martes, marzo 26, 2013

Guardia de cine: "La zona muerta"


Título original: “The Dead Zone”. USA 1983. 103 Min. Género: Thriller paranormal. Color. Director: David Cronenberg. Interpretación: Christopher Walken, Tom Skerrit, Martin Sheen, Herbert Lom, Anthony Zerbe

No os podéis hacer una idea de la de los años que llevaba deseando ver esta película. Seguro que no soy el único que está detrás de algo, pero que se deja relegado indefinidamente hasta que una palabra, un hecho o cualquier evento accidental, nos devuelve el recuerdo de ese anhelo y, por fin, nos molestamos en buscarlo hasta alcanzarlo. A mí me ha pasado un montón de veces y “La zona muerta”, a pesar de haber leído el libro de Stephen King.

Me encontré ya cara a cara al fin con Christopher Walken... Justo hace una semana...

Dicen que es la obra de King mejor llevada al cine y no quiero, ni pretendo, ponerlo en duda, pero me sorprende que David Cronenberg lo haya hecho en un filme que, raquíticamente, supera la hora y media de duración. Y no es que hablemos de una labor de síntesis exhaustiva, sino que, a pesar de los actores que aparecen, se muestra como una producción de bajo coste (y no lo digo porque algunos objetos decorativos se vean hasta en tres viviendas diferentes)...

Pero lo que es imperdonable es que se haya eliminado del guión dos sucesos clave de la trama como es la ruleta de la suerte en la feria a la que lleva Johnny a Sarah, y lo que le dice su madre cuando muere de forma algo más completa. Aquel que no haya leído el libro se queda sin saber que el protagonista ya contaba con ese poder, aunque muy latente, y que la fanática religiosa moribunda sabía que su hijo era el elegido por Dios para salvarnos. Ambas escenas son tan inquietantes que no paro de darle vueltas sobre esta mutilación.

El resto, con sus variaciones necesarias (obvias) y no tanto, te lleva a la perfección a distintos capítulos de la obra favorita de King, aunque la parquedad de la cinta, que bien se merecía llegar a las dos horas, pierde algo de solidez.

En relación a la cuestión interpretativa, destaco a Christopher Walken, que crea a la perfección al John Smith del libro, que cae bien a todo el mundo, pero con su toque siniestro cuando tiene las visiones. La pena es que el equipo de caracterización no nos presente al Johnnie del final de la novela, consumido totalmente por su poder, con los ojos inyectados en sangre, famélico... igual no lo consideraron estrictamente necesario.

Me hizo gracia reconocer a Martin Sheen como el malvado Greg Stillson, aunque a poco no le dan tiempo de dar mítines, proferir amenazas y pulsar el botón del “Juicio Final”. ¿Habrá recordado ese papel para “El Ala Oeste de la Casa Blanca”? ¡Je!

Como veis, no dejo de darle al tema de la duración de la cinta y es que éste es un handycap. La película no aburre y tiene buena factura, a pesar de todo, con ambientación y escenarios reales y creíbles.

Como siempre hago con Stephen King: os recomiendo leeros el libro y ver, también, la adaptación, la cual es apta para cualquiera que soporte cualquier capítulo de CSI.

Lectura de 26 de Marzo de 2013 a las 1200 horas


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26 de Marzo de 2013

RT


Publicado: 25 mar 2013 | 15:12 GMT Última actualización: 25 mar 2013 | 15:12 GMT

La base naval de Rota, España, ha ampliado su capacidad para albergar a los buques destructores de EE.UU. que formarán parte del escudo antimisiles de la OTAN. La escritora Purificación González cree que esto convierte a España en blanco de ataques.

En la base militar, la más grande de España, se acaba de inaugurar el Muelle número 2, donde estarán amarrados los buques de la Armada española para permitir que el Muelle número 1 lo ocupen los destructores de EE.UU, que deben arribar a la bahía de Cádiz (sur de España) el próximo año. 

El viejo Muelle 2 se vio sometido a un largo y costoso proceso de remodelación, que finalmente ha concluido. En total se invirtieron 160 millones de euros, de los cuales el 60% (cerca de 100 millones) ha sido financiado por EE.UU. 

El secretario de Estado de Defensa español, Pedro Argüelles Salaverría, ha declarado que de esta manera Madrid muestra que es un miembro fiel y leal de la Alianza Atlántica. A este respecto, la abogada y escritora Purificación González de la Blanca cree que dicha base convierte a España en un posible blanco de ataque, mientras Washington hace del escudo antimisiles un negocio. 

“Esto supone más carrera de armamentos, un retroceso en la política de paz y seguridad y convertirnos a los españoles en agresores de otros países”, aseguró González de la Blanca en declaraciones a RT. 

Según la abogada, la incursión estadounidense en Rota “forma parte de la red que está tejiendo EE.UU. desde hace tiempo para controlar el planeta, eso es así de claro. El pretexto es Irán y Corea del Norte, pero será un arma más en su política de agresión, no solo de EE.UU., sino de la autodenominada 'comunidad internacional' que está agrediendo país tras país”, agregó. 

“España se convierte en un aliado que lo que puede es recibir misiles de otros lugares porque nos convierte en blanco”, concluyó. 

EL TIEMPO




La firma presentó un recurso contra Colombia ante el Distrito de Columbia.

La empresa estadounidense Sea Search Armada (SSA) presentó este lunes sus argumentos para un recurso de apelación contra la República de Colombia ante la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia en el que continúa reclamando sus derechos sobre el tesoro del galeón 'San José', hundido en costas colombianas en 1708.

SSA apeló la decisión tomada por la Corte federal de Estados Unidos en 2011, cuando esta resolvió con un fallo favorable a los argumentos de Colombia al propugnar la prescripción e improcedencia de la acción judicial presentada por SSA.

La empresa estadounidense recurrió a la corte de su país después de que el Estado colombiano se negara, según su relato, a cumplir la orden dictada en 2007 por la Corte Suprema de Colombia, que concedía a la compañía la mitad del tesoro, una vez que éste se rescatara de las profundidades.

El abogado demandante, James Delsordo, argumentó hoy que el Gobierno colombiano "ha continuado negando" a SSA su derecho, reconocido por el Supremo colombiano, de obtener la mitad del tesoro que se encuentra en las costas del país andino al rechazar una y otra vez que la empresa comience las operaciones de extracción.

"Cuando mi cliente ha advertido al Gobierno de Colombia de que iba a comenzar las excavaciones este le ha asegurado que de hacerlo confiscaría los materiales obtenidos con la extracción", aseguró Delsordo.

Delsordo argumenta que bajo esta orden del Supremo de Colombia, el gobierno continúa incurriendo en un incumplimiento de contrato, firmado entre SSA y Colombia en 1984 por el cual la empresa habría obtenido el derecho a la extracción del tesoro tras hallar donde se encontraba el 'San José'.

Sin embargo, el letrado representante del Gobierno de Colombia, Paolo di Rosa, aseguró este lunes en la Corte de Apelaciones que de igual modo no procede la aplicación de la prescripción, como ya falló la Corte federal estadounidense en 2011, por haber prescrito el cumplimiento del documento.

El recurso de apelación, cuya admisión a trámite se dilucidará en de tres a seis meses, es el último paso de un proceso que se inició en 1991, cuando SSA demandó por primera vez al Estado colombiano por los derechos sobre el tesoro.

El 'San José', hundido de un cañonazo por piratas ingleses, era un barco insignia de la Armada española del siglo XVIII, que llevaba en su bodega varias toneladas de doblones, barras de oro y de plata, así como toneladas de joyas y piedras preciosas. 

EFE


lunes, marzo 25, 2013

En la colaboración nº 53 en Novilis nos vamos con el Emperador


Es un tanto indescriptible la sensación que te puede provocar el tener entre las manos un libro que ni siquiera ha salido aún al mercado. Lo he vivido con la última obra de nuestro amigo Juan Granados, dedicada a la vida y obra del emperador Napoleón, tanto antes como después de ese momento. He disfrutado de su lectura y a lo que he escrito en la recensión me remito.

Esta es ya la colaboración número 53 con Novilis. Lástima que haya estado tanto tiempo en dique seco con el tema de las reseñas de literatura militar, pero dependía de lo que iba cayendo en mi poder.

Como siempre, os agradeceré cualquier comentario.

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25 de Marzo de 2013

ECD



Rota ya era la base naval más grande de España, pero ahora lo es un poco más. Acaba de inaugurarse el nuevo muelle número dos, que ocuparán los buques de la Armada española que hasta ahora atracaban en el número uno. Éste queda reservado para los destructores que enviará Estados Unidos el año que viene en el marco del Escudo Antimisiles.

Las obras de rehabilitación del viejo muelle dos han sido largas y costosas, pero ya han finalizado. En total, 160 millones de euros de coste, de los que Estados Unidos se ha comprometido a afrontar el60 por ciento –casi cien millones de euros-.

El muelle dos deberá acoger a los buques españoles que hasta ahora estaban amarrados en el muelle uno. Éste pasará a ser de uso exclusivo para los destructores norteamericanos, que comenzarán a llegar a Cádiz en 2014 según las previsiones de Defensa.

Las obras, realizadas por Acciona Infraestructura, han supuesto aumentar 300 metros la extensión del muelle de atraque, permitiendo que fijen ahí su residencia los grandes buques de la Armada, como el BPE ‘Juan Carlos I’, los buques de asalto anfíbio ‘Galicia’ y ‘Castilla’ y la fragata ‘Santa María’.

Esta ampliación, que casi dobla la capacidad de la base naval, es significativa para mandos de la Armada consultados por El Confidencial Digital: “se convierte en base referencia de la OTAN en el Sur de Europa, plataforma definitiva para el control del Estrecho de Gibraltar al mismo tiempo queMarruecos estrena su base en Ksar Sghir” aseguran.

viernes, marzo 22, 2013

Ays!... Genevieve


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22 de Marzo de 2013

DIARIO DE CÁDIZ


El secretario de Defensa, Pedro Argüelles, ha presidido hoy la presentación de los trabajos de rehabilitación del muelle 2, que completa el proceso iniciado en 2007 junto a la construcción del muelle 4 y la prolongación del número 1

EFE /ROTA | ACTUALIZADO 21.03.2013 - 16:34

La Base Naval de Rota ha duplicado su capacidad con la ampliación de sus muelles, unas obras que potenciarán sus posibilidades y su proyección internacional para mostrar "la capacidad de España para ser un aliado fiel y leal" para sus aliados, en palabras del secretario de Defensa, Pedro Argüelles. 

Argüelles ha presidido hoy la presentación de los trabajos de rehabilitación del muelle 2, una obra que completa un proceso que se inició en el 2007 y que, junto con la construcción del nuevo muelle 4 y la prolongación en trescientos metros del número 1, hacen que estas instalaciones hayan ganado al mar un total de 60.000 metros cuadrados. 

La Base de Rota, que cuenta ahora con 1.100 metros lineales de atraque, finaliza así una obra "de enorme proyección y trascendencia" con la que España "pone a disposición de sus aliados un ejemplo más, de los más significativos, de nuestra capacidad de colaboración", según ha destacado en el acto Argüelles. 

La Base de Rota, creada en virtud del convenio de defensa firmado por España y los Estados Unidos en 1953 y una de las más importantes del mundo por su situación estratégica para el control del Estrecho y toda el área del Mediterráneo, se convierte así en un activo que une a su pasado un "indudable" futuro. 

Lo hace en un momento en el que se prepara para recibir los cuatro destructores que los Estados Unidos desplegarán en esta base dentro del sistema antimisiles de la OTAN. 

La ampliación de sus muelles, dentro del denominado programa CP13, financiado por la OTAN, los Estados Unidos y España, es, según ha insistido el secretario de Defensa, "un hito más" en las "contribuciones españolas" a la Alianza Atlántica y "a la seguridad de todos". 

La rehabilitación del muelle número 2 de la Base Naval de Rota es especialmente simbólica en las instalaciones porque tiene una larga historia, entre la que destaca que era el lugar de amarre habitual del portaviones Príncipe de Asturias. 

Su rehabilitación completa ha incluido, entre otras cosas, dotarle de una rampa Ro-Ro hidráulica, la primera de este tipo con que cuenta la Armada Española y que permite que los vehículos militares accedan a los buques. 

Su rehabilitación, junto con la construcción del nuevo muelle número 4 y la prolongación del número 3, forman parte del programa de la OTAN para potenciar las instalaciones portuarias del sur de Europa para dar cabida a las fuerzas marítimas multinacionales. 

Las obras, que a pesar de la complejidad se han llevado a cabo desde el 2007 sin ningún accidente de importancia y con un índice de accidentes leves 30 veces inferior a la media nacional en este tipo de trabajos, pone ahora sobre la mesa "el reto de sacar el máximo partido" a la Base Naval, según ha apuntado el almirante jefe de la Base, Cristóbal González-Aller. 

jueves, marzo 21, 2013

"Here Comes The Night" del álbum Pin Ups. Simplemente, David Bowie



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21 de Marzo de 2013

CUARTO PODER


MANUEL MARTORELL | 21 DE MARZO DE 2013

El décimo aniversario de la invasión angloamericana de Irak es una buena ocasión para recordar los horrores de una guerra que, probablemente, provocó en España el mayor movimiento popular contra un conflicto internacional. Sin embargo, haríamos un flaco favor a la opinión pública si, tras estos diez años, nos limitáramos a repetir los razonamientos contra aquella agresión, sin analizar las posiciones que se mantuvieron ante la guerra, incluso reconociendo los errores cometidos al valorar la situación de Irak.

En primer lugar, habría que reconocer que, sobre todo en los primeros años de la guerra, se extendieron una serie de tópicos que deformaban la realidad de este castigado país. Así lo pude comprobar en junio de 2003 durante la entrevista que mantuve en su sede central, instalada en la plaza Al Andalus de Bagdad, con varios dirigentes del Partido Comunista de Irak. Contra la opinión que se había extendido ampliamente en España, no era cierto que la mayoría de los iraquíes apoyaran la resistencia armada contra las fuerzas de ocupación.

La persecución sin piedad de la oposición, las ejecuciones colectivas de sus cuadros y militantes, el genocidio kurdo y la sangrienta represión de los chiíes, enterrados por miles en fosas comunes, había dejado tal huella en la población que los llamamientos al patriotismo del Baath frente a los ocupantes no podían borrar tan fácilmente.

Como ocurría con este tradicional partido, el más antiguo de Irak, la mayor parte de las organizaciones políticas, incluso opuestas a la invasión, preferían aprovechar la coyuntura para instaurar unas reglas de funcionamiento democrático. Pese a ello y durante muchos meses, los titulares de la prensa española seguían difundiendo la idea de que “la violencia se extendía por todo Irak” y de que este país se estaba convirtiendo en el nuevo Vietnam para Estados Unidos porque el pueblo iraquí en su conjunto se había levantado en armas contra el invasor.

El apoyo a la Resistencia nunca fue la única ecuación posible como tampoco era cierto que se combatiera a las tropas de ocupación “a lo largo y ancho del país”, como también se solía decir. En muchas ciudades chiíes importantes, como Kut, Amara, Nasiriya o Diwaniya, las acciones de violencia fueron esporádicas, mientras que en la región kurda –un tercio del “Irak útil”- el clima de estabilidad ha sido la tónica durante toda la década.

Hoy hay que reconocer igualmente que se sobrevaloró el apoyo popular a los grupos armados, de la misma forma que se convertía, de forma burda, a las organizaciones que los rechazaban en marionetas de Estados Unidos. Demasiadas veces y demasiado ligeramente se utilizó la expresión “Gobierno títere” para referirse a quienes sustituyeron provisionalmente en el poder al régimen de Sadam.

Tal consigna intentaba ridiculizarles y les negaba autonomía de acción pese a que tomaron una serie de decisiones contrarias a los intereses de Washington: formación de una asamblea de partidos en vez del “consejo de notables” propuesto por Paul Bremer, rechazo al despliegue de tropas turcas anunciado a bombo y platillo por Ankara y Washington, adopción de un modelo político federal, aproximación a la República Islámica de Irán o exclusión de Ayad Alawi, “el hombre de la CIA”, para ocupar la Presidencia del país.

Desde algunas posiciones de izquierda se llegó a hacer una verdadera caricatura de la correlación de fuerzas dentro de Irak, dividiendo esquemática y simplificadamente el país entre antinorteamericanos y colaboracionistas. Y se tardó demasiado tiempo en comprobar que, dentro de lo que genéricamente se denominaba Resistencia, tomaban fuerza grupos yihadistas dispuestos a extender de forma indiscriminada el terror y la violencia sectaria.

Los primeros atentados con decenas de civiles muertos causaron consternación y sorpresa, pero la realidad es que esa forma de actuar ya era conocida entre los tristemente famosos Fedayines de Sadam (voluntarios internacionales que acudieron en defensa del régimen iraquí) y entre otros grupos que, como Jund al Islam (Soldados del Islam), derivarían en la organización mesopotámica de Al Qaeda.

Su grado de crueldad fue tal que para el año 2006 la mayor parte de las víctimas civiles eran consecuencia de estos atentados y no debido a los combates con las tropas norteamericanas. De hecho, se creó la paradójica situación de que buena parte de quienes se habían levantado en armas se echaron en brazos de EEUU, asumiendo las labores de limpieza que los norteamericanos no podían realizar en el Triángulo Suní.

Pero tal vez el mayor error de valoración que se cometió hace diez años fue no reconocer que Irak, desde su fundación, era un país desestructurado, creado artificialmente de acuerdo con los intereses imperiales de Inglaterra y gobernado por una minoría dominante a costa de la mayoría de la población. El latente enfrentamiento entre suníes, kurdos y chiíes, como está ocurriendo también en Siria, solo necesitaba la ocasión adecuada para aflorar con su real y dramática dimensión.

Como ha ocurrido en otros conflictos de Oriente Medio y de los países musulmanes en general, desde ciertos sectores de la izquierda española se afrontó la compleja situación de Irak con valores preestablecidos que impedían una adecuada comprensión de la realidad. Mientras otros países sustituían la presencia militar por la colaboración diplomática y económica, nuestra política exterior –gubernamental o no gubernamental- se ha mantenido anclada en posiciones hace tiempo rebasadas por los acontecimientos. Las consecuencias, a la vista están: como casi siempre, nos quedamos sin interlocutores y vamos a la zaga de lo que hacen los demás.

martes, marzo 19, 2013

Guardia de literatura: reseña a “El misterio de Salem’s Lot”, de Stephen King

“Ben Mears regresa al pueblo donde pasó cierto momento de su infancia y donde conoció el terror. Se atrevió a entrar en la vieja casa de los Marsten y vio el fantasma del dueño, ahorcado en su propia habitación. Sugestión, seguramente, pero la imagen le acompañará para toda la vida, igual que la muerte de su novia en un accidente del motocicleta.

Regresa a Jerusalem’s Lot, o Salem’s Lot o, directamente, Solar, para enfrentarse a esos demonios, mientras comienza a escribir su nueva novela. Es un escritor de poca monta, pero conocido, lo suficiente como para no ser un completo extraño en un pueblo lleno de gente recelosa o amable a la sombra de una casa maldita, y de los escombros aún visibles del gran incendio de 1951.

La vida se desarrolla normalmente, con miradas suspicaces hacia el nuevo y extravagante recién llegado, pero no será el único visitante que llega ese año con la intención de quedarse. Una pareja de tipos extraños, Straker y Barlow, abre una tienda de antigüedades y, lo más curioso del tema, se instalan en la casa de los Marsten, que llevaba décadas abandonada.

Todo comienza cuando una noche, los hermanos Glick cogen un atajo por el bosque que nunca debieron tomar para ir a casa de Mark Petrie para admirar su colección de muñecos de monstruos de la Hammer. En la oscuridad serán las primeras víctimas de un monstruo mucho más real y temible.”

Esta podría ser una sinopsis de portada bastante orientativa y sin pretender desentrañar mucho; pero vayamos a lo nuestro, que es hablar de “El misterio de Salem’s Lot.”

Llevaba bastante tiempo debiéndoos una crítica sobre esta novela, pero como ya os adelanté cuando reseñé “Los Tommyknockers”, esta obra vampírica es uno de los trabajos de Stephen King que hay que leer una tarde desapacible de invierno en un rincón del salón, en la penumbra, con la única tranquilidad de una débil luz sobre sus páginas. De todo lo que he leído sobre el amigo de Bangor, ésta es, sin duda, la historia con la que he disfrutado más pasándolo mal, pasando miedo, casi como lo diría J. J. Plans, aunque a nivel de conjunto no es que sea muy original y sufre de un final un tanto precipitado en mi opinión. A fin de cuentas es una adaptación a uno de sus “pueblecitos” de Maine de la magna “Drácula” de Bram Stoker, apartando a Harker como protagonista, siendo sustituido por un Arthur Holmwood, que hace las veces de alter ego del propio King.

Me encantan las historias de vampiros, las tenebrosas, no esas fantasmadas para adolescentes piñaformes y bajos desatornillados (a ver, chicas, ¿me podéis decir cómo a vuestro Eduard se "la levanta"?) y King se unió a las tinieblas vampíricas en su momento y le ha dado una vuelta de tuerca más con su participación en el cómic “American Vampire”, que un día os traeré a ENMP si los céfiros nos son favorables. Me gusta mucho el mito, pero nunca he sentido la oscuridad y el terror como con este libro. Quizá el haber estado a oscuras en la fría inmensidad me haya autosugestionado hasta el punto de dudar a la hora de apagar la lámpara. ¡Qué estupidez!… O, quizá no... Hay escenas en esas páginas como cuando los de la mudanza llevan las cajas de Barlow, el recién llegado, al sótano de la casa maldita de los Marsten; los ojos abiertos del niño Danny Glick traspasando la tapa de su ataúd, tierra y la mente del enterrador; cuando Mears y Cody están en el tanatorio con el cadáver de la señora Glick que... Jo...! Y así otras tantas en las que el corazón se estremece o se detiene casi por completo. Sin duda es una obra maestra del terror, mas de originalidad cojea al verse demasiados paralelismos con “Drácula”, obra a la que se hace constantes y explícitas referencias cada dos por tres.

Además, ya se comienzan a dar notas básicas de narración que serían una constante en posteriores libros como los ya comentados “LosTommyknockers” o “La tienda” y que en no poco momentos resultan confusas por la prolijidad de personajes que aparecen para desaparecer y reaparecer cientos de páginas después para sólo ocupar una línea, algo que te deja con la pregunta de “¿quién narices es este tío?” Por si esto fuera poco, hay protagonistas que se esfuman para no saberse nada más de ellos, cogen un autobús y muy buenas.

Nuevamente crea un pueblo con su propia Geografía e Historia haciéndolo real, pero, como en la historia de Bobby Anderson y sus colegas espaciales, lo deja inservible para un futuro, además de condenarlo a una conversión total. Un limbo en medio de Maine.

Lo peor para mí son los compases finales, que no son muy creíbles y que acusan cierta rapidez y falta de lógica. Así nos encontramos con una localidad infestada por cientos de vampiros que en el año que transcurre desde el suceso álgido y el retorno de los dos protagonistas, diríamos, principales, casi ni se hacen notar.

Y lo mejor, sin duda, el hálito maligno de la casa Marsten, que domina todo Salem’s Lot, así como la figura del propio Barlow, un vampiro con unas notas de crueldad e ironía espectaculares, a lo que une cierta pizca de la sexualidad propia de estos seres.

Con sus grandes puntos a favor (y también en contra), creo que es una obra maestra del género.

Ahora tengo mi mira puesta en “Cementerio de animales.”

Lectura de 19 de Marzo de 2013 a las 1200 horas


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lunes, marzo 18, 2013

Entrega del USS "Mc Gowan" DD-678 a la Marina Española


El que acabaría siendo Jorge Juan D-25

Primera noticia en el NO-DO de 12 de Diciembre de 1960.

Lectura de 18 de Marzo de 2013 a las 1200 horas


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18 de Marzo de 2013

FARO DE VIGO


Domingo dos Santos falleció en el siglo XVII en Cádiz al estallar un cañón de un galeón

17.03.2013 | 00:00

El profesor José Moreira Pumar aporta la curiosa historia del cangués Domingo dos Santos, artillero en la Flota de Indias en el siglo XVII. El hombre falleció en un trágico accidente del que fueron testigos otros tres vecinos de Cangas, que con su testimonio ayudaron a su viuda a obtener el certificado que la declaraba libre del matrimonio.


JOSÉ MOREIRA PUMAR* Cualquier tiempo pasado siempre fue peor

Hemos podido comprobar que la presencia de marineros cangueses en buques de guerra, en la Flota de Indias y navíos corsarios, fue notoria. Aquí traemos a colación un hecho intranscendente desde el punto de vista histórico, pero si merecedor de ser expuesto.

He aquí lo acaecido: En 1650, Dominga Míguez vecina de Baiona, se presenta ante el juez de Cangas solicitando la declare libre del matrimonio, es decir oficialmente viuda de Domingo dos Santos vecino de Cangas por haber fallecido hace algunos años. Dominga relata al togado cangués que a los dos años de su reciente matrimonio, Domingo su marido emigra a Andalucía en pos de la fortuna.

Andalucía era por aquel entonces, punto de emigración por las enormes facilidades de embarcarse a las Indias así como la existencia de un fuerte trajín de navíos mercantes y, sobre todo, la arribada de la Flota de Indias con su mítico cargamento de plata.

Nuestro cangués, al igual que muchos convecinos, decide "pasarse de Cádiz y para ahorrarse el pasaje decide enrolarse en uno de los galeones de la Flota rumbo a las Indias. Dominga, su mujer, declara que consiguió sentar plaza de artillero en el Galeón Nuestra Señora del Rosario" que forma parte de la citada flota de la Plata.

Así, enrolado en esta embarcación cruzó el Atlántico en repetidas travesías hasta que su mujer recibe noticia de su fallecimiento. Decidida a casarse en segundas nupcias, se lo impide carecer de documento que acredite el legítimo fallecimiento de su marido. Tras algunas gestiones, nuestra viuda encuentra al fin tres testigos de la muerte accidental ocurrida a su marido.

Tres vecinos de Cangas acompañan a Dominga para declarar bajo juramento de lo que había sucedido: Bastián de la Iglesia, Pedro Soliño y Juan do Budiño relatan al togado que "hace cuestión de cinco años andando por soldados en el navío corsario San Pedro, al mando del capitán Gonzalo de Saavedra, vecino de Moaña y dueño del Pazo del Rosal, con otros más marineros de Cangas, en una de las incursiones contra la costa portuguesa, llegaron hasta el puerto de Cádiz donde allí "apartaron".

Siguen relatando que bajaron a tierra y en aquel puerto gaditano tuvieran ocasión de conocer a un paisano suyo cangués, Domingo dos Santos, quien les "agasajó" y les llevó a bordo de su galeón mostrándole orgulloso el navío y su terrible artillería. Continúan declarando que " a bordo holgaron y hablaron amigablemente durante un tiempo aproximado de tres o cuatro horas, al cabo de las cuales sucedió "que el capitán, que se hallaba a bordo, decidió salir a visitar a los capitanes de otros navíos allí fondeados?" Domingo, se vió precisado de hacer las salvas de ordenanza, Los testigos manifiestan que Domingo cargó la pieza de artillería y efectúo el primer disparo; para proceder a realizar una segunda descarga, Domingo tuvo la ocurrencia de subirse al cañón y a modo de horcajadas "baqueteó con la pólvora" y acto seguido prendió fuego a la pieza. (Nuestro héroe, seguramente quiso hacer una proeza, un alarde de buen artillero tratando de impresionar a sus compatriotas)y vieron cómo el cañón reventó en medio de un ruido estruendoso, haciendo que Domingo, desapareciera por los aires sin volver a verlo y nunca más apareció.

Conclusión

Atónitos nuestros testigos de lo que acababan de presenciar, la pieza , a tenor de los técnicos de la época, era de hierro colado, es decir fundido, y que al tiempo de volver a cargarla de nuevo no tuvo la prudencia de refrescarla con vinagre porque la pieza era mala y contrahecha y debía tener alguna rona. Siguen señalando en su declaración que "después de aquello volvieron al navío de donde andaban al corso"

Dominga después de largos años de soledad, había conseguido a la postre reunir tres vecinos quienes demostraron a la justicia ser testigos de la desaparición de su marido y la imposibilidad de hallar parte alguna de su cuerpo.

Tenemos la plena certeza que en los Libros Sacramentales que se custodian en el Archivo Parroquial de la inmediata Baiona constará su acta matrimonial.

*Profesor y vecino de Cangas






viernes, marzo 15, 2013

Instancia de Serinda Swan



Lectura de 15 de Marzo de 2013 a las 1200 horas


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15 de Marzo de 2013

ABC



El barco de la «Armada Invencible», hallado en la Ría de Ferrol, ganó contra el pirata Drake su última batalla, después de naufragar


La aparición esta semana en la Ría de Ferrol de los restos de una galeaza hundida en 1588, «La Ragazzona» (una de las más grandes naves de la Gran Armada, la mal llamada Armada Invencible) ha puesto de actualidad uno de los episodios más épicos de nuestra historia. Aquel año, Felipe II intenta derrocar a la Reina protestante de Inglaterra, Isabel I, con un ambicioso plan combinado:desembarco anfibio de los Tercios de Flandes, 30.000 hombres desde los Países Bajos, coincidiendo con la llegada de una Armada colosal desde la península.

Desgraciadamente todo falló. Pero embarquémonos en «La Ragazzona» (la «muchachona») y vivamos de primera mano todaaquella triste aventura. Aquí contaremos la historia más completa disponible de la nave capitana de la flota levantina, porque tenemos la fortuna de tener al mejor guía, el contraalmirante José Ignacio González-Aller Hierro, quien ha leído y transcrito durante las últimas décadas todos los documentos históricos relativos a aquella empresa.


Dios de su lado


¿Por qué falló todo el plan, si Felipe II creía que Dios estaba de su lado? Mensajes que no llegaron, tempestades, falta de coordinación, además de la agresiva respuesta del inglés; y más tarde el durísimo regreso por los confines del mar del norte y la costa de Irlanda, azotada por pavorosas galernas. Todo ello resultó ser el final de un sueño, y del empeño del Rey, que por supuesto empujó a infernales costas a buena parte de la flota que fue dejando a su paso un reguero herrumbroso de sufrimiento, naufragios, batallas, hambre y privaciones.

El corpus documental de la época publicado por González Aller se llama«La batalla de la mar oceana», y es un mar de datos históricos, que transcribe ordenadamente todo lo procedente de los distintos archivos españoles. Los mejores manuales sobre este episodio, sin excepción, han utilizado esa impresionante montaña de palabras escritas con salitre y sangre hace más de 400 años y que hoy vamos a paladear. Pasen y lean la aventura.


Capitana de la escuadra de Levante


El barco que hoy asoma sus cañones como colmillos fantasmales en medio de las turbias aguas de Ferrol se llamaba también «La Regazona», y era la capitana de la escuadra de Levante de la armada de 1588. El contraalmirante González-Aller nos dice que su origeny construcción «eran venecianos; era un buen buque y bien marinado, era de los mejores navíos y más bien armados de las escuadras concentradas en Lisboa en mayo de 1588, y dispuestas por Felipe II» después de mucho esfuerzo y gastos importantes para las arcas reales. Y también muchos retrasos, por la muerte de Álvaro de Bazán, por el nombramiento del duque de Medina Sidonia, Alfonso Pérez de Guzmán, hombre sin la experiencia necesaria que se pasó meses tratando de dimitir, provocando la ira del Rey Prudente».

Dice González-Aller: «Según Cristóbal de Barros 'La Regazona' tenía de porte 1.067 toneladas y tres cuartos, con unas dimensiones de eslora, 59 codos; manga, 21 codos y 1/6; puntal, 12 codos. En la jornada de 1588 debió montar las 32 piezas de artillería de bronce, que tenía al ser embargada. Entre otras armas y municiones que recibió en Lisboa figuraba un cañón de batir, fundición de Alemania por Gregorio Loeffer Agustanus en la época del emperador Carlos V, de 52 quintales de peso para tirar pelotas de hierro de 40 libras y dos encabalgamientos de campaña. Además embarcó posteriormente dos cañones, también de batir, de más de 50 quintales de peso procedentes de la nave 'La Juliana'.»

Más datos de matrícula: «Su dueño era Jácome Regazona y estaba al mando del capitán y maestre Santo Corzo. La dotación en Lisboa se componía de 80 marineros; y 344 soldados de infantería (134 de la compañía dePedro Camacho, 76 de la de Francisco de Céspedes y 134 de la de Pedro Sandoval Ponce de León).»

Sea como fuere, 'La Ragazzona' llegó a Lisboa procedente de Alicante y otros puertos el primero de febrero de 1588 «cargada de vinos de Candía y malvasía. Allí fue embargada de nuevo por el proveedor general Francisco Duarte el 16 del mismo mes para ser agregada a la armada como capitana de las levantiscas».


Un temporal dispersa a los nuestros


En Lisboa se incorpora a la Armada del duque de Medina Sidonia. Pero ya hubo mal arranque: La Regazona siguió los movimientos del galeón San Martín desde la salida de Lisboa el 30 de mayo de 1588 hasta que un temporal dispersó las escuadras del 18 y 19 de junio. Llevaría mucho tiempo reunir la flota de nuevo. «El día 24 la galeaza ya había tomado el puerto de La Coruña. Una vez reaprovisionada de bastimentos y aguada salió a la mar el 22 de julio con el resto de la armada».


Fuego y escarceos en la costa británica


«Alcanzada la costa británica, y tras los primeros encuentros con la flota inglesa del día 31 de julio, al amanecer del 2 de agosto, a eso de las 05.00 horas saltó viento escaso del NE y la armada, situada a la altura de Portland, se encontraba a barlovento de la inglesa», nos recuerda González-Aller. Escuchemos el sabroso relato de un marino: «Howard trató entonces de doblar la armada por el norte y arrumbó al NW ciñendo el viento todo lo que podía, acercándose a la costa. Medina Sidonia se hallaba en este momento con las galeazas en vanguardia y acompañado por varios navíos. Para atajar las intenciones de Howard y mantener el barlovento, el Duque puso también proa hacia tierra, seguido por otros navíos de la armada, aunque un tanto alejados. Al observar Howard lo inútil de la maniobra de doblar a los españoles arrimado a tierra, viró por avante con el Ark y arrumbó hacia el SSE o el sur seguido por unos quince navíos en total, posiblemente para volver a ganar el barlovento (luchar con el viento a favor) a los españoles por la banda de la mar de la armada. La maniobra fue observada por el general español, el cual viró a babor para impedir las intenciones del Almirante, lo que provocó el contacto artillero entre ambas formaciones».


La Regazona en el primer primer combate


«Con su movimiento, el grupo de Howard quedó más cerca de la retaguardia de Alonso de Leyva, que del propio San Martín. De esta forma, las primeras naves en combatir a los ingleses fueron las levantiscas de Martín de Bertendona y los galeones de Portugal que acababa de asignar el Duque como refuerzo de Leyva. En este duelo artillero generalizado se distinguió, entre otras naves La Regazonade Bertendona».

«Como siempre, los navíos españoles intentaban inútilmente llegar al abordaje, pero los ingleses, muy maniobreros, mantenían la distancia y rehusaban llegar al alcance del tiro de mosquete. Martín de Bertendona acometió al Ark Royal, capitana de Howard, hasta llegar bien cerca, aunque el inglés se zafó del ataque con soltura dándole la popa. El fuego por ambas partes fue muy vivo, siendo grande el consumo de municiones, sobre todo por parte británica por su mayor rapidez en la recarga y disparo de la artillería. Sin embargo, no existe constancia de averías o bajas notables en ambos contendientes», reflexiona el contraalmirante.

Días más tarde, tras el episodio de los brulotes incendiados que fueron lanzados en Calais contra la armada la noche del 7 al 8 de agosto, «avanzada la mañana de este último día, unescuadrón inglés a cargo de Henry Seymour a bordo del Rainbow, acompañado por el Vanguard de William Winter, el Antelope de Henry Palmer y otros se dirigieron hacia el ala de estribor de la retaguardia española para combatir los navíos que se iban quedando rezagados, alcanzándolos entre las 09.00 y 10.00 horas, a la altura de Gravelinas».


Mas de 500 proyectiles


Rodearon estos navíos atrasados, cuya identidad se desconoce – posiblemente el galeón San Cristóbal, La Regazona de Bertendona, el galeón San Juan y la nave San Juan de Sicilia – sometiéndolos a un fuerte cañoneo. Sólo el Vanguard disparó 500 proyectiles a distancias que llegaban al alcance de la mosquetería y arcabucería e incluso menores, lo que permitió estar a la voz entre los barcos. Con este procedimiento que duró casi seis horas, los ingleses causaron daños a tres de los navíos españoles no obstante su fuerte resistencia. Según el embajador Hierónimo Lippomano, el Duque comunicó a Su Majestad que La Regazona había combatido muy bien en la acción del 8 de agosto.


Regreso por el mar del Norte


En la Grande y Felicísima Armada hay cientos de historias cruzadas. Entre las de mayor patetismo figuran las singladuras de los días pasados mientras bordeaban la costa escocesa e irlandesa, donde tantas naves naufragaron y donde, según se dice, los náufragos españoles introdujeron la patata, además de recibir el auxilio de los católicos irlandeses.

Como todas sus compañeras, nuestro barco pasó las de caín en el viaje de vuelta: «Emprendió el regreso a España manteniendo la conserva del galeón San Martín hasta apartarse del grueso de la armada el 2 de septiembre. La nave arribó a Muros (Galicia) el 10 de octubre muy destrozada y la gente con muchas necesidades. Estando surta en este puerto, Martín de Bertendona,contra su propia voluntad y la del capitán y piloto de la nave partió de allí el 4 de diciembre para trasladarla a La Coruña en cumplimiento de las órdenes del marqués de Cerralbo, gobernador de Galicia. El día 6 con mal tiempo perdió dos anclas al fondearsobre las islas Sisargas; logró levar a duras penas gracias a la ayuda de dos pinazas vizcaínas, y el 7, muy tarde, estaba ya en medio del puerto de destino», nos recuerda González-Aller.
En Ferrol, con luz de luna

El viento impedía tomar puerto ni tan siquiera con el auxilio de las galeras Diana y Princesa. «A las once de la noche cargó el tiempo tanto que corrió riesgo de ir sobre unas peñas. Con esfuerzos Bertendona libró el peligro y a las tres de la madrugada del día 8 de diciembre lograba entrar en Ferrol “con una poquita claridad de la luna.” Una vez dentro de la ría varó a causa del fuerte viento y falta de anclas. Tan sólo los marinos que han barajado aquellas costas y entrado en Ferrol de noche con temporal deshecho del sudoeste pueden apreciar el mérito de aquellos hombres de mar del siglo XVI».
Su útima batalla

Y acaba el relato del contraalmirante: «La Regazona quedó adrizada y con esperanzas de una posible recuperación, pero al dar a la banda fueron inútiles los esfuerzos realizados para sacarla en las mareas vivas.» Se hundió. Y unos arqueólogos dicen que han encontrado sus restos. En los viejos documentos de los archivos se dice, sin embargo que antes de perder el barco, «se pudieron salvar la artillería, parte de los bastimentos y municiones. Una vez finalizadas las obras del fuerte de la isla de San Antón (La Coruña), se montó en él la artillería gruesa procedente de la nave, justo a tiempo para poderla emplear eficazmente contribuyendo al fracaso del ataque inglés de Norris y Drake en mayo de 1589.»

Así fue como «La Ragazzona» o Regazona ganó su última batalla después de muerta, o de hundida, pues su fuego rechazó al famosopirata inglés Sir Francis Drake. Porque cabe recordar que ni el fracaso de esta Grande y Felicísima Armada fue una victoria inglesa, ni las flotas que Isabel I y Felipe II fueron enviándose determinaron la hegemonía entre las dos naciones.


FARO DE VIGO



15.03.2013 | 08:27


RAMÓN PATIÑO* Las condiciones marítimas de la ría de Vigo siempre fueron reconocidas por los marinos españoles y extranjeros. Nuestras aguas fueron navegadas por embarcaciones prerromanas, navíos gaditanos y púnicos que dejaron su impronta en lugares como la isla de Toralla y la Punta do Muiño, en Alcabre. En sus orillas existen numerosos asentamientos romanos relacionados con la explotación pesquera. Y posteriormente, los ingleses y los berberiscos utilizaron frecuentemente las islas Cíes para recalar, reparar sus navíos y aguar.


De ahí que no fuera una casualidad que la flota de la Carrera de Indias de 1702 intentase salvaguardarse en la Ría de Vigo. Sus condiciones ya eran conocidas entonces. Las cartas náuticas inglesas de la época recogían, desde hacía mucho tiempo atrás y de manera muy precisa, esta parte de las costas gallegas. Pero lo que también recogían era la falta de defensas de entidad, lo que les permitió emprender numerosos ataques a las poblaciones costeras, como las famosas dirigidas por el pirata Drake, y la utilización de las islas como si fueran propias. Ello todo fue facilitado por la desidia de la Monarquía Española que centraba sus esfuerzos defensivos en la zona sur de la península ibérica. Las villas de la Ría no estaban preparadas para la defensa y sí, por el contrario, estaban acostumbradas a las visitas destructoras de flotas extranjeras.

La invasión napoleónica de España trajo consecuencias muy interesantes para la ría de Vigo. A partir de la derrota de Trafalgar en 1805, el poderío naval español quedó muy mermado. Y se temió que los ataques ocasionales de los navíos ingleses, que hasta ese momento se realizaban con cierta periodicidad, se transformaran en una invasión en toda regla.

La reconstrucción de la Armada se hacía necesaria no solo para defender las costas patrias sino también para mantener abiertas las comunicaciones con las colonias americanas. Entonces se pretende acelerar la construcción de navíos, utilizando los árboles de las dehesas reales, y se vuelven a plantear diferentes proyectos para la defensa de la costa gallega.

El Consejo de Regencia, recordemos que el rey Carlos IV y su heredero Fernando estaban retenidos en Francia, se plantea la defensa del Reino, no solo contra los enemigos tradicionales sino también para prever que los liberales, apoyados por Inglaterra, puedan instalarse en esta parte del territorio español.

En 1810, poco después de la expulsión de los franceses de la villa de Vigo, varios proyectos ven la luz. Se elabora un proyecto de arsenal en las islas Cíes. El capitán de navío e ingeniero D. Timoteo Roch proyecta una estructura simétrica, marítima y terrestre, con dársenas protegidas por espigones, en las que incluye gradas de construcción naval. En los espigones y en las zonas altas del complejo se establecerían baterías para proteger todo el complejo. Fue un proyecto demasiado ambicioso.

En las mismas fechas el ingeniero José Muller propone la creación de una base naval en la Ría de Vigo, incluyendo no solo el reforzamiento de la propia villa sino también la fortificación de las islas Cíes. Para esto se le encarga al Mariscal de Campo, Don Felipe de Paz, director inspector del Real Cuerpo de Ingenieros, que organice este trabajo en las islas. Como publicó ayer FARO en un artículo ilustrado con mapas inéditos, en julio de dicho año De Paz remite su proyecto que incluye la instalación de baterías en diferentes puntos de las islas y sus correspondientes cuarteles para salvaguardar la ensenada comprendida entre la isla de S. Martín y la isla de San Esteban, y para transformar el Lago dos Nenos, en zona de fondeo de embarcaciones menores. Es un proyecto global, que considera las islas independientemente. En cada una de ellas se establecerían baterías, cuarteles y zonas habilitadas para soportar la población que acompañaría a los cuerpos expedicionarios. Y al mismo tiempo podrían auxiliarse entre ellas cuando fueran atacadas. Propone la construcción de fortines de mampostería y la utilización de las rocas graníticas existentes, fáciles de labrar, lo que considera una gran ventaja.

De todo ello pocas cosas se realizaron. En concreto, sobre los cimientos del convento de la isla de S. Esteban se levantó un almacén-cuartel para un pequeño contingente, que ejercía labores de vigilancia más que de defensa. Estos trabajos parece que se complementaron con defensas de carácter provisional, construidas con madera, que provocó la protesta de los lugareños que participaron en el acarreo de los árboles, que no cobraron por su trabajo.

En la isla Sur no se tiene constancia de instalaciones militares, aunque la zona donde se aconsejaba la instalación de una de las baterías y sus cuarteles, para defender la playa de S. Martín y el fondeadero, fue donde posteriormente, en 1837, se construyó una fábrica conservera por parte de Don Ramón Buch.

El proyecto de Felipe de Paz, incluye una descripción muy interesante de las islas, aunque se centra en la de S. Martín y en la de S. Esteban. Describe con bastante detenimiento la orografía del terreno y las condiciones que facilitarían la subsistencia de los asentamientos proyectados. Recoge la abundancia de agua, lo que contrasta con la actualidad. En la isla Sur describe la existencia de un riachuelo que discurría por la vaguada central, que divide la isla en dos, con agua hasta en el verano y destaca una fuente en la ensenada de Hornos, hacia el Sur, con agua muy buena "que nunca hace daño por mucha que se beba", según le comentan los que recorren estos parajes.

Desde muy pronto hubo ingenieros y militares que proyectaron poner solución a la protección de la ría, fortificando las islas Cíes, con baterías en el canal Norte frente a cabo de Home, y en el canal Sur, frente a Monte Ferro. Lo que tampoco se llevó a cabo por el coste económico. Luego se pretendió cerrar la Ría entre Punta Balea y Alcabre con dos baterías, para finalmente limitarse a proteger la villa de Vigo y crear alguna zona de protección en Ríos, tras el monte de la Guía.

Proyectos e intentos que no fructificaron, en primer lugar por cuestiones económicas, y en segundo lugar porque asuntos de geopolítica restaban importancia a las costas del noroeste peninsular.

*Arqueólogo e historiador, autor, entre otros libros, de "Historia de las islas Cíes" y, junto a Miguel González Fernández, de "Crónicas históricas de las islas Cíes"