martes, marzo 09, 2021

Guardia de cine: reseña a «Robin Hood» (Disney)

Título original: «Robin Hood». 1973. 83 min. EEUU. Dirección: Wolfgang Reitherman. Guión: Larry Clemons

Una producción muy lenta e incoherente, con cierto abuso musical y sin apenas ánimo para reescribir las escenas del mito

Héroe inglés, mito o realidad alterada, reconocido por todo el planeta como el arquetipo de líder de los desamparados y luchador contra la injusticia y el abuso de los poderosos hacia el pueblo llano. Un rebelde y un revolucionario a fin de cuentas que acabó adquiriendo, durante el s. XX y gracias a la docena bien pasada de adaptaciones cinematográficas, un aura de arrebatadora y simpática picardía. Incluso la Disney aportó su grano de arena y prestó a sus dibujantes para la narración, a su manera, de una historia trillada pero con animales antropomórficos como protagonistas que asumen todos los roles humanos.

Confieso: este Robin de la Disney era un recuerdo propio de infancia que quedó desfigurado y, ahora, en la cuarentena, me dio por recuperar (sigue leyendo)


Lectura de 9 de marzo de 2021 a las 1200 horas

                                                                              



  • Barómetro: 766 (Variable)
  • Termómetro: 11º
  • Higrómetro: 62%

lunes, marzo 08, 2021

Lectura de 8 de marzo de 2021 a las 1200 horas

                                                                             



  • Barómetro: 764 (Variable)
  • Termómetro: 12º
  • Higrómetro: 54%

viernes, marzo 05, 2021

Lectura de 5 de marzo de 2021 a las 1200 horas

                                                                            



  • Barómetro: 761,5 (Variable)
  • Termómetro: 15º
  • Higrómetro: 67%

jueves, marzo 04, 2021

Guardia de cine: reseña a «Jojo Rabbit»

Título original: «Jojo Rabbit». 2019. 108 min. Nueva Zelanda. Dirección: Taika Waititi. Guión: Taika Waititi (basándose en la novela de Christine Leunens). Reparto: Roman Griffin Davis, Scarlett Johansson, Thomasin McKenzie, Taika Waititi, Sam Rockwell, Rebel Wilson, Alfie Allen, Stephen Merchant, Archie Yates, Luke Brandon Field, Sam Haygarth, Stanislav Callas, Joe Weintraub, Brian Caspe, Gabriel Andrews, Billy Rayner, Christian Howlings, Gilby Griffin Davis, Hardy Griffin Davis, Curtis Matthew, Robert East

La cinta es divertida, irreverente, emotiva sin llegar a la ñoñería, sincera y antibelicista, así como contraria a todo fanatismo

El nombre de Taika Waititi se ha ido haciendo conocido de unos años para acá; desde que dirigió «Thor: Ragnarok» o participó en «The Mandalorian». Por lo visto, es un tipo muy particular, por lo que era de esperar el que se hiciera cargo de un proyecto tan surrealista como «Jojo Rabbit»  (y ya se notando con los títulos de crédito iniciales, con imágenes de fervorosas mareas de nazis al ritmo de los Beatles).

Jojo Betzler es un niño alemán, miembro de las Juventudes hitlerianas, como prácticamente el ciento por cien de la población de su franja de edad. Es muy tímido e inseguro, hijo de un soldado desaparecido en Italia y de una mujer con ideas propias y peligrosas; por si fuera poco, su amigo imaginario es Adolph Hitler, una versión divertidísima y alocada del dictador, pero que no renuncia ni un ápice a la violencia gestual de sus discursos. (sigue leyendo)


Lectura de 4 de marzo de 2021 a las 1200 horas

                                                                            



  • Barómetro: 764 (Variable)
  • Termómetro: 13º
  • Higrómetro: 88%

miércoles, marzo 03, 2021

Lectura de 3 de marzo de 2021 a las 1200 horas

                                                                           



  • Barómetro: 769,5 (Variable)
  • Termómetro: 12º
  • Higrómetro: 87%

martes, marzo 02, 2021

Guardia de cine: reseña a «Nacido el cuatro de julio»

Título original: Born on The Fourth of July. 1989. 145 min. EEUU. Dirección: Oliver Steone. Guión: Oliver Stone, Ron Kovic (autobiografía). Reparto: Tom Cruise, Willem Dafoe, Raymond J. Barry, Caroline Kava, Kyra Sedgwick, Bryan Larkin, Stephen Baldwin, Bruce McVittie, Tom Sizemore, Vivica A. Fox, Frank Whaley, Jerry Levine, Lili Taylor, Tom Berenger, James Legros, William Baldwin, Holly Marie Combs

En esta ocasión, Oliver Stone se alió con Ron Kovic, una de las figuras más representativas del movimiento de veteranos del Vietnam contra la guerra, para, juntos, trasladar las memorias del segundo del papel a la Gran Pantalla

Éste es un salto muy diferente, a nivel expositivo, al dado con «Platoon». Este segundo filme, Stone ofrece la posibilidad de examinar una radiografía social y política de los Estados Unidos a lo largo de casi dos décadas de existencia del protagonista, desde su despreocupada infancia hasta la escena final en la que se dispone a intervenir en la convención del Partido demócrata de 1976 (sigue leyendo)


Lectura de 2 de marzo de 2021 a las 1200 horas

                                                                          



  • Barómetro: 757,5 (Variable)
  • Termómetro: 12º
  • Higrómetro: 93%

lunes, marzo 01, 2021

Breve semblanza de John F. Holland: una vida entera dedicada a desentrañar los misterios de la navegación submarina

Aunque nosotros tenemos a Isaac Peral, quien se encontró con un muro de intereses y envidias que condenaron su proyecto submarino al fracaso y, casi, al olvido, en el bando anglosajón hubo un ingeniero coetáneo, interesado por la navegación bajo la superficie y su aplicación a la guerra, que sí triunfó. Hablamos de John Philip Holland.

Nacido en 1841 en la localidad irlandesa de Liscannor, condado de Clare, y bautizado con el nombre de Seán Pilib Ó Huallacháin, desde joven mostró cierta inclinación por la cuestión nacionalista de Irlanda y esperanza con que la ansiada liberación podría producirse durante la década de 1860, una vez finalizada la guerra de Secesión norteamericana, por parte de unidades de veteranos irlandeses que podrían cruzar el Atlántico bajo el estandarte de las barras y las estrellas y combatir al Reino Unido en caso de que las relaciones diplomáticas entre Washington y Londres siguieran deteriorándose por culpa del affaire conocido como “Alabama Claims”.

Holland también tenía claro el problema que supondría el indiscutible dominio naval británico para los buques norteamericanos de transporte de tropas, por lo que entendió que había que buscar remedio para el caso de que la ocasión se presentara. Así es como empezó a estudiar y experimentar con submarinos en 1862.

Una década después, en 1873, Holland emigró a Paterson, Nueva Jersey, con el empleo de profesor de escuela, siendo que continuó con su privada obsesión en sus horas libres, construyendo y botando en 1875 el Holland No. 1, un ingenio con forma de cigarro de 16 pies (4,88 m.) de eslora y dos pies (0,60 m.) de manga, especialmente diseñado para colocarse bajo la quilla del navío enemigo y cargando un torpedo. Esta primera criatura seguía parte de las directrices del fracasado Turtle de David Bushnell (1775), empleando agua como lastre y una propulsión humana; otros elementos recordaban bastante a los trabajos de Alvary Templo (1826).


En 1877 se botó el Holland No. 2, dotado de innovaciones tales como doble casco y un motor de petróleo de cuatro caballos de fuerza. Las pruebas realizadas con este segundo navío le sirvieron al inventor para determinar la mejor posición del timón, pero acumuló accidentes y este No. 2 acabó naufragando y desapareciendo bajo las aguas del río Passaic, vía donde Holland probaría todos sus ingenios.

Es por estos años cuando Holland retomó contacto con las corrientes ideológicas nacionalistas irlandesas, a través de la organización secreta de la Hermandad Feniana, ante cuyos miembros expuso su proyecto con la intención de obtener fondos, pero diversas disputas internas llevó a que el ingenio acabase en un almacén. Por si fuera poco, las aguas se calmaron entre los EEUU y el Imperio británico, llevando al abatimiento de la causa republicana y nacionalista irlandesa en América.

La Marina de guerra de los EEUU mostró entonces cierto interés en los desvelos de Holland en los tiempos en los que el proyecto rondó las salas de la Hermandad Feniana, como es el hecho de que el almirante Philip Hichborn, jefe de ingeniería naval, destacara ciertos puntos técnicos de los Holland No. 1 y No. 2, como era su capacidad de inmersión y emersión en plano horizontal, empleando el motor de petróleo para controlar el lastre. Aunque los dos navíos podrían considerarse como un fracaso, no lo era el hecho de que, para Hichborn, Holland había dado con los principios básicos aplicables a la navegación submarina.

En 1888, el secretario de Marina William Collins Whitney se convenció de la necesidad de alentar cuantas más investigaciones en navegación submarina mejor (como otros entenderían en la siguiente década con la navegación aérea), por lo que convocó un concurso al que concurrieron los diseños de Holland y de Nordenfeldt, siendo los del irlandés los vencedores; sin embargo, la Administración cambió de color y dejó de interesarle esta novedosa experimentación, por lo que Holland siguió hacia adelante a costa de su patrimonio y del de amigos y parientes, hasta que apostó fuerte constituyendo la Holland Torpedo-boat Company y el Congreso de los EEUU convocó en 1893 otro nuevo concurso que también ganó.

Bajo el ala del Tío Sam, Holland inició la construcción del Plunger, un novedoso navío que se propulsaba por la fuerza del vapor en superficie y mediante baterías eléctricas en inmersión (sistema doble ya empleado en 1863 en Alabama). Botado en 1897, este navío nunca fue completado ni entregado por los defectos constructivos y de diseño de los que adolecía.


El submarino que sería totalmente operativo sería el No. 9, de 16 metros de eslora y construido en los astilleros de Lewis Nixon, en Elizabethport, Nueva Jersey. Fue botado en la primavera de 1898, noticia que pasó desapercibida por la de la voladura del crucero USS Maine en el puerto de La Habana. Ante este nuevo panorama Holland se mostraba exultante, proponiendo a Washington probar su ingenio en combate, atacando la flota del almirante Cervera, fondeada en Santiago de Cuba durante el verano, pero nadie osó apoyarle (decir aquí que muchos en los despachos de Marina de Madrid se llevaron las manos a la cabeza por haber hecho todo lo posible para ningunear a Isaac Peral y su prototipo de 1888, el cual podría haber inclinado la balanza en la guerra hispanoamericana, y esto no lo decimos nosotros, sino el propio almirante norteamericano Dewey: “If they (the Spaniards) had had two of these things at Manila, I could not have held it”).

El Holland No. 9 fue adquirido el 11 de abril de 1900 por el Gobierno de los EEUU por el importe de 150.000 $, lo cual no cubría los costes, que se cifraron en 236.615,43 $. Ya como USS Holland, entró en servicio el 13 de octubre de 1900, bajo el mando del teniente de navío Harry H. Caldwell. Se lo dotó de un motor de gasolina de cincuenta caballos de fuerza, alcanzando un radio de acción de 1.500 millas náuticas (2.778 km.) a una velocidad de siete nudos (12 km./h.) en superficie; bajo las aguas se impulsaba por baterías eléctricas, siendo que Holland se las ingenió para que ambos sistemas funcionasen sin problema aparente. 

Curiosamente, el USS Holland carecía de periscopio por considerarse un instrumento aún necesitado de perfeccionamiento, por lo que fijar el blanco era harto complicado, necesitando primero determinarse en superficie y sumergirse al de unos segundos. Para la época no suponía mayor problema, más si cabe porque, durante los ejercicios navales de 1900, los vigías de los dos blancos, Kearsarge y New York, no llegaron a detectar el navío submarino.

El 25 de agosto de 1900, la Holland Torpedo-boat Company recibió el encargo del Gobierno federal de construir otros seis navíos submarinos y, lo que me llama poderosamente la atención por el pasado nacionalista de Holland, es que ese mismo año, aunque no se hiciera público hasta 1901, el Almirantazgo británico, a través de la Vickers y la Maxim, ordenó la adquisición de otros cinco buques de la misma clase. El mundo entero mostraba su interés por la patente de Holland, pagando con gusto el precio económico reclamado, como fue el caso de Japón (otros cinco) y Alemania.

Holland se retiró de la dirección de la Holland Torpedo-boat Company en 1904 y falleció en Newark el 12 de agosto de 1914 tras toda una vida empeñada en desentrañar el misterio de la navegación submarina, haciendo fortuna de paso.


Lectura de 1 de marzo de 2021 a las 1200 horas

                                                                         



  • Barómetro: 761,5 (Variable)
  • Termómetro: 12º
  • Higrómetro: 87%

domingo, febrero 28, 2021

Relación de publicaciones de febrero de 2021

 

Otro mes del 2021 que hemos quemado y otro en el que he intentado mantenerme activo en cuanto a publicaciones y que también he destinado para que se enfríe mi ensayo sobre la oleada de los airships, a la espera de empezar con lo más duro: la revisión.

Este febrero lo he dedicado a hablar de Alonso de Ercilla, un hombre destacado del linaje más renombrado de la villa en la que crecí, así como a la doctrina del cancelacionismo en mi columna de opinión. Por supuesto, ha habido sitio para las reseñas, que las hay para todos los gustos: fantasía, ciencia ficción, bélico, etc.

¡Que os sea de provecho!


Artículos

—Alonso de Ercilla, gentilhombre de Felipe II y autor de «La Araucana» https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2021/02/alonso-de-ercilla-gentilhombre-de.html


Reflexiones a la luz de la bitácora (opinión)

—Ver, oír y callar https://navengantedelmardepapel.blogspot.com/2021/02/ver-oir-y-callar.html


Reseñas

—Reseña a la novela «Harry Potter y el prisionero de Azkaban» https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2021/02/guardia-de-literatura-resena-harry.html

—Reseña a la película «Naves misteriosas» (1972) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2021/02/guardia-de-cine-resena-naves-misteriosas.html

—Reseña al cómic «La Aguja», de Simon Spurrier, Jeff Stokely y André May https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2021/02/guardia-de-comic-resena-al-comic-la.html

—Reseña a la película «Platoon» (1986), de Oliver Stone https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2021/02/guardia-de-cine-resena-platoon.html

—Reseña a «Hacer cómics: secretos narrativos del cómic, el manga y la novela gráfica», de Scott McCloud  https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2021/02/guardia-de-ensayo-resena-hacer-comics.html

—Reseña a la película «Érase una vez en Hollywood» (2019) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2021/02/guardia-de-cine-resena-la-pelicula.html

—Reseña al recopilatorio de relatos «Bajo dos banderas. Relatos de España en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos» (2018) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2021/02/guardia-de-literatura-resena-bajo-dos.html

—Reseña a la película «El despertar de la Fuerza», Episodio VII de Star Wars (2015) https://guardiadeimaginaria.blogspot.com/2021/02/guardia-de-cine-resena-el-despertar-de.html


jueves, febrero 25, 2021

Guardia de cine: reseña a «El despertar de la Fuerza»

Título original: «Star Wars. Episode VII: The Force Awakens». 2015. 135 min. EEUU. Dirección: J. J. Abrams. Guión: J.J. Abrams, Lawrence Kasdan, Michael Arndt (Personajes: George Lucas). Reparto: Daisy Ridley, John Boyega, Harrison Ford, Adam Driver, Oscar Isaac, Carrie Fisher, Peter Mayhew, Domhnall Gleeson, Max von Sydow, Gwendoline Christie, Lupita Nyong'o, Andy Serkis, Anthony Daniels, Mark Hamill, Greg Grunberg, Kenny Baker, Simon Pegg, Christina Chong, Miltos Yerolemou, Ken Leung, Thomas Brodie-Sangster, Harriet Walter, Iko Uwais, Yayan Ruhian, Warwick Davis, Jessica Henwick, Daniel Craig, Billie Lourd, Judah Friedlander, Liang Yang

Un arranque a una nueva trilogía que anunciaba a la perfección el poso de decepción que nos dejaría

El avance promocional de la película «El despertar de la Fuerza» nos dejó sin aliento (otro tanto sucedió, en su día, con el de «La amenaza fantasma» y la decepción fue mayúscula, aunque, eso sí, el Episodio I ha ido ganando prestancia con el paso de los años). Valía la pena darle al replay un millón de veces para que esos contados segundos bien montados nos dejaran boquiabiertos con las maniobras del Halcón Milenario perseguido por varios cazas TIE entre los pecios de una flota estelar; incluso para ver de refilón al gran Chewbacca (sigue leyendo)


Lectura de 25 de febrero de 2021 a las 1200 horas

                                                                        



  • Barómetro: 770,5 (Buen tiempo) (aunque no es lo que parece si se asoma uno por la ventana)
  • Termómetro: 11º
  • Higrómetro: 93%

miércoles, febrero 24, 2021

Lectura de 24 de febrero de 2021 a las 1200 horas

                                                                       



  • Barómetro: 769 (Variable)
  • Termómetro: 16º
  • Higrómetro: 48%

martes, febrero 23, 2021

Guardia de literatura: reseña a «Bajo dos banderas. Relatos de España en la Guerra de Independencia de los Estados Unidos», VVAA

ZENDA-Ruritania Editores SL
Primera edición: abril de 2018
Depósito legal: A 131-2018
203 páginas (incluyendo hitos
históricos del conflicto y bio-
grafía de los autores)
Recopilatorio digno de aplauso por la intención, aunque muy pobre de contenido, con escasos momentos de brillantez y mucho autor que se limita a cumplir con un compromiso

A quien no le suene, ZENDA es un proyecto editorial de reivindicación literaria e histórica de España, encabezado por Arturo Pérez-Reverte, capitán de un Tercio poblado de nombres propios de la cultura nacional (me remito expresamente a las plumas que se sumaron al recopilatorio que aquí reseño, quienes no necesitan presentación). Pecando de pedante, ZENDA bien podría conformar una especie de faro en un mar tenebroso de ignorancia, ineptitud y radicalidad en el que muchos nadan tan a gustito.

Entre otros muchos personajes del Pasado, en 2018 se quiso alisar las arrugas de la memoria (tomo prestadas estas bellas palabras al prologuista de la recopilación, Ignacio S. Galán) con respecto a don Bernardo de Gálvez, gobernador de la Luisiana y quien aportó el granito de arena y los litros de sangre a favor de la causa de George Washington en la guerra de independencia (la cuestión era joder al rey Jorge). Sobradamente conocido en los EEUU, contando hasta con una ciudad con su nombre en el estado de Texas (Galveston), su figura siempre pasó desapercibida por estos lares peninsulares, como tantos otros que fueron a las Indias a batir el cobre y más.

La plataforma, con el apoyo de IBERDROLA, convocó a doce autores para que, con pequeñas salvas, a modo de relatos breves, ficcionaran episodios vinculados con Gálvez y la guerra de independencia e los Estados Unidos, conformando el título «Bajo dos banderas» (sigue leyendo)

Lectura de 23 de febrero de 2021 a las 1200 horas

                                                                      



  • Barómetro: 769 (Variable)
  • Termómetro: 15º
  • Higrómetro: 72%

lunes, febrero 22, 2021

Lectura de 22 de febrero de 2021 a las 1200 horas

                                                                      



  • Barómetro: 764 (Variable)
  • Termómetro: 10º
  • Higrómetro: 87%

viernes, febrero 19, 2021

Lectura de 19 de febrero de 2021 a las 1200 horas

                                                                     



  • Barómetro: 759 (Variable)
  • Termómetro: 12º
  • Higrómetro: 88%

jueves, febrero 18, 2021

Guardia de cine: reseña a «Erase una vez en Hollywood»

Título original: «Once Upon A Time In... Hollywood». 2019. 165 min. EEUU. Dirección: Quentin Tarantino. Guión: Quentin Tarantino. Reparto: Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Margot Robbie, Emile Hirsch, Margaret Qualley, Al Pacino, Kurt Russell, Bruce Dern, Timothy Olyphant, Dakota Fanning, Damian Lewis, Luke Perry, Lorenza Izzo, Michael Madsen, Zoe Bell, Clifton Collins Jr., Scoot McNairy, Damon Herriman, Nicholas Hammond, Keith Jefferson, Spencer Garrett, Mike Moh, Clu Gulager, Martin Kove, James Remar, Lena Dunham, Austin Butler, Leslie Bega, Maya Hawke, Brenda Vaccaro, Penelope Kapudija, Rumer Willis, Dreama Walker, Madisen Beaty, Sydney Sweeney, Costa Ronin, Rafal Zawierucha, Julia Butters, Bridie Latona, HaleyRae Christian Cannell

Tarantino homenajea a ese periodo del Cine que le chifla, a los westerns y las producciones italianas, también al instante histórico-social, y lo hace con un cariño que el espectador agradece y degusta con deleite; aunque he de reconocer que aburre a veces

Dicen que el brutal asesinato de Sharon Tate, la esposa del director Roman Polanski, embarazada de ocho meses,  junto a Voytek Frykowski, Abigail Folger, Jay Sebring y Steven Parent (este último, sin relación con los otros), en su casa del 10050 de Cielo drive, Beverly Hills, —crimen instigado por el perturbado Charles Manson y perpetrado por varios de sus no menos desequilibrados integrantes de su “Familia”—, supuso el comienzo del fin de la Era dorada de Hollywood, así como del movimiento Hippie. Un “minúsculo” hecho traumático sucedido un 9 de agosto de 1969 fue el punto de inflexión para unos tiempos tan interesantes como los que se vivían en la segunda mitad de la década de las libertades, los mismos que Quentin Tarantino admiró con ojos infantiles y trasladó, mucho después, a la gran pantalla a través de este cuento en el que juega con la realidad histórica, alterándola a su gusto, tal y como ya hizo en «Malditos bastardos», haciendo que la noche de autos diera pie a un desenlace radicalmente distinto de aquel que acabó copando las portadas de los periódicos y los archivos policiales (sigue leyendo)