
Fotografía tomada en Okinawa.
Navegando por el Mar de Papel Moneda, y otros mares... (Sailing at Sea of Banknotes, and others seas...)
Mi nombre es Javier. Nací en 1980 en Gernika (Vizcaya). He vivido durante 24 años en el Señorío de Vizcaya, y resido actualmente en Pontevedra capital. Soy muy aficionado al tema náutico y a todo lo que tiene que ver con el mar y nuestra Armada. Entre los años 1999 - 2004 estudié en la Facultad de Derecho de la Universidad de Deusto.

Si quieres contactar con el comandante del Navegante del Mar de Papel, puedes dirigirte a esta dirección:
caballerodegondor@yahoo.es
"echo-november-mike-papa"
Sophie Marceau, nuestro precioso mascarón de proa.
Patricia Conde, la niña de mis ojos que manda un beso al comandante del Navegante del Mar de Papel :P
Como podéis apreciar, al final hasta he conseguido un autógrafo original de ella :)
2 comentarios:
En la enciclopedia de la Marina,que tengo,habla decaracteristicas de los barcos y concretamente los de la segunda guerra mundial ivan superarmados,ahora parecen barcos de pesca con un cañon y poco mas.
Me imagino el cangelo de un piloto cuando le disparaban.
Un saludo
El arma aérea era el verdadero verdugo a abatir.
Como siempre, en la Historia naval, siempre los perros pequeños han acabado imponiéndose a los grandes jabalíes.
En la época dorada (s. XVIII) eran los navíos de línea, que luego se vieron superados por las fragatas, más rápidas y con gran potencia de fuego.
Luego vinieron los battleships con sus superestructuras, pero podían irse a la merde por los aviones. Por ejemplo, el portaaviones Ommany Bay fue dejado KO por un avión kamikaze. Y no hablemos ya de la devastación con submarinos.
Cada vez, más pequeño
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