El rijoso tren de borrascas que durante más de cuarenta días —ríase usted del diluvio que padecieron Noé y su parentela— ha castigado nuestras latitudes parece haber levantado por fin el campamento. Pero nos deja como recuerdo tangible que en calles y carreteras gallegas, allí donde el tráfico rodado hace su incesante romería, han brotado los baches con la exuberancia contagiosa de un sarampión. Baches o fochancas, como dise en galego. Conducir —e incluso caminar— se ha vuelto un ejercicio de pericia casi circense, a la espera de que el Ministerio de Transportes, si la providencia administrativa lo permite, se digne reparar tanta herida en el asfalto.
Así que era de recibo hacer una nueva viñeta y colaborar con PontevedraViva https://www.pontevedraviva.com/es/vineta/fochancas-javier-yuste-vineta_515150_102.html

No hay comentarios:
Publicar un comentario