Thy world, O God, so fierce,
And I so frail.
Yet, though its arrows threaten oft to pierce
My fragile Mail,
Cities of refuge rise where dangers cease,
Sweet silences abound, and all is peace.
Tu mar, oh Dios, es tan grande,
Y mi barco es tan pequeño,
Que nada bueno puede sucederme
Si tu bondad no me abre caminos
A través de la arrolladora inmensidad del mar.
Tus vientos, oh Dios, son tan fuertes,
Y tan frágil es mi vela
Que ¿Cómo podría yo tan niño ceñirlos
Sobre esta larga y salada estela,
A menos que tu amor sea más poderoso que la ira
De todas los tempestades que acechan mi camino?
Tu mundo, oh Dios, tan feroz,
Y yo tan débil.
Sin embargo, aunque sus flechas a menudo amenazan con perforar
Mi frágil malla,
Me ofreces refugio, a salvo de los peligros,
Donde el silencio abunda, y todo es paz.




























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