viernes, diciembre 14, 2007

14 de Diciembre de 2007

LA OPINIÓN DE MURCIA

El nuevo S-80 permite a Navantia construir los submarinos en serie

El astillero puso ayer la quilla del primero de los sumergibles para la Armada española e inició la construcción de la segunda nave El nuevo submarino S-80 que construye Navantia en su factoría de Cartagena ha transformado el astillero hasta el punto de que lo ha convertido en una fábrica con capacidad para producir submarinos en serie.
Así lo resaltó ayer el Almirante Director de Construcciones de la Armada (ADIC), José Manuel Sanjurjo Jul, tras asistir a la puesta de quilla de la primera de las cuatro unidades que servirán para renovar la flotilla, así como al inicio de la construcción de la segunda nave con el corte de la primera cuaderna. "Estas instalaciones y este proyecto son un motivo de orgullo para la industria española y permiten la construcción de submarinos en serie", resaltó el alto mando.
La importancia del acto de ayer hizo que el propio presidente de Navantia, Juan Pedro Gómez Jaén, se desplazara a Cartagena para ejercer el papel de anfitrión y recordar que el S-80 es un diseño exclusivamente español. "El S-80 será el submarino más moderno y capacitado de su clase, que despertará el interés de numerosas Marinas de otros países y que ha permitido al astillero contar con el material y la tecnología de última generación", resaltó.
Gómez Jaén recordó que ya han presentado el modelo a la Armada turca, que tiene un programa para construir seis submarinos, aunque compite con los sumergibles Scorpene francés y U-214 alemán. "Nuestro submarino tiene mayor capacidad operativa, tiene una mayor resistencia en inmersión, es más silencioso y el único de su clase que dispone de dos puentes", subrayó el presidente.
La ceremonia sirvió también para que los invitados vieran la reconversión de una nave de la factoría en un taller de laminado y de fabricación de cuadernas con múltiples equipos para que el proceso de fabricación se produzca sin interrupciones, así como para conocer el taller de secciones, instalado en una nave de nueva construcción.
De hecho, Navantia ha invertido 25 millones de euros en adecuar el astillero para la fabricación de los S-80 con adquisición de material y la construcción de nuevas naves. El hasta hace unos días director de la factoría, Fernando Miguélez, ya señaló hace más de un año que el objetivo era fabricar un submarino por año.
El primero de los submarinos para la Marina española estará terminado en 2013, con una año de retraso que Gómez Jaén justificó en el desarrollo de nuevas investigaciones para dotar al submarino con nueva y avanzada tecnología.
El programa para construir las cuatro unidades fue aprobado en el año 2004 por Defensa y supone una inversión de mil ochocientos millones de euros. Además, más de 2.800 personas trabajan en su desarrollo y construcción, ya que dota a Navantia de ocho millones de horas de trabajo y de otros ocho millones a la industria auxiliar.

jueves, diciembre 13, 2007

De cómo un gato asiste a una reunión inesperada para él

El pasado día 6 de diciembre, por la tarde, intentando dar una conclusión a un artículo que mandaré en breve a la Revista General de Marina, casi sin darme cuenta, me puse a teclear una historia solo pensando en una escena que se me pasó por la noche en la cama: un gato corriendo entre las sombras de una vieja biblioteca. Ese gato era Ambrosio un personaje que cree hacer unas cuantas semanas como protagonista para un posible cuento infantil. Ambrosio, el gato del reloj.

Como ya he dicho, me puse a teclear y a teclear y, no sé cómo, llegué a escribir 4 caras en el Word a Times New Roman 12, lo cual ya es casi una proeza. 4 caras en las que se fue creando una atmósfera de cuento de ciencia-ficción decimonónico. Como si quisiera imprimir algo de las visiones de futuros de autores de aquel siglo como el gran Julio Verne.

A pesar de que llevo meses intentando empezar otra novela corta ambientada en la época del Canon de Patrick O´Brian, me puse a escribir esto que va a continuación de la mas auténtica nada.

Espero que os guste para pasar un poco el rato.

Ambrosio se desplazaba sigilosamente haciéndose uno con las sombras. Caminaba entre las estanterías repletas de viejos libros de materias extrañas cubiertos de polvo, durmiendo el sueño de los abandonados. La luz de las velas creaban una mágica danza con el bronce del telescopio con el que su amo se deleitaba admirando las estrellas. En ese momento solo daba cabezadas en su butacón de orejas.

Ambrosio no quería molestarle por nada del mundo. Por eso era silencioso como la noche misma. De un salto, volvió a su cojín ante la ventana norte y pegó los bigotes al cristal. Fuera, la ciudad también dormía tranquilamente y los faroles de la calle solo brillaban para atestiguar que aún estaba viva. En aquel momento, un gran foco iluminaba un dirigible que se acercaba a su antena de atraque.

Aunque el viejo invierno se paseaba a sus anchas por las calles, Ambrosio no le tenía miedo, ya que no era capaz de penetrar las defensas de lo que su amo llamaba “su fortaleza”. Aquel lugar con ocho paredes y ocho ventanas desde el cual se dominada toda la ciudad.

Giró la cabeza y se dedicó a contemplar los objetos que formaban la habitación. Casi todos eran de bronce y eran aparatos de navegación. De boca de su amo supo que algunos se llamaban sextantes, otros catalejos y otros compases magnéticos. Todos ellos querían bailar con la luz de las velas, creando un juego de sombras que a cualquier hombre habría aterrado, pero que a Ambrosio le encantaba y lo miraba siempre maravillado. Aunque eran fríos y metálicos, estaban todos vivos y susurraban pedazos de su vida anterior, en mares y montañas lejanos que Ambrosio nunca vería.

Sonó en la lejanía la sirena de un barco rompiendo el silencio.

Junto a esos objetos mágicos siempre aparecían fotografías en blanco y negro, perfectamente enmarcadas. En casi todas aparecía su amo cuando la nieve aún no había caído sobre su cabello. Joven y vestido de negro con su gorra de plato en un puente de mando, en una playa, con una chica de nombre imborrable o en la cima de una montaña. Sonriendo, serio, lleno de ira de combate o plácidamente recostado en un coy.

Aunque fueron momento reales, Ambrosio sabía que ya solo eran recuerdos de su amo que creaban sus sueños y pesadillas. Sueños de días de sol y pesadillas de terror y muerte en la tormenta.

Siguió escudriñando la estancia y se detuvo en la mesa redonda que había frente a su amo. Siempre había lo mismo: una copa junto a una delicada botella dorada y azul, y, en el centro, un catalejo cerrado sobre su caja de madera remachada en cobre y un alfanje envainado con cuero y plata. Por alguna razón esos dos objetos siempre permanecían en la mesa, cerca del anciano. Ambrosio llegó a la conclusión de que su amo siempre quería estar preparado para ver a sus enemigos de lejos, pero con su brillante sable en la mano.

Le encantaba la habitación. Era idéntica a la del faro donde estuvieron antes. Le encantaba ver su luz giratoria, pero algo pasó y su amo, con él, se tuvieron que trasladar a la ciudad para encargarse del dichoso reloj.

Arriba, en la planta superior a la que se llegaba a través de la escalera de caracol que partía del centro de la habitación, estaba el reloj. Una máquina que a Ambrosio le costaba entender. Una máquina creada para controlar el tiempo. Eso es algo que es imposible ya que éste nunca se dejaría atrapar y mucho menos sería siervo de los hombres.

A Ambrosio no le gustaba subir a la planta del reloj y solo lo hacía cuando su amo se levantaba del butacón y ponía su pie en el primer peldaño forjado de la escalera de caracol. Con sumo cuidado, para que aquél no se tropezara, corría hacia cima y le esperaba al final mirándolo con sumo interés con sus ojos verdes.

En la planta del reloj solo había ruedas unidas a otras ruedas. Doradas y plateadas que siempre estaban en movimiento. Todas conectadas a un cilindro que salía a través de una ventana circular cuyo cristal era opaco y que tenía extrañas marcas señaladas por dos brazos metálicos. Cuando uno de esos brazos, el mas largo, llegaba a cierto punto en la esfera, la campana que coronaba todo el edificio tañía su lúgubre cantar. A pesar de sonar siempre, Ambrosio no terminaba de acostumbrarse. Claro que siempre había oído campanas, pero esta tenía algo que no terminaba de convencerle, al igual que toda la planta del reloj.

Los sueños del anciano no eran tranquilos y Ambrosio se dio cuenta enseguida. Balbucía un nombre y alargaba la mano. Quién sabe qué estaría viendo cuando se oyeron en la calle unos pasos que se acercaban a la mansión.

El gato giró de nuevo la cabeza para volver a pegar los bigotes a los gélidos cristales de la ventana Norte. Los ojos cada vez mas redondos de Ambrosio, lo seguían fijamente, tanto que hasta ese extraño se dio cuenta y alzó la cabeza y sus miradas se cruzaron. El corazón del hombre se llenó de miedo al saberse espiado por una criatura de la noche. Clavó los ojos en el suelo durante unos instantes, como si reuniera el valor suficiente y volvió a cruzar la mirada con el gato gris del cuidador del reloj de la ciudad. Cerró sus enguantados puños, tapó su rostro con su gorra de plato y prosiguió su camino hasta perderse en las sombras.

En ese mismo momento volvió a herir la oscuridad de la noche un nuevo foco que iluminó una nueva máquina. Se alejaba de la ciudad lentamente. Desde donde estaba Ambrosio podía ver claramente como se dibujaban sus cañones y su fina proa. De su corazón de metal salía una luz espectral y verdosa que daba una imagen borrosa y terrorífica de toda la tripulación que ocupaba sus puestos por toda la cubierta completando la maniobra. En su puente de mando, las insignias de los oficiales brillaban.

Como Ambrosio, miles de ojos miraban aquella extraña máquina. Una de tantas que ya habían visto desde hace meses desde su botadura y que eran fruto de una mente privilegiada que descubrió el secreto de volar. Los periódicos decían, recogiendo las palabras de su creador, que era una máquina que asombraría al mundo y que era el futuro en el presente. Sea como fuera a su amo no le gustaban nada ya que consideraba una herejía a las viejas tradiciones y, por consiguiente, a él, como gato fiel, tampoco le gustaban.

Quizás aquel hombre que no hacía mucho que había cruzado la mirada con el gato era un oficial perteneciente a una de esas naves. La respuesta no era fácil de concretar en la mente de Ambrosio. Pero pronto saldría de dudas ya que volvió a aparecer entre la luz de las farolas de la calle de la Casa del Reloj y se dirigía con paso firme a la verja de hierro forjado. La abrió lo mas delicadamente que pudo ya que crujía y caminó con paso temeroso sobre las losetas del jardín.

Le fastidiaba que ese extraño apareciera como un espectro en la noche y viniera a molestar a su amo a tales horas. ¿Quién se habría creído que era? ¿Si se había perdido, que preguntara en alguna de esas casas dónde aún se veía luz a través de sus ventanas y se oía la voz de sus ocupantes.

Como si fuera una cita concertada ya desde hacía mucho y a espaldas del gato, el anciano se desperezó y se levantó trabajosamente. En ese momento, cuando se arreglaba su batín carmesí, sonó la campana de la puerta y el cuidador del reloj accionó una palanca que había a la izquierda de la ventana Oeste. Silenciosamente, junto al último peldaño de la escalera de caracol, se abrió, como por arte de magia, una trampilla redonda que enlazaba con un pequeño pasadizo que daba al resto de la casa. Ambrosio se incorporó, pegó un salto y se puso al lado de su amo. Como era costumbre, bajaría tras él.

El anciano cogió una pequeña esfera de cristal y oro que se iluminó, despidiendo una extraña luz azul, y bajó lentamente.

Puede que fueran unos minutos los que esperaría el hombre que llamaba a la puerta hasta que se le abrió y se le preguntó que qué se le ofrecía. El amo de Ambrosio lo miró de arriba abajo muy seriamente. Era un hombre joven vestido totalmente de negro, al igual que el anciano en sus fotos. La gorra de plato calada y un abrigo muy grueso, en cuyas mangas se veía su rango de alférez. No había que ser ningún lince para saber que se estaba muriendo de frío. Exhalaba abundantes columnas de humo que salía de su boca. Sus labios estaban maltratados por la temperatura.

Sin mediar palabra, el anciano se echó a un lado y el hombre entró en el reconfortante interior de la casa. Aunque pareciera increíble, ésta tenía una temperatura agradable e, incluso, comenzó a transpirar.

El gato, por el contrario, no se apartó de la puerta. El joven no se percató de su existencia, hasta que notó que pisaba ligeramente algo. Apartó enseguida el pie. Ambrosio no sintió el dolor y notó arrepentimiento en los ojos del extraño, el cual aún no se había dado cuenta que casi aplasta una pata del espectro nocturno que le causó pavor momentos antes a través de una ventana de la casa donde ahora se encontraba.

El anciano giró sobre sí mismo y retomó sus pasos para volver a la habitación. Tras él iba Ambrosio y, a un par de paso, el joven extraño. El gato gris lo miraba con el rabillo del ojo mientras mantenía su cola erguida y el miedo volvió al corazón del hombre. Tuvo que recurrir tocar su pistola a través de su grueso abrigo. Aún no entendía como ese gato le daba tanto pavor. Había visto cosas muy extraña en las largas travesías, pero creía en toda la superstición propia de su oficio, incluso en los tiempos que le habían tocado vivir. Sus compañeros seguro que se reirían de él si llegara a contarles tal incidente. Esa fue la razón por la que nunca habló de aquella extraña reunión con el anciano del reloj, en la habitación octogonal.

Cuando puso pie en la habitación, la trampilla redonda se cerró al instante. El miedo que sentía desapareció al verse rodeado de las maravillas que poseía el anciano entre esas paredes. Desde niño había anhelado vivir en un sitio como aquel. Sin darse cuenta tenía entre las manos un catalejo de bronce y cuero que llevaba años reposando junto a un sextante de plata en la ventana Sureste. A pesar de que la luz no permitía distinguir las palabras grabadas, sintió la fuerza de éstas en sus manos.

Se sintió observado por el anciano, que ya estaba recostado en su butacón invitándole a tomar asiento en una sencilla silla de madera labrada que había aparecido de la nada. Eso bien lo sabía Ambrosio. Nunca había visto dicha silla, es mas, en la habitación solo había un sitio donde podía sentarse un ser humano, siempre que no fuera el suelo, y era el butacón. Sin embargo, y era algo a lo que estaba acostumbrado el gato, siempre que venía una visita y era llevaba a la habitación, siempre aparecía alguna silla por sí sola. Buscarle la explicación era algo inútil.

El extraño dejó en su sitio el catalejo y, con mucha vergüenza, se sentó frente al anciano que ya se había sacado de la manga una pipa y la estaba encendiendo. A Ambrosio le encantaba el humo de la pipa de su amo y su aroma pronto inundó toda la habitación. El joven alférez se sintió mas tranquilo al aspirar la fragancia. Se sintió libre de hablar aunque tartamudeaba siempre que contestaba al cuidador del reloj.

Ambrosio siguió con atención la conversación, cogiendo alguna que otra palabra, expresión o sonrisa. Ambos hombres se habían animado y hablaban como si se hubieran conocido desde siempre. Pasó una hora rápidamente a la luz de las velas reflejada en los bronces de los aparatos de navegación repartidos entre estanterías polvorientas, compartiendo sitio con libros y fotografías.

Tras apurar su copia el anciano, éste se incorporó junto al joven y se acercó a la ventana Sureste. De la estantería baja que había allí cogió el catalejo que antes había maravillado al extraño y una foto enmarcada. Ésta última se la entregó directamente al extraño y éste la miró con sorpresa y luego con tristeza. Ambrosio llegó a entender la palabra traición y de nuevo se quedó pensando de qué estarían hablando esos dos hombres. Y es mas, ¿cuál era la razón de tal reunión?

Fuera ya empezaba a nevar y la luces de la ciudad ya habían despedido a la nave de guerra voladora hacía tiempo.

Por la mejilla del extraño joven corrió una solitaria lágrima que secó rápidamente con un pañuelo blanco con unas iniciales bordadas con un hilo dorado que Ambrosio no llegó a discernir. Su mítica visión ya no era la misma de cuando era el gato mas popular del barrio. Se lamentaba de que la edad ya estaba haciendo presa de él, al igual que a su amo, aunque a este siempre le había conocido mayor y con el pelo cano, solo las fotografías le permitían conocer que una vez no fue viejo.

En una ceremonia solemne y silenciosa, el cuidador del reloj entregó, a modo de presente, el catalejo de bronce y cuero con su funda al extraño alférez. El joven se emocionó aún mas, pero se recompuso enseguida, se irguió y se llevó la mano a la visera de su gorra que acaba de ponerse en la cabeza saludando al anciano de forma militar. Saludo que fue respondido de igual manera.

El martillo comenzó a martillar la campana del reloj una vez mas y para Ambrosio algo ya había cambiado en el lugar.

miércoles, diciembre 12, 2007

The Works

Tras un largo periodo parados y con diferentes trabajos y colaboraciones ajenos a Queen, el 23 de enero de 1984 se edita el primer single de su nuevo disco. El tema escrito por Roger Taylor se llamaría "Radio Ga Ga". Este éxito sería el adelanto del álbum que ha supuesto lo mejor de los Queen en la década de los 80. Esto se prueba con la inclusión dentro del "Greatest Hits II" de cuatro de las nueve canciones que componen "The Works".

"Radio Ga Ga" ha supuesto el primero de una serie de excelentes vídeo - clips que realizaría la banda en los 80. En esta ocasión nos encontramos con un vestuario impresionante y una ambientación futurista bordada con imágenes de la película "Metrópolis" de Fritz Lang y del remake de la misma dirigido por Giorgio Moroder (su banda sonora incluía una canción de Freddie llamada "Love Kills", su primer tema en solitario).

El 27 de febrero sale a la venta "The Works" que se alza rápidamente en los primeros puestos de las listas gracias a "Radio Ga Ga", un sencillo de gran éxito, pero superado por el segundo que saldría el 2 de abril: "I Want To Break Free". Este tema compuesto por John es una de las más populares del grupo. En su vídeo encontramos a todos los miembros de Queen vestidos de mujer y realizando labores domésticas. Este divertido vídeo nos ofrece una parodia de una serie de televisión titulada Coronation Street. La espectacular entrada en escena de Freddie con su aspiradora, minifalda y su histórico bigote, es inolvidable. También la impresionante caracterización de Roger, que cualquiera diría que es un hombre, de Brian con rulos y John. Sin duda, toda una demostración de teatralidad y originalidad. Este tema, que se convirtió en un himno de liberación para las zonas oprimidas del mundo, también ha sido parodiado con una excelente puesta en escena por el Informal, un programa de la tv española que mezcla información con humor. El tema, aquí llamado "Me Quiero Reír", es llevado con maestría en una sublime mezcla de caracterización y chistes propios, reflejando los momentos más emblemáticos del vídeo original. Felix Alvarez de Freddie, Florentino Fernández de Brian, Javier Capitán de Roger y Miguel Nadal de John, nos muestran su homenaje a esta mítica banda.

La demostración teatral no se pararía aquí. Nos ofrecerían otros videos. "It´s A Hardlife", que se abre con una línea de "I Pagliacci Opera Vesti La Gibba", es su tercer single. Aquí se vuelve a demostrar la originalidad en disfraces, decorado, ambientación.

Su cuarto y último sencillo sería "Hammer To Fall", escrito por Brian y editado el 10 de septiembre de 1984, descubre unos Queen realizando su rock más heavy. Su vídeo - clip fue grabado durante el concierto ofrecido en la ciudad de Bruselas. El tema que fue aupado hasta el puesto número 13 en Reino Unido, fue incluido mas tarde en la banda sonora de "Los Inmortales", película de gran éxito en la década de los 80, protagonizada por Cristopher Lambert y Sean Connery, que ya cuenta con 3 secuelas.

La gira comenzaría en verano por Europa y terminaría con 12 concierto consecutivos es el estadio Sun City Super Bowl (Botswana), donde serían acusados de romper el bloqueo existente contra la política del Apartheid.

Listado de canciones:
  • Radio Ga Ga
  • Tear It Up
  • It´s A Hard Life
  • Man On The Prowl
  • Machines (Or “Back To Humans”)
  • I Want To Break Free
  • Keep Passing The Open Windows
  • Hammer To Fall
  • Is This The World We Created…?

12 de Diciembre de 2007

LA VOZ DE GALICIA

Navantia completará en Fene la reparación de la fragata F-103

El buque accidentado en aguas de Escocia volverá a estar operativo a mediados del próximo mes de enero

Autor:
B. Couce / X.V. Gago
Fecha de publicación:
12/12/2007
La fragata F-103 Blas de Lezo , que sufrió un accidente en aguas de Escocia el pasado mes de septiembre, entrará el próximo día 20 en el dique de Navantia Fene para completar su reparación. Según explicaron fuentes de la compañía pública, está previsto que el barco permanezca alrededor de un mes en el dique de la antigua Astano, ya que su salida está fijada para el 16 de enero.

La Blas de Lezo ya fue sometida en Navantia Ferrol a las primeras tareas de reparación de urgencia, tras tener que interrumpir su presencia en unos ejercicios de la OTAN que se desarrollaban en aguas de Escocia. El barco había salido del dique de la antigua Bazán para dejar paso a la varada reglamentaria de la segunda unidad de la serie, que ya ha completado estos trabajos.

El coste, aún una incógnita

Fuentes oficiales de la Armada aseguraron ayer que todavía no está cerrado el coste total de la reparación, sobre el que se ha especulado bastante. Las mismas fuentes afirmaron que el presupuesto total se conocerá «una vez que la reparación esté finalizada», ya que por el momento «sólo pueden hacerse estimaciones» que todavía «podrían variar» hasta que la F-103 salga del dique.

El coste podrá conocerse, pero difícilmente ocurrirá lo mismo con los detalles del percance del buque. La Armada afirmó, cuando se hizo público el accidente, que se llevaría a cabo «un informe» de las causas del mismo. Los resultados del mismo no son considerados «secretos», pero sí «reservados», por lo que es de esperar que no trascienda a la opinión pública.

Buen año de reparaciones

En todo caso, la puesta a punto de la nave militar en el dique de Fene será el colofón de un buen año para el sector de las reparaciones en la ría. Hay que recordar que los astilleros de Navantia en Ferrol y Fene recibieron trece metaneros durante el 2007, frente a los nueve del astillero galo de Sobrena y los siete que llegaron a la factoría de Lisnave, en Portugal. Las cifras de la división de Reparaciones en la ría la sitúan al frente de la producción en Europa.

El sector también impulso la creación de empleo en las empresas auxiliares, que cierran el año con un incremento de la actividad de cerca del 20%, gracias también a los encargos de barcos por parte de países extranjeros, y del 7% u 8% en las plantillas de algunas de las firmas.

martes, diciembre 11, 2007

Portugal: Mar y fados

Llegamos a nuestra primera escala en Europa.

Portugal, tan cercano y tan lejano. Nosotros estamos a tiro de piedra y todavía no hemos ido (es que me niego a ir solo de compras, Portugal tiene más que calcetines baratos).

Su cocina es mediterránea con gran influencia de sus colonias y con una curiosidad, utilizan productos súper novedosos para la cocina europea como el mango y no comen lentejas! Que contraste.

El rey de la cocina portuguesa es el bacalao. Nunca lo he probado porque para mí el mejor es el bacalao a la vizcaína, pero habrá que degustarlo.

Espero que os guste el menú. (Perdón, de antemano, la única página con recetas decentes viene en portugués. Pero eso no es nada para un grupo de marineros tan aguerrido como el nuestro. Además he puesto las recetas que más o menos entiendo).

lunes, diciembre 10, 2007

500 escudos de Portugal de 2000

República portuguesa

500 escudos

7 de Noviembre de 2000





Anverso de un billete de 500 escudos de Portugal de 2000.

Reverso de un billete de 500 escudos de Portugal de 2000.

Este ejemplar está dominado por tonos marrones y rojos.

En el anverso destaca el perfil de Joao de Barros, el primer gran historiador de Portugal, a la derecha, mirando un planisferio, en el cual, contiene los continentes de África y Asia aparece el escudo de Portugal, como símbolo de su posesión tras el Tratado de Tordesillas en el cual se repartió el Mundo y sus descubrimientos.

En el reverso, en medio, tenemos dos figuras (una mas parecida a un militar y la otra a un erudito) que representan a los descubridores de las tierras de Oriente. Tras ellos tenemos una carraca a cuyos lados hay embarcaciones mas pequeñas y un tapiz con una escena de caza a lomos de elefante.

En una linea inferior del reverso, tenemos el título moderno (s. XVIII) de la extensa obra de Joao de Barros llamada "Décadas": "Dos feitos que os Portugueses fizeran no descobrimento e conquista dos mares e terras do oriente" (De los hechos que hicieron los portugueses en el descubrimiento y conquista de los mares y tierras de oriente).

El colonialismo de la Europa moderna se inició en el siglo XV, encabezada por España y Portugal, que se expandieron por las Indias orientales y América.

Los portugueses poseían una gran experiencia marítima y contaban con una excelente posición geográfica, siendo los primeros europeos que doblaron el Cabo de Buena Esperanza y pasar a Asia. Portugal estaba muy interesada en dominar el comercio de especias y evitar el transporte por tierra, así que se afanó en crear colonias y factorías por toda la costa. El monopolio comercial portugués en Asia se vio amenazado por las ambiciones de los ingleses y holandeses hacia el siglo XVI. Al final, los holandeses se instalaron en el cabo de Buena Esperanza, expulsando a los portugueses hacia 1800.

El diseño corresponde a la serie 1995 - 1997 que hace un bello homenaje a sus héroes de la navegación en los inicios de la Edad moderna. El reverso común son embarcaciones de diferentes tipos.


Las imágenes de billetes expuestas en esta web pertenecen a billetes de mi colección privada.

10 de Diciembre de 2007

DIARIO DE FERROL

Francisco Cañete: "Si yo fuese Ajema pondría el Juan Carlos I en la base de Rota y el Cantabria, en Ferrol"
El vicealmirante Francisco Cañete Muñoz deshoja estos días la margarita de su futuro. Si asciende, se irá a mediados de este mes y será el nuevo almirante jefe de Personal de la Armada. Si no lo hace, dejará Ferrol en abril tras agotar en la ciudad naval sus cuatro años como vicealmirante, en el destino más longevo que ha tenido a lo largo de su prolongada carrera militar. Serán casi 1.500 días al frente del Arsenal Militar de Ferrol, unas instalaciones que ha visto cambiar en todos sus aspectos durante este tiempo y a las que augura un futuro prometedor de la mano de la Armada, aun con la incertidumbre de la sexta F-100 y de cuál será la base del BPE.


El almirante Cañete analiza al final de su etapa en Ferrol lo conseguido en el Arsenal. Infraestructuras, operativos, empleo, patrimonio y aspecto social... todo ha cambiado mucho desde su llegada, pero lo único que lamenta es que no siempre se ha producido con la rapidez deseable.

—¿Llegará a cumplir su cuarto año en Ferrol?

—Pues no lo sé, pero prácticamente en cualquier circunstancia el cuarto está asegurado y prácticamente voy a estar en Ferrol cuatro años.

—Haga balance de este tiempo en Ferrol.

—Positivo. No ha ido todo tan rápido como me hubiese gustado, pero creo que las cosas han salido relativamente bien. Ha cambiado la estructura de la Armada, me tocó cerrar Capitanía, creamos la Fuerza de Acción Marítima y su cuartel en A Graña... Eso está ya consolidado y funcionando bien. Otra cosa importante ha sido la capacidad del Arsenal para ponerse al día y mantener, junto a Navantia, las fragatas. Y de las cosas que más se ven, estoy muy orgulloso de la Sala de Armas. Además, estamos terminando Herrerías y después de tantos años, ya vemos la luz al final del túnel. Tenemos y seguiremos teniendo problemillas, pero será un hito de la Armada de Ferrol y de Galicia. Hemos hecho muchas obras y gastado mucho dinero en infraestructuras.

—¿Cuánto?

—Tengo la referencia del año 2005, que era de entre 900 y casi 1.000 millones de euros para ese ejercicio. Y han sido progresivas durante estos años, no exactamente iguales, pero por supuesto siempre hacia arriba.

—¿Qué obras están en marcha?

—Las de Capitanía van a empezar ya para adecuar el edificio y que contenga el archivo naval y la biblioteca de la Armada y vamos a comenzar a hacer la residencia de alojamiento logístico para oficiales y suboficiales de la calle María, que es una preocupación del Ajema y de la Armada. Como en Ferrol tenemos casi todas las escuelas, eso acarrea que tengamos mucha gente, por lo que necesitamos alojamientos y darles las condiciones necesarias para que desarrollen su actividad.

—Es decir, que han cambiado muchas cosas, tanto física como estructuralmente. Pero ¿qué es lo que no ha conseguido cambiar?

—No es que no se haya conseguido, porque al final se ha hecho, pero me hubiera gustado conseguirlo antes. Estoy hablando sobre todo del club de cabos, la única cosa que, digamos, se ha retrasado más de lo debido pero para el que ya hay un acuerdo.

—¿Está la Armada muy interesada en Ferrol?

—En número de personas, de unidades, en su calidad, en las escuelas, en las infraestructuras que hemos hecho, que estamos haciendo y que vamos a hacer, creo que es evidente que para nosotros es una pieza fundamental.

—¿Qué le espera en un futuro próximo al Arsenal de Ferrol?

—Yo creo que el futuro del Arsenal está asegurado mientras siga siendo capaz de mantener la capacidad de apoyar a las fragatas. No sé cómo va a ser el futuro exactamente, pero como ha sido toda la vida, va a ser una mezcla de personas civiles y militares. Probablemente, las personas que están trabajando en el Arsenal procedentes de la Administración vaya disminuyendo. Vamos a tener que ir externalizando más servicios, pero siempre va a haber un equilibrio entre lo que podemos hacer la propia Armada en el apoyo y lo que necesitamos que nos hagan. Pero de una manera u otra vamos a tener que ser responsables del mantenimiento de los barcos que tenemos aquí a seguir dando trabajo a las empresas de la zona durante muchísimo tiempo. Por eso, a mí me parece que el futuro es bueno.

—¿Hay prevista alguna intervención en el Arsenal, o será necesario reformarlo por si un día debe acoger a las seis fragatas?

—Hace falta hacer alguna inversión en los muelles interiores. El problema no es grave ahora mismo, pero lo que hemos hecho en el muelle número 5 lo haremos en el resto y también acondicionaremos los viales. Está previsto cambiar los viales y adaptarlos, aunque ahora a mí me ha entrado la duda de si cambiar el firme o dejar los adoquines, porque así se corre menos. Eso está previsto y lo haremos a lo largo del tiempo, pero el atraque está asegurado en nuestra dársena.

—Y hablando de barcos... ¿hay alguna noticia con respecto a la sexta F-100?

—No, no. No tengo ninguna. Ya me gustaría, pero no tengo ninguna noticia de momento. Estamos haciendo el Buque de Proyección Estratégica “Juan Carlos I”, que es un gran proyecto, y aunque no se vea mucho, estamos involucrados en el apoyo a las Marinas de Noruega y Australia en sus proyectos con Navantia. La Armada ahí se ha involucrado mucho. No es fácil ni corriente mandar una fragata a Australia, pero creo que mereció la pena.

—¿Será Ferrol la base del BPE?

—No lo sé oficialmente, pero si yo fuese Ajema y me dijesen que dónde lo tendría que poner, pues posiblemente diría que en Rota.

—Y eso que es almirante de Ferrol...

—(Sonríe) Y eso que soy almirante de Ferrol... Yo creo que Ferrol estaría bien servido con sus seis fragatas y sus dos grandes buques de apoyo. Porque igual digo que aunque no se sabe cuál va a ser la base del buque de aprovisionamiento “Cantabria”, si yo fuese Ajema diría que tuviese base en Ferrol. Si somos capaces de crear una zona de excelencia de mantenimiento de fragatas, Ferrol ya podría darse por satisfecho. Teniendo en cuenta, además, que aquí tenemos el Taller de misiles y torpedos de la Armada, con todo lo que eso supone, creo que Ferrol no se puede quejar.

—Pero parece que cada vez pierde más presencia la Armada en la ciudad...

—Somos cuatro o cinco mil familias y es un colectivo importante en la ciudad, tenemos todas las escuelas... O sea, que parece que hay menos marineros, porque no los hay de reemplazo, pero después resulta que los que hay son profesionales. Y tienen dinero con el que se compran sus coches y sus pisos en Ferrol, algo que no podían hacer antes. Yo creo que con respecto a la Armada Ferrol no ha decaído en relación a otros años, aunque esa impresión me la dicen a mí cada diez minutos. Pero no es verdad. Objetivamente, yo lo puedo demostrar con cifras.

—¿Qué ha supuesto para la Armada el accidente de la F-103?

—Pues no gran cosa. El único problema que hubo fue encontrar una pieza que no es corriente que se estropee. Ésa fue la única dificultad. Es un barco muy complejo, complicado y sofisticado. Pero el final de la historia se resume en cambiar cuatro palas de una hélice y el mangón, un elemento que sujeta los trozos de eje. No ha sido una avería catastrófica ni mucho menos. Hemos revisado conciezudamente todos los elementos: caja de drenaje, motor, todos los elementos interiores del barco... y está en plenas condiciones. La fragata va a estar disponible a mediados de enero.

—¿Cree que este accidente ha podido empañar la imagen internacional de las F-100?

—No, para nada.

—¿En qué momento se encuentra el proceso de adquisición de misiles Tomahawk para las F-100?

—No lo sé. Es una negociación en la que el Ajema está muy interesado y está trabajando en ello, así que estoy seguro de que va por buen camino. Lo que sí sé es que nosotros estaremos preparados para acogerlos.

—¿Ha conseguido uno de los objetivos que se marcaba al llegar a Ferrol, estrechar los lazos entre la Armada y la ciudad?

—Sí, por supuesto. Mi relación con todas las administraciones en Galicia ha sido excelente. Me he sentido apoyado y me han tratado bien, independientemente del color político. Y hemos colaborado mucho con ellos, sobre todo con la Universidad, y un ejemplo de ello es la Cátedra Jorge Juan. —En este tiempo, imagino que el alcalde habrá aprovechado para plantearle uno de sus proyectos electorales estrella: la apertura del Arsenal Militar, simbólica y físicamente, con el derribo de parte de la muralla. ¿Qué viabilidad ve la Armada a este proyecto?

—Una cosa que a mí me llamó mucho la atención es que, a pesar del esfuerzo que hemos hecho y el facilitar las visitas a los arsenales, que se pueden visitar con facilidad, incluso los días festivos, la gente no los conocía suficientemente. El Arsenal se puede ver y no tenemos nada que ocultar. Pero hay una segunda cuestión, que es el aspecto de la seguridad. Cualquier proyecto que se haga o que se plantee tiene que tener en cuenta que para nosotros la seguridad es fundamental. Yo estoy abierto a cualquier propuesta, aunque ya no me tocará a mí, pero se puede hablar de todo. El problema es que el Arsenal está más bajo que el Paseo de Irmandiños, y no sé cómo se puede resolver.

—¿Un cierre metálico podría ser una alternativa al muro actual?

—Pues no lo sé. No he pensado mucho en el asunto. A lo mejor se puede hacer un concurso de ideas y que sean arquitectos quienes presenten sus propuestas. De todas formas, yo al alcalde le dije que por qué no hacíamos lo mismo con el puerto civil. Me están exigiendo a mí que abra el Arsenal, pero yo voy allí y no me dejan pasar. ¿Por qué no tiramos las naves para que los ciudadanos vean el mar, que es la obsesión del ferrolano?

—¿Pero habría posibilidad de abrir al menos un tramo de la muralla del Arsenal para permitir vistas a la zona?

—Probablemente sí.

—¿Qué consejo le daría a quien ocupe dentro de unos meses su sillón?

—Ninguno. Yo no doy consejos porque él va a ver enseguida dónde está. Lo que tenemos nosotros es que cuando llegamos a estas situaciones en algún momento de tu vida has tenido destinos relacionados con Ferrol, y entonces ya tienes mucho ganado. Eso y el hecho de estar acostumbrado durante tanto tiempo a manejar gente hace que casi ningún sitio te pille de sorpresa.

—¿Qué perspectivas tiene par su ascenso?

—No tengo absolutamente idea de qué va a pasar.

—¿Es un mando apetecible el de almirante de Personal o sería más bien un peso que le podrían encomendar?

—Yo estoy para lo que mande la Armada.

—¿Pero le gustaría?

—Hombre, ascender a todo el mundo le gusta. Sí, por supuesto.

—¿Qué destino de su carrera le ha marcado más?

—Cada cosa tiene su momento. El mando de teniente de navío es muy especial, porque es la primera vez que mandas un barco y de pronto te das cuenta de la responsabilidad que tienes. Pero seguramente el mando más bonito sea el de capitán de fragata, si tienes la suerte de mandar una. También mandé una escuadrilla y fui muy feliz. Y luego, fuera de esto, este destino para mí ha sido extraordinario.

—Dígame algo que quisiera decir y que se haya quedado con ganas de que le hubiese preguntado.



—Nada, que me he quedado un poquito frustrado con que no se haya elegido Ferrol como candidato a Patrimonio de la Humanidad. Pero bueno, cosas como la Sala de Armas, la recuperación del foso o el propio Arsenal siguen estando ahí para que puedan ser estudiados por las autoridades locales y regionales para ver si conseguimos la distinción. Pero me voy esperanzado viendo que el futuro de Ferrol es halagüeño. Por una serie de circunstancias, y a fuerza de trabajar, que nadie regala nada, un sector tan importante como el naval, en sus dos vertientes, tiene trabajo asegurado durante muchos años, lo que dará riqueza a la región, paz social, la posibilidad de trabajar en otras cosas y disfrutar de una tecnología punta que también es aplicable a otras cosas. He disfrutado mucho de mi estancia en Ferrol, pero era consciente de que estaba de paso. Hay una circunstancia curiosa, y es que cuando me vaya de aquí, después de cuatro años, posiblemente no haya tenido ningún destino en mi vida en el que haya estado tanto tiempo.Y le deseo a Ferrol toda la suerte del mundo.

Información elaborada a partir de fuentes propias, Agencia Efe, Europa Press y Agencia Gallega de Noticias


viernes, diciembre 07, 2007

Escuadrilla de Sirenas (24): Helen Lindes

La modelo y Miss España 2000 Helen Lindes Griffiths

Aunque ya lo dije cuando hablé de Lorena Bernal, ésta es para mí la última Miss España guapa que salió elegida. No es que me pareciera que por aquel entonces tuviera la muchacha muchas luces, aunque sí un novio un poco idiota. Las principales armas de esta preciosidad de chica son sus ojos, los cuales le dieron media corona. Desde aquellos años no se le ha visto mucho aunque ahora está volviendo a entrar en el mundo televisivo por medio de distintos anuncios.


(Y, sí, trabajo hasta en el puente de la Constitución. Es que hay cosas que no pueden quedarse atrás).


miércoles, diciembre 05, 2007

Boletín de Diciembre de 2007 de la Fundación "Letras del Mar"

“…Los mares rompen, con mojadas manos,

coletazos de espumas y delfines,

y el viento va, tatuado de aeroplanos,

manicurando nácares afines…”


ADRIANO DEL VALLE


NUESTRA MARINA CON ALAS

Manuel Maestro

Este año, que ahora da sus últimos pasos, se conmemora el cuarto de siglo de la botadura de nuestro primer portaaviones el R-11 Príncipe de Asturias, buque insignia de nuestra Armada, artífice de que la Marina de Guerra española contase con capacidad de proyección aérea, lo que no lograría hasta su entrega en 1988.
Amarrado al muelle, el Príncipe de Asturias impresiona por sus dimensiones, en la misma medida que decepciona cuando uno se embarca y contempla sus hangares y cubierta vacíos de aeronaves: es como un cuerpo del que han extraído sus vísceras, aunque mantiene vivas las arterias en forma de pasillos y escaleras, por las que circulan rápidamente, cual glóbulos rojos, los cerca de ochocientos hombres y mujeres que conforman su dotación, el Estado Mayor del Comgruflot y la Unidad Aérea Embarcada; a la par que sigue activo su sistema nervioso, compuesto por miles de cables informáticos, redes eléctricas y conducciones de todo tipo. Pero el navío recupera todo su esplendor en cuanto sale del puerto, y como cuando las aves llaman a sus polluelos, van acudiendo los Harrier, Sea Hawk y Augusta Bell, que han permanecido hasta ese momento en sus hangares, y van rellenando el esqueleto vacío de órganos de éste “grande de los mares”. En sucesivas maniobras, van tomando sobre los 200 metros de su cubierta, de forma tan suave cual lo hacen los frágiles pajarillos, a la vez que ruidosamente se posan los monstruos voladores procedentes de algún parque jurásico. La fuerza del actual Príncipe de Asturias ya no puede medirse por los cañones que luce por banda – tan solo porta cuatro merokas de 20 mm y 6 tubos para mortero –, sino por la aviación que compone su Unidad Aérea Embarcada, cuya composición varía según la misión que tenga encomendada; y embarca procedente de la Flotilla de Aeronaves de la Armada, compuesta en la actualidad por 17 Harrier y 43 helicópteros y aviones de transporte, de los que un máximo de 27 pueden ser embarcados a la vez. Los Harrier son ésos aviones conocidos como “sillas de montar sobre una turbina”, por su característica tan peculiar de que, como un helicóptero, pueden despegar y tomar en vertical; los Sikorski Sea Hawk, son las populares “vacas sagradas” de nuestra aviación naval, debido a su tamaño; y los Augusta Bell, cuya silueta y el “tá, tá, tá”, característico del ruido de sus dos palas, se hicieron famosos durante la guerra de Vietnam. Todos son atendidos a bordo por un centenar de efectivos.


Un parto difícil

El uso de la aviación ha revolucionado el concepto de fuerza naval desde los albores de la Segunda Guerra Mundial, y el portaaviones es el elemento primario de cualquier flota actual. Sin embargo, su desarrollo no tuvo un camino fácil, tanto en Estados Unidos, cuya flota pionera hubo de someterse al dictamen de la Historia y de los hechos para demostrar que era el nuevo instrumento de poder en cualquier flota, sino también en España, nación que cual Guadiana contó con Aviación Naval desde 1917 hasta 1939; y hubo de esperar a reaparecer, a contrapelo del Ejército del Aire, quince años después, gracias a la firma del Convenio de Cooperación Militar y Económica con los Estados Unidos de 1953. Tratado que es la raíz de la actual flotilla de aeronaves, nacida en 1954 con tres pequeños Bell, con los que la Marina montó la primera Escuela de Pilotos de Helicópteros que existió en España, en las instalaciones deportivas de la Escuela Naval Militar de Marín. Posteriormente, la US Navy cedió el antiguo portahelicópteros Cabot, que una vez acondicionado pasó a ser el segundo barco de éste tipo que llevase el nombre de Dédalo, sobre cuya cubierta se posó en 1972 el primer avión Harrier, lo que le confirió el rango superior de portaaeronaves, al compaginar su uso helicópteros y aviones de despegue vertical. La puesta en servicio del actual Príncipe de Asturias, con las peculiares características de su cubierta “sky jump”, dotada de una inclinación de 12 grados, lo que permite el despegue en horizontal en carrera corta y toma vertical, colocó a nuestra Armada fuera de la clarividente frase que, tras el ataque a Pearl Harbour, pronunció el Almirante Naguno: “Una Marina sin alas pertenece al pasado”.


Ni ron, ni sodomía, ni látigo

No sé si fue Churchill quien dijo que, antiguamente, los barcos eran una mezcla de ron, sodomía y látigo. Hoy son una combinación disciplinada de pueblo, fábrica y centro de comunicaciones; a los que, en nuestro caso particular, hay que sumar un aeropuerto. Todo embarcado entre las 600 cuadernas que componen el esqueleto del Príncipe de Asturias, que se extiende a lo largo de 200 metros de eslora y una altura de 21 metros, lo que le permite desplazar a plena carga 17.000 toneladas, que para ponerlas en movimiento precisa de dos turbinas de gas de una potencia de 46.000 cv, lo que le permite alcanzar velocidades de hasta 25 nudos.
El barco es como un pueblo, en el que no faltan desde las autoridades que lo rigen, ateniéndose a unas normas minuciosas, hasta el cura o los médicos que cuidan la salud moral y física de sus habitantes, pasando por el panadero, el peluquero o el encargado de ésa tienda en la que encuentras la espuma de afeitar o el recuerdo para la madre, la novia o el novio, ya que algo menos de un diez por ciento de la dotación del buque está compuesto por oficiales, suboficiales y marinería femeninos: que han sabido hacerse, perfectamente, un lugar a bordo; a pesar del criterio inicial de los mas agoreros. La habitabilidad es la propia de una nave actual de grandes proporciones, donde hay más amplitud y comodidades. La separación de la familia y los salarios siguen siendo un freno para las nuevas vocaciones.
El agua, el fuego y su hijo mayor el humo son los temidos Jinetes del Apocalipsis contra los que, a modo de eficaces anatemas, existen en todos los rincones herramientas para prevenirlos y combatirlos. Compartimentos estancos, escotillas herméticas, tablones y planchas para reparar vías de agua, sprinkler, bombas contra incendios y extintores portátiles aparecen por todas partes. La misión principal de la dotación en los zafarranchos de combate, salvo la que se ocupa de centros neurálgicos como el Puente, la Torre de Vuelo, el Centro de Información en Combate o el Centro de Seguridad Interior, es la de mantener la vigilia contra el agua y el fuego que pueden dar al traste con la nave. El resto es cosa de los aviones y barcos escoltas desde él dirigidos y coordinados.
En el barco, la Informática, Internet y la Intranet son los nuevos Señores de la Guerra. La táctica de los buques actuales pasa por disparar sin ver físicamente al enemigo, así como evitar que te localice: y la solución a estos problemas está en manos de una maraña de especialistas de lo más variopinto.


LA FUNDACIÓN PONE EL MAR EN BANDEJA DE PLATA

La imagen que aquí aparece vale más que mil palabras para justificar la botadura de este nuevo libro, cuyo autor es Manuel Maestro, que sintetiza la razón de ser de la Fundación Letras del Mar. Su intención no es otra que la de poner El mar en bandeja de plata a aquellos que en la distancia lo añoran, acercándoselo a través de las distintas herramientas que dispone la cultura marítima: la literatura escrita para nuestra instrucción o entretenimiento en sus diferentes facetas, desde la técnica, narrativa, histórica o la poesía marinera, al tebeo infantil; el periodismo profesional, especializado o de información general, redactado para mantenernos al día; la música sinfónica, militar, ligera o popular que con sus notas evoca las olas del lejano mar; la pintura que consigue deleitarnos con sus trazos, que reflejan las aguas del piélago y su contorno; la prodigiosa combinación de las anteriores que se amalgaman en el cine; sin olvidar a aquellos que construyen pequeños modelos de barcos para poderlos amarrar en sus casas, o los que coleccionan los más variopintos objetos marineros, de los que los museos navales y marítimos se han convertido en templos mayores, al custodiar bajo sus techos los que tienen especial valía, tanto histórica como artística; cometido en el que, con los exvotos, fueron pioneras las iglesias, albergues de la fe y culturas cristianas, de los que en el mar encontramos ricas y variadas raíces, que también se reflejan a continuación.


Hecho en la primera parte del libro un repaso general a la cultura del mar, entramos en la segunda mostrando al lector un variado mosaico de casos puntuales en los que el océano, en mayúsculas o minúsculas, nos atrae y acerca por medio de un autor que maneja con maestría la literatura o el arte. Como es el caso de nuestros clásicos, Cervantes y Lope de Vega; grandes de la novela española cual Pío Baroja; maestros de la poesía en castellano, de los que nos encontramos con un hispanoamericano, Rubén Darío, y con un español, Rafael Alberti; figuras de la narrativa universal del mar, como Joseph Conrad y Julio Verne; o el retrato de algo tan nuestro como el Mediterráneo, realizado al alimón entre un maestro de la pintura, Sorolla, y un novelista de la talla de Blasco Ibáñez. Sin olvidar a dos héroes del tebeo y el cómic como El Capitán Trueno y Tintín que, a través de sus aventuras, acercaron a niños e incluso a adultos al mundo marino. También traemos a colación grandes gestas de nuestra historia naval, como la de Colón, figura a la que acercamos al lector por medio de los vestigios heredados de la literatura, bellas artes y arqueología; o el combate de Trafalgar, analizado mediante la lectura de la prensa publicada durante los días en los que transcurrió la gran batalla. Completan esta parte: un capítulo dedicado a ésa pieza musical que identifica y hermana a nuestras tres marinas, la Salve Marinera; y otro en el que se recuerda el film Botón de ancla, película de marinos, genuinamente española, que hizo época y triplete ya que, a lo largo de cinco lustros, su guionista, José Luís Azcárraga y su director, Ramón Torrado, realizaron tres versiones distintas de la misma, algo inaudito en la historia de nuestro cine. Quede claro que hemos llevado a cabo una selección representativa de hitos y personajes que han contribuido al fomento de la cultura marítima, en la que no pueden estar los muchos que son, pero si que son todos los que están.
Se completa la obra con una adenda titulada Madrid Marinero, donde queda plasmada la huella marinera existente en una ciudad tan alejada del mar como es la capital de España; en cuyas calles, plazas y edificios existen numerosas evocaciones al océano, sus hombres e instituciones; a la vez que se recogen los anhelos de sus ciudadanos, que a pesar de contar con la vecindad de los principales organismos relacionados con la vida y cultura marítima española, desean tener lo que no tienen: el mar.


La presentación del libro tuvo lugar en un acto celebrado el 20 de noviembre en la sede de la Real Academia del Mar, y estuvo a cargo del Almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza, Director General de la Marina Mercante, Felipe Martínez y del Presidente del Ateneo, José Luís Abellán, a los que acompañaban en la presidencia, en unión del autor, Felipe Segovia, Director de la Academia del Mar y Mariano Juan, Vicepresidente de la Fundación Letras del Mar.


ACTOS CULTURALES

Entre el 23 y 25 de octubre se desarrollaron las sesiones de las XXXV Jornadas de Historia Marítima, organizadas por el Instituto de Historia y Cultura Naval, siendo el tema de la presente edición “La Marina en la Guerra de la Independencia”: aspecto poco conocido de nuestra Historia, que sin embargo tuvo un importante papel en el entramado bélico por su colaboración con las fuerzas de tierra tanto en los madrileños sucesos del 2 de mayo como en posteriores gestas como los sitios de Zaragoza. Presidió las jornadas el Contralmirante Leste, director del organismo convocante, y las ponencias corrieron a cargo de expertos tratadistas como José Calvo Poyato, Mariano Juan Ferragut, Miguel Aragón Fontenla, Enrique Viqueira y José Ververa Pery, que hicieron énfasis en temas como “Los antecedentes del conflicto. El escenario político”, “La Marina en 1808”, “La rendición de la escuadra de Rosilly”, “La marina en las primeras operaciones terrestres” y “Los marinos de José Bonaparte”.


La Asociación Amigos de Nostromo celebró el pasado 16 de octubre la entrega del XI Premio Literario Nostromo “La Aventura Marítima”, que este año ha estado dedicado al escritor español Pío Baroja. El acto, presidido por Blas Huete, tuvo lugar en las Reales Atarazanas de Barcelona, durante el que se hizo entrega del galardón a Gonzalo Guijarro Puebla por su obra “Memorias difusas de Isidro Blanco”. Con posterioridad, el libro ha sido presentado en el Salón Náutico de Barcelona, la Casa de Libro de la capital catalana y la madrileña Librería Náutica Robinsón.
La sección de Barcelona de la Real Liga Naval Española, celebró el 5 de noviembre su habitual jornada coincidente con el Salón Náutico, en la que se dieron cita numerosos socios y simpatizantes. El marco en esta ocasión fue el Museo Marítimo barcelonés, en donde en primer lugar Manuel Maestro impartió una conferencia sobre “La literatura del Mar” que fue precedida de unas palabras de José Luís Zalvidea, presidente de la RLNE catalana en la que, independientemente de presentar al conferenciante, hizo una síntesis de la labor llevada a cabo durante la reciente celebración de la asamblea anual de la Federación Internacional de Ligas Marítimas FIDALMAR, que ha tenido lugar en Valencia durante los pasados 8 al 13 de octubre.


EL MAR EN LA FILATELIA.JOSEPH CONRAD

Marcelino González

El novelista Joseph Conrad nació en Polonia el 3 de diciembre de 1857, hace siglo y medio, y pasó la mayor parte de su vida en Gran Bretaña. Su verdadero nombre era Józef Teodor Konrad Nalecz-Korzeniowski, y su lugar de nacimiento fue Berdyczów, en la actual Ucrania. Su padre, aristócrata y escritor, por sus actividades fue deportado al norte de Rusia con toda su familia y condenado a trabajos forzados. Su madre murió de tuberculosis y poco después falleció su padre, con lo que a los 12 años Conrad quedó huérfano y con amargos recuerdos, que luego vertería en algunas de sus obras al hablar del colonialismo.
Al quedar huérfano fue a vivir con un tío en Cracovia, y cuando tenía 17 años marchó a Marsella y embarcó como marinero. En el año 1878 entró en la marina mercante británica para eludir el servicio militar ruso, y mientras navegaba comenzó a escribir. Con el tiempo llegó a ser capitán, obtuvo la nacionalidad británica, cambió su nombre para que sonara más inglés, y con 38 años de edad se retiró de la mercante después de haber navegado por todos los mares y haber tocado puertos de Europa, América, África, Australia, India, y otras costas e islas del Pacífico.


A partir de entonces se dedicó enteramente a escribir al tiempo que entraba en contacto con otros escritores. Las experiencias de sus viajes le resultaron muy valiosas y se reflejan en sus obras. En el año 1895 publicó “La locura de Almayer”, su primera novela, y contrajo matrimonio con Jessie George.
Sus obras gustaron al público por el poder de su narrativa, por la claridad de su lenguaje y por los caracteres de antihéroes de sus personajes. Está considerado como uno de los mejores novelistas de temas navales en habla inglesa, a pesar de que aprendió el idioma siendo ya mayor. Es de destacar que desde el principio escribió en inglés, lo que no deja de sorprender, ya que era su cuarta lengua tras el polaco, el ruso y el francés.
Escribió unas 13 novelas, 2 libros de memorias y casi 30 relatos cortos. Una de sus novelas más famosas es “Lord Jim”, publicada en 1900, que describe la vida de un marino atormentado por un acto de cobardía en su juventud. Aunque para muchos su obra cumbre es “Nostromo”, publicada en 1904, que habla de inestabilidades, una mina de plata y un “incorruptible” italiano: Nostromo.
A pesar de sus éxitos, su vida se vio marcada por los escasos ingresos que obtenía con sus publicaciones, por la parálisis sufrida por su esposa y por los sufrimientos que le producía la gota. Falleció de un infarto el 3 de agosto de 1924, a los 67 años de edad, y fue enterrado en el cementerio de Canterbury.
Su efigie se asomó a la filatelia en sellos emitidos por Polonia en el año 1957, al conmemorar el centenario de su nacimiento.


LOS LIBROS DEL MES

EL MUNDO DE GERARD MERCATOR. EL CARTÓGRAFO QUE REVOLUCIONÓ LA GEOGRAFÍA.

TAYLOR, Andrew.

Mientras los grandes exploradores llegaban con asombrosas riquezas y extravagantes historias del Nuevo Mundo, los estudiosos batallaban con el problema de cómo representar los territorios recién descubiertos en una hoja de papel. Estaba en juego la vida de miles de navegantes, la clave de la navegación y las riquezas de las naciones. Hubo que esperar hasta el siglo XVI, una época de gran agitación intelectual y oportunismo, para que un hombre encontrara la solución: la proyección Mercator, que sigue siendo en nuestros días la manera como se representa el mundo. En esta apasionante biografía, Taylor relata cómo Mercator se convirtió en uno de los pensadores más destacados de esta turbulenta época. Fue encarcelado por la Inquisición y amenazado de muerte y torturas, sin embargo su trabajo fue reconocido por emperadores, príncipes y eruditos. Este libro es una cautivadora aproximación a la cartografía, una fascinantes conjunción entre ciencia y arte, así como a la vida de un hombre valiente que dio forma a nuestro mundo, sin haber embarcado nunca.



MAR DE TORMENTA. LA ÚLTIMA GRAN CAMPAÑA NAVAL DE LA HISTORIA.

THOMAS, Evan.

Esta es la historia de la última gran campaña naval: la guerra del Pacífico, que culminó en 1944 con la batalla del Goldo de Leyte, la mayor de todos los tiempos, en la que participaron trescientos buques y cerca de doscientos mil hombres. Una historia que Thomas nos cuenta a través de la expericiencia vivida por cuatro hombres: por el lado de los americanos, el almirante Halsey y el comandante Evans, un indio cherokee que condujo su buque a la destrucción en una carga suicida, y por el de los japoneses, el almirante Kurita, que optó finalmente por salvar las vida de sus hombres, y el almirante Ugaki, un samurai que recibió el mando de todos los kamikazes y se convirtió él mismo en el último kamikaze de esta guerra. Thomas, que ha reconstruido esta historia no sólo a partir de documentos, sino también de los testimonios de los supervivientes, ha escrito un libro inolvidable, que conjuga la épica de la guerra en el mar con el dramatismo de las historias personales de sus protagonistas.
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REMOLCADORES Y LANCHAS REMOLCADORAS DE LA ARMADA

ANCA ALAMILLO, Alejandro

Se trata de una monografía dedicada a todo tipo de unidades menores, lo que en España representa una novedad que trata de recuperar la historia olvidada de estos barcos, a la vez que reivindicar el papel que desempeñan en la vida naval estas embarcaciones utilizadas en todas las marinas del mundo como buques “comodín”, tanto por su pequeño tamaño como por su extraordinarias fuerza y maniobrabilidad, lo que ha permitido a lo largo de los tiempos su uso alternativo al de sus funciones esenciales, armándoles como cañoneros.



INMERSIÓN. LA VIDA A BORDO DE UN SUBMARINO ESPAÑOL.

SANCHEZ-FEIJOO LOPEZ, Luis

Primera Parte: El Barco. Descripción general; Preparación para la salida a la mar; Despedida y recibimiento; Salida y entrada en puerto; Navegación en superficie; Navegación en inmersión; Misiones; Amenazas; Aire respirable en interiores; La cocina de las profundidades; Higiene y Sanidad; Alojamientos; Vestuario; Salvamento; Comunicaciones; Detección submarina. Parte Segunda: El Hombre. Procedencias y linajes; Instrucción y adiestramiento; Espíritu y moral; Comandante, 2º Comandante, jefe de máquinas; Mantener la cota; Submarinistas y buceadores; Colisión con el fondo; Cruce del Estrecho; Alcohol, tabaco y sexo; Alumbrado rojo; Día o noche; Impacto de torpedo; Visita y registro; Flotilla soviética; Gran inclinación; Radio Amboage. Bibliografía. Indice onomástico


HOMBRES Y BARCOS. LA FOTOGRAFÍA DE LA MARINA ESPAÑOLA EN EL MUSEO NAVAL (1850-1935).

CASTILLO CACERES, F; MORENO MARTIN, J.M; MARTINEZ OYARZ

Presentación. Hombres y barcos. La fotografía de la Marina española en el Museo Naval (1850-1935). La colección de fotografía histórica del Museo Naval de Madrid. Los fotógrafos de la colección del Museo Naval. Galería fotográfica. Retratos individuales. Retratos colectivos. La vida a bordo. Enseñanza. Acontecimientos y viajes. Arsenales y astilleros. Edificios y material. Buques.

martes, diciembre 04, 2007

En África

Ya hemos llegado a nuestra primera escala en el continente ébano. Debido a que no he podido encontrar recetas del país (el resfriado pillado atravesando la mar oceana me ha restado capacidad olfativa)

Entramos en una gastronomía rica y variada. Junto a productos autóctonos encontramos alimentos llevados por los distintos colonizadores. Las carnes son exóticas: antílope, cocodrilo, etc. aquí, si se puede pedir al carnicero un cuarto de cocodrilo.

Es una cocina muy sabrosa. Las especias tienen gran presencia. Es una gastronomía peculiar, para nosotros es extraña para ellos lo normal. Por ejemplo, allí se comen una víbora como aquí nos comemos unas anchoas. Así que preparaos para un festín único e irrepetible.

Nota: Me hubiera gustado poner alguna receta con carnes exóticas. Pero no ha podido ser. Se pueden cocinar como lo hacemos nosotros. Si algún navegante tiene la posibilidad, hay una serie de la BBC de cocina muy buena. Actualmente la están emitiendo en Localia los domingos a las 16:30 horas y se llama “Rutas Culinarias en Moto”, donde hace algunas semanas prepararon recetas de Namibia. Este inciso lo hago por Guybrush. Te lo dedico, así aprenderás ha cocinar cocodrilo.

4 de Diciembre de 2007

LA VOZ DE GALICIA

El capitán de fragata Aurelio Matos Olózaga asume hoy el mando de la F-103

Autor:
La Voz
Fecha de publicación:
4/12/2007
El capitán de fragata Aurelio Matos Olózaga asumirá hoy el mando de la fragata F-103 Blas de Lezo , según aseguró ayer un portavoz oficial de la Armada. El oficial releva al militar de su mismo empleo Federico Supervielle, quien fue destituido por el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Sebastián Zaragoza Soto, después de que la fragata resultase averiada al tocar fondo a finales de septiembre en unos ejercicios de la OTAN que tenían lugar en aguas próximas a la costa de Escocia.

El buque fue sometido a una reparación de urgencia en octubre, aunque tuvo que abandonar el dique de Navantia para dejar paso a la varada reglamentaria de otra unidad de la serie, la F-102.

DIARIO DE FERROL

La tercera fragata noruega inició sus pruebas de mar
Unos días después de que Navantia celebrase la botadura de la F-313, la compañía ha comenzado a desarrollar las primeras pruebas de mar de la anterior unidad, la "Otto Sverdrup", F-312. El buque navegó ayer con una tripulación formada por técnicos del astillero ferrolano y de las empresas auxiliares, así como por militares noruegos, pertenecientes a su futura dotación, y volverá a hacerlo hoy y mañana.

REDACCIóN > FERROL

Durante estas pruebas se comprobará el funcionamiento de diversos sistemas del buque, parte de ellos relacionados con su habitabilidad, como el de aire acondicionado, y otros con su operatividad, como el de comunicaciones. Las salidas al mar servirán para verificar el funcionamiento de otros dispositivos, como el de atraque, o la navegabilidad del barco.

Para más adelante quedarán las pruebas del sistema de combate. Las fragatas de la serie F-310 llevan instalada su propia versión del Aegis, el modelo que incorporan las F-100, que ha tenido que ser adaptado para un buque de menor porte.

La Armada noruega prevé recibir la "Otto Sverdrup" el próximo mes de abril, mientras que la "Helge Ingstad", que fue botada al mar el pasado día 23, será entregada a los nórdicos en agosto de 2009. La última de las cinco unidades, cuya construcción comienza ahora en la grada que recientemente abandonó la cuarta, será botada a finales de 2008 y entregada a Noruega hacia septiembre de 2010.


lunes, diciembre 03, 2007

500 leones de Sierra Leona de 2003

Sierra Leona

500 leones

1 de Marzo de 2003





Anverso de un billete de 500 leones de Sierra Leona de 2003.

Reverso de un billete de 500 leones de Sierra Leona de 2003.

Este ejemplar está dominado por tonos verdosos y rojizos.

En el anverso destaca la figura de Kai Londo, el héroe por excelencia de Sierra Leona del siglo XIX, y en medio la State House de Sierra Leona, sobre la que está el escudo de Sierra Leona. En la parte inferior izquierda, encima de "Five hundred leones" vemos un pez. El fondo está creado a base de una trama geométrica que conforma un red de pescar.


En el reverso, tenemos una pequeña flota pesquera partiendo del puerto de Freetown a faenar. El fondo, al igual que en el anverso está formado por una trama que conforma un red de pescar. En la parte derecha tenemos otra trama en la que encontramos dos parejas de peces (de igual tipo que el del anverso), rojos y verdes.

El diseño (idéntico) se empleó en la emisión de 1993, aunque con la efigie de Joseph Saidu Momoh.


Las imágenes de billetes expuestas en esta web pertenecen a billetes de mi colección privada.

3 de Diciembre de 2007 (mi santo, por cierto...)

DIARIO DE FERROL

El Gobierno adjudica a Navantia el sistema de mando de la F-105
El Consejo de Ministros aprobó ayer la adjudicación a la compañía naval Navantia el desarrollo del sistema de mando y decisión de la quinta fragata F-100. La inversión ascenderá a 71,5 millones de euros, cantidad que se repartirá entre el actual ejercicio y 2011.

REDACCIóN > FERROL


A la espera de que el Gobierno se pronuncie sobre la autorización de la sexta F-100, su antecesora, la fragata F-105, va dando nuevos pasos para su construcción. Ayer el Gobierno adjudicaba a la compañía pública el desarrollo del sistema de mando y apoyo a la decisión, el "cerebro" del buque a través del uso extensivo de ordenadores de gran capacidad. Este sistema recomienda las acciones a llevar a cabo en cada caso, pudiendo programarse incluso para actuar automáticamente.

Sin embargo, para que ese momento llegue debe pasar aún bastante tiempo. La fragata, que todavía no ha sido bautizada, inició su proceso de construcción en los astilleros de Navantia en Ferrol en junio de este año y será colocada en grada en febrero de 2009, aunque no será entregada a la Armada hasta julio de 2012. Un lustro en el que se invertirán un total de 750 millones de euros y que supondrá 3,75 millones de horas de trabajo para la factoría local.

La F-105 abre la segunda serie de fragatas F-100 que incorporará la última versión del radar Aegis, el 1-D (V) en su sistema de combate, una versión avanzada del que portan las cuatro unidades anteriores.

Navantia reparte actualmente su actividad constructiva entre esta unidad, el programa de fragatas para Noruega y el buque de proyección estratégica "Juan Carlos I", que será botado el próximo mes de marzo.


LA VOZ DE GALICIA

La tercera fragata noruega iniciará el lunes tres días de sus primeras pruebas de mar

Autor:
La Voz
Fecha de publicación:
1/12/2007
La tercera fragata de la serie de cinco que construye Navantia Ferrol para la Marina de Noruega iniciará el próximo lunes sus primeras pruebas de mar. Como ya sucedió con las dos anteriores, el buque efectuará los ejercicios en el exterior de la ría ferrolana.

A bordo de la F-311 Otto Sverdrup navegarán personal de Navantia, de la Armada noruega, que tendrá ocasión de verificar por primera vez cómo funciona la fragata en la mar, y también trabajadores de distintas compañías auxiliares.

Entre otros, las pruebas servirán para evaluar la estabilidad de la fragata, así como el funcionamiento del aire acondicionado, de la planta de ósmosis -purificadora del agua-, de anclaje y de velocidad. A lo largo de estos tres días también se llevarán a cabo otros ejercicios, como los de amarre y atraque, y se probarán algunos sistemas, entre otros los de comunicaciones, navegación y armas submarinas.

Está previsto que la F-311 Otto Sverdru p sea entregada a la Marina de Noruega la próxima primavera. Mientras, continúa el proceso de construcción de las otras de la serie. La cuarta fue botada hace poco más de una semana y la quinta y última es la que registra el menor nivel de ejecución.