo blog «La Armada española en jarras», de mi amigo Marc https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2022/03/el-blog-la-armada-espanola-en-jarras-la.html
Reseñas
—Reseña a la película «Regreso al planeta de los simios» (1970) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-cine-resena-regreso-al.html
—Reseña al anime «Akira» (1988) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-cine-resena-akira-1988.html
—Reseña a la película «El conde Drácula» (1970) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-cine-resena-el-conde-dracula.html
—Reseña al primer tomo (1/2) del seinen español «Backhome», de Sergio Hernández y Toni Caballero (2022) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-comic-resena-al-seinen.html
—Reseña a la película «Siete hermanas» (2017) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-cine-resena-siete-hermanas.html
—Reseña a la película «El hombre de las mil caras» (2016) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-cine-resena-la-pelicula-el.html
—Reseña a la serie de animación «Paranoia Agent» (2004) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-television-resena-la-serie.html
—Reseña a la película «Matar al mensajero» (2014) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-cine-resena-matar-al.html
—Reseña a la película «Battleship» (2012) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-cine-resena-battleship-2012.html
—Reseña a la película «El diablo sobre ruedas» (1971) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2022/03/guardia-de-cine-resena-el-diablo-sobre.html
Insuperable bautismo de fuego por parte del entonces jovencísimo Steven Spielberg
Las carreteras son territorio fértil para que los energúmenos campen libres. Tantos que es imposible no haber dado con uno de ellos con independencia del mapa. Diría que el 100% lo constituyen aquellos que te increpan y te adelantan de mala manera y punto, corriendo raudos y en post del siguiente giro donde estamparse contra el muro de contención u otros cosas igual de materiales y contundentes. En ocasiones, esos energúmenos encuentran a los de su misma especie y comienzan su particular duelo de idiotas donde ponen en riesgo mucho más que sus prescindibles vidas.
Ya sabéis a qué me estoy refiriendo (sigue leyendo)
Nombre del navío: HMS Vixen
Tipo: buque de guerra
Aparejo: goleta bergantín
Año de hundimiento: 1896
Localización: Canal Chubb Cut, Bermuda. 32º18’22” N, 64º53’08”O
En un lugar denominado el Cementerio de los barcos, no es extraño encontrar pecios. Y en una de las aristas del archiconocido Triángulo de las Bermudas, en la propia Bermuda, se encuentran los restos de un barco, a ras de superficie, que fue de guerra, que no participó en ninguna contienda, pero que, sin embargo, fue hundido como medida preventiva para un conflicto bélico que, al final, no se declaró: el HMS Vixen.
El Vixen, junto a sus mediohermanos Viper y Waterwitch, formó parte de una generación de primerizos buques acorazados al servicio de la Marina de guerra británica. En concreto, los primeros cañoneros de doble hélice bajo dicho pabellón.
Construido en los astilleros de Charles Lungley, en Deptford (Inglaterra), con un coste total de algo más de 54.000 libras esterlinas, fue botado el 18 de noviembre de 1865 y entró en servicio activo al año siguiente, con unas características técnicas de 1.228 toneladas de desplazamiento, 49 metros de eslora, 9,8 de manga y 3,4 de calado, espolón y aparejo de goleta bergantín de tres mástiles. Aún con dos máquinas horizontales de expansión unitaria era solo capaz de alcanzar la casi ridícula marca de 9 nudos, pues contaba con el detalle de que su estructura metálica estaba recubierta de madera de teca. El Vixen, junto a los Viper y Waterwitch, era el navío más lento de la Royal Navy, y su poca capacidad de carga de carbón no ayudaba en nada.
La carrera militar del Vixen fue en realidad, y por tanto, muy pobre. No era muy marinero y el que casi se hundiera durante una tormenta en el mar de Irlanda en 1876 obligó a tomar cartas en el asunto y buscarle a este ya pequeño inútil un destino tranquilo.
Desde 1869, el Vixen fue destinado a las Bermudas. Se le retiraron los mástiles y el equipamiento, sirviendo a las tareas del astillero, hasta que en 1895 fue vendido. Sin embargo, las tensiones del Imperio británico con los Estados Unidos de América, que no llegaron a nada al final, obligaron a que fuera hundido cerca de Daniel’s Head, cortando el paso a cualquier navío de guerra, como medida de prevención tomada por el vicealmirante James Ersksine.
Película a la que solo te puedes asomar con positivismo, ganas de chanza y palomitas
Yo soy de esos que son fáciles de contentar: pelis de malos, monstruos o alienígenas no muy mal encarados, pero sí con muy malas intenciones, que la lían en plan inglés en Magaluf y hay que hacerles frente con lo que sea; u otras cosas con un estilo particular, pues no deja de ser algo divertido. Simple y seguro. Por eso, a fecha de hoy, como anécdota, sigo tronchándome de la risa pues yo soy aquel, sin pose raphaeliana, quien votó por «Golpe en la pequeña China» como película para San Valentín en un evento organizado por la biblioteca pública de mi municipio hace unos pocos años (en el listado online apareció marcada como elegida por los usuarios, desapareció de la estantería, pero no se atrevieron a colocar la caja del Dvd en el expositor, rodeado de corazoncitos y Cupidos) (sigue leyendo)
Mantiene cierto atractivo propio al género, aunque acabe siendo un título bastante insulso
Hubo demasiados titulares negativos que marcaron la inestable y caótica década de 1980, por mucho que la nostalgia saque hoy brillo y purpurina a base de cera marca “Falsete Máxima”. La relación de hechos históricos es larga y desesperanzadora. Solo la caída del Muro de Berlín en 1989 fue un distante punto brillante en el firmamento que nos insufló la posibilidad de creer en un mundo y un futuro mejores. Y a esa época artificiosa y de neón, por ser aquella en la que eran niños ajenos a los problemas de verdad, a esa roca a la que se agarran algunos de mis coetáneos, a semejanza de percebes de baja cotización en la lonja. Y nos dirigimos a esos años en los que se vivió la irrupción a lo bestia de la droga en nuestras calles y que en EEUU acabó vinculándose con la lucha contrarrevolucionaria y anticomunista en Centroamérica. (sigue leyendo)
Argumento a caballo entre lo psicológico y lo sobrenatural que se termina configurando como el retrato de una amenaza que puede convertirse en cíclica ante nuestra urgencia por huir de los problemas y las responsabilidades
Llevaba un tiempo detrás de esta corta serie de anime, alentado por el afán de no dejar piedra sobre piedra y agotar toda la obra firmada por el genial y tristemente fallecido Satoshi Kon (46 años). Y como en demasiadas ocasiones, he llegado al punto final de una historia del director y guionista japonés de la que creo que apenas he llegado a rascar la pintura superficial (sigue leyendo)
La Historia y la tradición se plasman en objetos de lo más variopintos. Piezas que acaban en nuestras casas, a veces perdidas, y, con suerte, en museos, como muestra lejana o no tanto de una realidad que solo es tangible gracias a ellas.
Y parte de la Historia de nuestra Marina de guerra se puede conservar en un objeto tan típico como son las jarras, que son tan coleccionables y que representan a buques, tanto existentes como ya solo existentes en el recuerdo, cuarteles, escuelas, unidades…
Mi buen amigo Marc, vinculado a la institución y alguien que se ha dejado su buena ración de tiempo y euros, ha ido configurando una extensa colección de jarras con la Armada español como eje central. Una colección que ahora quiere compartir con todos nosotros por medio de su blog «La Armada española en jarras. La Armada española a través de las jarras de sus buques», cuyo enlace es https://laarmadaenjarras.blogspot.com/.
Marc acaba de empezar este pasado febrero y, como a mí me pasó en su día, ha de concretar una estructura que, sin duda, será digna para el estudioso de la Armada.
Desde El Navegante del Mar de Papel le damos la enhorabuena y la bienvenida. ¡Que los vientos le sean favorables!
Los hay, lo sé, que echan en falta la actualización de la sección de la Escuadrilla de Sirenas tan habitual en aquellos viernes que solo quedan hoy en el recuerdo. Que se preguntan por qué dejé de hacerla.
La respuesta es bien sencilla: los avisos de Google de vulneración de los derechos de propiedad intelectual y de imagen de las fotografías tan sugerentes que subía a bordo. Aunque no sucedía en todos los casos, recibí muchos mails exhortándome a eliminar un post en cuestión, lo cual cumplía a rajatabla, pues no estaba dispuesto a sufrir consecuencia legal alguna, y menos procedente de los EEUU, que allí se las gastan a lo O.K. Corral.
Y, por supuesto, agriaréis el gesto y rumiareis algo parecido a "pero este tío, ¡qué dice!, si tiene aún un montón de posts con otras tantas imágenes; ¡cientos, quizá!" Pero es lo que hay, pues seguro que tarde o temprano volveré a recibir más instancias desde Google.
Uno se da cuenta de que, sin las sirenas, estas cubiertas se ven muy sosas. Así que he tratado de dar con una solución híbrida, que no es otra que presentaros a las aspirantes a través de mi óptica a través de la tableta gráfica y con cierto filtro manga (excusa para amortizar algo más los 80 pavos que costó la Wacom). Luego, copiáis el nombre de la sirenita y la buscáis por Internet para vuestra perdición (;P).
Y abrimos boca con una MILF tejana de filmografía para adultos carnívoros que, entre otros nombres, responde al de Dee Williams. Espero que no os empachéis y que os alegréis de paso.