Un septiembre más, volvemos a largar amarras con la intención de perder de vista la costa y adentrarnos de nuevo en mares conocidos y por descubrir. Las cartas náuticas están desplegadas sobre la mesa y el rumbo vuelve a señalar hacia la aventura de la lectura, el cine, la historia y cuantos puertos merezcan una escala.
La travesía de este año llega, además, con una circunstancia especial: falta menos de un mes para que El Navegante del Mar de Papel cumpla veinte años desde su botadura. Dos décadas han transcurrido desde aquella mañana en la que, sobrepasado por el tedio cotidiano y una absoluta despreocupación por lo que pudiera deparar el futuro, pulsé el botón de publicar y dejé que el viento hinchara las velas de este blog. Desde entonces, la navegación ha sido larga, imprevisible, apasionante, agónica en ocasiones, pero siempre con el horizonte como única frontera.
Habrá tiempo para hablar de aniversarios cuando llegue la fecha señalada.
Por ahora, basta con anunciar que comienza oficialmente el crucero 2026-27. Buen viaje a todos los que decidáis embarcar.










