Dos viudas, una mentira oficial y una verdad que nadie parece dispuesto a contar
El siempre fructífero maridaje entre la década de 1970 y la Guerra Fría nos deja un nuevo título de espionaje digno de sumarse a la colección de imprescindibles del género. En esta ocasión se trata de Ponies, una serie estadounidense ambientada en el Moscú de finales de los años setenta, protagonizada por dos espías tan inusuales como eficaces, disponible en la plataforma SkyShowtime.
La trama arranca en la Navidad de 1977, cuando Bea y Twila reciben la noticia de la muerte de sus maridos, dos agentes de la CIA destinados en la capital de la URSS, en un supuesto accidente aéreo. Tras el suceso, ambas son instadas a regresar a Estados Unidos y abandonar su vida en la embajada. Sin embargo, se niegan a aceptar esa versión oficial Sin formación previa, son reclutadas por Dane, el superior de sus esposos, y se ven inmersas en una operación de inteligencia en la que, paradójicamente, resultan activos ideales: su condición de mujeres las convierte en figuras invisibles para los soviéticos —o eso sugiere la serie—. Son, en términos de espionaje, “personas sin interés”. (pincha aquí para seguir leyendo)











