miércoles, febrero 01, 2017

¿Vikingos como primeros Señores de Vizcaya?

El recuerdo que se tiene de los vikingos en la Europa meridional no puede ser más negativo. Para las infelices gentes de las pequeñas poblaciones repartidas por la costa atlántica y, luego, mediterránea, que recibieron su desagradable visita, los hombres del Norte eran verdaderos demonios procedentes de un infierno frío. Mentarles siquiera infundía pavor en los corazones más aguerridos y los dragones que lucían en las proas de sus drakares eran el presagio de la muerte y el fuego. Tal es así que no pocas políticas defensivas se llevaron a cabo en la península ibérica para poner freno a sus violentas razzias. En Galicia tenemos aún los restos de las torres de Oeste (Catoira) y en Andalucía el registro en los anales de la creación de la marina de guerra del califato de Córdoba, allá en el s. IX, por orden de Abderramán II, modificando la opinión de arma prescindible que la naval tenía hasta la fecha. El ataque a las poblaciones de Cádiz y la toma de Sevilla por unos bárbaros paganos les hizo cambiar de idea, viéndose impotentes ante aquellos buques tan particulares (aunque el primer cometido de esta flota de nuevo cuño fue asaltar Mallorca, en 849, tras negarse la isla a pagar tributo, teniéndose que esperar diez años para enfrentarla a los vikingos en aguas andaluzas).

Sin embargo, no siempre la presencia de estos nórdicos supuso guerra y saqueo constante y “vuelta para los fiordos”. Según cuentan las crónicas de Alí Ibn al-Athir, un ejército convocado por el emir de al-Ándalus Abu al-Walid Hisham al-Rida (Hixem I) hacia el año 795, con el firme propósito de atacar al rey Alfonso II el Casto (792-842), se enfrentó a unos vikingos asentados en el Norte de la península. El monarca cristiano reclutó tropas a lo largo y ancho de su amplio reino de Asturias, que abarcaba la actual Comunidad asturiana, Cantabria, Bardulia (Castilla condal) y Galicia. Entre aquellos hombres de armas  destacaron los vascones y unos mercenarios paganos (al-magus), vecinos próximos de los anteriores.

En diferentes crónicas musulmanas, los al-magus se identifican con vikingos asentados en la costa y el interior de la Gascuña. Aunque el primer ataque escandinavo data de 844*1, esto no quiere decir que no hubiera asentamientos estables y pacíficos hacia el 795 que sirvieran de lanzadera para crear lazos comerciales. Siendo que el Cristianismo convivía con las anteriores deidades del credo de los vascos, alejados estos de la influencia gubernamental asturiana y castellana, es perfectamente plausible la existencia de estos asentamientos vikingos.

Abu Marwán Hayyán Ibn Jalaf Ibn Hayyan vuelve a mentar a estos paganos como aliados de Alfonso II el Casto durante el combate del río Orón (año 816), sirviéndose de ellos en anteriores y posteriores enfrentamientos que afianzaron su reinado.

En el año 825 da comienzo una campaña de castigo del califato cordobés contra el norte cristiano, contra Álava, perteneciente a Qastilya, el país de los castillos. Ibn-Hayyan relata una batalla en la Djabal al-Madjus, o Montaña de los Paganos*2. Según el historiador bermeano Antón Erkoreka, dicha montaña no sería otra que el monte Sollube, cercano a la boca de la ría de Mundaka y donde, por lo visto, se levantó un asentamiento danés hacia el s. IX, reducido a cenizas por Olaf II*3 de Noruega en el s. XI. Bien podría ser que Olaf destruyera el asentamiento durante una razzia pirática, pero bien podría ser una acción violenta de erradicación de la religión nórdica pagana tras abrazar el monarca la religión de Cristo e instaurarla como única fe en Noruega, bajo pena de muerte. El rey nórdico difundió la fe y la ley por sus dominios. ¿Quién sabe si no se paseó también entonces por nuestras costas?

Este último dato me afecta pues yo crecí bien cerca de dicho monte Sollube y durante años circulé por la carretera que lo marca como una zigzagueante cicatriz de asfalto. Viví en Bermeo, una villa con mucha Historia pero de la que muchos se han olvidado a golpe de martillazo nacionalista, pues se llegó a afirmar que allí nunca hubo contacto con romanos ni musulmanes, en una jactancia petulante de orgullo racista decimonónico. Idea absurda y totalmente falsa por cuanto el propio Sollube cuenta con el yacimiento de Tribisburu de una necrópolis romana de incineración, que data de entre los s. I y III d. C. (a lo que hay que sumar los restos bien visibles en Sukarrieta y Forua y otras poblaciones).

Pero lo que quiero subrayar es ese supuesto asentamiento danés en el Sollube o alrededores (más bien hacia la ría de Urdaibai) y relacionarlo con la propia mítica de la fundación de la casa de los Señores de Vizcaya. Según la leyenda, una princesa escocesa arribó a la ría de Mundaka, quien fue prendada por el dragón Herensuge, un terrible y diabólico ser, hijo del gran dragón Maju el Culebro, esposo de Mari, la deidad principal del folclore vasco*4. De tal unión nació Lope Fortún, Jaun Suria*5, el primer señor de Vizcaya, allá por el s. IX.

Una mujer procedente del Norte. Un hombre que se le confunde con un dragón o serpiente sobrenatural. ¿Vikingos ambos dos? No sería la primera vez que un atributo llega a suplantar a una persona real. ¿Podría ser el dragón de la proa de un drakar hacer pasar a los reales Herensuge o a su padre, Maju, unos vikingos, como terribles reptiles de leyenda? Además, coinciden con las fechas señaladas por los cronistas musulmanes acerca de los al-madjus aliados del rey astur.

El historiador Antón Erkoreka profundiza en las raíces vikingas de los asentamientos en la comarca del Busturialdea y trae a colación la posible presencia de un rey de Dublín en el área: Ívarr in beinlausi, Ívarr el Deshuesado o el Culebro, quien participaría de la expedición de rapiña datada en 859. ¡Vaya! Maju e Ívarr comparten sobrenombre...

Ívarr, al contrario de Olafr el Blanco, también rey de Dublín, fue un gran enemigo de los cristianos (rex paganissimus en fuentes anglosajonas). Sin embargo, en el seno de ambas nobles familias nace el germen del Cristianismo en el Norte europeo, creyéndose que una descendiente de Olafr podría ser esa princesa que llega a la ría de Mundaka. Para el historiador Jon Bilbao, la factoría o asentamiento en la ría se relaciona directamente con estos reyes de Dublín. ¿Es posible que un hijo de Ívarr (o el propio Ívarr) contrajera nupcias con una descendiente de Olafr en tierras del Cantábrico, fundando la casa de los Señores de Vizcaya? ¿Es Maju, el gran dragón vasco, una derivación del término árabe al-madjus para referirse a los vikingos?

La presencia de un Jaun Zuria vikingo en la comarca es evidente. Se asegura en los textos que los primeros señores de Vizcaya eran considerados poco menos que brujos y que realizaban extrañas ofrendas de sacrificio a los dioses muy similares a las que el embajador del califato de Bagdag, Ahmad ibn Fadlān ibn al-Abbās ibn Rāšid ibn Hammād*6, describe que presenció hacia el 922 en una factoría nórdica del Volga. A esto hemos de sumar que la convocatoria y funcionamiento sagrada de la reunión o batzarra bajo el árbol de Guernica es prácticamente idéntica a una asamblea vikinga.

Estos datos, que son nuevos para mí, derriban todas las ideas preconcebidas que tenía sobre el pasado de mi tierra y de todo el Norte peninsular.





1*El historiador egipcio Nowâirî, autor de varios anales datados entre los s. XIII y XIV, refiere el ataque vikingo a Sevilla como encabezado por paganos que ocupaban la parte más lejana de Hispania. W.E.D. Allen añade que dicha expedición fue noruega, siguiendo la ruta de la costa de Vizcaya desde bases situadas en Irlanda.

2*También “montaña de los adoradores del fuego”. El monte Sollube es uno de los cinco llamados montes bocineros (deiadar-mendiak), junto a Kolitza, Ganekogorta, Gorbea y Oiz, desde cuyas cumbres se anunciaba, mediante cornetas y fuegos (probablemente con un sistema de almenaras), la asamblea bajo las ramas del árbol de Guernica.

3*Rey nórdico canonizado y elevado a los altares por el papa Alejandro III en 1164.

4*Mari es una deidad femenina, diosa madre, bondadosa y cruel a partes iguales, que mantiene relaciones de todo tipo con los mortales, aunque siempre manteniendo marcadas distancias con el credo cristiano y su liturgia en una complicada cohabitación en los valles vascos. 

Maju (o también Sugaar), por el contrario, es un ser siempre maligno. Podríamos aseverar que aquí se aplica una visión judeocristiana que atribuye una maldad natural en aquellos animales que se arrastran sobre la tierra.

En algunos textos es Maju quien casa con la princesa escocesa, desvinculándolo de este modo de Mari en un proceso de patriarcalización del folclore vasco.

5* Señor Blanco.

6*Personaje histórico y real que nos resulta bastante conocido gracias a que fue interpretado por Antonio Banderas en la adaptación cinematográfica del libro de Michael Crichton «Devoradores de cadáveres»; película que se tituló «El guerrero número 13».