miércoles, junio 03, 2026

Entrevista a Montserrat Claros con motivo de la publicación de su novela El radiotelegrafista. España en la Primera Guerra Mundial

Disculpad la torpeza, pero  no recuerdo cuándo me crucé con Montse por primera vez. Sé que fue hace muchos años. 

Pero es que Montse vuelve al abordaje sorprendiéndonos con la novela El radiotelegrafista. España en la Primera Guerra Mundial (Ediciones Algorfa, 2026), una nueva historia, de esas que es capaz de rescatar del siempre agitado mar de la imaginación y la documentación con una habilidad asombrosa. Y ha tenido a bien someterse a mis preguntas: 


1. En El radiotelegrafista aborda un tema menos transitado en la ficción histórica: la España de la Primera Guerra Mundial. Una oportunidad que, en todos los libros que he leído, se considera perdida por España, quien no supo aprovechar la neutralidad, quizá aquejada por corrientes francófilas y germanófilas muy acentuadas. 

Tras todas tus anteriores novelas, con un marcado acento marinero, ¿qué te hizo volver la mirada precisamente hacia esa “neutralidad” española tan llena de matices?

Tenía claro, desde hace tiempo, que iba a escribir una novela en la que la Radiotelegrafía, a comienzos del siglo XX, tuviese protagonismo. Mi padre fue radiotelegrafista de la Armada en cuatro periplos del buque escuela Juan Sebastián de Elcano, y toda mi infancia y juventud está impregnada por la banda sonora de los puntos y rayas que se escuchaban desde la Estación de Radio que hemos tenido siempre en casa, porque mi padre jamás abandonó la telegrafía. He estado presente en las tertulias entre operadores de radio y escuchado mil y una historias sobre el papel que ha tenido la Telegrafía sin Hilos en el mar, entre mercantes o buques de la Armada, así como el que jugó durante la Primera Guerra Mundial y el resto de conflagraciones a lo largo del siglo XX. 

Siempre me pareció un tema apasionante para convertirlo en literatura. Así que, finalmente, el marco histórico de la neutralidad española lo decidí a posteriori tras todas las consideraciones anteriores. 

La Radiotelegrafía fue una revolución en las comunicaciones a principios del siglo pasado, ¿y qué mejor marco histórico que la Primera Guerra Mundial contada por radiotelegrafistas que la vivieron desde España, ejerciendo en la Armada o en la Marina mercante? 

Aunque puedo decirte que el marcado acento marinero al que aludes, no se abandona en absoluto en ésta novela. De hecho, el acorazado España  y su comandante Janer Robinson y el U-Boot U-35, de la Marina Imperial Alemana comandado por Lothar von Arnauld, son elementos esenciales en la línea argumental de la novela. 

Y como bien dices, toda la narración está atravesada por las corrientes francófilas y germanófilas que se derivaban de la Triple Entente y la Triple Alianza condicionando a cada uno de los personajes durante toda la novela. Pero hay bastantes sorpresas para el lector. 

Tienes razón al decir que es una etapa histórica poco transitada por la literatura. Por eso se puede escribir aún ficción histórica interesante sobre el tema. La novedad es una carta que juega a favor de El Radiotelegrafista.


2. Por lo que tengo entendido, la novela parte de hechos reales, pero se articula desde la ficción. ¿Cómo fue el equilibrio entre el rigor documental y la libertad narrativa? ¿Hubo algún momento en el que la documentación “obligara” a cambiar la historia que quería contar?

No puedo escribir ni una sola palabra hasta que tengo en mi cabeza toda la información que necesito para narrar lo que quiero. Y, en este caso, las lecturas han abarcado desde la Historia de la Radiotelegrafía hasta las lagunas sobre la Primera Guerra Mundial que aún tenía. Yo no soy historiadora. Me licencié por la especialidad de Filosofía. Por eso he tenido que leer mucho sobre aquella conflagración. 

La soltura para mover los personajes de manera convincente sólo es posible conociendo todos los frentes, y nunca mejor dicho. Yo creo que en eso consiste ese equilibrio entre el rigor documental y la libertad narrativa: en que el escritor, y después el lector, se sientan cómodos en la inmersión que hace la novela. 

En ningún momento documentación alguna me obligó a cambiar la historia que quería contar. Al contrario. Todo era enriquecedor. Lo que descubría me ayudó mucho a crear una trama interesante y a perfilar los personajes con eficacia. 


3. ¿Hubo alguna lectura, archivo, documento o hallazgo concreto que actuara como chispa definitiva para escribir esta novela?

En realidad, no. Encaucé el periodo de documentación sabiendo lo que quería leer para escribir El Radiotelegrafista. Pero sí puedo decirte que algunas lecturas abrieron líneas en la argumentación que me parecieron fascinantes y que, de alguna manera, parecían que me estaban esperando ahí para que todo encajara como un puzle cuyas piezas fueron personajes que no esperaba. Personajes que se convirtieron en fundamentales para contar la historia de Alonso Llamas. 


4. Alonso Llamas, radiotelegrafista y protagonista de la novela, parece encarnar muchas tensiones de su tiempo: política, tecnología, guerra, dilemas personales… ¿Cómo nació este personaje y qué representa para ti?

La figura del radiotelegrafista era imprescindible en ésta novela. Es de los pocos personajes ficticios que he creado. La mayoría restante existió y también sus circunstancias narradas en la novela. El protagonista es un hombre comprometido con un ideal humanitario que acaba convirtiéndose en político. Esto condicionará sus decisiones vitales para bien y para mal. Entre ellas está su motivación para formarse como radiotelegrafista, una nueva tecnología que, insisto, revolucionó las comunicaciones de su tiempo. 

Alonso Llamas es un individuo polifacético que, antes de sentarse en una Estación de Radio con los dedos en el manipulador Morse, ha transitado por el cautivador círculo del coleccionismo de arte. Esta última circunstancia impregna toda la línea argumental de la novela y se convierte en la vía por la que circula la narración, siempre enmarcada en la España neutral no beligerante durante la Primera Guerra Mundial.  


5. El radiotelegrafista es una figura fascinante porque conecta mundos, transmite información y, en cierto modo, trabaja en lo invisible. ¿Qué te atrajo literariamente de este oficio?

Mi padre jamás abandonó la telegrafía. Por esto, recuerdo cómo se levantaban las antenas de radio con alturas muy considerables, y de mi precaución al caminar para no pisar el enjambre de cables que cubría el suelo como si estuviera atravesando un campo de minas. Y desde luego, la sempiterna banda sonora de los puntos y rayas del código Morse que los operadores de radio recibían desde lugares tan exóticos como Belice o Sri Lanka. Aquello era fascinante. Todo me parecían mensajes secretos que había que descifrar. 

Con el tiempo, en la adolescencia, me sentaba a escuchar a los radiotelegrafistas durante las sobremesas y supe muy pronto del papel decisivo que tuvo la Telegrafía sin Hilos en la Primera Guerra Mundial y en todas las conflagraciones del siglo XX. Y también la función crucial que ha tenido en el ámbito de la Marina Mercante.

 En la novela, todo esto se pone de manifiesto a través de sus personajes y las situaciones que atraviesan. Alonso Llamas es el radiotelegrafista que protagoniza la novela, junto a otros compañeros de oficio que aparecen cuando la acción lo necesita. Es un personaje que encarna ese misterio de la comunicación usando pulsos eléctricos y el código inventado por Samuel Morse a mediados del siglo XIX.


6. En tu novela aparece la idea de que la guerra no respeta las fronteras de los países oficialmente neutrales. ¿Crees que la Historia ha simplificado demasiado el papel de España en la Gran Guerra?

Absolutamente. A todos los países no beligerantes en la guerra de 1914 – 1918 les salpicó la pesadilla que supuso una guerra de proporciones no conocidas hasta entonces. Pero el caso de España es especial. Su posición geoestratégica la convirtió en la joya de la corona para los servicios de inteligencia de ambos bandos, tanto de la Entente como de la Triple Alianza. El terreno de operaciones para los agentes de campo se extendía desde Galicia hasta Gibraltar. Madrid y Barcelona se convirtieron en cuarteles generales para los comisionados de ambos bandos. Y con ellos, para las extraordinarias redes de espionaje que se trazaron con precisión matemática. En la novela desarrollo la trama real ocurrida en suelo español, y en nuestras aguas jurisdiccionales, por la que pongo en tela de juicio esa supuesta neutralidad española con la que se etiqueta a España durante aquel periodo histórico. En los manuales de Historia aquellas vicisitudes apenas se mencionan, si es que lo hacen.  


7. Entre los escenarios de la obra encontramos Madrid, Barcelona, Nueva York y los mares del mundo. ¿Hubo algún lugar cuya reconstrucción histórica te resultara especialmente apasionante o difícil?

Me resultaron todos apasionantes. Todos. Aquella época es, en sí misma, un periodo fascínate en muchos sentidos, sobre todo en el ámbito artístico y científico. Pero también muy oscuro desde el punto de vista político; en realidad, todo el siglo XX lo fue. 

Indagar en los escenarios por los que se mueven los personajes en esas tres ciudades emblemáticas ha sido una auténtica aventura de descubrimiento. Evidentemente, el territorio marítimo por los que transitan son, necesariamente, las cubiertas de los acorazados de la Entente y los U – boote alemanes, que son los que juegan la partida en ésta novela.  Y te aseguro que me lo he pasado en grande desde los puentes de mando de todas esas embarcaciones, si me permites la broma. 

Hay otros buques, muy famosos, protagonizando acciones en algunos capítulos, y que no te menciono para que sirva de acicate sorpresivo para el lector. 

La dificultad de la reconstrucción histórica es relativa. Cuando tengo asimiladas todas las ideas y la información que he recabado en las lecturas previas, los escenarios y sus características fluyen en la narración como lo hacen los personajes tanto reales como ficticios. Lo único que me preocupa es la comodidad y la naturalidad con la que el lector debe sumergirse en la novela. 


8. La novela incorpora personajes históricos muy diversos: escritores, militares, coleccionistas de arte… ¿Cómo y por qué decidiste qué figuras reales debían entrar en la narración sin que eclipsen a los personajes ficticios?

Decido qué figuras reales van a entrar en la narración en función de la trama que tengo trazada. Siempre deben servir a la experiencia vital del protagonista. Nunca al revés. 

Supe de antemano, incluso antes de empezar a documentarme, como iba a ser el carácter de Alonso Llamas. Por eso, no lo eclipsan. Todos los personajes reales ayudan a componer su perfil, su personalidad. Es la única manera de que una novela resulte amena. 

Si el novelista se estanca en las figuras históricas relevantes, el lector tendrá la sensación de que está leyendo una enciclopedia. Y acaba aburriéndose. Así como yo misma. Si yo me aburro escribiendo, difícilmente la novela discurrirá por los derroteros deseados. Aburrir no es una opción.


9. Al investigar para este libro, ¿descubriste algún episodio, personaje o dato histórico que te sorprendiera especialmente y que quizá el gran público desconozca?

Sí. Precisamente el episodio histórico principal de la trama que no puedo desvelar. El factor sorpresa es relevante para mí. No aparece ni en la sinopsis de la contraportada. Y a partir de ese descubrimiento, por supuesto que aparecieron personajes reales inesperados que entraron a formar parte de la trama. Fue muy emocionante escribir sobre todo aquello desde la ficción, claro, pero con un fundamento histórico absolutamente sólido.


10. Más allá de la reconstrucción histórica, ¿qué temas humanos atraviesan El radiotelegrafista

Todos los que acompañan a la naturaleza humana. Tanto positivos como negativos. El amor, la amistad, la lealtad, el instinto de supervivencia, el instinto de protección, la vanidad, el deseo de poder absoluto, la megalomanía… La lista sería bastante larga. 

En una novela como El radiotelegrafista, enmarcada en el periodo histórico de la Primera Guerra Mundial, hombres y mujeres luchan por mantenerse a flote incluso en un país supuestamente no beligerante como España. Me atrevería a decir que cada personaje está caracterizado por algún rasgo humano que destaca sobre los demás. El abanico de personajes es amplio. Son como teselas que componen un mosaico en el que se muestran los rasgos distintivos de la naturaleza humana. 


11. En un tiempo como el actual, marcado también por conflictos internacionales, desinformación y tensiones ideológicas, ¿crees que una novela ambientada en la Gran Guerra puede dialogar con nuestro presente?

Salvando las distancias tecnológicas, las guerras son siempre las mismas. Y no hay nada nuevo bajo el sol. La desinformación y las tensiones se han producido desde siempre en la historia del Hombre. Sólo cambian los procedimientos, los instrumentos con los que se perpetra la acción. Nuestra especie es agresiva, violenta, desaprensiva y arrogante. Sólo las leyes frenan, sólo un poco, a la barbarie. Y aún así, el Mundo nunca ha estado en paz. Y mucho menos cuando la industria de armamento pesado es un pilar fundamental para la economía de muchos países relevantes, desde el punto de vista geoestratégico. 

Ahora, como entonces, las ideologías ayudan a vender armas. 

Hace milenios, en el paleolítico, las masacres eran el pan de cada día entre recolectores - cazadores usando para ello flechas de sílex o piedras. Ahora las perpetra un dron. 

Con esto quiero decir que nada ha cambiado, ni cambiará. Cualquier guerra anterior puede dialogar con nuestro presente. Porque la constante universal es la agresión y la violencia que se deriva de la falta de recursos, el expansionismo o la megalomanía, todo ello convenientemente disfrazado de ideología. Pero a fin de cuentas, el resultado es el mismo, escojas el periodo histórico que escojas.


12. Ya cuentas con una trayectoria consolidada y varios libros publicados. ¿Qué lugar ocupa El radiotelegrafista dentro de tu obra? ¿Hay algo que sientas que ha cambiado en su manera de escribir o de enfrentarse a la novela histórica?

No creo que haya cambiado demasiado en la manera de escribir. Al menos, yo no lo he percibido. 

Ahora me cuesta más trabajo encontrar una historia que me motive de manera especial para poder construir una novela sobre ella.  El radiotelegrafista me rondaba en la cabeza desde hace tiempo, como te he comentado antes, y además, me ha permitido abordar el siglo XX desde el punto de vista naval y marítimo. Algo que me resultaba desafiante porque conozco bien la navegación a vela y la vida a bordo en un navío de línea, temas tratados en mis anteriores novelas,  pero nunca había afrontado, desde el punto de vista literario, la navegación en los acorazados dreadnought  o en los U- boote alemanes de la Primera Guerra Mundial. 

Sólo en mi segunda novela, Hijo de acero, traté el tema del arma submarina en el proceso de construcción por parte de su inventor, Isaac Peral, abordando la conjura internacional que se urdió contra él. 

Por cierto, el pasado 28 de mayo se emitió en la televisión de Murcia un documental titulado El Legado de Isaac Peral en el que he tenido el privilegio de intervenir en calidad de escritora. Es una satisfacción que documentales como éste ayuden a colocar a Peral en el lugar de honor que le corresponde en la Historia Naval Mundial.


Enhorabuena, Montse, por esa oportunidad que has tenido de participar en ese documental. Creo que aún no le hemos  hecho la suficiente justicia a Peral.

13. Si tuvieras que resumir el espíritu de esta novela en una imagen, una escena o una transmisión de radio enviada al lector, ¿cuál sería?

En una cabina de radio, poco iluminada, situada junto al cuarto de derrota de un buque, los cristales de la puerta reflejan a un operador con los cascos de recepción puestos y los dedos sobre el manipulador Morse. 


14. Después de convivir durante tanto tiempo con esta historia, sé que sucede, pero, en tu caso, ¿qué personaje te ha costado más dejar atrás al terminar el manuscrito?

Pues creo que a unos cuantos personajes femeninos. Porque son fascinantes. Vivieron vidas apasionantes. Relatar, desde la ficción, aquellas circunstancias excepcionales que tuvieron que transitar ha sido una experiencia literaria maravillosa. Creo que he conseguido perfilar bien el carácter único de cada una de ellas. Echo de menos la aventura que me ha proporcionado el hacerlas caminar por los extraordinarios escenarios de la novela.


15. ¿Qué te gustaría que un lector descubriera o cuestionara cuando cierre la última página de El radiotelegrafista?

Eso es algo muy particular para cada lector. De hecho, ya se sabe que el escritor escribe una novela y el lector lee la suya propia. Pero mi intención primordial es que no caiga en el pozo oscuro del olvido lo que supuso aquella revolución de las comunicaciones. De hecho, es necesario recordar que el código Morse está vigente. Porque la flamante, prepotente y arrolladora tecnología punta actual se puede ir al carajo por cualquier motivo. Pulsos electromagnéticos o catástrofes de cualquier tipo. Siempre es conveniente tener alternativas, aunque sea Morse lumínico usando destellos de luz en la navegación marítima o en casos de emergencia. El código Morse se inventó porque se inventó la Radiotelegrafía sin Hilos.


16. Si no me equivoco (corrígeme si es así), es una novela en la que comenzaste a colaborar con el portal de Zenda libros, donde caben la Literatura, la Historia, la Política… ¿Te ha influenciado esta nueva etapa en tu forma de escribir y en tus inquietudes como escritora? 

Antes de El radiotelegrafista, ya había publicado varios artículos para Zenda. No me ha influido en mi manera de escribir o de abordar la creación de una novela histórica. Pero sí me ha sido útil para expresarme sobre algunas ideas o temas que me interesaron lo suficiente como para escribir sobre el particular.

Comencé a colaborar esporádicamente en Zenda Libros desde Blas de Lezo. Navegando a Gibraltar. Hasta ahora, las colaboraciones han sido artículos relacionados con la Historia Naval española. Anteriormente se habían publicado en Zenda, de la mano de la escritora y articulista, Susana Rizo, las entrevistas sobre todas mis novelas desde Hijo de Acero, apareciendo en portada allá por 2016, como también lo hizo La Carta de Juan de la Cosa, en 2019. Ambas estuvieron en la lista de las diez mejores novelas históricas del año para la revista Todoliteratura.


17. Eres una escritora prolífica, así que la pregunta te la esperarás siempre en una entrevista: ¿algún nuevo proyecto literario a la vista?

Sí. Tengo algo entre manos que ya he comenzado a escribir. Pero ¿cuándo lo voy a terminar? De eso no tengo la más remota idea. Siempre depende de las horas que le dedique a diario y, aunque soy disciplinada, no todos los días son igual de fructíferos. Puedo pasarme una jornada entera, o dos,  con un diálogo, o con un párrafo que no acaba de convencerme. Y a veces ocurre el milagro en el que la acción discurre como si yo no estuviera allí. 

Es una sensación misteriosa en la que parece que los personajes no me necesitasen para nada. Acaban viviendo sus vidas al margen de lo que yo misma tenía previsto. Me encanta cuando ocurre eso.


18. ¿Alguna pregunta que no haya formulado y que te gustaría contestar?

A mí sólo me queda darte las gracias, Javier,  por ésta charla. Sabes muy bien lo difícil que es dar a conocer una obra nueva en éste mundo de locos que es la industria literaria. Porque en eso se ha convertido la Literatura, en una industria. Que no me parece mal. Cada uno gana el dinero que paga las facturas como buenamente puede. Pero la competencia es feroz y te doy las gracias por ayudarme a difundir la publicación de mi nueva novela El Radiotelegrafista.


FICHA DEL LIBRO

Título: El radiotelegrafista

Subtítulo: España en la Primera Guerra Mundial

Autora: Montserrat Claros Fernández

Ilustraciones: Matilde Claros Cisneros

Editorial: Ediciones Algorfa

Colección: Narrativa histórica

Año de edición: 2026

Formato: Rústica con solapas

Páginas: 260

Idioma: Español

ISBN: 979-13-88099-17-5


ACERCA DE LA AUTORA


Minibiografía: 

Montserrat Claros Fernández (San Fernando, Cádiz), es licenciada en Filosofía por la Universidad de Granada. Ha sido profesora de Educación Secundaria impartiendo clases de esa materia en institutos de Ceuta y Málaga. Actualmente se dedica a desarrollar su faceta como escritora. 

Novelas publicadas:

-2011: “La Biblioteca del Capitán”. Novela histórica sobre la Expedición Malaspina de 1789. (Ed. De Librum Tremens. Madrid). Alcanzando la 2ª edición.

-2014: “Hijo de Acero”. Novela histórica sobre la conjura en torno al inventor del submarino Isaac Peral. (Ed. Good Books. Madrid). Alcanzando la 2ª edición.

-2018: “El último brazo de la espiral”. Ficción contemporánea. Temática náutica.

-2019: “La Carta de Juna de la Cosa”. Novela histórica sobre la Carta del cartógrafo Juan de la Cosa. (Ed. Algorfa. Málaga) Ha alcanzado la 4ª edición.

-2020: “El Periplo el Talismán” Novela histórica sobre el Tesoro de los Cinco Reyes y el combate naval de Cabo San Vicente de 1797.  (Ed. Algorfa. Málaga) 

-2021: “El Galeón Nuestra Señora de Atocha”. Novela histórica sobre éste destacado episodio de la Carrera de Indias. (Ed. Algorfa. Málaga)

-2022: “Los Almirantes del Rey Sabio”. Novela histórica sobre la incipiente armada medieval del rey Alfonso X y la toma de Sevilla. (Ed. Algorfa. Málaga)

-2023:  ”Blas de Lezo. Navegando a Gibraltar”. Novela histórica sobre la batalla naval de Velez-Málaga. (Ed. Algorfa. Málaga)

-2026: “El Radiotelegrafista. España en la Primera Guerra Mundial”  Novela histórica enmarcada en el periodo histórico de la España Neutral No Beligerante.


Otras publicaciones

Artículos publicados en:

-Zenda Libros.

-La Garbía. Revista de Pensamiento y Literatura


Otras actividades

-Numerosas ponencias, conferencias y comunicaciones relacionadas con diversas entidades y ciudades españolas.

-Licenciada en Filosofía por la Universidad de Granada. Ha ejercido como profesora titular impartiendo clases de ésta materia en Institutos de Ceuta y Málaga

-Titulada en PER (Patrón de Embarcaciones de Recreo)  Consejería de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía.




Lectura de 3 de junio de 2026 a las 1200 horas

                   


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3 de junio de 2026


DIARIO DE CÓRDOBA

ARMADA | Así trabaja la Armada Española en aguas de Málaga: cazaminas que detectan amenazas en el fondo marino

DIARIO DE CÁDIZ

La Armada inicia su mayor despliegue en Estados Unidos con 2.500 militares en cinco buques

EL CONFIDENCIAL

La Armada confía en tres tecnológicas andaluzas para el futuro buque autónomo

OKDIARIO

Hito naval en España: así son los buques de guerra de la Armada que cruzarán el Atlántico este 2026

VOZPOPULI

Una fragata española monitoriza desde hace seis semanas tres buques secuestrados por piratas frente a Somalia

martes, junio 02, 2026

Guardia de cine: reseña de «El submarino» (1981)

Título original: Das Boot. 1981. 204 min. RFA. Dirección: Wolgang Petersen. Guion: Wolgang Petersen, basándose en la novela de Lothar-Günther Buchheim. Reparto: Jürgen Prochnow, Herbert Grönemeyer, Klaus Wennemann, Hubertus Bengsch, Martin Semmelrogge, Bernd Tauber, Erwin Leder, Otto Sander. Música: Klaus Doldinger

Una de las películas bélicas más claustrofóbicas y realistas jamás filmadas, que lleva al espectador hasta las profundidades de la condición humana

No existe libro de cinematografía del último cuarto del siglo XX que se precie que no mencione El submarino (1981). Fue nominada a seis premios Oscar, lo cual no es baladí para una película extranjera en aquella época, además de recibir múltiples reconocimientos más. 

Siempre se ha destacado su gran realismo y rigor histórico. Eso sí, para disfrutarla hay que ser un poco masoquista, que te guste el mundo naval y la Segunda Guerra Mundial. Sin esas tres condiciones, es prácticamente imposible superar el reto de estar frente a la pantalla durante más de tres horas (al menos, en la versión que yo he visto). Es una película de submarinos donde la escasez de espacio y de aire se convierte en un personaje más, al igual que la suciedad y el aburrimiento. (pincha aquí para seguir leyendo)

Y

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2 de junio de 2026


EL ESPAÑOL

La Armada arrendará a Pilatus un avión PC-24 de segunda mano durante dos años y medio por 10 millones de euros

EL DEBATE

Fuerzas Armadas: Defensa lanza 4.523 plazas para Tropa y Marinería: cómo apuntarse desde hoy

El gigante logístico Ysabel, buque clave de la proyección militar española, llega a Ceuta

viernes, mayo 29, 2026

Relación de publicaciones de mayo de 2026


Hola a todos:

Termina mayo y ya huele a verano, a promesa de vacaciones y a condena al destierro de mantas y chaquetas en lo más profundo del armario.

Huele.

Y huele a que toca también mandaros la relación de publicaciones que este mes noto un poco escasa. Debido a un proyecto de dibujo tengo al Peláez abandonado de nuevo, pues esa tarea me ocupa casi todo mi tiempo libre. No digamos ya la tarea de escribir, de escribir cualquier cosa. Diría que estoy involucionando, retrasándome hasta la casilla de salida. 

Aún así, tenéis un artículo dedicado a las latitudes de los caballos, algo de antropología con cancionero y refranes, algunas pinturas y las consabidas reseñas donde cabe de todo.

Espero que os sea de provecho.

Un saludo!



Artículos

—Las Latitudes los Caballos https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2026/05/las-latitudes-de-los-caballos.html


Cancionero popular

—Foliada da cantiga mareira https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2026/05/cancionero-y-poemario-popular-14.html


Galería del navegante

—Arte: Iluminación material 5 https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2026/05/galeria-del-navegante-iluminacion.html

—Arte: Iluminación material 6 https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2026/05/galeria-del-navegante-iluminacion_01123129500.html

—Arte: Iluminación material 7 https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2026/05/galeria-del-navegante-iluminacion_01783045575.html


Refranero

—Sabiduría de viejo lobo de mar (95) https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2026/05/sabiduria-de-viejo-lobo-de-mar-95.html

—Sabiduría de viejo lobo de mar (96) https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2026/05/sabiduria-de-viejo-lobo-de-mar-96.html

—Sabiduría de viejo lobo de mar (97) https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2026/05/sabiduria-de-viejo-lobo-de-mar-97.html

—Sabiduría de viejo lobo de mar (98) https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2026/05/sabiduria-de-viejo-lobo-de-mar-98.html


Reseña 

—de la película de ciencia ficción Cherry 2000 (1987) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2026/05/guardia-de-cine-resena-de-cherry-2000.html

—del cómic Corto Maltés: La reina de Babilonia (2024) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2025/09/guardia-de-comic-resena-de-corto-maltes.html

—de la primera temporada de Todas las criaturas grandes y pequeñas (2020) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2026/05/guardia-de-television-resena-la-primera.html

—de la novela El tercer hombre, de Graham Greene https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2026/05/guardia-de-literatura-resena-de-el.html


Lectura de 29 de mayo de 2026 a las 1200 horas

                   


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jueves, mayo 28, 2026

Cancionero y poemario popular (14): Foliada da cantiga mareira


Cantiga que vés do mare,

cantiga de mariñeiro;

como me sinto alagar

do teu recendo mareiro,

do teu recendo mareiro,

Ai la le lo, ai la la la.


Cantiga que ves do mar

con arrecendo mareiro;

coida no teu mareaxe

do pesco, meu gaio leiro,

do pesco meu gaioleiro,

Ai la le lo, Ai la la la.


Teño no mar meu amado,

teño no mar meu amor;

como un carabel gabado

pPor un pesco gabador,

por un pesco gabador,

Ai la le lo, Ai la la la.


Cando vai roper o dia,

cando o dia vai romper,

volta a lancha prá bahía

coas cantigas dun querer,

coas cantigas dun querer,

Ai la le lo, Ai la la la.

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28 de mayo de 2026


CRONISTA

ESCUDO DIGITAL

LA VOZ DE GALICIA

martes, mayo 26, 2026

Guardia de literatura: reseña de «El tercer hombre», de Graham Greene

Título original: The Third Man

Traducción: Barbara McShane y Javier Alfaya

Alianza Editorial para El País

Serie Negra

2001

ISBN: 84-96246-64-7

140 páginas

La aparente sencillez narrativa de El tercer hombre esconde una de las exploraciones más lúcidas de la amistad y la traición en la literatura del siglo XX

Leer a Graham Greene es una tarea ineludible no solo para los aficionados a las novelas de espionaje o detectivescas, sino para cualquier lector interesado en la ficción de calidad. Su obra trasciende los géneros y se instala en un territorio donde la intriga sirve de excusa para explorar los pliegues morales del ser humano. En ese sentido, El tercer hombre es una puerta de entrada ideal al universo narrativo del autor inglés, especialmente para quienes llegan a él por primera vez y ya tienen en la memoria la mítica adaptación cinematográfica protagonizada por Orson Welles y Joseph Cotten (pincha aquí para seguir leyendo)


Lectura de 26 de mayo de 2026 a las 1200 horas

                  


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26 de mayo de 2026


LA RAZÓN

La Armada se refuerza: 1,3 millones y seis nuevas embarcaciones que revolucionarán la estrategia militar

EL DEBATE

La Armada, galardonada en Ferrol en los Premios Ártabros 2026

ATLÁNTICO

El “Juan de Borbón” inicia el desembarco de la Armada en Vigo

DIARIO DE VALLADOLID

El Archivo de Simancas (Valladolid) desvela la odisea del único superviviente de la Gran Armada de 1588

LA VOZ DE GALICIA

La fragata Álvaro de Bazán ya afina la puntería

THE OBJECTIVE

La Armada recibe un séptimo helicóptero de transporte una década después de adquirirlo

EL CONFIDENCIAL DIGITAL

Navantia mueve otra vez el calendario del submarino S-82 Narciso Monturiol y altera varias pruebas clave

miércoles, mayo 20, 2026

Las Latitudes de los Caballos

Aquellos que practican la navegación a vela conocen la existencia de las Latitudes de los Caballos. Así se denomina, desde el siglo XV, al área de calma chicha subtropical, caracterizada por vientos y corrientes débiles, donde los barcos pueden permanecer inmóviles durante largas semanas bajo un sol abrasador. Este fenómeno aparece frecuentemente reflejado en novelas y películas de aventuras marítimas, como Master and Commander: Al otro lado del mundo (2003).

Estas Latitudes se encuentran en la franja comprendida entre los 30° Norte y 30° Sur sobre el ecuador, y su origen se debe a la incidencia de los rayos del sol, a la inclinación de la Tierra. y a los cuatro anticiclones semipermanentes (Azores, Santa Elena, Hawái y Pacífico Sur).

Debido a esta “bolsa” en la que los veleros quedaban, y aún quedan, atrapados sin remedio —ya que no se puede identificar con precisión debido al movimiento de los anticiclones—, las tripulaciones vivían un auténtico suplicio marcado por el calor y el racionamiento extremo de agua y comida. Sin embargo, los primeros en sufrir las consecuencias directas de esta situación eran los animales a bordo.

Los équidos, en particular, requerían una gran cantidad diaria de agua. Mantenerlos con vida durante el racionamiento estricto podía conducir a los marineros al motín si los vientos y la lluvia no llegaban a tiempo. Así pues, los caballos aumentaban, con su muerte, las posibilidades de supervivencia de la tripulación. No obstante, la decisión de sacrificarlos se tomaba como último recurso, ya que eran animales muy preciados y costosos.

Curiosamente, parece que la carne de estas bestias no se aprovechaba, ya que los équidos podían haber enfermado durante la travesía o por su consideración como animales demasiado nobles para alimentar a la "chusma" de a bordo.

En el tomo VIII de la obra Viaje al Polo Austral o del Sur y alrededor del Mundo, del capitán James Cook, podemos leer: “Las latitudes donde reinan estas, se llaman latitudes de los caballos, por los marinos que atraviesan muchas veces el Océano de Europa en América, porque son funestas a los caballos y demás animales que se transportan al Nuevo-Mundo”.

Como perla final, Jim Morrison escribió una extraña composición poética dedicada a este fenómeno, titulada «Horse Latitudes», contenida en el LP Strange Days, de The Doors (1967).