miércoles, noviembre 04, 2015

El empleo de brújulas en la navegación

Probablemente, la planchuela imantada sea el mecanismo complejo de orientación más antiguo conocido por la Humanidad. De procedencia china, dónde se la denomina Tchin-nan, hay quien le atribuye una antigüedad aproximada de 5.000 años, siendo, al parecer, referenciada en las crónicas de Hoang-ti, el mítico Emperador Amarillo, cuyo reinado se mueve entre la bruma de los siglos XXVII y XXVI a. de C. Sin embargo, un aparato que permitiera la navegación marítima dotado de aguja imantada no parece haberse descrito hasta el s. IX a. de C.

Gracias a la ruta de la Seda la aguja imantada llegó a Occidente, constando su uso hacia el s. XIII gracias a una referencia en las Partidas del rey Alfonso X el Sabio; en concreto en la Ley 28:

«Pusieron los sabios antiguos semejanza de la mar a la corte del rey, pues bien así como la mar es grande y larga, y cerca toda la tierra, y caben en ella pescados de muchas naturalezas, otrosí la corte debe ser el espacio para caber y sufrir y dar recaudo a todas las cosas que a ella vinieren de cualquier naturaleza que sean; pues allí se han de librar los grandes pleitos y tomarse los grandes consejos y darse los grandes dones; y por eso allí son necesarios largueza y grandeza y espacio para saber los enojos y las quejas y los desentimientos de los hombres que a ella vinieren, que son de muchas maneras, y cada uno quiere que pasen las cosas según su voluntad y su entendimiento. Por lo que por todas estas razones es necesario que la corte sea larga como la mar; y aun sin estas hay otras en que le semeja, pues bien así como los que andan por la mar en el buen tiempo van derechamente y seguros con lo que llevan y arriban al puerto que quieren, otrosí la corte, cuando en ella son librados los pleitos con derecho van los hombres en salvo y alegremente a sus lugares con lo suyo, y de allí en adelante no se lo puede ninguno contrastar, ni han de haber por ello alzada a otra parte. Y bien así como los marineros se guían en la noche oscura por la aguja, que les es medianera entre la estrella y la piedra, y les muestra por donde vayan, tanto en los malos tiempos como en los buenos, otrosí los que han de ayudar y aconsejar al rey se deben siempre guiar por la justicia, que es medianera entre Dios y el mundo en todo tiempo, para dar alardón a los buenos y pena a los malos, a cada uno según su merecimiento».

Por su parte, el filósofo mallorquín Raimundo Llul dejó escrito hacia 1272 que «la aguja tocada al imán, señalaba al septentrión, y que así como la aguja náutica dirige a los marineros en su navegación, del mismo modo la discreción dirige al hombre en la adquisición de la sabiduría».

Para el s. XIV se conoce (aunque se detalla en 1269 por el erudito galo Peter Peregrinus) una variante de la brújula más elaborada, colocada en una pequeña caja de madera llamada boxola y rematada con un cristal esférico donde se indicaban los rumbos, debiendo coincidir el punto N con la proa de la embarcación: ésta es la llamada la brújula seca. Este método, no huelga comentar, provocaba grandes confusiones a los timoneles y errores en la navegación; siendo que la solución definitiva la daría el marino italiano Flavio Gioia en 1302 ideando la conocida rosa de los vientos sobre la planchuela imantada, por lo que se le atribuiría, erróneamente, la autoría de la invención de la brújula.

Incluso Dante, con su Divina Comedia (1380) no se resiste a mentar la brújula: «[...] Cuando la danza y otro gran festejo del cántico y del mutuo centelleo, luz con luz jubilosa y reposada, a un mismo tiempo y voluntad cesaron, como los ojos se abren y se cierran juntamente al placer que les conmueve; del corazón de una de aquellas luces se alzó una voz, que como aguja al polo me hizo volverme al sitio en que se hallaba [...]».

Se da por hecho que para el s. XV ya contábamos con la brújula líquida que, junto a la rosa de los vientos de Gioia y unas cuantas innovaciones más, es la brújula que utilizamos en la actualidad.

Lectura de 4 de Noviembre de 2015 a las 1200 horas



  • Barómetro: 751,5 (Variable). Cúmulonimbos
  • Termómetro: 17º
  • Higrómetro: 49%

4 de Noviembre de 2015







martes, noviembre 03, 2015

De ganadores y posts que marcan el número 5.000


Lo suyo habría sido hacerse eco al día siguiente, es decir, el pasado día 30 de Octubre, pero no creo que se soliviante nadie porque haya dejado, a propósito, esta noticia o «aviso» para que coincida con el post número 5.000 de El Navegante del Mar de Papel. Tras verme en la situación forzada de escribir unas cuantas palabras para la entrada correspondiente al noveno aniversario de este blog, celebrado el 23 de Octubre, consideré innecesario traer a estas líneas (de nuevo) ideas consagradas y reiteradas sobre el impío paso del Tiempo sobre las cuadernas de este «buque” y de su comandante (es algo imposible de evitar, creedme); así que no pido disculpa alguna al respetable y, menos aún, permiso para que os haga partícipes ahora de la siguiente nueva: he sido galardonado con el primer premio del II Concurso de Relato corto de la Biblioteca pública de Pontevedra «Antonio Odriozola», siendo esta participación mi bautismo de fuego en estos lances públicos y reducidos (puede que se deba a que nunca he sido muy amigo de las «distancias cortas», pues me gusta enrollarme como una persiana vieja con mis ideas, por mucho que me vea luego hostigado, sin víveres ni municiones, por ese temor sin nombre que me arrincona al grito de «termínalo cuanto antes»).

Podría resultar curioso a ojos de quien me lea que alguien como yo, que ya lleva a sus espaldas una pequeña colección de títulos con su firma, se «rebaje» reservar este día y este post a algo que debería ser de menor entidad para él; pero yo no lo considero así y a mis próximas líneas (donde resumo la experiencia) me remito.

En una de mis habituales visitas de viernes a la biblioteca, topé con un cartel que anunciaba la convocatoria a este concurso de relato corto. Aún sin llegar a comprender muy bien cómo plasmar la referencia en la que debía constar la ciudad de Pontevedra dentro del texto, me dispuse a probar suerte. ¡Qué leñe!, cualquier oportunidad para obligarte a escribir es bienvenida y no ha de ser desechada por nadie que pretenda alimentar su alma de escritor (por mucho que ésta se haya quedado una larga temporada tan solo habitando en la uña del dedo gordo del pie). Por ahora no me lo tengo tan creído como para eructar con arrogancia una frase del tipo: «concursos y relatos breves a mí, ¡bah!». No, amigos, no.

Era la ocasión perfecta para desenterrar una historia nueva gracias a un evento del que no queda poso alguno en la memoria colectiva de la ciudad: cuando se ejecutó el primer vuelo de avión sobre los cielos de Pontevedra, hace ya la friolera de 104 años. Ya sabéis todos que soy un buscador de menudencias de la Historia y ese minúsculo monoplano pilotado por su inventor se aprestaba a volver a alzarse sobre el aire, conmigo como improvisado narrador de un pequeño relato con un marcado acento decimonónico.

Así es como nació al mundo de las Letras el pequeño Julián y el licenciado don Pedro una mañana de domingo de 1911, entusiasmados en mis folios con el progreso a pesar de la pobreza que se cebaba a su alrededor.

No me descargué las bases del concurso, por lo que pasaba a Word mis notas manuscritas sin ser consciente del amargo trago que me esperaba: cortar y cortar. Cuando terminé y comprobé las exigencias técnicas para participar, me encontré con que me sobraba una página entera, lo cual es pavoroso, pues cortar solo tiene legitimidad cuando en el texto se encuentran «pedazos de grasa» que emponzoñan la carne escrita, no cuando se han superado los límites y el cuchillo del Delete termina haciendo estragos sobre los cuerpos de los personajes. Aún así, tengo la confirmación de que superé el trance con éxito; el premio lo demuestra.

El pasado jueves 29 se celebró la entrega de premios y me sentí feliz, aún a pesar de saberme ganador desde el viernes anterior y a que me costó leer mi relato en voz alta (y no solo por contar con la compañía nada deseada del «cuñado» que se deja caer sobre mis pulmones, garganta y nariz cada otoño-invierno); pero siempre es agradable alimentar el hogar interior con leños en forma de reconocimientos a tus esfuerzos, dando igual cuántos libros hayas publicado hasta la fecha, pues, en mi caso, me ha servido para que me conozcan como escritor en la ciudad en la que resido y eso, probablemente, sea el mejor premio.

De nuevo, aprovechando la ocasión festiva, dar las gracias a la Biblioteca pública de Pontevedra, por esta oportunidad y reconocimiento, y a todos los que nunca habéis dudado de que mis palabras son dignas de resistir el castigo del viento del olvido.

He aquí el enlace en el que podréis leer los tres relatos premiados: http://bibliotecapontevedra.blogspot.com.es/2015/10/blog-post.html






Lectura de 3 de Noviembre de 2015 a las 1200 horas



  • Barómetro: 750,5 (Variable). Cúmulos
  • Termómetro: 16,5º
  • Higrómetro: 49%

3 de Noviembre de 2015







viernes, octubre 30, 2015

Lectura de 30 de Octubre de 2015 a las 1200 horas



  • Barómetro: 750 (Viento-Lluvia). Cúmulos
  • Termómetro: 17º
  • Higrómetro: 49%

30 de Octubre de 2015





jueves, octubre 29, 2015

"Time Of The Season" The Zombies



Mítica canción de este grupo, que forma parte del álbum Odessey and Oracle de 1967

Lectura de 29 de Octubre de 2015 a las 1200 horas



  • Barómetro: 750 (Viento-Lluvia). Cúmulos
  • Termómetro: 16º
  • Higrómetro: 48%

29 de Octubre de 2015






miércoles, octubre 28, 2015

Homenaje de la Reichsmarine a Isaac Peral


El comandante Lothar von Arnauld de la Perière leyendo su discurso homenajeando a Isaac Peral (htpp://www.fregatte-emden.de/)
No hubo nadie como los alemanes para sacar punta al lápiz con el que se escribiría buena parte del arte de la guerra durante la primera mitad del s. XX, dominando las aguas desde el silencio y comportándose como auténticos lobos hambrientos ante vastos rebaños de ovejas metálicas que surcaban los mares.

Nadie como ellos supieron dar la justa importancia al submarino, siendo pioneros en un elemento cuyo mayor exponente de dicha arma, con sus elementos más característicos, fue el teniente de navío Isaac Peral y Caballero. Así no es de extrañar que el día 3 de Enero de 1929 una guardia de honor, con el capitán de fragata Lothar von Arnauld de la Perière, comandante, por aquel entonces, del crucero rápido Emden, a la cabeza, mostrara sus respetos al brillante oficial e ignorado inventor cartagenero ante su mausoleo.

Puede que sea extraño que el comandante de una unidad de superficie honre a uno de los grandes pioneros del buque sumergible, pero ni el nombre del comandante del Emden es ajeno a esta arma, como tampoco lo era la localidad de Cartagena. Por un lado y durante la Gran Guerra, von Arnauld de la Perière estuvo al mando del submarino U-35, el primer buque operativo que contempló Cartagena, donde se instalaría la Escuela de Submarinos y donde arribarían los primeros cuatro submarinos, clase A (el primero el 31 de Enero de 1917), con los que contaría la Marina de Guerra española. Es curioso que, habiéndose creado el Arma submarina española el 17 de Febrero de 1915, el primer navío de este tipo que recibió la milenaria ciudad fuera el U-35 un 21 de Junio de 1916.

Von Arnauld de la Perière, aquel año de guerra, había recibido las órdenes oficiales de entregar en España una carta personal del káiser Guillermo para el rey Alfonso XIII, por la cual agradecía de todo corazón la extraordinaria labor humanitaria que el monarca español encabezaba, recaudando fondos y protegiendo a refugiados de guerra. En concreto, el Káiser quería agradecer el acogimiento ofrecido a los ciudadanos alemanes residentes en el Camerún, aislados y desprotegidos por la lejanía con la Metrópoli.

Las órdenes extraoficiales se centraban en exfiltrar a un espía llamado Wilhelm Canaris.

Para ello, el U-35, el que sería el submarino alemán con los cruceros más exitosos de la Gran Guerra (5 millones de toneladas apuntadas), entró en el puerto de Cartagena y el comandante fue recibido por las autoridades civiles y militares de la ciudad. Von Arnauld de la Perière aprovechó la rápida visita, que no podía extenderse más de 24 horas para no verse internado conforme al Derecho de la Guerra en un país neutral, para realizar un primer homenaje a Isaac Peral. Las reclamaciones de los delegados ingleses y franceses, obligó al comandante germano a zarpar de forma apresurada y sin Canaris abordo.

Pasados los años y gracias a que el Emden, casi recién salido de los astilleros de Wilhelmshaven*1, hacía las funciones de escuela de guardias marinas*2 y, al igual que nuestro Juan Sebastián Elcano, realizaba cruceros de circunnavegación*3, se le daría a von Arnauld de la Perière una nueva oportunidad, más relajada, de honrar la figura de Isaac Peral. Acababa de recibir el mando del buque escuela y la primera escala del que sería segundo viaje de circunnavegación iba a ser Cartagena.

Las puertas del cementerio de Nuestra Señora de los Remedios fueron cruzadas por la oficialía al completo la oficialía del Emden y un trozo de marinería del mismo, junto al cónsul alemán y diversas autoridades, siendo que el capitán de navío Luis Verdugo representaba a la Armada española y el alcalde de Cartagena, Alfonso Torres, representaba a la viuda de Isaac Peral por petición expresa de ésta*4.

La banda de música interpretó el himno alemán y la Marcha Real, tras lo cual el comandante von Arnauld de la Perière depositó una corona de flores en la tumba de Peral y pronunció un sentido discurso de homenaje. Añadió que se sentía orgulloso de depositar dicha corona en nombre de la Marina alemana y de representarla en suelo español y en Cartagena para ser más concretos. 

Los hombres del Emden también aprovecharon la ocasión para visitar otra tumba, la de su compatriota y compañero de armas Karl Wladislaw Schukalla, miembro de la dotación del U-39, quien falleció el 12 de Noviembre de 1918, recibiendo cristiana sepultura en Cartagena*5.



El crucero rápido Emden en el puerto de Cartagena (Mundo Gráfico de 9 de Enero de 1929)


El comandante von Arnauld de la Perière en la cubierta de su navío, rodeado por los asistentes a la conferencia que impartió antes de bajar a tierra y visitar la tumba de Peral (Mundo Gráfico de 9 de Enero de 1929)


Ante el mausoleo de Isaac Peral y Caballero (Mundo Gráfico de 9 de Enero de 1929)

Lectura de 28 de Octubre de 2015 a las 1200 horas



  • Barómetro: 750 (Viento-Lluvia). Cúmulos
  • Termómetro: 15,5º
  • Higrómetro: 46,5%

28 de Octubre de 2015