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lunes, junio 09, 2014

El porqué de Oskar

Cuando me puse a escribir las aventuras de Oskar, ese viejo gato de mar, que publiqué en ebook hace ya un tiempo, confesé que estaba leyendo las historias gráficas dibujadas por el francés Joann Sfar, dedicadas al gato del Rabino. Un felino que hablaba me parecía harto interesante y la trama fue saliendo sola, pero, ¿por qué llamarlo Oskar?

En el número de Octubre de 2009, en la sección de Miscelánea, en la entrada 24.393, se dice lo siguiente:

«El 27 de mayo de 1941, poco después de que el acorazado Bismarck fuera echado a pique en un terrible y desigual combate cuando el destructor HMS Cossack intentaba rescatar a supervivientes del acorazado, entre los restos del naufragio apareció un gato subido a un madero. Un  marinero del destructor fue bajado hasta la superficie y lo rescató. El gato era negro con un zuncho blanco en el cuello, tenía los ojos amarillos y llevaba un collar con una placa con su nombre, Oscar, y explicaba que formaba parte de la dotación del acorazad alemán. El felino náufrago se dejó adoptar por la Marina británica y permaneció en el Cossack hasta el 23 de octubre fue hundido por el submarino alemán U 563. Oscar pudo ponerse a salvo en uno de los botes del destructor, siendo rescatado por el portaaviones HMS Ark Royal, en el que fue nuevamente adoptado, aunque por poco tiempo, ya que el 14 de noviembre el U 81 torpedeó al portaaviones, hundiéndolo. Superviviente nato, Oscar salvó de nuevo el pellejo, aunque ya no volvió a embarcar, quizá por entender el Almirantazgo que si no era un espía germano, era un gafe redomado. Pasó “destinado” al hogar de marinos retirados de Belfast, donde después de una plácida existencia murió, dice que mirando al mar, en 1955».

La vida de Oscar me atrapó y quise homenajearle como mi particular gato perdido en los mares de Indochina.



lunes, noviembre 18, 2013

Mi primera intervención en un programa de radio para hablar un poco de "Los últimos años de mi primera guerra"


Este pasado sábado intervine por primera vez en un programa de radio. Me puse un tanto nervioso. El tema del día en "Con 29 Letras" era el proceso de investigación de un autor de novela, en este caso, vinculado a la Historia.

martes, noviembre 05, 2013

Consejos para escribir: personajes y diálogos

Cuestión ésta muy angustiosa para el escritor de ficción. Es complicada a más no poder porque nos enfrentamos a los elementos que han de interactuar en el escenario que creamos con la narración. 

Lo peor que puede suceder es que sean todos esos hombres y mujeres, niños y ancianos, que han de ramificar con sus diálogos las tramas, unos meros fantasmas planos, todos idénticos. 

En no pocas novelas, incluso best-sellers, nos encontramos con figuras de cartón. Muchos son secundarios, pero también los hay principales. Carecen de la más mínima personalidad. Sin fondo y ésta es una grave deficiencia para un autor.

Lo primero que debemos hacer cuando nos ponemos en serio es ir confeccionando una lista de personajes. No estoy diciendo que sea una relación numerus clausus desde la primera página. Sería algo imposible y estúpido. No. Digo que vayamos realizándola a medida que la historia requiera a estos personajes. Es muy importante su anotación. No solo la de sus nombres y su relación con el actor principal; pues estos han de verse formados y materializados en gente de carne y hueso. Una cosa bien sencilla para lograrlo es que estos se identifiquen con personas que ya conozcamos. Pueden ser los alter-ego de compañeros de clase o trabajo, de gente con las que hemos tratado a lo largo de la vida por cuestiones sociales, incluso desconocidos que nos han llamado la atención en la calle. Puede que lo más sencillo sea vincular a nuestros personajes con aquellos que se cruzan con nosotros en series de televisión, películas, realities, etc.

¿Trampas? No son trampas para nada y cualquiera que escriba y que te diga que no hace lo mismo que acabo de decir es que miente de la misma forma con la que afirma categóricamente que se ducha con agua fría todos los días.

Para escribir con algo de coherencia tenemos que mirar a los que nos rodean y observar sus palabras, sus maneras, sus ideas y transformarlos para nuestra obra. Tenemos una fuente inagotable de imaginación, mas es imposible imitar la vida desde el folio si no prestamos atención a la misma.

Una vez que tenemos un rostro para los personajes, una manera de actuar que consideramos correcta dentro de la trama, estos nos ayudarán a seguir tirando del hilo a pesar de que aún nos queda dotarles de voz. Para ello es principal identificarlos con esos seres reales. No podemos contentarnos con dar pinceladas de su personalidad en la narración sin más. Hay que hacerles hablar y ahí está lo complicado porque podremos acabar por crear tipos que más que interactuar se limiten a “leer” un guión con el mismo ardor que un guijarro.

Podemos dotarles de diálogos rápidos, pero si nos molestamos de nuevo en atender a lo que nos rodea, vemos que, cuando interactuamos social y dialécticamente, no hablamos en forma de mensaje de Twitter. En ocasiones, muchos de nuestros diálogos se quedan no muy alejados en extensión con los que William Shakespeare dotaba a sus personajes. No nos comunicamos con frases simples ni monosílabas, sino con estructuras complejas (salvo excepciones).

Si queremos hacer algo bueno y que sea atractivo, tenemos que acudir a los textos teatrales y a las series de televisión, además de absorber todo lo posible de las obras del s. XIX.

La trillada fobia del folio en blanco no es el problema del autor, sino el emborronarlo de vida, aún desde la ficción más absoluta, ya que el lector siempre necesita de un ancla que lo retenga seguro a un mundo que conozca, con unos personajes que puedan resultarles familiares y que no sean simples formas de cartón, planas y sin fondo.

Un consejo muy bueno es visionar las películas de Quentin Tarantino. Él sí que sabe de esto. Lo mismo dan sus obras cinematográficas que aquellas otras producciones donde haya colaborado. Un claro ejemplo es el capítulo doble de CSI Las Vegas que guionizó y dirigió. No ganó premios simplemente porque su nombre apareciera en los títulos de crédito; sino porque con él los personajes ganaron enteros con diálogos más vivos y con fondo.

Intentadlo al menos.

lunes, octubre 21, 2013

Consejos para escribir. Engañémonos para seguir escribiendo.

Para mantener un ritmo regular y constante, si es que nos atrevemos a alcanzar lo mínimo que escribe a diario el Burger King de la Literatura (es decir, Stephen King), tenemos que desenterrar 2.000 palabras de cada vez. Parece demasiado (tampoco hay que escribir por escribir) pero, creedme, llegar a esa marca no es lo complicado. Lo que sí resulta torturador es superar la barrera psicológica de las 700-1.000 palabras. Una vez que estás al otro lado, todo parece ser más llano. Por supuesto, nunca se hará cuesta abajo, pero lo agradecerás.

Puedes acostumbrarte a ello como el subir siempre por las escaleras o hacer abdominales. Es cuestión de ganas mas, como en todo, hace falta algo que nos motive y “engañe” la mente. No es lo mismo hacer footing (¡qué deportista estoy hoy!) solo que acompañado, con el ruido de la calle que con tu música favorita (tu propia banda sonora personal) a través de tus cascos. Obvio es que las segundas opciones resultan ser las mejores en esta ocasión. Los metros parecen desaparecer y el tiempo corre más deprisa. Y mejor aún: no te importa seguir un poco más. 

Algo parecido debemos encontrar respecto a nuestra afición o a lo que pretendemos que acabe siendo una profesión. En mi caso, me aburro muchísimo sin música. En el instituto estudiaba con Rock y no se me daba nada mal. En el trabajo casi siempre tengo los altavoces del PC a pleno rendimiento, pero, para mi desgracia, en el mundo laboral rindo menos si las notas me envuelven. No soy capaz de alcanzar una concentración adecuada. Ni siquiera, de forma mínima. Por eso, cuando escribo, todo ha de estar en silencio. 

Resulta mortificante, pero necesario.

Y esto parece un contrasentido con el ejemplo del footing que he comentado hace unos instantes, pero es que cada uno tiene un mundo dentro de sí mismo.

Hay que buscar un método con el que escribir nos sea fácil y cómodo.

En la actualidad hay muchas formas de acceder a la escritura, pero vamos a centrarnos en la de toda la vida, tinta y papel, y en el procesador de textos que encontramos en cualquier ordenador de mesa o portátil.
Hace un tiempo, creo recordar, que compartí con vosotros una técnica mixta que empleo: combinar la escritura a mano con el teclado. Curiosamente, coger el bolígrafo y ponerse a garabatear es la mejor porque, si eres un jockey de las teclas, el ir más lento (en mi caso) pero sin pausa, te permite pensar mejor las cosas, darles profundidad, Sobre todo eliges las palabras más ajustadas a lo que quieres expresar. Es la forma más ideal de escribir largos párrafos rebosantes de descripciones, reflexiones y momentos de silencio. 

Todo esto que estoy escribiendo y que estáis leyendo ahora, lo estoy plasmando en mi cuaderno de notas de medio folio y es aquí a donde quería llegar. Hay gente que se lanza a la conquista de los blocs de folio entero. ¡Son unos masoquistas! Lo mejor son los cuadernos pequeños, creedme. El espacio reducido permite alcanzar una farsa mental.

“Cuanto llevo escrito… y no me ha costado nada... ¡Sigamos!”

Parece una bobada, pero es una verdad tan grande como una catedral. Lo malo viene después, cuando has de pasar lo que has emborronado sobre el papel a ordenador y, por muy rápido que seas, tu cuello, hombros y muñecas se rebelarán con un dolor bastante desagradable si resultas ser demasiado prolífico. 
Te queda el alivio del leerte al pasar a limpio, permitiéndote realizar una primera corrección en caliente.

Según como sea tu tipo de caligrafía, una cara de página de un cuadernos de 155 x 215 mm. rondará las 125-250 palabras. Dependerá también si está cuadriculado o no, y hasta de tus propias manías.

Con dicha limitación, las caras van pasando y el horizonte se te hace menos oscuro. Se te anima el alma. Sin darte cuenta, te das ánimos para terminar esa historia que al principio te habías autoconvencido de que la tendrías que hacer en varias jornadas.

Respecto al procesador de textos, cuando escribía mi primera novela, lo hacía en plan burro, es decir: a Times New Roman 12, interlineado simple. Es muy duro, os lo puedo asegurar, porque 1.000 palabras es poco más de cara y media, si es que llega. Tecleas y tecleas y más que 28 líneas parece que tiene 300 el maldito folio blanco en la pantalla.

Hay formas de animarnos como es el ajustar la página al formato más común que se puede encontrar en los libros puestos a la venta en nuestro país. En vez de dejarnos llevar por la preferencia del programa, el dichoso Times New Roman 12, usemos el Garamond 17, interlineado simple, y, voilá, sucederá otro tanto como con los cuadernos de notas. 

De esto modo también nos daremos cuenta de que esas novelas que pululan por el mercado no son tan grandes como aparentan. 

Cuando comienzas a escribir y tu marca personal es la de un relato que, por ejemplo, apenas alcanza las 8.000 palabras (algo por lo que has sudado), puedes llegar a la conclusión nada acertada de que es una mierda pinchada en un palo. La historia en sí puede ser auténtica basura, cierto. Mucha gente comienza muy bien sus relatos y les atrapa ese pánico del volumen de caracteres escritos. Se agobia porque es incapaz de alcanzar tal y cual ritmo. Ve que su argumento se agota en escasos párrafos que es incapaz de hacer crecer. Se marchita ante la cuesta de folios en blanco. Una mierda, ¿no? Pero no es una mierda esa meta que has alcanzado. Es todo un logro, en serio. Con solo cambiar el tipo de letra, uno se puede dar cuenta que todas esas frases y diálogos, esas 8.000 míseras palabras, son 25 páginas si estuvieran contenidas en un libro publicado.

Este es un pequeño truco que, igual, no queráis emplear. Igual es que queréis ser tan burros como lo fui yo en el pasado. Quizá queréis dejar atrás estos miedos de principiantes y seguir, como lo sigo haciendo en la actualidad, a Times New Roman 12. 

Quitarse todos los miedos.

Cuando estoy escribiendo en el procesador sigo con el TNR 12. Después de escribir casi 150.000 en este plan para la primera novela, no hay mucho que atenace mis dedos sobre el teclado, pero sí empleo la Garamond 17 al darte la sensación de estar delante de un texto maquetado y editado y si, además, le quitas la pestaña de señalamiento de errores, mejor todavía. Y es que, para nuestra desgracia, la mayoría de los errores que cometemos al escribir los descubrimos una vez impreso el trabajo y si eres de mi gremio, de los que no les sobra el dinero en tinta de impresora y papel, esta técnica te obligará a leer con mayor atención tus propios escritos (mucho mejor cuanto más tiempo se hayan quedado en el fondo del archivo sin tocar, digamos, durante un par de meses (sé que dejarlos así es también muy duro)).

En total os he escrito, hasta ahora, 1.181 palabras mientras he estado esperando a que se templase la leche del desayuno. No es solo costumbre o rutina, sino el proveerse de las herramientas adecuadas para dar rienda suelta a lo que queremos escribir. De las herramientas depende todo. Las necesitamos para superar esas estúpidas barreras. No es sólo tener una imaginación despierta y desbordante, sino tener entre las manos una forma eficaz de plasmarla.

martes, septiembre 10, 2013

Siguiendo aguas al USS "Narhval"


Tod@s l@s que os habéis asomado a mi novela “Los últimos años de mi primera guerra”, destacáis la labor de investigación que llevé a cabo para su redacción. También os gusta la sección de anexos, algunos mapas, etc.

Respecto a esto último, hay algo a lo que presté especial atención, pero que no acabó incluyéndose en el libro porque se eliminó involuntaria en las galeradas. Me estoy refiriendo a la imagen que adorna esta entrada y que representa un plano del Océano Pacífico donde, día a día, con el Google Earth abierto, iba señalando los puntos por donde navegaba el Escuadrón de Destructores 47 donde encuadré al ficticio Narhval. Cuando me di cuenta de que no estaba entre las páginas, el libro ya estaba impreso y llevaba varios días en mi poder en papel.

Desde un principio tenía pensado subsanar este fallo por mi parte y creo que el que guste se descargue el mapa, aquí y ahora, será lo mejor. Posee unas dimensiones de 3296x1998 px y 2,03 Mb.

Como observación, indicaros que el plano no es una imagen descargada de Internet, sino aquel mapa que compré en Ebay, de un periódico de Chicago y que data de 1943.

Acabo de encontrar este documento que debería aparecer en las primeras páginas del libro y ahora soy incapaz de recordar donde guardé el gigantesco mapa…

jueves, agosto 29, 2013

Bourbon Street analiza "Los últimos años de mi primera guerra"



Desde que se dio a conocer mi novela “Los últimos años de mi primera guerra”, no han sido pocas las firmas que han dedicado su tiempo a leerla y a reseñarla. No obstante, algunas no pasaban de ser una extensión de la propia sinopsis de contraportada que, aunque agradecido estoy, me dejaba cierta sensación de desazón al quedarse allí, a nada de superar esa barrera invisible.

Por el contrario, otros tantos se han zambullido en la historia, en el personaje y en la época y si, de entre todos ellos he de elegir a uno, escojo a Porlomenix ("Bourbon Street"), digno ganador del concurso de ejemplares organizado por mi amigo Paco (“Un lector indiscreto"). Ésta última recensión publicada es, sin duda y a mis ojos, la mejor. Baja más allá de la cota de periscopio. Llega hasta los abismos de la personalidad, de todo lo que desprende la novela. Incluso más allá de lo que yo, como escritor, he podido extraer de mi propia obra.

Ciertamente me ha gustado mucho su reseña que os invito a leer: http://bourbonstreet-porlomenix.blogspot.com.es/2013/08/los-ultimos-anos-de-mi-primera-guerra.html

miércoles, julio 10, 2013

Enviado!



El ejemplar de Irina ya ha partido para su destino con una dedicatoria muy especial y un dibujo a la altura del evento, del primer aniversario. Me he tirado el moco y me he puesto a dibujar a algunos de los personajes, no sé si con mucho acierto ya que uno reconoce sus limitaciones artísticas, pero lo hace aún más único al ejemplar.

Espero que le guste a la destinataria.

Un saludo!

lunes, julio 08, 2013

Comparto algo con Stephen King

No, no os emocionéis al creer que me he hecho de oro con mis libros y que contáis con la amistad de un multimillonario aburrido. Para nada. No os llevéis a engaño.

Quizá lo más acercado sea el escaso atractivo físico, pero no me refiero a eso tampoco.

¡Dejad ya de mataros neuronas en tan bizantino intento y, simplemente, seguir leyendo! ¡Joé!

En una de mis continuas divagaciones diarias, algunas de las cuales terminan por emborronar algunas cuartillas de papel por medio de un bolígrafo azul, se me cruzó cierta escena de la novela Tommyknockers, y descubrí nuestra estrecha relación. El que él, Stephen King, escribiera algo así no fue un mero azar: sufre de la misma frustración que yo (y muchos otros). ¿A qué me estoy refiriendo? Bien, la protagonista es una joven escritora de novelas de vaqueros que responde al nombre de Bobby Anderson que tras el (¿feliz?) descubrimiento de parte de una nave espacial en sus tierras, con unos simpáticos bichillos en su interior, crea una máquina de escribir telequinética que trascribe sus pensamientos, incluso cuando duerme, lo cual le permite firmar la mejor obra que haya salido de la cornucopia de su imaginación hasta aquel mismo instante. Un libro de tomo y lomo, de premio, vamos. De los que se agotarían en los estantes de las librerías.

No me cabe la menor duda de que a King le encantaría inventar o que alguien lo hiciera por él ese aparato, eso sí, sin tener que sufrir los efectos secundarios de que tus genitales se conviertan en unos juguetones tentáculos.

Cualquiera que se haya iniciado en este mundo de la literatura, desde el Lado Sufrido, ha vivido ese relampagazo, esa escena maravillosa, cargada de trepidantes diálogos, de léxico expresivo y apasionante, de... Que se desarrolla sola en el metro o delante del espejo del cuarto de baño.

Sí, seguro que ellos, tú mismo, compartes este anhelo secreto con King. Sabéis a qué me refiero, porque luego, cuando te poner delante del bloc de notas o de la pantalla de ordenador para registrar lo que ha brotado libre y majestuosamente de tu voluble imaginación hace unos minutos o, incluso, segundos... Lo que termina enguarrando la página con tinta o con bits de información es... ¡UNA PUTA MIERDA! Sí, no hay otra forma de expresarlo. Relees lo que has “copiado” de tu mente y te preguntas que cómo te atreves a autodenominarte “escritor”. BASURA, BASURA, BASURA... Aquel instante de grandiosa inspiración, de palabras que florecen solas en la fértil oscuridad de tu frente, simplemente se marchitan. No son más que flores de camelia de escasos instantes de vida que, tras enamorar en la rama, caen al suelo pudriéndose de inmediato.

Yo también quiero la máquina de Bobby Anderson, pero... ¿Si se hiciera realidad ya no tendría gracia escribir? En la actualidad casi cualquiera puede escribir... ¿Se prostituiría el arte? Un poco exagerado.

Pero, dejémonos de estúpidas preguntas y vayamos al grano, joder. 

El vivir eso es frustrante y odioso, penoso, amargo, espantoso, nauseabundo y, al final, puramente humano.

El remedio consistirá en divagar delante del PC o del cuaderno, y no cuando te estás cepillando los dientes, pero las musas son así de cabronas...

viernes, julio 05, 2013

Irina es la ganadora!


Ayer se celebró, como bien sabéis el sorteo de la Lotería nacional que señalé para nuestro particular sorteo del primer aniversario de "Los últimos años de mi primera guerra", resultando el número 50.132.


Es decir, el 32.


Como podéis comprobar, quién más se ha acercado ha sido IRINA, que escogió el 34, casi pleno.

Enhorabuena, Irina!


Y gracias a los demás!

jueves, julio 04, 2013

Hoy es el día del sorteo


El sorteo de un muy especial ejemplar de “Los últimos años de mi primera guerra” coincidirá con el sorteo de la Lotería Nacional de hoy, jueves, 4 de Julio de 2013 a las 21.00 horas. ¡Entonces sabremos quién ha sido el/la afortunad@!

Os habéis apuntado 6 personas con los siguientes números:
  • Antonio. 22
  • Irina. 34
  • Jesús. 51
  • Juan Manuel. 58
  • Kique. 73
  • Munia. 81
Suerte!

miércoles, junio 26, 2013

Descargas gratuitas Kindle



Creo que es hora de indicar el número de descargas durante la promoción gratuita de “Oskar. Aventuras de un viejo gato de mar. 1939” y “Guardianes del Azul profundo y otros relatos de aventuras, misterio y terror” y, la verdad, habéis superado marcas, aunque con la novela del gatico no ha habido tanto interés como en la primera ocasión en la que pudisteis descargarla.

Ahí van los números:

  • Oskar. Aventuras de un viejo gato de mar. 1939” ha interesado 64 personas, que unidas a las 101 descargas de aquel periodo anterior, suma 165, lo cual ¡no está nada mal!
  • Guardianes del Azul profundo y otros relatos de aventuras, misterio y terror”, por su parte, por su novedad, supongo, ha sido descargada a los soportes Kindle hasta en 123 ocasiones.
He aprendido que el nivel de tráfico disminuye en los fines de semana, así que para la próxima promoción procederé a saltar los sábados y domingos.

¡Solo me resta daros las gracias por leer y disfrutar de mis palabras y de participar en esta celebración!


miércoles, junio 19, 2013

¡Celebrando el primer año de la publicación de mi ópera prima literaria!



Por ello es razón más que suficiente para tirar un poco la casa por la ventana celebrando este cumpleaños dela novela “Los últimos años de mi primera guerra”.

Y os preguntaréis que en qué consistirá esta celebración, claro. Por supuesto no es que tengáis que hacerme un regalo, bueno, quizá sí, pero ese obsequio es más bien para vosotros.

En primer lugar, durante esta semana podréis descargaros gratuitamente mis dos ebooks de Amazon a vuestras tablets totalmente gratis. Os hablo de las aventuras de Oskar (que no son infantiles, que no sé por qué la gente llega a tal conclusión) y mi recopilación de relatos de aventuras, misterio y terror. Por supuesto, ya podéis darle al enlace y descargar lo que queráis:



Pero estamos celebrando el primer añito de mi primera novela publicada en papel (y única por el momento). ¿No hay nada relacionado con ella? Pues sí. Quién lo desee, puede participar en un sorteo de un ejemplar (a nivel nacional) que dedicaré para tan magna festividad. Y para participar solo tenéis que mandarme un mail a la cuenta caballerodegondor@yahoo.es con el asunto “Sorteo Los últimos” y un número del 1 al 100. Para participar tendréis hasta el día 30 de Junio a las 2359 horas. No dudéis en participar.

Cuando esté todo, celebraremos el sorteo con los últimas dos cifras de un sorteo de lotería que determinaré de antemano.

¡Venga! ¡Tod@s a celebrarlo!


miércoles, mayo 15, 2013

Celebrando el aniversario



El mes que viene ya hará un año de la publicación de “Losúltimos años de mi primera guerra” y creo bien que hay que celebrarlo de alguna manera. Para ir abriendo boca, en el programa de Radio 21, “Castillos en elAire”, he procedido a organizar junto a mi tocayo, su director, un sorteo paralos seguidores de su blog. Solo tenéis que seguirlo e indicar que queréisparticipar y ya está, aunque todavía hay que centrar algunos aspectos sobre fecha, etc. Así que estad atentos. Supongo que también valdrá si lo seguís en Facebook por si no tenéis perfil Blogguer.

Os espero.

lunes, mayo 13, 2013

Guardianes del Azul profundo y otros relatos de aventuras, misterio y terror

Llega el momento en el que un escritor ha de reunir todos los relatos que pueda encontrar, contenidos en hojas emborronadas y archivos .doc perdidos por el ordenador… Está en su derecho y este es el primer volumen que os podréis descargar por 0,89 € en Amazon. 

Hace ya unos cuantos días que está disponible, pero como habréis podido averiguar (no hay que ser un lince) no ha habido muchas ganas de publicar en los blogs. Sigo sin tener ganas, pero hay que seguir adelante aun cuando no ha terminado la tristeza. 

En esta recopilación de relatos podréis navegar por el Cantábrico y por el Atlántico, rodeados de una extraña atmósfera; escapar o caer en las garras de zombies; sentir algo… 

¡Os invito a que os adentréis en los recovecos de mi mente en pequeñas píldoras y por un precio irrisorio!

martes, abril 09, 2013

De nuevo en NOVILIS y por primera vez en MELIBRO



Gracias al esfuerzo de nuestro amigo Paco, también tenemos sus palabras sobre “Los últimos años de mi primera guerra” en los portales NOVILIS y MELIBRO.

¡Eternamente agradecido!

miércoles, abril 03, 2013

Sorteo de "Los últimos años de mi primera guerra" en "Un lector indiscreto"


Si ayer nuestro amigo Paco (eres un crack!) nos traía sus reseña sobre “Los últimos años de mi primera guerra”, hoy organiza un sorteo de un ejemplar.

Las bases en el siguiente enlace:


¡No dudéis en apuntaros!

martes, abril 02, 2013

Reseña de "Los últimos años de mi primera guerra" en "Un lector indiscreto"



Ya hacía tiempo que nadie hacía una reseña sobre “Los últimos años de mi primera guerra”. Parecía ya su fuego extinguido, pero siempre hay un soplo de vida, una ligera brisa que espanta el humo de la desolación y se embolsa en la lona y empuja el buque.

En esta ocasión, nuestro amigo Paco, un lector indiscreto (¿por qué indiscreto? Tendría que preguntárselo), tras leerse mi novela en el ciclo de autores gallegos o residentes en la CA de Galicia (mi caso), ha decidido traeros a todos sus impresiones sobre mi ópera prima.

Podría destacar de la reseña lo siguiente:

Los últimos años de mi primera guerra (Editorial De Librum Tremens) es una novela en la que nos encontramos con personajes todos sacados de la imaginación del autor pero que bien podían ser de carne y hueso, que representan a esa juventud que vio truncada su vida, pues vemos cómo entre ellos había verdaderos niños, que a los diecisiete años ya podían ser llamados a filas. Ven cómo esa parte de su vida se tira por la borda y se convierten, de repente, en personas adultas convertidos en despojos humanos llenos de remordimientos que provocarían muchas noches de pesadillas, y verían cómo saldría a flote lo peor que lleva dentro el ser humano y que les lleva a cometer verdaderas barbaridades para poder sobrevivir en una guerra sin sentido. Una novela que, a medida que nos vamos adentrando en la narración, abandonamos la relativa tranquilidad de los primeros capítulos para ver cómo el interés por lo que se relata va en aumento, pues ya está más presente la acción.”

Pero mejor será que os la leáis completa y en el siguiente enlace y, como siempre, gracias de antemano por comentar. Y también, cómo no, muchas gracias a Paco.

http://unlectorindiscreto.blogspot.com.es/2013/04/los-ultimos-anos-de-mi-primera-guerra.html


lunes, enero 28, 2013

Oskar, un gato muy especial, protagoniza mi segunda novela

Vuelvo a las andadas y, en esta ocasión, he decidido publicar la novela por mi cuenta en Amazon para su descarga en Kindleal precio de 0,89 €, para un libro  de230  páginas con el título de “Oskar.Aventuras de un viejo gato de mar. 1939” y la siguiente sinopsis:

“No. Los perros no sirven para estar enrolados en barcos.
No. Siempre necesitan que les paseen, y a nadie le hace gracia que orinen en los mástiles o en los cabos. También necesitan mordisquear buenos huesos en las puertas traseras de los restaurantes y no comer las ratas que deambulan por sentinas y bodegas.
No, no sirven para navegar. Siempre acaban devorando la pesca recién capturada delante de los marineros. Los gatos también lo hacemos, pero sabemos esperar nuestro turno y robar sin ser vistos.
Quizá por eso nos prefieren en el mar y quizá por eso también nos odian.”
Así comienza esta aventura, situada en la Indochina francesa de principios de septiembre de 1939.
La vida del ratonero mayor Oskar sufre un giro de 180º cuando la goleta alemana Obertleutnant es adquirida por Pedro Samaniego, un español desertor de la Legión que tiene reservada a su nueva nave una misión muy especial: el contrabando de armas y, quizá, algo más.
Oskar encontrará en Pedro un amigo ya que es el único humano que es capaz de entenderle y hablar con él, emprendiendo juntos aventuras por los mares de China.
Javier Yuste González nos sumerge en su nueva novela en la Indochina francesa en los albores de la segunda guerra mundial a través de los recuerdos de Oskar, con el que viviremos la situación política del momento, la guerra chino-japonesa, así como la decadencia del colonialismo, mientras la particular mirada felina analiza el alma humana y reflexiona sobre la misma.
Con un estilo rápido y ameno, el autor, a través de un protagonista que desafía a los hombres desde su posición de animal inteligente y testigo del absurdo de su comportamiento, mantiene la tensión narrativa a lo largo de toda la novela, presentándonos unos personajes y situaciones que suscitan el interés del lector por ésta y futuras aventuras.”

Un saludo!

miércoles, enero 23, 2013

lunes, diciembre 31, 2012

Compra ejemplares firmados y dedicados de "Los últimos años de mi primera guerra"



Si quieres comprar un ejemplar de mi novela “Los últimos años de mi primera guerra”, tanto como para leerlo y disfrutarlo tú, como para regalárselo a quien quieras, y no te conformas con sólo con él, sino que quieres que esté firmado y dedicado… 

Sólo tienes que mandar un correo electrónico a 

caballerodegondor@yahoo.es 

con el siguiente asunto: 

“Comprar LUADMPG” 

y te informaré de precio, gastos de envío y forma de pago sin compromiso alguno (por supuesto). 

Se admiten envío de varios ejemplares y envío fuera de España.