
No era el primer avión capturado (por ejemplo el modelo Zero que dió la clave a los ingenieros aliados para hacer un contraparte eficaz se halló intacto en las Aleutianas) ni sería el único B-17 capturado e inscrito en la lista. Lo curioso es ver a una de estas míticas máquinas con una esvástica en el timón de cola, y es que dos días después de su aterrizaje ya estaba reparado y al servicio de la Luftwaffe como avión de entrenamiento para los cazabombarderos. Así se pudieron observar no solo sus cualidades técnicas de ingeniería, sino sus puntos fuertes y débiles en ataque y defensa.
Fue objeto de exposición en el campo de Lärz el 12 de Junio de 1943.




























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