miércoles, enero 25, 2017

Ficha de fauna: pez ballesta


Pez ballesta titán


Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Actinopterygii
Orden: Tetraodontiformes
Familia: Balistidae
Género: Rhinecanthus

Con sus cuarenta especies catalogadas, el pez ballesta o pejepuerco es un habitante del mar bastante conocido. Cada especie comparte unas características físicas comunes, pero discrepan en cuanto a su colorido: es un pez ovalado de prominente cabeza y labios carnosos que esconden unos dientes que recuerdan demasiado a los humanos y de los que se sirve para picar en rocas y coral devorando pequeñas algas; aún así, no le hace ascos a crustáceos, mariscos y peces, siendo los erizos y cangrejos una delicia para su paladar. Su voracidad también es su perdición a manos de pescadores deportivos.

Mientras se alimentan, los peces ballesta no son. lo que se dice ser, muy decorosos y en su ansia pierden mucha carne de sus presas, que van a parar a otros pececillos que, si bien no son parásitos, no se despegan de ellos.

Se encuentran principalmente en zonas tropicales. Sin embargo, hay una especie propia de nuestras aguas peninsulares, que se puede encontrar tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico.

A simple vista, por su colorido y movimientos lánguidos (por lo que son muy cotizados en los acuarios), pueden ser confundidos por unos peces tranquilos, de los que pasan de todo. Sin embargo, son tremendamente territoriales y hostiles a cualquier invasión, por pacífica que ésta sea. Se llevan la palma las hembras, que se enfrentan a otros peces, sea cual sea su tamaño, e, incluso, a los buzos que se topen con ellas.

Además de la territorialidad, el ballesta macho es un pez polígamo y mantiene relaciones a la vez con hasta diez hembras, que desovan en la parcela de su ardiente amante, en un nido, compartiendo, tanto padre como madre, las labores de cuidado de la guardería, aunque las futuras mamás son las más enconadas en tal cometido, que tan solo dura 2-3 días. Se ha llegado a reportar la existencia de parcelas propias de hembras en el territorio del macho.