miércoles, noviembre 20, 2019

10 Centavos de dólar del Caribe oriental (Estados del Caribe oriental)



América
Caribe oriental (Estados del) (1955-65) 
10 centavos de dólar del Caribe oriental
Ceca: ~ 
KM# 0005
Fechas de emisión: 1955-65
Grabador: Cecil Thomas en el anverso y Thomas Humphrey Paget en el reverso
Diámetro: 18,01 mm
Peso: 2,57 gr
Canto: estriado
Composición: cuproníquel
Estado: demonetizada 




Pieza de 1956, perteneciente a mi colección privada

En el anverso tenemos la efigie de la reina Isabel II, con la leyenda que la identifica como tal. En muchas webs se refiere a que es el “primer” retrato de los cinco que podemos encontrar, pero, en realidad, éste corresponde en exclusiva al que se empleó para las monedas de las posesiones coloniales y no ha de ser confundido con el realizado también en 1953 por Mary Gillick, representando a la soberana, a sus 27 años, con una corona de hojas de laurel y que se puede admirar en piezas del Reino Unido, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Canadá (dominios).

Donde se encuentra esta particular efigie coronada es en las colonias como Fiji, Jamaica, Malaya, Borneo británico, Mauricio y Hong Kong (decir a esto que hubo colonias que pudieron elegir entre ambos, como Rhodesia del Sur).

Interesantísimo es el reverso, donde se indica el valor nominal de la pieza, su año de acuñación y que es de circulación en el grupo oriental de los territorios británicos del Caribe. En el campo navega un galeón: es el Golden Hind del infame sir Francis Drake (1540-1596), visto desde la aleta de babor. A su figura y buque se le dedican no pocas piezas del Caribe británico (y Reino Unido), así que aprovechamos la ocasión solamente para referir unas palabras sobre el navío que sirvió para acometer la primera circunnavegación del Inglés alrededor del mundo (entre 1577 y 1580), por donde los españoles ya habíamos abierto camino.

El Golden Hind, anteriormente conocido como Pelican, era un galeón de cien toneladas de arqueo, con una eslora de 37 metros y 5,5 de manga. Alcanzaba 8 nudos y su tripulación de 80-85 servía para maniobrarlo y formar las brigadas de 22 cañones.

Drake rebautizó el galeón (con el mal fario que eso solía traer), dándole el de Golden Hind en honor a su mecenas, sir Christopher Hatton (tomando como inspiración, el escudo de armas de este), cuando superó el Estrecho de Magallanes. En 1581, habiendo coronado con éxito la empresa, Drake fue nombrado caballero por la reina Isabel I en la misma cubierta del navío.

El dato que más se destaca de esta circunnavegación fue la captura del galeón español Nuestra Señora de la Concepción, comúnmente conocido por el sobrenombre de Cacafuego por su supuesto poderío artillero. El 1 de Marzo de 1579 Drake se apuntó el tanto del Cacafuego, afirmándose una barbaridad del tipo que el botín de guerra ascendía a 360.000 pesos entre varias toneladas de plata, media de oro (pongo en duda que llevara por esta ruta semejantes metales), porcelanas y otros géneros de Oriente. Digo barbaridad porque, según Wikipedia, estamos hablando de 480 millones de libras del año 2017; es decir, 545 millones de euros en un solo barco.

Creo que aquí, como en la batalla del Rande, se les fue a mucho la mano.

Lectura de 20 de Noviembre de 2019 a las 1200 horas



  • Barómetro: 755 (Variable)
  • Termómetro: 10º
  • Higrómetro: 100%

martes, noviembre 19, 2019

Guardia de cine: reseña a «Wonder Woman»

Título original: «Wonder Woman». 2017. 141 min. EEUU. Acción, Aventuras, Bélico, Fantástico, Superhéroes. Dirección: Patty Jenkins. Guión: Allan Heinberg (sobre una historia de Zack Snyder, Allan Heinberg y Jason Fuchs). Reparto: Gal Gadot, Chris Pine, David Thewlis, Danny Huston, Elena Anaya

Si este título es considerado como de lo “mejorcito” de 2017, debió ser un año terriblemente famélico para un Hollywood instruido para regurgitar refritos y sofritos intragables con contumacia matemática

La película en cuestión no es otra cosa que un nuevo intento por seguirle la zaga a la Marvel, formando un universo superheroico de firma DC rentable más allá de las grapas. De hacer pasta a golpe de cinta cinematográfica y, tarde o temprano, le iba a tocar el turno a la Mujer Maravilla, personaje nacido al albur de la segunda guerra mundial como otros tantos ilustres y como otros tantos olvidados de la Historia del cómic norteamericano; divertidos personajes de papel y colores chillones con el cometido de elevar el ardor patriótico de todos los estratos sociales y de edad hacia una unidad y lucha contra la amenaza materializada en las potencias del Eje Berlín-Roma-Tokio (SEGUIR LEYENDO)

Lectura de 19 de Noviembre de 2019 a las 1200 horas



  • Barómetro: 7641,5 (Variable)
  • Termómetro: 10º
  • Higrómetro: 93%

jueves, noviembre 14, 2019

Guardia de cine: reseña a «Quiero comerme tu páncreas»

Título original: Kimi no suizo wo tabetai. 2018. Japón. Animación, Drama. 108 min. Dirección: Shinichiro Ushijima. Guión: Shinichiro Ushijima (basándose en la novela de Yoru Sumino). Studio VOLN

En muchas webs de reseñas leeréis que «Quiero comerme tu páncreas» es una oda inmensa a la vida, pero yo diría más bien que, como tantas obras japonesas dirigidas a un público adolescente y adulto, es una espada dirigida contra esa enfermedad que mina a la sociedad de aquel país: la soledad

¿Qué es vivir? Menuda pregunta, ¿verdad? Quizá debamos, para contestar, echar mano de aquellos sesudos autores que pasaron sin pena ni gloria por nuestras cabecitas en la aburrida asignatura de Filosofía, cuando cursábamos el Bachillerato. Es que no encuentro ni las palabras; ni tengo claro si podría responder aunque fuera con solo unos tontos balbuceos; más aún si me encontrara en una como la que experimenta Sakura Yamauchi, la protagonista femenina de esta historia, la cual está aquejada de una enfermedad pancreática terminal. (SEGUIR LEYENDO)

Lectura de 14 de Noviembre de 2019 a las 1200 horas



  • Barómetro: 752 (Variable)
  • Termómetro: 11º
  • Higrómetro: 81%

martes, noviembre 12, 2019

Guardia de cómic: reseña a «Chico! #1», de Pablo Carreiro

Editorial LIBROS.COM
Primera edición: octubre de 2019
ISBN: 978-84-17993-37-5
Pablo Carreiro es culpable de ser sutil y divertido a la hora de presentar, desarrollar y concluir una historia en contadas viñetas, algo que no está al alcance de cualquiera

Llevaba unos días sufriendo los efectos secundarios de la picadura de cierta idea o máxima familiar que reza del siguiente tino: “como no invirtamos en los sueños de los demás, esto se va  la mierda”. En mí también invirtieron en su día, así que algo tenía que hacer; y como bien expresó Pablo Carreiro, el autor de «Chico!#1»: “ambos estamos en el mismo barco”.

No hace tanto que fui un bisoño soñador.

Y fue durante esos días cuando Fernando, de la librería Baroja de Pontevedra, me hizo saber de Pablo Carreiro y su obra, incluso logró mi compromiso de asistir a la presentación de su primer cómic en nuestra ciudad, con la sorpresa de que terminé ejercendo de improvisado camarógrafo. Una previa búsqueda del autor vigués por el Google, de estas fugaces y superficiales a las que estamos tan apegados, apenas me valió de algo salvo para saber que Pablo es el guionista y dibujante del recopilatorio de tiras «Chico! #1», un proyecto que a visto la luz gracias al mecenazgo por Internet.  (SEGUIR LEYENDO)

Lectura de 12 de Noviembre de 2019 a las 1200 horas



  • Barómetro: 764 (Variable)
  • Termómetro: 11º
  • Higrómetro: 100%

jueves, noviembre 07, 2019

Guardia de cine: reseña «Cuentos de la luna pálida»

Título original: «Ugetsu monogatari». 1953. Japón. 96 min. B/N. Drama. Dirección: Kenki Mizoguchi. Guión: Matsutaro Kawaguchi, Yoshitaka Yoda. Reparto: Machico Kyo, Mitsuko Mito, Minuyo Tanaka, Masayuki Mori, Eitaro Ozawa

Película para sesudos a lo Garci, aunque la obra de Ueda siempre prescindió de la carga intelectual de las historias chinas en las que se basa, absorbiendo solo su moralidad y revistiéndolas de la especial sensibilidad nipona. Un cuento con moraleja ante las consecuencias de una ambición desmedida y  egocéntrica

Las películas japonesas en blanco y negro tienen algo especial; una fuerza que comparten con otras de la época, pero con otro agrado, aunque esa misma ausencia de color nos prive de recrearnos con la vistosidad del vestuario y la Naturaleza que siempre alcanzan la categoría de coprotagonistas, dando pistas de lo que sucede o está por pasar. (SEGUIR LEYENDO)

Lectura de 7 de Noviembre de 2019 a las 1200 horas



  • Barómetro: 761 (Variable)
  • Termómetro: 11º
  • Higrómetro: 87%

miércoles, noviembre 06, 2019

¿Será culpa de los recortes en educación, de las pellas o de la doctrina estadounidense de la responsabilidad civil?

Internet suele atacarnos con su arma más mortífera: la pérdida de tiempo (no es una frase mía, se lo debemos a los geniales guionistas de «El asombroso mundo de Gumball»). Poco importa la ocasión o la claridad con la que se refleje nuestro rostro de besugo en la pantalla del dispositivo. Así perdemos o matamos las tardes, noches y mañanas, gracias a una esponja con dientes y apetito voraz ancorada en la parte alta del cráneo, que crece con el mero acto de desplazarnos por la barra vertical, como un ludópata lo haría con la palanca de una máquina tragaperras.

Y parafraseando a Bilbo Bolsón (sí, hoy es el día de coger prestadas las ingeniosidades de otros): “es peligroso, Frodo, salir de tu casa; pisas el camino y, si no controlas tus pies, nunca sabes adónde te pueden llevar“, un inocente repaso por tus webs de cabecera puede terminar con tus retinas absorbiendo información sobre la Deep Web y esas extrañas cajas que algún tarado compra a precio de oro para mostrar a la cámara los objetos de incierta procedencia que encierran. Pero también accediendo a páginas que se alejan de todo lo familiar a tu historial de búsquedas. Uno va recorriendo una senda oscura, tirando de un hilo invisible, realizando giros bruscos, caídas sin control y ascensiones vertiginosas.

Un día cualquiera, uno más del calendario y que pasó sin más gloria que el de servir de excusa para escribir este post, fondeé en una página que relacionaba las vastas ventajas de tener relaciones íntimas con una mujer transexual (para el que se pierda estoy hablando del varón que hace la transición a fémina; sé que la observación no es necesaria, pero ahí la dejo). Así de simple y directo (lamento haber borrado el historial de aquel día, pues debió ser algo épico).

No me pidáis explicaciones de cómo sucedió.

Digamos que, enganchado el tobillo por los tentáculos de una curiosidad morbosa no tan inconfesable, acabé leyendo el listado, pero solo me quedé con una línea en concreto que me causó tal sacudida que pasé a ser un fugaz secundario en un anuncio de Nespresso: “really, George?” La cosa iba del siguiente tenor: “si la relación con la transexual en concreto ofrece las suficientes garantías como para que los intervinientes no se vayan contagiar entre sí enfermedades de transmisión sexual, puedes follártela sin condón porque el riesgo de embarazo es nulo”. 

¡Vaya, gracias, Sherlock! Se le debió quedar la cabeza temblando al colega. Yo, por mi parte, a poco me caí de la silla.

Volví a repasar el texto por si habían sido imaginaciones mías. Ya sabéis que hay un alto índice de datos que no leemos ni vemos, sino que es interpretado y rellenado por nuestro cerebro, muchas veces de forma errónea. Necesitaba, como diría aquel, garantías. Y no, no me había equivocado; había leído bien: riesgo nulo de llevarse el premio gordo de la tómbola.

El artículo daba la oportunidad de dejar comentarios a quien quisiera. Yo preferí no dejar constancia de mi paso más allá de lo necesario con las dichosas cookies, pero me entretuve otro rato leyendo aportaciones de lo más variopintas que no merecen comentario. Pero me asaltó, ya desde entonces, la duda entre si la elucubración en formato esquemático del lumbreras éste fue debida a la influencia directa de la doctrina desarrolladora de la figura de la responsabilidad civil en los EEUU —donde se ha de advertir al consumidor de si te das con un martillo en el dedo puede que te duela o recomendarte no montar una bicicleta sin el sillín puesto (aquí no he querido hacer un chiste fácil, pues es un caso verídico de la jurisprudencia yanqui)—, o es el producto de los recortes en educación de Rajoy, Zapatero, Carlos III o los reyes visigodos, o de las pellas en clase de biología cuando explicaron la polinización de las flores.

Éste es un ejemplo bruto, lo sé, pero es una tónica que uno está observando: el del tonto que se cree que todos los demás somos tontos y viceversa.

Si alguien tiene la respuesta, que me la dé, por favor.

Lectura de 6 de Noviembre de 2019 a las 1200 horas



  • Barómetro: 763 (Variable)
  • Termómetro: 12º
  • Higrómetro: 100%

martes, noviembre 05, 2019

Guardia de cine: reseña a «El ataque de los clones»

Título original: «Star War. Episode II: Attack of the Clones». 2002. EEUU. 136 min. Ciencia-ficción. Dirección: George Lucas. Guión: George Lucas, Jonathan Hales. Reparto: Hayden Christensen, Ewan McGregor, Natalie Portman, Ian McDiarmid, Samuel L. Jackson, Christopher Lee, Temuera Morrison, Anthoy Daniels, Kenny Baker, Frank Oz

Episodio dirigido a la acción más pura, pero que resulta un tanto plano, sin aristas interesantes, más allá de confirmar el empujoncito a Anakin Skywalker para que caiga en el Lado Oscuro

Para la ocasión, el bueno de George dejó meter baza a extraños y el guión contempla más firmas que la suya, noticia que podría ser un consuelo, pues se tenía la certeza de que cuando este hombre está abierto a colaboraciones el producto final mejora (véase Episodio V). Sin embargo, ¿esto supuso producir una película más potable que la anterior para la creciente legión de recalcitrantes fans enojados y defraudados? La verdad es que no, pues este desvío hacia las guerras clon es liviano y pobre, aún cuando contiene escenas vitales de la biografía del jedi Anakin Skywalker y de su incipiente caída en el reverso tenebroso al verse presa de los sentimientos: el dolor y la ira tras la muerte de su madre, y el amor adulto hacia Padmé Amidala, afloramientos lógicos en una rémora de indisciplina que resulta embarazosa desde el minuto uno. (SEGUIR LEYENDO)

Lectura de 5 de Noviembre de 2019 a las 1200 horas



  • Barómetro: 762 (Variable)
  • Termómetro: 14º
  • Higrómetro: 87%