lunes, septiembre 10, 2012

10 de Septiembre de 2012

ARMADA ESPAÑOLA

El Consejo de Ministros nombra al Almirante Jefe del Apoyo Logístico y al Segundo AJEMA


Los almirantes Pery y Franco eran Director de Mantenimiento y Almirante de Acción Marítima respectivamente


viernes, 07 de septiembre de 2012

El Consejo de Ministros de hoy viernes ha aprobado el ascenso a almirante de los vicealmirantes del Cuerpo General de la Armada Estanislao Pery Paredes, Francisco Javier Franco Suanzes y Juan Francisco Martínez Núñez.

Asimismo, ha nombrado Almirante Jefe del Apoyo Logístico (AJAL) al almirante Estanislao Pery Paredes, hasta ahora Director de Mantenimiento y AJAL interino desde el nombramiento del almirante Jaime Muñoz-Delgado como Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA).

El almirante Francisco Javier Franco ha sido designado Segundo Jefe del Estado Mayor de la Armada (2º AJEMA), puesto que estaba vacante desde el pasado mes de diciembre tras el nombramiento del almirante Fernando García Sánchez como Jefe del Estado Mayor de la Defensa. El almirante Franco Suanzes ocupaba el cargo de Almirante de Acción Marítima desde abril de 2011.

Almirante Estanislao Pery Paredes

El almirante Estanislao Pery nació el 6 de junio de 1953. Ingresó en la Escuela Naval Militar en el año 1972 recibiendo su entrega de despachos en el año 1977.

Ha estado embarcado en el portaaeronaves ‘Dédalo’, el transporte ‘Castilla’, el portaaviones ‘Príncipe de Asturias’ y estuvo destinado en el Ala 11 de la Flotilla de Aeronaves de la Armada. Además, ha ejercido el mando del patrullero ‘Alsedo’, de la fragata ‘Baleares’ y del buque de aprovisionamiento de combate ‘Patiño’.

Entre sus destinos en tierra ha estado en la Escuela de Suboficiales de la Armada, la Segunda Escuadrilla de Medidas Contra Minas, el Estado Mayor de la Armada y el Estado Mayor de la Flota.

El almirante Estanislao Pery es diplomado en Estado Mayor y especialista en Comunicaciones.

Almirante Francisco Javier Franco Suanzes

El almirante Franco Suanzes nació en Madrid el 16 de marzo de 1953. Ingresó en el Escuela Naval Militar en 1972 y recibió el despacho de Alférez de Navío en 1977.

Ha estado embarcado en el destructor ‘Jorge Juan’, el dragaminas ‘Júcar’, la corbeta ‘Infanta Elena’, la fragata ‘Santa María’ y fue Jefe de Órdenes de la 41ª Escuadrilla de Escoltas. Ha ejercido el mando del patrullero ‘Javier Quiroga’, de la corbeta ‘Cazadora’ y de la fragata ‘Numancia’.

Entre sus destinos de tierra estuvo en la Oficina de Valoración de Adiestramiento a Flote y fue profesor en el Centro de Instrucción de Guerra Electrónica. Además, ha estado destinado en la Sección de Planes de Recursos Humanos en la Jefatura de Personal de la Armada. Entre 2003 y 2006 fue Director de la Escuela Naval Militar de Marín.

Ascendido a contralmirante dirigió la División de Operaciones del Estado Mayor de la Armada y el Grupo de Unidades de Proyección de la Flota, compuesto por el portaaviones ‘Príncipe de Asturias’, los buques anfibios y las embarcaciones de desembarco.

En agosto de 2009 asciende a vicealmirante. En este empleo ha dirigido el Mando Naval de Canarias y la Fuerza de Acción Marítima.

El almirante Franco Suanzes es especialista en Electrónica y diplomado en Guerra Naval.

Almirante Juan Francisco Martínez Núñez

El almirante Juan Francisco Martínez, hasta ahora Jefe de la División de Estrategia y Planes del Estado Mayor Conjunto, nació en Marín (Pontevedra) el 6 de octubre de 1954. Ingresó en la Escuela Naval Militar en el año 1972 recibiendo su entrega de despachos en el año 1977.

Ha estado embarcado en las fragatas ‘Asturias’ y ‘Baleares’ y además ha sido el comandante del patrullero ‘Deva’, la corbeta ‘Infanta Cristina’, la fragata ‘Reina Sofía’ y el buque-escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’.

Entre sus destinos en tierra ha estado en la Secretaría de Defensa, el Estado Mayor de la Armada, el Estado Mayor de la Flota y el Centro de Programas Tácticos y de Instrucción y Adiestramiento (CPT/CIA). Asimismo, fue jefe del gabinete del AJEMA y Jefe de la División de Planes del Estado Mayor de la Armada.

El almirante Martínez Núñez es diplomado en Estado Mayor y en Estados Mayores Conjuntos.

EL PAÍS

Los cascotes del imperio


Aislados, sin cometido estratégico y convertidos en un problema potencial, España conserva los peñones e islotes del norte de África para evitar reclamaciones mayores de Marruecos


M. CEBERIO / I. CEMBRERO / M. GONZÁLEZ 9 SEP 2012 - 00:00 CET


Hubo un tiempo fausto, hace ya casi un siglo, en el que en el peñón de Alhucemas los comercios eran numerosos y, cuando se abrían las puertas de la plazafuerte, los rifeños entraban para vender gallinas, huevos, frutas y verduras, cebada y carbón. En otro peñón, el de Vélez de la Gomera, había nada menos que cinco tiendas y tabernas, incluida una zapatería.

En todas las diminutas plazas de soberanía españolas a lo largo de la costa norte de Marruecos había empleados de Correos, aduaneros, maestros y fareros entre una población que, en Alhucemas y Vélez, superó los 400 habitantes, incluidos los presidiarios. En la isla de Isabel II de las Chafarinas, el más grande de los minúsculos archipiélagos españoles, rebasó los setecientos vecinos. Allí hubo hasta un casino y un pequeño hospital militar.

Amar Binauda solía vender pescado a los soldados cuando era joven. Amarraba su barca en la isla Isabel II y ofrecía su mercancía a los militares españoles. Disponía incluso de una casa de pescador allí. Su padre, antes que él, también tuvo negocios con la guarnición: era su carnicero. Pero eso fue hace mucho tiempo. Cuando las tropas de las islas aún se relacionaban con los pobladores de la costa más próxima: el embarcadero marroquí de cabo de Agua. Binauda tiene ahora 74 años y no habla nunca con los españoles. “Cada uno está en su sitio”, dice. “Con lo del Sáhara todo cambió. No hay relación”, añade refiriéndose a la toma de control por Marruecos de esa colonia española en 1975.

A lo largo del siglo XX, los enclaves perdieron utilidad militar y habitantes. 1970 fue el último año en que se dio a conocer el censo de población, ya casi todos militares a las órdenes de la Comandancia General de Melilla que ni siquiera podían llevar con ellos a sus familias. Aun así hace todavía cuarenta años el turista curioso podía recorrer esas plazas situadas en parajes de gran belleza. “El servicio postal de viajeros y mercancías lo asegura un vapor de la Compañía Transmediterránea que hace un viaje semanal desde Melilla (…)”, señalaba un opúsculo editado por la comandancia hace medio siglo.

“El viaje era barato, lento —duraba una semana— y en los barcos apenas había pasajeros”, recuerda un turista ahora octogenario que hace casi medio siglo se hinchó a leer libros durante la travesía. “En cada escala daba de sobra tiempo a bajarse y a dar una vuelta por el islote”, recuerda. Hoy en día las plazas de soberanía están vetadas a los civiles, excepto Chafarinas a los biólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y a los funcionarios de la Red de Parques Nacionales a la que pertenece. En las islas anidan más de dos mil parejas reproductoras de la gaviota de pico rojo, la segunda colonia mundial de estas aves, y en sus aguas nadan 9 de los 11 invertebrados marinos considerados en peligro de extinción.

Hasta hace una década seguía habiendo algún contacto entre los dos peñones y su vecindario marroquí. El suboficial enfermero destinado en Vélez se daba, por ejemplo, de vez en cuando una vuelta por el cercano pueblo de pescadores y hacía algunas curas. Alí, 30 años más joven que Beniauda, también recuerda que cuando era pequeño los soldados del peñón de Alhucemas se acercaban a la playa de Sfiha a jugar al fútbol con la gente del pueblo y a bañarse.

El peñón, donde se ubica la guarnición militar, está cerca de la costa, pero no tanto como para llegar a nado fácilmente.

Los otros dos islotes, isla de Tierra e isla de Mar, están, en cambio, literalmente pegados a la playa. Los escasos metros que separan la arena del peñasco más cercano, isla de Tierra, se pueden recorrer caminando. Apenas cubre. “Antes siempre íbamos allí a bañarnos o a coger mejillones o coquinas”, recuerda Alí. “Hay una parte muy resguardada del viento. Llevábamos allí a las ovejas en lancha y las dejábamos todo el invierno. Nadie nos ponía problemas”. La soberanía española de la isla no se hacía explícita en ninguna parte. Pero en 2002 todo cambió.

El conflicto del islote de Perejil dio al traste con esos hábitos. El enfermero ya no bajó al pueblo y los regulares españoles colocaron alambres en la isla de Tierra para impedir el acceso de los veraneantes. Perejil, del que los marroquíes se adueñaron el 11 de julio de 2002 y fueron desalojados por los boinas verdes españoles seis días después, no es una plaza de soberanía. Es una extraña tierra de nadie, según el acuerdo alcanzado hace diez años.

Desde hace una década los peñones han sido intermitentemente motivo de fricción entre Rabat y Madrid. La más grave se produjo, en junio de 2010, cuando el rey Mohamed VI pasaba unos días de descanso en un yate anclado en la bahía de Alhucemas. Se molestó por el vaivén de los helicópteros que desde Melilla abastecen a la guarnición del peñón a través del espacio aéreo marroquí. Pidió que se suspendieran los vuelos durante su estancia y Defensa accedió. Pero tardó en hacerlo, lo que suscitó la ira real.

En mayo pasado, los islotes volvieron a convertirse en un quebradero de cabeza para el Gobierno. Los inmigrantes habían descubierto una nueva vía de acceso a España. Llegaron las primeras cuatro pateras a Chafarinas que sacaron de su letargo a la guarnición allí destinada. A finales de agosto, los inmigrantes alcanzaron, probablemente a nado, la isla de Tierra de Alhucemas.

La alarma se disparó en el Gobierno español, que quería impedir que esta nueva vía se convirtiera en un coladero. Solo se podía hacer con la cooperación del país vecino. Dejar a los subsaharianos en el islote o enviarles a todos a Melilla o a la Península, como exigían, hubiese sido “una declaración de que el territorio español estaba abierto”, se justificó el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo.

Para evitarlo el Gobierno se saltó la Ley de Extranjería, según numerosas ONG de Derechos Humanos empezando por Amnistía Internacional y el Comité Español de Ayuda al Refugiado. La ley obliga a incoar procedimientos de expulsión individuales con todo tipo de garantías incluida la asistencia de un letrado. Si los subsaharianos hubiesen entrado en Melilla o en la Península se les habría aplicado, pero no en los peñones donde “la soberanía española es menos protectora”, ironiza un diplomático. Aun así el PSOE respaldó al Gobierno.

Los peñones son España, pero una España algo particular. Alborán pertenece administrativamente a Almería, pero los otros siete islotes (archipiélagos de Alhucemas y Chafarinas y el peñón de Vélez) tienen “un indefinido estatuto interno”, según el catedrático Alejandro del Valle. “Están complemente fuera de la organización territorial del Estado” porque no forman parte de ninguna provincia, subraya en un artículo publicado por el Real Instituto Elcano.

“Se trata de territorios que no figuran explícitamente como “españoles en ningún texto relevante”, prosigue el catedrático. “Este vacío regulador provoca incertidumbre en muchos ámbitos: el reconocimiento y delimitación de espacios marinos y de aguas jurisdiccionales o de seguridad, la jurisdicción interna española aplicable...”. Estas “posiciones avanzadas, verdaderas atalayas de la patria”, como las describía la Comandancia de Melilla, son pues vulnerables y el mantenimiento allí de una presencia militar es costoso, sobre todo en tiempos de crisis.

Cuando el primer grupo de subsaharianos se asentó, en agosto, en isla de Tierra, periódicos como As Sabah, de Casablanca, divisaron “nubarrones en las relaciones entre Madrid y Rabat”. Mohamed VI quiso evitarlo y dio su visto bueno a la readmisión en Marruecos de 72 náufragos del islote. Era la segunda vez, desde que se firmó el acuerdo de readmisión hispano-marroquí de 1992, que Rabat aceptaba que le fuera devuelto un contingente de subsaharianos al que expulsó de inmediato a Argelia a través de una frontera teóricamente cerrada desde hace 18 años.

Con la inmigración, “los islotes marroquíes ocupados se convierten en un problema para España”, titulaba el diario Akhbar al Youm de Casablanca. No lo han sido esta vez porque Marruecos ha echado una mano en los peñones, como lo viene haciendo en Melilla en cuyos alrededores tiene desplegado al Ejército para secundar a la Gendarmería y a las fuerzas auxiliares (antidisturbios).

Pero las autoridades de Marruecos podrían cansarse o querer, en alguna ocasión, desviar la atención de sus problemas internos —el país entra paulatinamente en crisis económica— dejando que surja un conflicto en las plazas de soberanía. Peñones e islotes no pueden ser defendidos sin su colaboración. Es imposible erigir vallas, como en Ceuta y Melilla, y destacar a cientos de guardias civiles para rechazar a los que intenten saltárselas.

“El valor estratégico de los peñones y las Chafarinas es igual a cero”. Un general, que tuvo bajo su mando las llamadas “plazas menores” (en contraposición a las “mayores”, Ceuta y Melilla) se muestra contundente a la hora de valorar el interés militar del rosario de islotes y peñascos que conserva España en el norte de Marruecos. Las minúsculas posesiones no albergan ningún relé ni radar ni sistema de guerra electrónica útil para el despliegue de las Fuerzas Armadas españolas o la vigilancia del norte de África, más allá de los equipos necesarios para asegurar la comunicación con sus guarniciones. En la época de los satélites y los radares aerotransportados no hace falta sentarse en las barbas del vecino para espiarlo.

Eso no quiere decir que los mandos militares sean partidarios de poner fin a una presencia que, en algún caso, se remonta a 500 años, tantos como la españolidad de Melilla. “España no se entrega a trozos”, contesta airado el citado general. Otro, que fue jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, alega que “los peñones son el punto por donde puede saltar la carrera que destroce la media”. En otras palabras, según su razonamiento, “si España los entregase, Marruecos pediría luego Ceuta y Melilla y, si también se las diéramos, reclamaría Canarias”. Por eso, es raro encontrar a un militar que no aplauda la recuperación de Perejil, en 2002, a pesar de que la mayoría de los españoles ignorasen la existencia de este islote y la frase del entonces ministro de Defensa Federico Trillo (“al alba, con fuerte viento grueso de Levante”) suene más ridícula que épica. Ni un paso atrás, por tanto. Las “plazas menores” son la primera línea de defensa.

Y eso a pesar de que ellas mismas son indefendibles. En cada una de las tres guarniciones —islas Chafarinas, peñón de Alhucemas y peñón de Vélez de la Gomera— hay una sección de infantería (entre 25 y 30 militares) a las órdenes de un teniente. Además, cuentan con un equipo de la Compañía de Mar con alguna zódiac para apoyar la llegada de embarcaciones (solo las Chafarinas tienen muelle). Carecen de artillería y los mandos militares prefieren guardar silencio cuando se les pregunta si disponen de algún misil portátil.

Su mayor vulnerabilidad radica en la proximidad de la costa de Marruecos, a la que está unido por un istmo el peñón de Vélez de la Gomera, y en la lejanía de Melilla, de cuya comandancia dependen. Pero esta última carece de medios de transporte para reforzar las guarniciones en caso de emergencia. La Armada retiró hace años el patrullero que destacó en Melilla a raíz de la crisis de Perejil. Un remolcador se desplaza a la zona cada dos meses para trasportar el material pesado o peligroso, como el combustible. Lo mismo sucede con el helicóptero Chinook que cada cuatro o cinco semanas acude desde la base de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) en Colmenar Viejo (Madrid) para relevar a las tres guarniciones. Se estima que en cada relevo se mueven en torno a ocho toneladas.

Las FAMET tienen un helicóptero Cougar basado permanentemente en Melilla, pero es más pequeño que el Chinook y su misión es realizar evacuaciones médicas y llevar suministros urgentes. Además, para llegar hasta las “plazas menores” la aeronave tiene que sobrevolar suelo marroquí.

No sorprende, por tanto, que el Ejército intente que las tres guarniciones sean lo más autónomas posibles. Disponen de plantas desalinizadoras, grupos electrógenos y una planta fotovoltaica en Chafarinas, así como un botiquín atendido por un enfermero.

La vida es tediosa en las “plazas menores”. Hasta 2005 había visitas regulares de familiares de los mandos e incluso algún campamento de verano. Ese año hubo un verdadero motín en Chafarinas. Hasta 11 soldados fueron encausados por sedición después de que el teniente les castigara por la desaparición del GPS de un visitante. Para cortar de raíz el problema, el comandante general de Melilla ordenó suspender todas las visitas. Ahora solo excepcionalmente consigue un civil permiso para acercarse a zonas que en algún caso, como las Chafarinas, son auténticos paraísos naturales.

El peñón de Vélez de la Gomera, por ejemplo, está junto a una pequeña cala de piedra y un pueblo minúsculo al que solo se puede llegar por mar o por una pista de tierra de 20 kilómetros desde la carretera. Junto a la pequeña playa, por la que pasean gallinas y ovejas, hay algunas barcas de pescadores. A la izquierda se alza el peñón español, de 87 metros sobre el nivel del mar en su punto más alto. Vélez fue una isla, pero está unido a tierra desde 1930, por lo que tiene una frontera terrestre con Marruecos.

Los soldados de Vélez, según la gente del pueblo, tampoco se relacionan con los marroquíes. Como en Chafarinas, y como en Alhucemas, cada uno se queda en su sitio. Fue en este lugar donde, el pasado 29 de agosto, siete activistas marroquíes colocaron cuatro banderas de su país. Las imágenes de lo ocurrido, en las que se podía ver a los militares españoles en pantalón corto y a alguno en chanclas, reflejaban que los militares no tienen mucho que hacer en ese peñón.

“A pesar de que no hay mucha actividad, antes eran destinos que no estaban mal”, recuerda Miguel Ángel Alonso. Él hizo la mili en el peñón en 1984 y pasó allí tres meses. “En esa época éramos en la isla entre 80 y 100 personas. Nos llamaban los de la piedra. Casi todo lo hacíamos por la mañana y después tratábamos de hacer ejercicio por la tarde. Se vivía bien. Había alguno que hacía tonterías, pero sabíamos que no podíamos cruzar a Marruecos, y todos los suministros llegaban de fuera”.

Cada guarnición procede de una unidad del Ejército en Melilla, que suministra los efectivos. Los militares destacados en Chafarinas pertenecen al Tercio Gran Capitán de la Legión; los del peñón de Alhucemas al Regimiento Mixto de Artillería número 32, y los de Vélez de la Gomera al Regimiento de Regulares número 52. Durante el tiempo que están en los peñones o las islas perciben una prima equivalente a la que cobran cuando están de maniobras, pero inferior a la de sus compañeros enviados a Líbano o Afganistán.

¿Es caro mantener las plazas menores de soberanía? Los mandos militares se encojen de hombros. “Es el chocolate del loro. Lo realmente caro es mantener Melilla, que tampoco tiene ningún interés estratégico, al contrario que Ceuta”, responden. Los militares destinados en Melilla cobran más que en la Península, pero su situación no es distinta de la de los médicos, maestros o cualquier otro funcionario.

“Ni se nos pasa por la cabeza”, contesta un miembro del Gobierno cuando se le pregunta por la posibilidad de ceder a Marruecos los peñones y las islas. ¿Y si desaparecieran del mapa como si nunca hubieran existido? “Eso sería otra cosa”. Nadie los echaría de menos.


viernes, septiembre 07, 2012

Volvemos como nos fuimos: con Robyn


Lectura de 7 de Septiembre de 2012 a las 1200 horas


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7 de Septiembre de 2012

YAHOO NEWS

David Glasheen, un Robison Crusoe moderno al que quieren echar de su isla tras 16 años
Por Thomas Castroviejo | Gaceta trotamundos – jue, 30 ago 2012

Es posible que a David Glasheen le arrebaten dentro de poco el título que durante casi 20 años ha acompañado a su nombre: el de Robinson Crusoe del siglo XXI. Se lo ganó a pulso cuando, en 1996, se mudó por voluntad propia a vivir a una zona desierta de una remota isla de Australia llamada Restoration. Todavía sigue ahí, viviendo sin más compañía que su perro Quasi. Farey, que ahora tiene 69 años, vive sin agua caliente ni lavadora ni muchos otros lujos materiales.

Este empresario se mudó a la isla, a cambio de pagarle cada año 20.000 dólares australianos al gobierno del país, cuando vio que no lograba levantar cabeza tras el crash de 1987, donde perdió varios millones, y concluyó que sería más fácil vivir a espaldas de la civilización. "Quería una vida menos estresante y estaba convencido de que tenía que existir en algún sitio", recuerda.

Y de esa Restoration (de la que ahora solo alquila unas pocas hectáreas) puede tener que irse para vivir, obligado, de nuevo en sociedad: el Tribunal Supremo de Queensland ha considerado que está incumpliendo su promesa de 1996, cuando se comprometió a desarrollar un resort turístico en la isla a cambio de vivir en ella. Por tanto, va a tener que irse.

Así que es posible que se le hayan terminado los días de beber leche de coco, comer hojas de limón y alcaparras, y de plantar col china, tomates y maíz; de fermentar su propia cerveza e intercambiársela a algunos marineros a cambio de marisco. Lo que lleva haciendo, en otras palabras, todos estos años.

[Relacionado: ¿Qué fue del hombre con el mejor trabajo del mundo?]

Fue la vida que durante un tiempo compartió con su novia, a la que no pudo retener después de que tuvieran un hijo en la isla (aunque la mujer aguantó seis meses con el recién nacido hasta que decidió volverse a la civilización). Así que pasa sus días solo, salvo ese viaje anual que hace a la ciudad de Cairns (a 1.000 kilómetros) para "comprar condimentos y otras cosas especiales".

De hecho, se hizo muy famoso en 2009 cuando publicó en un perfil en una página web de contactos buscando una novia real. En él, se podía leer "La preciosa isla de coral en la que vivo es el sueño de todo náufrago". El problema es que muy pocas de las cientos de mujeres que le contestaron le interesó lo más mínimo. "Hay mucha loca por ahí suelta", explica.

[Relacionado: El hombre que sobrevivió al ataque de un tiburón]

Habló con seis mujeres en Australia, pero en cuanto les contó que vivía en una situación que requiere cantidades enormes de trabajo y planificación, y de depender del sol para tener electricidad, no le contestaron. "A mucha gente le gusta la idea de visitarme", dice. "Pero el no poder ir de compras cada mes es algo que le cuesta a muchas mujeres".

Ahora se le considera un intruso en su propia isla y va a tener que irse, aunque no sin antes recurrir la decisión de Tribunal Supremo. De todas formas, es posible que volver a la civilización a los 69 años no sea algo malo. Por mucho que afirme vivir "literalmente, en un Cielo en la Tierra", admite que "a veces me siento desesperadamente solo".

jueves, septiembre 06, 2012

"Man On The Moon"


R.E.M

Lectura de 6 de Septiembre de 2012 a las 1200 horas


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6 de Septiembre de 2012

ABC

Arias Cañete: España no permanecerá pasiva ante el hostigamiento de Gibraltar


05-09-2012 / 13:40 h EFE

El ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, ha asegurado hoy que España "no permanecerá pasiva" ante el hostigamiento a los pescadores españoles del gobierno de Gibraltar, y ha anunciado que si sigue la hostilidad adoptará nuevas medidas.

Arias Cañete ha realizado estas manifestaciones tras visitar las instalaciones de la empresa Socomo, filial hortofrutícola del Grupo Carrefour en la localidad valenciana de Villanueva de Castellón, y ha agregado que no se entiende "la actitud absolutamente inútil y estéril" del gobierno de Gibraltar.

El ministro ha respondido así a los periodistas sobre las denuncias de los pescadores de La Línea de que las patrulleras de Gibraltar no les dejan faenar.

"Hemos faenado históricamente sin problemas y cuando ha habido este cambio en el gobierno de Gibraltar han empezado las hostilidades. España no va a permanecer pasiva", ha aseverado el ministro.

Según Arias Cañete, "si sigue la hostilidad de esta naturaleza, el Gobierno considerará adoptar muchas más medidas, porque no se entiende la actitud que está teniendo el Gobierno de Gibraltar".

Arias Cañete ha asegurado que consultará con los Ministerios de Interior y Asuntos Exteriores "las medidas se que llevarán adelante" y ha recordado que Gibraltar "no tiene aguas jurisdiccionales y, por tanto, todas las aguas que lo rodean están bajo soberanía española y nuestros pescadores tienen derecho a pescar".

"Tantas veces como sean hostigados por las patrulleras gibraltareñas, serán defendidos por la Guardia Civil y las patrulleras españolas", ha asegurado y ha agregado: "vamos a seguir presionando para que puedan faenar en circunstancias de normalidad".

Según el ministro, la actitud del gobierno gibraltareño es absolutamente inútil y estéril" porque Gibraltar "no tiene una flota pesquera profesional y nuestros pescadores usan técnicas de pesca permitidas en la Unión Europea y ejercen una pesca responsable que no afecta al Medio Ambiente".

"Se trata de otros factores los que promueven estos hostigamientos y nosotros defenderemos a nuestros pescadores para que faenen con normalidad", ha añadido.

Arias Cañete también se ha referido a la situación de dos pesqueros gallegos interceptados por la Armada argentina cerca de aguas de las Malvinas y ha asegurado no tener "ninguna novedad".

"Los pesqueros españoles tienen un sistema de satélite que permite determinar su posición y lo que hacen. Analizaremos los datos y actuaremos", ha explicado, y ha agregado que el Gobierno "siempre quiere que se cumpla la legalidad" y si los pesqueros españoles "han observado las zonas de pesca y no han cometido ninguna infracción, tendrán el máximo apoyo para faenar".

ARMADA ESPAÑOLA

Los alumnos de nuevo ingreso de la Escuela Naval Militar finalizan el periodo de ambientación a la vida militar
 
Ha sido la primera ocasión en la que los futuros oficiales de la Armada han realizado marchas militares, prácticas de tiro y navegaciones en buques

miércoles, 05 de septiembre de 2012


Los 79 nuevos alumnos de acceso directo de la Escuela Naval Militar (ENM) han finalizado la formación militar básica, un período donde reciben una ambientación a la vida militar y marinera para poder integrarse plenamente con el resto caballeros alumnos cuando se inicia el curso académico.

Estos alumnos, pertenecientes a los cuerpos General, Infantería de Marina, Ingenieros e Intendencia, efectuaron su presentación en la ENM de Marín el 20 de agosto. El día 30 se unieron los 15 alumnos que acceden por promoción interna.

Durante estas dos semanas de formación los nuevos alumnos han realizado actividades deportivas, la instrucción militar básica e instrucción marinera, todo ello con el objetivo añadido de fomentar la cohesión de la brigada, el compañerismo y el conocimiento mutuo entre los alumnos.

Ha sido la primera ocasión en la que los futuros oficiales de la Armada han realizado marchas militares, prácticas de tiro y navegaciones en buques de la Flota para proporcionar un primer conocimiento de los entornos en los que desempeñarán sus funciones durante sus primeros destinos, mientras afianzan su vocación.

Por el contrario, durante este periodo se produce una selección inicial de aquellos aspirantes que han conseguido plaza como alumno de la ENM y que una vez en contacto con la vida militar se dan cuenta de que no quieren seguir la carrera de Oficial de la Armada. Por ello, solicitan su baja antes de que comience el curso escolar, facilitando que su plaza quede cubierta por los reservas de la lista de aspirantes.

Los caballeros alumnos finalizaron su periodo ambientación realizando una visita al Ayuntamiento de Marín. Su alcaldesa, Maria Ramallo, les dio la bienvenida a la Villa, donde permanecerán los próximos cinco años de su carrera.

LA VOZ DE GALICIA

Turismo gallego a golpe de clic
 
Treinta y cinco excursiones temáticas por la comunidad se pueden contratar ya en la web de Turgalicia. El precio va de 39 a 389 euros

Alfonso Andrade


redacción / la voz
06 de septiembre de 2012 05:00

Treinta y cinco propuestas de excursión se agrupan en cinco áreas temáticas. Santuarios máxicos es una aproximación a los ritos y a los templos de la Galicia mística; rutas de agua y milagros que atraviesan el corazón de bosques milenarios, mientras Patrimonio oculto propone el descubrimiento de piedras sagradas, las claves del románico, monasterios y castillos de arcanos secretos...

La Xunta ha empezado a comercializar estas experiencias, por medio de Turgalicia, para disfrute tanto de turistas como de los propios gallegos. Son excursiones guiadas de uno o varios días en torno a un tema que funciona como hilo conductor. La contratación puede hacerse en www.turgalicia.es -que redirecciona a dmcgalicia.es- rellenando un formulario o por vía telefónica.

La oferta se completa con Faros e praias salvaxes, que encuentra en el mar su referente, en busca de la naturaleza más recóndita; Bosques de Galicia, que se adentra en las fragas de laurel de Cortegada o se pierde entre cascadas escondidas en la espesura de Os Ancares, y Dez lugares únicos, que se articula en torno a enclaves hegemónicos, como la catedral de Santiago o la torre de Hércules.

La iniciativa trata de enganchar a los visitantes y a los propios gallegos

«Con esta iniciativa temos Galicia a golpe de clic e pasamos da promoción a promocomercialización de produtos cabeceira de marca, na procura de calidade e diferenciación», sostiene Carmen Pardo, secretaria xeral de Turismo.

Las cinco áreas temáticas que agrupan estos 35 paquetes se ampliarán a diez hacia finales de año con la inclusión de las propuestas genéricas Camiño de Santiago, Paseando entre viñedos, Mananciais de Galicia, Ruta da camelia y Turismo mariñeiro.

Esta iniciativa contribuirá, según Pardo, a «desestacionalizar» el turismo, pues muchas rutas se pueden realizar en cualquier época del año, pero busca también la implicación de los propios ciudadanos gallegos. «Por iso -prosigue la secretaria xeral- a primeira fase da campaña publicitaria se fixo en Galicia, porque temos todo o dereito do mundo a coñecer a fondo a nosa terra». Pronto habrá también una promoción a nivel estatal e internacional.

miércoles, septiembre 05, 2012

Guardia de Cine: Reseña a la película "Un día en Nueva York"


Título original: “On The Town”. USA 1949. 98 Min. Género: Comedia-musical. Color. Director: Adolph Green y Betty Comden. Interpretación: Gene Kelly, Frnak Sinatra, Betty Garret, Ann Miller, Jules Munshin, Vera Ellen, Florence Bates, George Meader, Alice Pearce

Un destructor atraca en un muelle de Nueva York. A partir de las 0600 horas, dos de las tres secciones de la tripulación del buque disfrutarán de un merecido Leave en la ciudad, y ahí están Gene Kelly, Frank Sinatra y Jules Munshin, en busca de chicas y de conocer todas las esquinas de la Gran Manzana, con escenas que siempre han estado presentes en la memoria de todos a medio de breves retazos de televisión, almacenados en la infancia, o a través de diferentes homenajes como cuando Bart y Milhouse se cogen una sobredosis de azúcar (“Springfield, Springfield es una gran ciudad...”).

El comienzo es un tanto irreal en cuanto a la larga serie de lugares que visitan en tan poco tiempo y en variados medios de transporte. Muchos de estos sitios nos son muy conocidos, pero es solo la introducción antes de que estos tres se metan en el metro donde, maravillados, se enteran de que el Servicio de tren subterráneo organiza una especie de concurso para retratar a la chica más guapa que viaja con ellos, otorgándosele el premio de Miss Torniquete del mes (Ms Turnstile of the month). Ven cómo cuelgan el cartel de la chica del mes que toca, una tal Ivy Smith, de la que se enamora perdidamente el personaje de Gene Kelly, el cual decide buscarla y encontrarla entre las millones de personas que habitan Nueva York. Una auténtica estupidez, ¿no? Una locura. Pero justo cuando se bajan en la estación que querían, se topan de bruces con ella, ya que le están haciendo un pequeño reportaje fotográfico allí mismo. Para desesperación de Gene Kelly la vuelven a perder. Hay que seguirla a donde sea y deciden hacerlo en un taxi a los mandos de una atrevida conductora que les acompañará hasta el final mientras asalta una y otra ver a un “aterrado” Frank Sinatra.

Gracias a la breve relación de gustos, aficiones, usos y costumbres de Miss Torniquete, plasmada en el poster que previamente han despegado del mamparo del vagón, vuelan por Nueva York en busca de la mujer que ama Kelly.

Bien parece que el plan general de ir en busca de chicas para el Leave fracasa y por voluntad propia. Sus compañeros solo desean ayudar al enamorado, pero resulta que encuentran pareja muy rápido. Por un lado, Frank Sinatra, como ya he dicho, tiene a la taxista y Munshin, en uno de los museos que visitan, prende a la atractiva investigadora (¡vaya piernas!) Claire Huddesen (Ann Miller) que ve en él a la representación actual del homínido que está estudiando.

Así, todos a bordo del megalítico y precioso taxi, que debería de estar desde hacía horas a resguardo en su cochera, van en busca de Miss Torniquete.

Posiblemente sea la adaptación de un musical más famosa de la Historia del cine, en la que las coreografías están realmente bien interpretadas y que encajan a la perfección con la canción y con el momento. Aunque son una constante, no me han llegado a ser reiterativas ni pesadas (no como con películas como “Gigi”), por no decir que hay que tomar el mando constantemente y pulsar el botón de “subtitles” hasta fundirlo.

A pesar de ser una película, sigue contando con los actos propios de una obra de musical, con una especie de interludio de varios minutos que separa la segunda parte de la tercera y última, en el que solo hay baile.

Gene Kelly y Frank Sinatra vuelven a unir esfuerzos en otra obra que mezcla humor, música, baile y a la Marina y, ciertamente, les sale de maravilla.

Lectura de 5 de Septiembre de 2012 a las 1200 horas


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5 de Septiembre de 2012

20 MINUTOS

La Armada argentina intercepta dos pesqueros españoles en la zona de las Islas Malvinas

EFE.
04.09.2012 - 23.05h

Una corbeta de la Armada argentina ordenó a dos pesqueros con bandera española que faenaban en la zona cercana a las Islas Malvinas que abandonaran el espacio marítimo, considerado por el Gobierno argentino como zona económica exclusiva marítima argentina, han confirmado este martes fuentes oficiales.

Los buques pesqueros Playa da Cativa y Playa de Sartaxens, fueron interceptados el pasado jueves por una corbeta tipo A-69 de la Armada argentina en el espacio marítimo en disputa entre Argentina y Reino Unido, que controla el archipiélago de las Malvinas desde 1833.

Ambos buques recibieron la solicitud de que se retiraran del lugar, lo cual hicieron "sin ningún tipo de problema", según fuentes oficiales.

El hecho se produjo durante un operativo de identificación y contabilidad de la flota pesquera que realiza la Armada argentina para el control de los caladeros que se encuentran en ese espacio marítimo.
Referéndum en las islas

Las autoridades de las Malvinas (Falklands, en su denominación inglesa) confirmaron que celebrarán un referéndum entre la población isleña sobre su estatus político, previsto para marzo de 2013.

Dicho referéndum fue calificado como "una parodia" por el ministro de Defensa argentino Arturo Puricelli, en declaraciones publicadas hoy por el diario Ámbito Financiero, de Buenos Aires.

El conflicto entre Argentina y Reino Unido por las Malvinas, en las que viven 3.000 personas y que están situadas a 300 millas náuticas de territorio argentino, desencadenó una guerra en 1982 tras el desembarco en el archipiélago de tropas argentinas.

martes, septiembre 04, 2012

Entrevista en Faro de Vigo


Ya parece que me estoy acostumbrando a esto de ser entrevistado (qué más quisiera yo).

El pasado 14 de Agosto del corriente año, las preguntas que me realizó César fueron publicadas en el Suplemento del rotativo Faro de Vigo, denominado “Pontevedra 4 Costados”. Una página completa, que no es poco, la verdad que sí. Un nuevo impulso para mi novela. Un nuevo soplo de viento en las velas.

Si pincháis en la imagen, la veréis a un tamaño adecuado para leer la entrevista.


De nuevo gracias a Faro por el interés.

Lectura de 4 de Septiembre de 2012 a las 1200 horas


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4 de Septiembre de 2012

LA RIOJA.COM

Los recortes llegan a la Antártida
04.09.12 - 00:08 -
M. BALÍN / J. L. ÁLVAREZ | MADRID.


El Ministerio de Economía será el nuevo responsable de la Base Gabriel de Castilla, instalación dedicada a la investigación antártica que se levanta en la isla Decepción. Los recortes presupuestarios han obligado al Ministerio de Defensa a poner fin a 25 años de participación en las campañas antárticas desarrolladas en esta instalación, la segunda que España tuvo en el continente helado.
El departamento que dirige Luis de Guindos asume de esta manera todas las competencias, que hasta ahora compartía con Defensa, a través de la Secretaría de Estado de Ciencia e Innovación. Sin embargo, continuará la presencia castrense en esta instalación, pero en menor número. Fuentes de Defensa explican que el contingente se verá reducido de los once actuales a ocho o nueve.
También será reducido el tiempo de duración de la misma campaña antártica, que hasta ahora discurría entre noviembre y marzo y que verá atrasado a diciembre su inicio. En cualquier caso, la idea del Gobierno para la campaña 2012-2013 es reducir los costes del buque de investigación oceanográfica 'Hespérides', perteneciente a la Armada(en casi un 30%) y hacer «una versión reducida» de la misión en el número de efectivos.
El pasado 2 de marzo los once militares españoles que participaron en la campaña antártica cerraron a cal y canto los barracones tras tres meses en la base Gabriel de Castilla. La presencia militar estaba hasta entonces gestionada por el Ejército de Tierra a través de la División de Operaciones del Estado Mayor. Estos efectivos dieron apoyo logístico a los 34 científicos de la campaña y sus once proyectos, realizando la reforma de instalaciones orientada a la planta energética de la base y haciendo un gran esfuerzo informativo sobre la labor científica y la misión que desarrolla el Ejército en la Antártida.

Disminuir los costes
Durante el pasado año, el coste de este destacamento ascendió a casi 600.000 euros, según fuentes ministeriales. A ello se suma el gasto de funcionamiento del buque 'Hespérides', unos 6,5 millones, que fueron asumidos por el entonces Ministerio de Ciencia y Tecnología, ahora dependiente de Economía como Secretaría de Estado.
De hecho, el trabajo en el mar fue especialmente importante durante la última campaña. En especial el proyecto que realizó el Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM), que efectuó levantamientos hidrográficos para la edición de nuevas cartas marinas que cancelarán las existentes y que cubriran zonas que actualmente no están incluidas en la Cartografía Náutica Nacional.
Para ello se realizaron trabajos con los sondas del buque oceanográfico en zonas de mayor profundidad y con 'zodiacs' en aguas someras. Las zonas de trabajo comprendieron la costa sur de la Isla Livingston (donde está la Base española Juan Carlos I), la Isla Decepción (sede de la Base Gabriel de Castilla), las Islas Shetland del Sur y el Estrecho de Bransfield.
Para ello, el personal de las dos bases tuvo que redoblar sus trabajos por los múltiples traslados de personal y material.
La Base que ahora dependerá por entero de Economía debe su nombre al almirante Gabriel de Castilla, natural de Palencia, que fue el descubridor del continente helado en 1603. Su expedición, compuesta por tres galeones, no tenía la misión de explorar, sino de combatir a los piratas holandeses que mermaban la flota española de Indias y que se escondían al sur de Chile. La expedición llegó al archipiélago de las islas Shetland del Sur, que el almirante denominó Islas de La Buena Nueva, en el norte de la península antártica.
La Gabriel de Castilla comenzó a ser operativa en el verano austral de 1989-1990. Con anterioridad, en el verano de 1987-1988, España puso en funcionamiento la Base Juan Carlos I en la isla Livingston, en el mismo archipiélago.

lunes, septiembre 03, 2012

Soltando amarras

Cuando ya creía que no iba a ver nada más impactante que una curiosa restauración en la iglesia de Borja (a mí me parece que la señora está encubriendo a alguien) y la mísera condena de prisión a Breivik (el cual ha visto cumplido su plan a la perfección, demostrando que puedes ser el mayor asesino de la Historia de tu país y que, gracias a una Democracia de Salón y a unas leyes idiotas, te acaben dando hasta un premio); llega la pérdida de un hombre como Neil Armstrong. Ahora mirar a la luna será algo diferente, quizás como se viera en 1969. Aunque, por si fuera poco, nos topamos con la noticia del hallazgo de los restos calcinados de los niños de Córdoba (algo que ya se esperaba).

Así han terminado mis vacaciones.

Os escribo estas líneas con unos días de retraso. Más bien, el ENMP suelta amarras en Septiembre por no hacerlo durante los últimos días de un Agosto consumido.

Un periodo vacacional durante el cual no he ido a ningún sitio. Solo he gastado suela. Nada de gasóleo. Aunque, al menos, no he tenido que estar todos los días realizando tareas de bricolaje, visitas médicas o a disfrutando como un enano de la inmensa alegría que destilan los funcionarios tras meterse el último chutazo de “Activiaall” a lo Aída, perdón, Carmen Machi.

Qué suerte la mía.

Dos semanas en las que, para mi regocijo, me he hecho con las riendas de la bestia asilvestrada. Sí, la segunda parte de la saga, el hermano pequeño de “Los últimos años de mi primera guerra”. Me la encontré con 64.000 palabras en un cuerpo. Me puse a revisar las primeras páginas y bajó a 60.000, siendo que, a fecha de terminación del periodo de libertad, ronda las 70.000 palabras. Por desgracia esto no acredita, ni por asomo, que haya escrito la friolera de 10.000 palabras en 15 días. ¡Qué más quisiera yo! No ha sido Agosto de 2011, mes en el que escribí una pequeña novela de 63.000 palabras en poco más de 30 días (tengo en mente subirla en ebook a Amazon por el precio más bajo). Más bien ha sido al contrario, ya que mi producción ha sido tan escasa que la cifro en una media de 300 por jornada (que tampoco es tan mala marca). Sin tapujos ni vergüenzas confieso que he alcanzado esa cifra superior, rompiendo el dique, tras amoldar las notas y páginas perdidas en varios archivos .doc dentro de la carpeta, almacenados desde hace meses. Me he encontrado con pasajes escritos que no pasarán a engrosar la novela pero que tratan de momentos anteriores y posteriores que me sirven muy bien para la trama, ya que va a haber un par de saltos en el tiempo.

De lo que se ha “salvado”, se ha ido “copiando y pegando” (mágico comando) aunque me he llegado a encontrar con fragmentos idénticos escritos dos veces en momentos tan diferenciados en el tiempo que ni sabía que les había dedicado una mínima atención. Lógico cuando el cuerpo general de la novela no ha sido tocado desde Marzo de 2011.

Problemas de alcoholismo, PTSD, nuevas pérdidas y un nuevo rumbo harán de Lars un hombre diferente, alejándose un poco del mar y adentrándose en la espesura, en un intento de homenaje de “El corazón de las tinieblas” y su adaptación al cine, “Apocalypse Now”. Esto ya es mucho decir, pero las decisiones generales ya están tomadas y, desde San Marino de Alta California a Hiroshima, hasta el puerto de Saigón y el río Negro (o el Rojo, ¿cuál elegiré?), el teclado vuela cuando no navega. Lástima que la velocidad aún no sea la adecuada, sobre todo con las cuestiones psíquicas de Lars y su encaje. Es complicado.

Al tener de nuevo la oportunidad de escribir todos los días a mano en mi cuaderno, que es como mejor parece que plasmo mis historias, tomé una decisión en consecuencia.

Uno de los inconveniente de usar el bolígrafo y no el teclado, y hablo en mi caso, es que me canso con facilidad y me termina doliendo bastante la muñeca (esto no quiere decir que escribir directamente a la pantalla del Word sea un lecho de rosas (que se lo digan a mi pulgar izquierdo)).

¿Que cómo me las arreglaba cuando tomaba apuntes en mi época de estudiante? Ni idea, supongo que lo que sufro es la normal pérdida de facultades con el paso de los años. Sigo empleando los mismos trucos y con 700 palabras el malestar ya es poco menos que insoportable. Durante un tiempo anduve ojeando un pequeño manual de taquigrafía y contentar así al viejo fantasma de Dickens. Algunos signos ni tan mal, pero el resto se me antojan un poco espesos para mi ya viejuna mente, así que tomé la razonada (y demencial) decisión de hacer uso efectivo en mi escritura a mano de un lenguaje corto que ya conozco aunque lo empleo en unas dos ocasiones a lo largo del año: el lenguaje SMS. Nunca he sido muy partidario del mismo, salvo más allá de ahorrar tiempo y pasta al teclado de un maldito móvil, pero consideré, hace unas semanas, que era una taquigrafía conocida y que no me obligaría a estudiar nada nuevo. La complicación ha resultado bastante curiosa y se materializó mientras escribía. Las palabras brotaban de mi mente, pero tenían que retornar para ser retraducidas a SMS. El resultado fue de la misma magnitud que la botadura de un buque con planchas colocadas por los hermanos Marx. Solo fui capaz de escribir un par de párrafos bastante miserables como máximo.

Y todo esto resulta ser bastante frustrante ya que, esto que estáis leyendo, lo estoy pasando de mis propias notas y para estas alturas, mientras rasgaba el papel, tenía la muñeca ya hecha puré bien fino.

Quizá tan solo necesite algo más de practica con el dichoso SMS y, después, teclear y teclea, mientras se corrige un poco lo escrito, esperando que llegue el momento de cerrar el programa del Word y darle al Play. Sí, al Play, que no todo es cuestión de desconectar visionando siempre las aventuras y desventuras de los agentes Mulder y Scully, directos desde la memoria externa Toshiba, nuevo apéndice del pc de casa. Cosas de descubrir algo tan básico como es hacer buen uso de la sección de documentales de la Biblioteca Nodal y tampoco aquí iba a ser todo de la II Guerra Mundial y, enlazando con el tema de Armstrong, me he topado felizmente con una serie de docu-dramas de la BBC, en conjunto con otras cadenas americanas, rusas y alemanas, sobre la carrera espacial entre USA y URSS desde 1945 hasta 1969. “Space Race” se llama, por si os interesa. Le doy un 9.

Como podéis apreciar, mi vida durante las vacaciones no es muy emocionante. Es lo que hay...

¡AH! ¡SE ME OLVIDABA! El pasado 14 de Agosto el Faro de Vigo publicó en “Pontevedra 4 Costados” la entrevista que me realizaron. El motivo ya lo sabéis de sobra y no voy a repetirme mil veces. Mañana os subiré el archivo en formato .jpg para todos los que queráis leerlo.

Para terminar de una bendita vez… ¡Bienvenidos de nuevo a bordo de El Navegante del Mar de Papel! Me alegra seguir contando con vuestra agradable compañía.

¡Hemos dejado ya atrás la bocana del puerto!

Lectura de 3 de Septiembre de 2012 a las 1200 horas


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3 de Septiembre de 2012

ANDALUCÍA INFORMACIÓN

Preparados los actos conmemorativos de la primera vuelta al mundo

El Círculo de Artesanos, en colaboración con el Ayuntamiento de Sanlúcar, otorgará a la Armada Española y al I.S.M. los Premios Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano a la Cultura y la Historia en su tercera edición, un galardón que concede la entidad cada 6 de septiembre, día en el que los navegantes completaron la primera Vuelta a la Tierra con el regreso al puerto de Sanlúcar. La expedición que tres años antes (1519) partió de la costa sanluqueña buscando el paso al oriente se convirtió en una de las más importantes de la historia de la Humanidad y el Círculo de Artesanos quiere contribuir con estos premios al realce de este acontecimiento para el que el Ayuntamiento promueve el proyecto 'Sanlúcar 2019-2022'.

Antes de la entrega de los premios, que tendrán lugar la noche del próximo jueves en el Patio de Armas del Castillo de Santiago, unos 200 figurantes y actores participarán en una especie de procesión civil en la que se recordará la llegada de los marineros a la ciudad el 6 de septiembre de 1522. Irán ataviados con ropa similar a la que se vestía en el siglo XVI y recordarán la llegada de los navegantes tras tres años de dura travesía. Como en aquella fecha, los marineros llegarán a la iglesia de La O, donde se hará la Ofrenda de las velas que los marineros prometieron a la Virgen durante el transcurso de una terrible tormenta que les castigó, luego se leerá la carta que Elcano dirigió al Emperador, para posteriormente continuar hasta el Castillo de Santiago donde se harán la entrega de los Premios propiamente dicha.

Por la mañana, el Almirante de la Flota, Santiago Bolibar Piñeiro, y el Director General del I.S.M., Luis Casqueiro Barreiro, que serán los encargados de recoger los Premios, visitarán el Círculo de Artesanos, donde firmarán en el Libro de Honor, y el palacio ducal de Medina Sidonia. Posteriormente, a las 13.00 horas, tendrá lugar una recepción oficial en el Ayuntamiento por parte de la alcaldesa de Sanlúcar, Irene García Macías. Será una jornada festiva en la que se conmemorará unos de los acontecimientos más importantes de la Historia y en la que Sanlúcar quiere reivindicar su papel como punto de referencia. Será una jornada para recordar.