lunes, febrero 11, 2013

Galería de la Armada española en FLICKR




En el veterano portal FLICKR, nuestra Armada está compartiendo varios cientos de fotografías de acceso libre en diversos álbumes como “Nuestra Historia”, “LaArmada y el deporte”, “Infantería de Marina”, “Buques y unidad de la Armada” y “Cuadernode bitácora”, los cuales son de visita obligada para todo aquel que siga este blog.



Lectura de 11 de Febrero de 2013 a las 1200 horas


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11 de Febrero de 2013


ESTEBAN VILLAREJO / PORTAAVIONES «PRÍNCIPE DE ASTURIAS»
Día 10/02/2013

El portaaviones y buque insignia de España se encuentra ya en Ferrol para ser dado de baja por la Armada

Pocas travesías fueron tan tristes para la Armada en su historia reciente como la última del portaaviones «Príncipe de Asturias»: Rota-Ferrol, unas 700 millas náuticas para culminar 25 años al servicio de España. El «PdA», como se conoce en el argot militar al buque insignia español, será dado de baja oficialmente el próximo mes. Su dotación aún no se lo cree. O, mejor dicho, no se lo quiere creer.

Son los últimos del «Príncipe de Asturias», los 216 marinos -de una dotación habitual de 596- que realizaron del miércoles al viernes este último trayecto «fantasma». Sin aviones de combate Harrier, sin helicópteros, sin capilla, sin gimnasio, con sus misiles encajonados para su traslado al arsenal de Ferrol... habiéndose «repartido» otros buques de la Armada algunos de los 66.000 objetos catalogados en el portaaviones que devolvió el orgullo a la Armada a finales de la década de los ochenta. Alguno hasta ha requerido ya el tirador de cerveza de la cámara de oficiales.

Es medianoche del viernes y en la inmensa oscuridad y soledad del puente de mando, su último comandante, el capitán de navío Alfredo Rodríguez Fariñas, muestra emocionado los acaecimientos del cuaderno de bitácoras del «Príncipe de Asturias». Así se registró la última partida de la Base Naval de Rota: «De 10.15 a 11.39. Comienza la singladura de buen cariz, con cielos despejados, horizontes claros, viento fresquito del NW y marejada, saliendo a la mar para efectuar tránsito a Ferrol para la inmovilización previa a la baja en la Armada [...]».

Ahora estos marinos -muchos de los cuales no tienen asignado destino alguno con la consecuente reducción de sueldo que deben afrontar- deberán concluir la misión asignada por el Estado Mayor de la Armada cuando el pasado mes de junio comenzó a sopesar la baja del buque insignia de la Armada dado cuenta el coste que supone su mantenimiento (unos cien millones de euros anuales) en un contexto de reducción de presupuesto.

Desarme de equipos, transporte de sus turbinas y maquinaria, eliminación de documentos sensibles para la seguridad, traslado de los misiles, extracción de sus cámaras de oficiales a algún museo naval,... serán parte del arduo trabajo que tiene lugar desde hoy mismo en la Estación Naval de la Graña y desde el martes en el astillero de Navantia en Ferrol con el 7 de marzo como fecha límite para su finalización.

Uno de los ilustres pasajeros en esta última travesía del «Príncipe de Asturias» -de la que es testigo ABC- es el almirante, en situación de segunda reserva, Alfonso León, quien fuera el primer comandante de este portaaviones construido en Ferrol por el astillero nacional Bazán (ahora Navantia) y asignado a la Armada el 30 de mayo de 1988: «Su desguace es un craso error. Un portaaviones como el "Príncipe de Asturias" permitía a la Armada española tener un grupo de combate operativo puro con una fuerte entidad disuasoria».

El temido desguace

El buque de proyección estratégica «Juan Carlos I» tomará el relevo del «Príncipe de Asturias» como buque insignia de la Armada española una vez se oficialice la baja del portaaviones. Sus características son diferentes al portaaviones: velocidad inferior, menor proyección de aviones de combate aunque podrá realizar un mayor número de operaciones dada cuenta su versatilidad.

«Desguace». Esa es la palabra maldita entre los miembros de la última dotación del portaaviones. El final que nadie desea. Salvo una venta «in extremis» improbable -Navantia ha estado sondeando hasta última hora a la India-, el desguace en otro país (Rumanía, por ejemplo)parece ser el destino más probable del hasta ahora buque insignia de la Armada española. Once de la mañana. 8 de febrero de 2013. «Para máquinas. Estribor empujando al sur. Babor empujando a las tres», ordena el comandante Fariñas. Es el fin de la última estela del portaaviones «Príncipe de Asturias».

EL ECONOMISTA

Morenés visitará esta semana el buque 'Cantabria' poco después de su desembarco en Australia, donde permanecerá un año 
10/02/2013 - 11:49

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, visitará esta semana en Melbourne (Australia) el buque 'Cantabria' de la Armada, que tiene previsto llegar poco antes al que será su puerto base durante todo 2013, en virtud del acuerdo alcanzado por ambos países para el despliegue de este buque de aprovisionamiento de combate, cuyos gastos pagará íntegramente el Gobierno australiano.

MADRID, 10 (EUROPA PRESS)

Será durante la segunda escala de una gira por el sureste asiático que iniciará mañana lunes el ministro de Defensa. Antes de llegar a Australia, Morenés visitará Indonesia, donde tiene previsto llegar el miércoles. Allí encuentros bilaterales con las autoridades indonesias para reforzar las relaciones políticas y comerciales entre los dos países.

Después, viajará a Australia, país con el que España mantiene un fuerte vínculo en materia de Defensa. Según han informado a Europa Press fuentes del Ministerio, además de mantener reuniones de alto nivel con las autoridades australianas, Morenés tendrá ocasión de visitar al buque 'Cantabria' y saludar a su dotación.

El 'Cantabria' zarpó desde Ferrol el pasado 2 de enero y está previsto que llegue a Melbourne el día 13 de este mes. Con sus 146 efectivos viajan desde Galicia doce miembros de la Marina australiana.

Según el acuerdo firmado entre ambos países, el buque español realizará diversas actividades operativas y de formación con la Real Marina australiana, que tendrá ocasión de conocer sus capacidades y podrá tenerlas en cuenta para la modernización de su flota que está estudiando.

El acuerdo contempla que la Marina australiana pagará todos los costes derivados de la presencia en sus aguas del 'Cantabria': desde el mantenimiento previo, al combustible y los gastos de los relevos del personal, así como sus indemnizaciones económicas y la alimentación, entre otros.

El despliegue tiene la ventaja además de permitir el adiestramiento del buque y su dotación a unos niveles muy superiores a los que puede afrontar la Armada española en el actual escenario de recortes presupuestarios, que han llevado a reducir los días de mar de sus unidades. En Australia, el 'Cantabria' podrá permanecer en "actividad permante".

TAMBIÉN VISITARÁ AL BUQUE 'HERMANO' DEL 'JUAN CARLOS I'

Además, el ministro también tendrá ocasión de visitar el buque de proyección estratégica 'Canberra', el primero de los dos buques de estas características que la Armada australiana ha contratado con Navantia. Son buques anfibios con capacidad para transportar 1.000 soldados, unos 100 vehículos de combate, 12 helicópteros y 4 lanchas de desembarco.

Sus características son similares al buque de proyección estratégica 'Juan Carlos I', el mayor barco de guerra con el que cuenta la Armada española. El 'Canberra' llegó a Melbourne el pasado mes de diciembre a bordo de una plataforma marítima, ya que la última fase de su construcción tiene lugar en Australia.

Australia también contrató en 2007 tres destructores similares a las fragatas F-100 de la Armada española, que se construyen en sus astilleros con diseños de Navantia. En el futuro, la empresa española espera hacerse con el contrato para sustituir los dos modelos actuales que tiene la Armada australiana de buques de apoyo logístico, para los que el buque de aprovisionamiento de combate español puede ser un candidato.

Además, Navantia también aspira a hacerse con el contrato para renovar la flotilla de submarinos de la Australia, que podría comprar hasta 12 submarinos. La empresa española opta al concurso con el S80 que está fabricando para España en sus astilleros de Cartagena (Murcia).

viernes, febrero 08, 2013

Samantha Whitfield se presenta


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8 de Febrero de 2013

EL CONFIDENCIAL DIGITAL

Dura protesta del Reino Unido. Una maniobra del buque ‘Tornado’ de la Armada frente a Gibraltar provoca el “más grave incidente desde 1960”

La embajada del Reino Unido en Madrid ha presentado ante el Ministerio de Exteriores una queja foral por la que consideran una grave intromisión de la Armada española en supuestas aguas de soberanía de Gibraltar. El incidente lo protagonizó el Buque de Acción Marítima 'Tornado'.

La protesta, que llegó después de una denuncia de las autoridades del Peñón al Ministerio de Exteriores británico, considera los hechos de “extrema gravedad”, el más grave desde 1960, e informa que se tomarán medidas para evitar nuevas incursiones en el futuro.

El incidente tuvo lugar el pasado sábado, cuando el último de los Buques de Acción Marítima entregados a la Armada, el ‘Tornado’, navegó durante 20 minutos por las aguas que Gibraltarreclama como propias, provocando la salida de varias patrulleras de la Royal Navy que trataron de expulsarla de la zona.

Según ha podido saber El Confidencial Digital de fuentes de la Armada, los hechos se están investigando de forma interna para decidir si debe haber una respuesta oficial de España ante la protesta diplomática de España.

Además, días antes, Gibraltar ya había protestado por otra presunta invasión de su espacio soberano, producido por una patrullera de la Guardia Civil que entró en aguas del Peñón desde Algeciras.

Una “cortina de humo” de Rajoy

La prensa inglesa y la gibraltareña se hacen eco también de esta denuncia. Por ejemplo, el diario Daily Mail recoge el “temor” de que tras este incidente hay una intención del Gobierno español decrear una “cortina de humo” para desviar la atención de los problemas internos que amenazan con hundir al primer ministro Mariano Rajoy”.

El ‘Tornado’ es un buque de 93,9 metros de eslora. Tiene una dotación de 46 hombres y puede transportar un helicóptero a bordo. Botado en 2011 y entregado a la Armada el 19 julio de 2012, tiene desde entonces su base permanente en el Arsenal de Las Palmas.

jueves, febrero 07, 2013

"On Melancholy Hill"

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Gorillaz.

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7 de Febrero de 2013

GALERÍA DE FOTOGRAFÍAS DE LA DESPEDIDA DE NUESTRO R-11 EN LA PÁGINA DE FACEBOOK DE "FORO NAVAL"
EL MUNDO

Don Felipe dice adiós con 'tristeza' al portaviones 'Príncipe de Asturias'


Efe | Rota (Cádiz)
Actualizado miércoles 06/02/2013 17:53 horas

Don Felipe de Borbón ha despedido hoy con "orgullo", "emoción", "tristeza" y "satisfacción" al portaviones "Príncipe de Asturias" en la Base Naval de Rota (Cádiz), en una ceremonia con la que este buque insignia de la Armada inicia su última travesía hacia Ferrol, donde será desarmado y subastado.

A las once de la mañana y en presencia de algunos familiares de la tripulación, el portaviones "Príncipe de Asturias" ha partido de la base roteña con rumbo a Ferrol después de haber navegado más de 200.000 millas, como si hubiera dado veinte veces la vuelta al mundo. Durante las primeras horas de navegación, Don Felipe de Borbón, acompañado del ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha recorrido el barco donde ha recordado su primera estancia siendo alférez de fragata en 1989 y la semana que disfrutó a bordo en la mar durante el tránsito de Palma a Rota, "aprendiendo, conviviendo y compartiendo con la dotación el entusiasmo y la motivación propia de los comienzos de la vida operativa de cualquier buque de la Armada".

El Príncipe de Asturias ha presenciado la navegación conjunta delportaviones, el buque que lleva por nombre el de su padre, el "Juan Carlos I", y las fragatas "Reina Sofía", "Victoria" y "Santa María". Además, ha asistido a la última maniobra de un Harrier que se suma a las cerca de 35.000 tomas de aeronave que acumulaba el barco. Ambas situaciones han sido capturados por Don Felipe con su teléfono móvil para guardarlo de recuerdo.

Después, el Príncipe ha compartido un momento con la última dotación del portaviones a quienes les has mostrado su "orgullo", "emoción" y "tristeza" al decir adiós "a un barco que se lleva una parte muy querida de cada uno de nosotros".

"Todos esos sentimientos y recuerdos son los que me llevaré más tarde al despedirme, cuando tenga el enorme honor y privilegio, y la satisfacción personal y profesional tan particular, de realizar el último despegue desde la cubierta de vuelo del 'Príncipe de Asturias' a los mandos de un helicóptero de la 10ª Escuadrilla", ha añadido.

Además, ha querido mandar un mensaje de "esperanza" en estos tiempos difíciles" porque sabe que "que las dificultades de orden material pueden superarse cuando las personas son capaces de dar y ofrecer a los demás lo mejor de sí mismas".

El 'Príncipe de Asturias', toda una historia

El portaviones se empezó a construir en 1979 para reemplazar al portahelicópteros "Dédalo", y de su construcción se encargó la Empresa Nacional Bazán, en su astillero de Ferrol.

El proyecto elegido fue el norteamericano "Sea Control Ship" (SCS), de 14.000 toneladas, buque basado en un proyecto que desarrolló la firma estadounidense "Gibbs and Cox" para la Marina de los Estados Unidos, pero que fue desestimado por el Congreso norteamericano por considerarlo demasiado pequeño.

Al tener el proyecto en propiedad además, la Armada española podía construir otro navío del mismo modelo si así lo deseaba y también podía vender la patente a otros países interesados.

No obstante, el primitivo proyecto del buque evolucionó posteriormente para atender a los requisitos establecidos por la Armada española.

Entre las variaciones que se realizaron en el proyecto primitivo figuran el cambio del eje de crujía y la desviación de la rampa de despegue en dos grados, así como la variación de la hélice central auxiliar y la ampliación del ascensor de los aviones.

Además, el peso de "Príncipe de Asturias" se incrementó lo que, aparte de reducir su velocidad, supuso también cambiar la línea de flotación y el centro de gravedad.

El "Príncipe de Asturias" cuenta con una autonomía de navegación de 6.500 millas marinas (11.700 kilómetros), tiene 16.000 toneladas de desplazamiento, 195 metros de eslora, 32 de manga y 9,45 de calado.

Dispone de una cubierta de vuelo de 175 por 27 metros y una capacidad máxima operativa de aeronaves, entre aviones de despegue vertical y helicópteros, de 17 en cubierta de hangar y 12 en la de vuelo.

El portaviones, que cuenta con un hospital a bordo, fue durante años el mayor buque de la Armada española hasta la botadura, en 2008, del Buque de Proyección Estratégica (BPE) "Juan Carlos I".

Ha participado en operativos bélicos como la guerra del Golfo Pérsico en 1991 o con los cascos azules de la OTAN en los Balcanes en 1994.

IDEAL

Los nombres más bonitos de los barcos de la Armada


07.02.13 - 01:34 -
J. LUIS ÁLVAREZ | MADRID

‘Príncipe de Asturias’, ‘Juan Carlos I’, ‘Juan de Borbón’, ‘Galicia’, ‘Castilla’, ‘Blas de Lezo’ o ‘Méndez Núñez’. Los nombres de los principales buques de la Armada española rememoran reyes, navegantes, gestas o comunidades autónomas. Entre los militares hay quienes defienden esta nomenclatura, pero hay otros que son firmes defensores de bautizar las naves con los nombres de los grandes marinos de la historia, al igual que ocurre en otras armadas de guerra del mundo.

Actualmente, el buque insignia -hasta que sea desarmado y desmantelado- es el ‘Príncipe de Asturias’. No es el primero que lleva este nombre. Nada menos que nueve buques fueron denominados con el título del heredero de la Corona, el primero fue una fragata botada en 1714. El penúltimo correspondió a una fragata que montaba 100 cañones, en 1858.

La excepción es el buque multipropósito ‘Juan Carlos I’, que en los próximos meses será el buque insignia español. Esta nave inaugura una dinastía tanto con el nombre y como con sus objetivos estratégicos.

En los buques anfibios de la Armada hay disparidad de criterios. No son muchos, tres, pero solo dos corresponden a comunidades autónomas: ‘Galicia’, del que han existido otros seis barcos homónimos, y ‘Castilla’, del que se botaron nada menos que otros 11, el primero en 1628. El tercer buque es el ‘Pizarro’, del que también solo hay uno en la historia naval.

Las estrellas de la Armada son las fragatas y, en concreto, las de clase F-100, las más modernas y mejor dotadas tecnológicamente. La mayoría con menos de una década en el mar. Aquí los responsables de bautizar las naves acertaron (de acuerdo al criterio militar) dándoles nombres de ilustres navegantes, tales como ‘Alvaro de Bazán’ (con cuatro de la historia con ese nombre), ‘Blas de Lezo’ (con otras cinco) y ‘Mendez Núñez’ (con cuatro más). Solo la ‘Juan de Borbón’ es la primera que lleva la denominación del padre del Rey y almirante honorario.

Por el contrario, para las más veteranas fragatas de la clase Santa María se eligieron nombres tales como ‘Santa María’, en recuerdo de la nave de Colón, ‘Victoria’, ‘Numancia’, ‘Navarra’, ‘Canarias’ o ‘Reina Sofía’ .

Bajando de tamaño en los buques de combate españoles, para la flotilla de cazaminas se eligieron nombres de ríos tales como ‘Segura’, ‘Sella’ o ‘Duero’; a los submarinos les tocaron los vientos ‘Galerna’, ‘Tramontana’ y ‘Mistral’; y para los patrulleros se eligieron meteoros como ‘Rayo’, ‘Relámpago’ o ‘Tornado’, y a los que se suman el ‘Vigia’, ‘Alborán’ o ‘Tarifa’ y las que antes fueron corbetas ‘Infanta Cristina’ , ‘Infanta Elena’ o ‘Vencedora’. Los guardacostas de la Armada reciben denominaciones tales como ’Tagomago’, ‘Medas’, ‘Tabarca’ o ‘Formentor’.

Sin embargo, los buques de guerra españoles no siembre se llamaron así. Desde que los Reyes Católicos apoyaron la gesta de Colón, a finales del siglo XV y hasta el siglo XX, hay numerosos nombres de santos, vírgenes o personajes mitológicos alistados en la flota, tales como: ‘Nuestra Señora de la Concepción’, ‘Santísimo Sacramento’, ‘Nuestra Señora de la Almudena’, ‘San Carlos’, ‘Hércules’, ‘Dédalo’, ‘Miguel de Cervantes’, ‘Libertad’ o ‘Lepanto’, estos tres combatieron en la Guerra Civil bajo mando de la República.

miércoles, febrero 06, 2013

Presentaciones náutico-literarias en Madrid durante la semana que viene



Nuestro ilustre amigo, Luis Delgado Bañón ya tiene otro volumen bajo el brazo que presentar en su ya extensa Saga Marinera Española. Con el título “El navío Congreso Mexicano, motín abordo” nos demuestra que sigue en la brecha.

El próximo día 12 de Febrero (el martes que viene), presentará dicha novela en la Librería Antes (c/ Lagasca, nº 120) de Madrid a las 1945 horas, actuando como presentador el periodista José Antonio Quirce (locutor de Onda Cero).


Asimismo, mi camarada Miguel Aceytuno presentará el jueves 14, a las 1945 horas y en la misma librería ya referenciada , junto a Víctor San Juan (“Caudales”) la continuación de la interesante vida de Loreto en “Babor y Estribor”, por donde rondaremos al Jaime I


Un día antes, en Librería Náutica Robinson (Bárbara de Braganza, 10) de Madrid, Elías Meana Díaz, con la introducción de D. Manuel Maestro (para los que no lo sepáis, presidente del Círculo de las Letras del Mar) su libro “Los silencios del Atlántico”, título que suena muy bien. Sería el miércoles 13 de Febrero a las 2000 horas.




¡Enhorabuena a todos!


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6 de Febrero de 2013

NOTICIAS TERRA

Don Felipe despide mañana al portaaviones "Príncipe de Asturias"

Don Felipe de Borbón despedirá mañana al portaaviones "Príncipe de Asturias", que, tras 25 años de servicio como buque insignia de la Armada española, realizará su última travesía desde la Base de Rota, en Cádiz, rumbo a Ferrol, donde, tras ser desarmado, será previsiblemente subastado y desguazado.

El ministro de Defensa, Pedro Morenés, acompañará al Príncipe de Asturias en esta ceremonia oficial de despedida del portaaviones, que incluirá una demostración aeronaval con la que la Armada dirá adiós a su buque insignia, tras constatar que ponerlo a punto costaría unos cien millones de euros.

El buque, con base en Rota, fue entregado a la Armada en mayo de 1988 por la Empresa Nacional Bazán, la actual Navantia.

Con su incorporación, la Armada española ingresaba en el selecto grupo de Marinas de Guerra con un portaaviones.

Con 195 metros de eslora y una capacidad máxima para 29 aeronaves, el "Príncipe de Asturias" causará baja en la Armada el próximo junio, según la hoja de ruta diseñada por el Ministerio de Defensa para este buque emblemático de la Marina española.

La desactivación del buque se hará en dos fases, una primera de "inmovilización" en Rota (Cádiz) y una segunda, "de desarme" en la ciudad gallega, que concluirá en junio.

El buque, capaz de desplazar casi 17.000 toneladas, hará su última navegación desde la base gaditana hasta Ferrol con una tripulación reducida de 220 militares, aunque su dotación habitual es de 596 personas y ha llegado a tener 800.

La Armada se decantó por el arsenal ferrolano como "el lugar idóneo" para el desarme por la disponibilidad del muelle, la capacidad de desmilitarización y la disminución de costes".

La decisión ha sido criticada en Cádiz, ya que los trabajadores de los astilleros de Navantia en la Bahía, que llevan meses demandando al Gobierno carga de trabajo, reclamaban que el trabajo se hiciera en sus plantas, dado que Cádiz ha sido la base del portaaviones.

Tras desmontar los equipos y materiales considerados útiles, Defensa procederá a subastar el barco para el desguace.

El portaaviones, que cuenta con un hospital a bordo, fue, durante años, el mayor buque de la Armada española hasta la botadura, en 2008, del Buque de Proyección Estratégica (BPE) "Juan Carlos I".

En sus 25 años de servicio, ha participado en operativos bélicos como la guerra del Golfo Pérsico en 1991 o con los cascos azules de la OTAN en los Balcanes en 1994 y también en actos como la conmemoración del II centenario de la batalla de Trafalgar en 2005.

En 2007 se acometió una inversión de 3.665.000 euros para la reparación y modernización del portaaviones, el número ocho de los barcos que la Armada ha tenido con el mismo nombre.
EFE - Agencia EFE

martes, febrero 05, 2013

Guardia de literatura: "El ángel perdido" de Javier Sierra



Javier Sierra, al menos para mí, posee un don muy especial: su voz. Su forma de contar historias con su particular timbre produce una sensación tal que mis orejas adoptan inmediatamente la posición de dejar de oír para pasar a escuchar su torrente de conocimiento en todo tipo de temas relacionados con el mundo del Misterio a nivel, sobre todo, histórico. Si he de quedarme con algún retazo de sus palabras sería, sin dudarlo ni si quiera un segundo, su “Cuaderno Sonoro” sobrelos hermanos Cordiglia y aquellos supuestos cosmonautas soviéticos perdidospara siempre en la profundidad silenciosa del Espacio.

Pero esta capacidad de mi tocayo no se queda en la voz, sino que se transmite a lo que escribe.

En su momento tuve la oportunidad de leer el primer capítulo de “Las puertas templarias” y lo comprobé. Era como tenerlo delante y que te contara, cara a cara, esa historia.

Este principal e importantísimo ingrediente ha supuesto para Sierra la consecución de fama a nivel mundial, añadiendo a la receta algo tan simple, como complicado, como es escribir de forma que atraiga a lectores de todo tipo y condición con un trama cargada con la curiosidad propia del Ser humano y con otros elementos que lo igualan a Katherine Neville y que superan ampliamente las escasas artes del inefable Dan Brown. La búsqueda de un secreto tan antiguo como nuestra propia existencia es lo que centra “El Ángel Perdido”, involucrando poderes terrenales y no tanto, que lo mismo endulza el paladar de un lector español que el de un estadounidense. El autor no ha cometido el error de muchos (entre los que me encuadro) de escribir para un determinadísimo público de cierto gusto especial o para un concretísimo área geográfico. Escribe para contagiarnos, en el buen sentido, su pasión por lo desconocido y por esos misterios que aún están ahí delante, pero para los que no tenemos ojos.

Podríamos decir que escribe y vende a lo “americano”, y es cierto, con un despliegue nunca visto en las carreteras de este país. Una apuesta muy alta y que va ganando.

Como ya dejé constancia en este blog, tuve la inmensa suerte de ser el ganador (aún no sé cómo) en un sorteo de un ejemplar de “El Ángel Perdido” firmado por su autor y me faltó tiempo para ponerme a devorarlo.

Durante los primeros compases, metido de lleno en secretos y conspiraciones, junto a una trepidante acción, se me antojó muy extraña la combinación de narrador omnisciente junto con la narración en primera persona a través de su principal protagonista, Julia Álvarez, la restauradora del Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago de Compostela, (en mi opinión, estos retazos parecen realmente contados por una mujer). Llegando al final de la obra, te das cuenta de esa estrategia a la hora de relatar la historia.

En escasísimas ocasiones me he topado con un libro que se ambiente, aunque sea parcialmente, en lugares donde yo he puesto el pie. Junto a la fiel descripción de los mismos, notaba cierta y especial sensación que te da ver esos monumentos y calles que conoces de la forma que lo hace Javier. Quizá sea por algo que es extraño de encontrar en el mundo de la literatura como es el hecho de que el autor se haya desplazado físicamente a cada uno de los emplazamientos donde transcurre la historia que narra. Lo mismo nos da la catedral de Santiago que la Reserva Hopi o el mismo monte Ararat. Hasta al mismo Verne le dijeron que para escribir, por ejemplo, del África negra no había que viajar hasta allí; pero esto no parece ir con Sierra y éste es un gran regalo que se nos ofrece con la lectura de esta obra y con otras de su sello, que refuerza aún más, si cabe, la ardua e indiscutible labor de documentación que rezuma cada una de las páginas. Ahí tenemos un análisis profundo de la figura de John Dee junto a la comparación objetiva de todas las leyendas de la Humanidad antediluviana a lo largo de todo nuestro planeta. No es un simple “copia y pega”, que nadie se lleve a error; el autor se ha servido de miles de datos para tejer una trama en la que hasta el mismísimo presidente de los Estados Unidos de América tiene algo que decir.

Javier Sierra ha construido, con su última novela, un thriller internacional, con elementos actuales que se entremezclan con el Pasado de nuestra civilización en busca de respuestas en las palabras dejadas por nuestros lejanos antepasados.

Atrae como un canto de sirena, pero no cruel, no para que encallemos y tengamos un espantoso final, sino que invita a una aventura que no defrauda aunque la veloz lectura nos cause una mala jugada como el perder ciertos detalles o preguntarnos obviedades. Es una aventura que empuja al lector a continuar hasta el final gracias a su propia estructura y fondo.

Como punto curioso a favor: la interrelación que están adquiriendo las novelas de Sierra entre ellas, al más puro estilo Stephen King. Como punto negativo: el alto concepto y nada humilde que tiene de sí misma Julia Álvarez y la vacía presencia, a mi modo de ver, del inspector Figueiras (¿basado en un individuo real?).

Y ahora tenemos más que caliente su nueva obra "El maestro del Prado". A saber qué nos traerá sus páginas...
 

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5 de Febrero de 2013

DEFENSA.COM

La fragata “Méndez Núñez” adiestra a marinos y policías de Tanzania en seguridad marítima


MARTES 05 DE FEBRERO DE 2013 07:36

El buque de la Armada Española “Méndez Núñez”, desplegado en la Operación “Atalanta” de la Unión Europea contra la piratería en aguas de Somalia, ha colaborado en la formación y adiestramiento de personal de la Marina y la Policía de Tanzania. Una delegación formada por 27 miembros visitó la fragata española, atracada en el puerto tanzano de Dar es Salaam, asistió a una demostración y al adiestramiento sobre procedimientos de control de tráfico marítimo (MIO, en sus siglas inglesas), buceo y manejo de embarcaciones en operaciones como “Atalanta”.

Un primer grupo recibió formación para operaciones MIO, diferentes técnicas de registro, reducción de personal y movimiento por el interior de los buques. El segundo recibió un adiestramiento teórico sobre buceo y el trabajo que realizan los buceadores a bordo de la fragata. El último grupo, integrado por personal de la Policía Marítima, recibió una conferencia sobre la maniobra de arriado e izado de embarcaciones. A continuación, realizaron un ejercicio de manejo de embarcaciones en la dársena del puerto.

El “Relámpago” regresó a su base en Las Palmas

• Por otra parte, el buque de acción marítima (BAM) ‘Relámpago’ llegaba el pasado viernes a su base del Arsenal Militar de Las Palmas de Gran Canaria después de casi seis meses fuera y tras finalizar su despliegue por aguas africanas. Durante este tiempo, ha participado también en la operación “Atalanta” en aguas del océano Índico y en unos ejercicios en el Golfo Pérsico.

• El “Relámpago”, que fue entregado a la Armada el 6 de febrero de 2012, partió de la Base Naval de Rota (Cádiz) el pasado 17 de agosto de 2012 para incorporarse a la operación ‘Atalanta’ de lucha contra la piratería en el Índico, bajo mando de la Unión Europea. El despliegue del ‘Relámpago’ ha sido el primero que ha realizado un BAM en esta operación. Durante el desarrollo de la operación ‘Atalanta’, el buque hizo escala en puertos de Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes, con el objetivo de reforzar las relaciones institucionales con dichos países y, a su vez, presentar el buque, uno de los últimos fabricados por la industria naval española.

Posteriormente, como parte de la colaboración de la Armada con la Secretaría General de Política de Defensa y el Ministerio de Asuntos Exteriores, el ‘Relámpago’ ha llevado a cabo un conjunto de actividades en países de África Occidental y Golfo de Guinea, zona de creciente interés para España, para contribuir al Plan de Diplomacia de la Defensa.

El ‘Relámpago’, al mando del capitán de corbeta Antonio González-Tánago de la Lastra, es el tercero de los BAM de la clase ‘Meteoro’, buques configurados como patrulleros oceánicos. La concepción del programa BAM está basada en buques de altas prestaciones, costes de adquisición y mantenimiento reducidos y gran nivel de polivalencia, no sólo en el ámbito militar sino también en el de cooperación en tareas de salvamento, lucha contra la contaminación, evacuación y ayuda humanitaria.

Fuente: Armada española

lunes, febrero 04, 2013

Regata en "La Eneida"



Con el canto épico de “La Eneida”, Publio Virgilio Marón quiso asentar, en la lírica y en las mentes de los romanos, un origen divino y glorioso de la Ciudad Eterna, así como de las influyentes y nobles familias de aquel entonces. Para ello no dudó en embarcarse en una aventura hacia el remoto Pasado y, tomando como punto de partida los versos de Homero, hacer una versión paralela de los avatares de la ruina de Troya: el pérfido (para los teucros, claro está) Ulises.

Con la entrada en la ciudad de Príamo del caballo que portaba la traición griega, comienza la propia odisea de Eneas, junto a su padre, hijo, amigos y refugiados a lo largo del Mediterráneo, en busca de cumplir los designios del dios Júpiter de crear una nueva y milenaria Troya en los campos ausonios. Sobre las no siempre tranquilas aguas del Mare Nostrum, Eneas y sus compañeros de peripecias, con encuentros con harpías y un Polifemo ya ciego, se ven más perdidos que un pulpo en un garaje, no sabiendo encontrar la península itálica, lo cual nos hace sospechar de la escasa pericia o conocimiento náutico cierto que había más allá de las islas griegas.

Tras dejar inmolarse a su gusto a la que llamó esposa, a Dido, reina de Cartago, Eneas regresa a la isla de Sicilia, donde descansan, en sagrado sepulcro, las cenizas de su padre, Anquises. Las naves troyanas fondean en los puertos un año después de su fallecimiento y siete desde la ruina de Troya; siendo sus tripulantes totalmente ajenos a la maldición de la monarca tiria que dará pie a la enemistad, hasta el aniquilamiento, que surgiría entre la ciudad libia y Roma.

Sicilia era una tierra favorable a los troyanos, ya que era el reino de Erix, leal a Ilión y regida por aquel entonces por el anciano dardanio Acestes, el cual acoge gozoso a los desahuciados.

El hijo de Anquises quiere honrar la memoria de su padre y de los manes de Troya con unos juegos muy bellamente descritos por Virgilio.

La primera prueba, que es la que voy a transcribir en prosa, es una regata entre cuatro galeras, origen, sin duda, de nuestras competiciones de traineras.

Así cantó Virgilio de forma vibrante:

“Llegó por fin el esperado día, los caballos del sol habían traído, brillante y pura, la novena aurora. El anuncio de los juegos y el nombre del ilustre Acestes sacaron de sus moradas a los pueblos comarcanos: una alegre muchedumbre cubría la ribera. Todos fueron a ver a los troyanos, y algunos dispuestos a batallar. Primeramente se expusieron a todas las miradas, en medio de la arena, los premios destinados a los vencedores; trípodes sagrados, verdes coronas, palmas, armas, vestiduras de púrpura, un talento de oro y otro de plata. Al fin, desde una elevación, la trompeta dio la señal del inicio.

Cuatro galeras de pesados remos, escogidas iguales en velocidad de entre todas, comenzaron el certamen. Mnesteo, que un día será italiano y dará su nombre a los Memmios, condujo con sus incansables remeros la rápida Ballena. Gyas regía la colosal Quimera, masa enorme, semejante a una ciudad, a la que empujaban tres filas de dardanios jóvenes, y salió afuera la triple fila de remos. Sergesto, de quien trajo su nombre la familia Sergia, se embarcó en el vasto Centauro; y a bordo de la azulada Escila estaba Cloanto, el primero de tu linaje, noble Cluencio.

A lo lejos, en el mar, se elevaba enfrente de la ribera espumosa un risco que solía quedar cubierto bajo un remolino de irritadas olas, cuando tempestuoso viento velaba los astros. Silenciosa durante la calma, alzada por encima de la onda inmóvil su dilatada cima, en donde los mergos gustaban reposar al sol. Allí Eneas mandó hincar una rama de frondosa encina, límite de la regata, meta propuesta a los contendientes, que habrían de doblarla en amplio semicírculo para volver al puerto.

La suerte decidió la colocación de las galeras. De pie en la popa, los capitanes resplandecieron de púrpura y oro. La juventud que los acompañaba, coronada de álamo, con torsos desnudos brillantes del aceite, se sentó a lo largo de los bancos y, tenidos los brazos a los remos, esperó atenta la señal; los corazones saltaron en los pechos agitados por el temor y el impaciente deseo de gloria. Al fin el clarín sonoro dio la señal de partir. Todos inmediatamente se lanzaron de sus sitios; el aire resonó con los clamores de los marineros y la onda se cubrió de espuma con los esfuerzos de los robustos brazos. Los navíos la cortaron en surcos iguales, todo el mar se abrió y se desgarró al golpe de los remos y a la embestida del espolón armado de un triple diente. Menos rápidos en la carrera de carros, los caballos devoraban el espacio cuando salieron impetuosamente de la valla; menos ardorosos los conductores iban azotando el tiro con las flotantes riendas, y látigo en alto, se doblaban sobre la lanza. A los murmullos y los aplausos de los espectadores, que alentaban a los nautas con sus votos, resonaba todo el bosque; las voces rodaban en la cercana playa, repetía el eco de las colinas los gritos.

Adelantándose a todos arrancó Gyas, aclamado por la muchedumbre, volando primero sobre las ondas. Con mejores remeros, pero retardado por el peso de su navío, lo siguió Cloanto de cerca. Detrás iban, en igual línea, la Ballena y el Centauro, esforzándose por tomar la delantera. A veces precedía la Ballena; otras, la dejaba atrás el enorme Centauro; a veces las dos galeras marchaban iguales y con sus largas quillas surcaban emparejadas la amarga onda.

Ya se aproximaban a la roca y alcanzaban la meta cuando Gyas, que seguía siendo el primero, gritó a su piloto Menetes:

-¿A dónde vas torciendo tanto a la derecha? Endereza el rumbo, acércate a la orilla y deja que la extremidad de los remos roce, por la izquierda, la roca; la alta mar para los otros.

Pero temiendo los escollos ocultos, Menetes desvió la proa de la meta.

De nuevo gritó Gyas:

-¿A dónde quieres ir? ¡Acércate a la roca, Menetes!

Giró de pronto y vio que Cloanto lo estaba alcanzando e iba a pasarlo. Cloanto se interpuso entre la galera de Gyas y los escollos sonantes, se deslizó junto a la roca, dejó atrás a su adversario, hasta entonces vencedor; dobló la meta y, ya sin peligro, navegó en plena mar. Entonces vivo dolor encendió las entrañas de Gyas y las lágrimas brotaron de los ojos del joven; olvidando su propia dignidad y el respeto debido a los compañeros, precipitó desde la alta popa en las olas al tímido Menetes, tomó él mismo el timón, convirtiéndose en piloto, excitó a los remeros y volvió la caña del lado de la orilla. El anciano y pesado Menetes logró salir a flor de agua desde el fondo del abismo; nadó hacia la roca, no obstante el peso de su ropa mojada; trepó a la cima y se sentó en seco. Los teucros reían al verlo caer y debatirse en el agua; no ríen menos cuando lo ven vomitar la amarga onda.

Aquí una alegre esperanza animó a los dos últimos, Sergesto y Mnesteo; la de adelantarse a Gyas, que había perdido instantes. Sergesto pasó y se aproximó a la roca, pero su quilla sólo llevó de ventaja la mitad de su longitud; el espolón de su rival, la Ballena, rozó el flanco del Centauro. Mnesteo, recorriendo su nave, arengó a los remeros.

-¡Fuerza, fuerza a los remos, compañeros de Héctor, que yo elegí para mí en los últimos días de Troya! Ocasión es ésta de mostrar nuevamente el vigor y el ánimo que los hicieron arrastrar las sirtes de Getulia, las olas del jónico mar y las rápidas corrientes del cabo Maleo. No aspiro al primer puesto, Mnesto no lucha ya por la victoria. ¡No obstante, si fuera posible!… Pero, ¡oh, Neptuno!, triunfe quien te plazca… No pasemos, al menos, la vergüenza de llegar últimos. Amigos, librémonos de ese oprobio y considerémonos con ello vencedores.

Echaron todos el resto de su empuje y se dejaron caer sobre los remos; la popa de bronce retembló y se levantó al hincarse las paladas en el mar. Jadearon los marineros; agitaron sus miembros y sus labios se secaron; el sudor bañaba todo su cuerpo. Un accidente les dio el éxito deseado. Mientras que, arrebatado por su ardor, Sergesto dirigía su proa a los peñascos para ceñir la vuelta, en el angosto espacio en que se aventuró, encalló el desgraciado contra los salientes de los bajíos. Retemblaron las rocas y se quebraron los remos contra las agudas puntas donde la rota proa quedó allí colgada. Los marineros se levantaron gritando y se detuvieron a recoger con garfios de hierro y madera los restos flotantes de los remos. Entre tanto, Mnesteo, jubiloso y enardecido por este azar favorable, invocó a los vientos y, merced a éstos y a los remeros que redoblaron sus esfuerzos, bañó el mar sin obstáculos y voló por las tendidas aguas. Como una paloma súbitamente ahuyentada de la pena que habita, del sombrío hueco en donde anida, emprende el vuelo hacia la campiña y asustada primero bate ruidosamente por el sereno éter, surca rápida el fluido azul moviendo apenas las veloces alas. Así voló Mnesteo, así avanzó la Ballena, cortando las ondas vecinas a la roca, así iba empujada por su propio arranque. Primero Mnesteo dejó atrás a Sergesto, que luchó contra los salientes del escollo, implorando auxilio en vano e intentando avanzar con los quebrados remos; después alcanzó a Gyas y a la enorme Quimera que, navegando sin piloto, perdió ventaja.

Sólo a Cloanto le faltó vencer, quien ya estaba casi en el fin. Mnesteo iba a él, y apelando a todo el resto de sus fuerzas subió de punto al clamoreo; entonces, todos los testigos alentaron su persecución y en el aire resonaron ruidosas aclamaciones. Los unos, como si la victoria les perteneciese, se rebelaron ante la idea de perder un honor ya conquistado y estaban prontos a dar la vida por conseguir el lauro. Enardeció a los otros la esperanza en el éxito; podían porque creían poder. Y acaso las dos galeras, llegando emparejadas, habrían compartido la victoria, si tendiendo Cloanto ambas manos al Ponto, no se hubiese ganado con esta súplica a los inmortales:

-¡Oh, dioses, que dominan en el mar y cuyo imperio surco, yo prometo inmolar con alegría un toro blanco en la ribera, al pie de sus altares; yo echaré sus entrañas a las amargas olas y verteré en ellas consagrados vinos!

Dijo, y desde lo más profundo de las aguas oyó su voz todo el coro de las nereidas y de Forco, y la virgen Panopea. El mismo padre Portuno empujó con su mano poderosa el navío, el cual, más rápido que el noto o que la alada flecha, voló hacia la playa y entró victorioso en el puerto.

Entonces el hijo de Anquises, después de llamar por sus nombres a todos los combatientes, proclamó por la sonante voz del heraldo a Cloanto vencedor y le ciñó el verde laurel a las sienes. Dio a cada nave tres toros a elegir, vino y un pesado talento de plata. Añadió, para los capitanes, particulares distinciones. Para el vencedor una clámide de oro de ancho bordado, en la que serpenteaba en doble orla la púrpura de Melibea. Ésta representaba en el tejido el rapto del joven príncipe, Ganímedes, cuando en las selvas del Ida, armado de un venablo, fatigaba en la carrera a los ágiles ciervos, fogoso y jadeante; de súbito el ave portadora del rayo de Júpiter caía sobre él desde la cima del monte, lo atrapaba con sus corvas garras y lo remontaba en los aires; sus ancianos servidores tendían en vano los brazos al cielo y los perros emitían furiosos ladridos que prolongaban las auras. El que por su esfuerzo había obtenido el segundo lugar recibió una coraza de brillantes mallas de triple red de oro; el mismo héroe se la había quitado a Demoleo cuando lo venció a orillas del rápido Simois al pie de los altos muros de Ilión, se la entregó a Mnesteo para que le sirviera de adorno y de defensa en los combates. Los esclavos Fegeo y Sagaris apenas podían llevar en sus robustos hombros su tremenda pesadumbre; aunque Demoleo, cubierto con ella, corría persiguiendo a los troyanos en fuga. En fin, el tercero recibió dos fuentes de bronce y copas de plata ornadas con figuras en relieve de exquisita labor.

Ya estaban dados todos los premios y, orgullosos con sus trofeos, se retiraban los vencedores, ceñidas a las sienes vendas de púrpura, cuando, habiéndose desprendido con gran trabajo del funesto escollo, perdidos los remos, volvió sin gloria la nave de Sergesto, humillada y provocando risotadas. Cual serpiente sorprendida en medio de la calzada, a la que rueda broncínea ha partido por la mitad o a la que un caminante hirió con una piedra, dejándola quebrantada y próxima a morir; en vano, para emprender la fuga, se retuerce en amplios repliegues; tremenda en parte, encendidos los ojos, alza silbando la orgullosa cabeza; pero la otra, privada de movimiento por la herida, retiene pegado al suelo al animal, que se agota en inútiles esfuerzos por poner en juego sus tofos anillos. Así con el resto de sus remos se arrastraba la galera de Sergesto. Sin embargo, desplegó las velas y entró en el puerto a favor del viento que las hinchaba. Eneas dio a Sergesto la prometida recompensa, contento porque se había salvado la nave y habían vuelto sus compañeros. Era una esclava cretense, Foloe, hábil en los trabajos de Minerva y madre de dos gemelos que a sus pechos criaba.”