sábado, septiembre 30, 2017

Resumen de publicaciones de Septiembre de 2017

Ficha de fauna
—El celacanto es un ser de los mares que se creyó extinto, únicamente recordable por sus huellas en la piedra, pero resultó que estaba muy vivo. He aquí un pequeño artículo dedicado a tal particular pez y a sus descubridores https://goo.gl/55Fz1a

Reflexiones a la luz de la bitácora (opinión)
—«Y, ahora, con Cristóbal Colón. Pero, ¿qué pasa con Sheridan?» No todos los golpes los ha de encajar el bueno de Colón, cabeza de turco ideal para cierta latosa y moralista campaña tan trasnochada como de moda. Que no se olviden del general Sheridan y de otros, que hagan el favor https://goo.gl/Vgp3Hi

Colaboración con HRM Blog
—Artículo dedicado al invento del capitán de caballería Camilo Trápani y Lara: carro estratégico de una sola rueda: https://goo.gl/eAvFSu

Reseñas
—Reseña a la autobiografía «18 meses de cautiverio», escrita por el teniente coronel Eduardo Pérez Ortiz, testigo del Desastre de 1921 https://goo.gl/SX5Eet
—Reseña a la película «La mujer del año» con Spencer Tracy y Katherin Hepburn https://goo.gl/ZDaaYv
—Reseña a la Décima temporada de «Expediente X» https://goo.gl/4mfWcH
—Reseña a la película «La la land» https://goo.gl/ZrCWiD

jueves, septiembre 28, 2017

«We Gotta Get Out Of This Place», The Animals



In this dirty old part of the city
Where the sun refuse to shine
People tell me there ain't no use in trying
Now my girl you're so young and pretty
And one thing I know is true
You'll be dead before your time is due
I know
Watch my daddy in bed and tired
Watch his hair been turning gray
He's been working and slaving his life away
Oh yes, I know it
He's been working so hard
I've been working too babe
Every night and day
Yeah yeah yeah yeah
We gotta get out of this place
If its the last thing we ever do
We gotta get out of this place
'Cause girl, there's a better life
For me and you
Now my girl you're so young and pretty
And one thing I know is true, yeah
You'll be dead before your time is due
I know it
Watch my daddy in bed and tired
Watch his hair been turning gray
He's been working and slaving his life away
I know
He's been working so hard
I've been working too babe
Every day baby
Yeah yeah yeah yeah
We gotta get out of this place
If its the last thing we ever do
We gotta get out of this place
Girl, there's a better life
For me and you
Somewhere baby
Somehow I know it baby
We gotta get out of this place
If its the last thing we ever do
We gotta get out of this place
Girl, there's a better life for me and you
Believe me baby
I know it baby
You know it too

Lectura de 28 de Septiembre de 2017 a las 1200 horas



  • Barómetro: 758 (Variable). Despejado
  • Termómetro: 19,5º
  • Higrómetro: 45,5%

miércoles, septiembre 27, 2017

«1808 Madrid»



Hoy vengo a haceros saber de un proyecto de mecenazgo que, en mi opinión, merece la atención de todos los que paseamos por esta tablazón, que bebemos los vientos por la Historia. Un proyecto de mecenazgo que persigue publicar un cómic ambientado en el Madrid del 2 de Mayo de 1808, con el sello editorial Cascaborra.

El mecenazgo no busca una simple aportación económica con un mero reconocimiento. Como podréis apreciar en la banda derecha, según el importe se tiene derecho a distintos productos o recompensas, todo ello con gastos de envío incluidos.

Ya quedo poco, así que os animo a colaborar para que esta bella iniciativa vea la luz en este país de sombras, agradeciéndoos yo, en nombre de Cascaborra, vuestro interés.


Lectura de 27 de Septiembre de 2017 a las 1200 horas



  • Barómetro: 758,5 (Variable). Estratocumulos
  • Termómetro: 19,5º
  • Higrómetro: 45,5%

martes, septiembre 26, 2017

Guardia de cine: reseña a «Ciudad de las estrellas (La, La, Land)»

Título original: «La, La, Land». 2016. USA. Musical. 2 horas y 8 minutos. Dirección: Damien Chazelle. Guionista: Damien Chazelle. Elenco: Ryan Gosling, Emma Stone, Rosemarie DeWitt

La película del año 2016 es un calco barato a un relato del que ya estamos bastante hartos, no despertando emoción alguna aún con todo el acompañamiento musical del que se la quiera dotar

Debido a un exagerado sentimiento de respeto por el trabajo ajeno, soy de aquellos cuya lista de “abandonos” o “inconclusos” no es muy amplia; soy de aquellos que se ruborizan con la simple idea de levantarse y largarse nada más comenzada la representación cuando sabe bien que no merece la pena seguir plantando raíces en el asiento. De algún modo se me espesa la sangre y, por ello, quedo irremediablemente condenado a soportar hasta el último segundo o línea; a no ser que algo extraordinario, un Aquarius de valor y desvergüenza, me libere de las cadenas e imprima velocidad a mis piernas.

El aguantar hasta los títulos de crédito de «La, La, Land» ha supuesto un esfuerzo titánico. «La, La, Land», esa película que, como ya nos viene acostumbrando Hollywod, arrasó en la ceremonia de los Oscar ante un plantel de rivales menesterosamente guarnecidos. De entre lo malo y lo menos malo hay que escoger una opción.

Durante meses estuvieron atosigándonos día y noche con la “película del año”, otro musical, género Guadiana donde lo haya dentro de las obsesiones cíclicas de la Industria norteamericana. Ni las defensas más aguerridas, ni la cera de oídos más espesa, nos libró de los efectos del bombardeo por saturación al que nos sometieron como díscolas ovejitas a las puertas de una sala de cine: hay que visionar «La, La, Land» pues es el “film que enamora”.  

Alto, alto. No nos pasemos de la raya ni nadie intente colarnos gato por liebre con una película que en su salida al mercado del DVD se puso a la venta unos 5 € más barato que el resto de producciones de su misma quinta, y eso que luce una bonita cinta en amarillo con su colección de reconocimientos angelinos.

El galardón de Fotografía está concedido con todas las de la ley y la banda sonora instrumental es preciosa, un canto de amor al jazz; pero los demás premios… Es que había que entregárselos a alguien, ¿verdad? Si Penélope Cruz tiene su estatuilla, Emma Stone debe llevarse la suya cuando ha actuado mil veces mejor en otros tantos títulos. A lo que añado la siguiente cuestión: ¿En serio que no se pudo encontrar en el cásting a una pareja que, al menos,  no desafinara? Pues cuando los tortolitos le dan a los gorgoritos lo único que causan es un maremoto de vergüenza ajena y propia como amante de la música que soy.

La historia en sí es insípida de principio a fin, sin otro color que el de la deliciosa fotografía. Es un calco barato a un relato trillado y que no despierta emoción alguna, aún con acompañamiento musical, bailecitos y esguinces de tobillo. Los primeros diez minutos representaron una dura prueba; aguantar hasta la hora fue como una travesía por el desierto. Acabé llegando al final con la sensación de que había perdido dos horas de mi vida en un estúpido ejercicio de aburrimiento.

Solo felicitar a los de Marketing por haber colado una película mediocre hasta el 90% como una de las imprescindibles dentro de la filmografía moderna norteamericana. Y no sigo pues sería absurdo.

Lectura de 26 de Septiembre de 2017 a las 1200 horas



  • Barómetro: 758,5 (Variable). Despejado
  • Termómetro: 19º
  • Higrómetro: 45,5%

jueves, septiembre 21, 2017

«Gimme Shelter», Rolling Stones




Oh, a storm is threat'ning
My very life today
If I don't get some shelter
Oh yeah, I'm gonna fade away

War, children, it's just a shot away
It's just a shot away

Oh, see the fire is sweepin'
Our very street today
Burns like a red coal carpet
Mad bull lost its way

War, children, it's just a shot away
It's just a shot away

Rape, murder!
It's just a shot away
It's just a shot away

Rape, murder!
It's just a shot away

The floods is threat'ning
My very life today
Gimme, gimme shelter
Or I'm gonna fade away

War, children, it's just a shot away
It's just a shot away

I tell you love, sister, it's just a kiss away
It's just a kiss away
Kiss away

Lectura de 21 de Septiembre de 2017 a las 1200 horas



  • Barómetro: 757 (Variable). Lloviendo suave
  • Termómetro: 19º
  • Higrómetro: 45,5%

martes, septiembre 19, 2017

Guardia de televisión: reseña a «Expediente X, Temporada 10ª»

Título original: «X-files». 2016. Canadá. Ciencia-ficción. Ocho capítulos. Director: Chris Carter. Guionista: Chris Carter. Elenco: Gillian Anderson, David Duchovny, Mitch Pileggi

El regreso a la pantalla de «Expediente X» ha levantado dispares y enfrentadas pasiones. Yo habría pedido más, pero no por ello esta 10ª temporada desmerece el esfuerzo

Cuando se dio por emitida la 10ª temporada de «Expediente X» en los canales de pago, las voces reprobadoras no tardaron en hacerse notar en los corrillos y líneas de sangre de las redes sociales. Tenían que dar a luz e imponer sus opiniones, que todo el mundo las leyera o escuchara sin excepción, vanagloriándose de poder influir a las masas informes: «Este Expediente X NO es lo mismo».

Con esas míseras palabras y nada más se sintieron satisfechos. Bastaban. Sobraban. ¿Para qué esforzarse en los tiempos que corren, corren y corren como pollos sin cabeza?

No. El «Expediente X» de 2016 no es lo mismo. Quizá hayan transcurrido demasiados años; quizá haya una excesiva separación temporal entre la 9ª y la segunda película de la franquicia y este retorno de unos maduros Mulder y Scully. Resulta innegable que la población de arruguitas y canas ha prosperado, como en la imagen que nos devuelve a nosotros mismos el espejo cada mañana, aunque he de reconocer que me pone mucho más Gillian Anderson ahora, bien pasados los cuarenta, que cuando tenía veinte años (su estilismo de entonces, calcado del de la secretario de Estado de la Administración Clinton, Madeleine Albright, no le hacía justicia).

Las cosas son como son y han variado algo los rostros y se han saturado los guiones de constantes jocosidades del tipo «yo soy de la vieja escuela: era pre-Google».

No es lo mismo, pero, ¿qué se esperaba la gente? «Expediente X» es una de las series clave de los años ’90 del pasado siglo y, por tanto, mitificada hasta extremos absurdos. Como fútiles anacoretas adoradores de lo ortodoxo ahí están los críticos para refunfuñar con los labios apretados, sin razonar su enojo y decepción. «No es lo mismo; no es lo mismo»; vale, no es lo mismo, ¿y qué?

Por mi parte, no he encontrado en esta 10ª temporada nada que la haga desmerecer con respecto a las vetustas entregas originales. Son menos capítulos (6 contra 24) que condensan con firmeza el espíritu de la serie, con su hueco para alienígenas (los episodios de esta temática siempre fueron mis favoritos), monstruos y mutantes, entes imposibles y hasta cierto elemento cómico. Incluso nos han dejado con un palmo de narices con el final del sexto capítulo; aunque reconozco que no me ha sido plato de mi gusto en qué se ha concretado la conspiración humano-extraterrestre liderada por el Fumador.

Quizá discrepe alguien conmigo en este último punto. Le parecerá genial el vuelco de esa conspiración, pero el objetivo final resulta, cuanto menos, demasiado traído a la ficción durante los últimos años.

Otro aspecto desfavorable es la irrupción de la pareja de agentes del FBI Miller y Einstein. Voy a explicarme: se advierte cierto interés de la productora por revitalizar la franquicia, lo cual me parece espléndido, colocando a estos jóvenes como discípulos/sucesores de Mulder y Scully, para cuando los cuerpos no den para más, heredando el sótano donde empalidecen los dos héroes de «Expediente X», pero el calco que hay entre ambos dúos es ridículo: los nuevos agentes son un par de ovejas Dolly de los protagonistas. Miller es un fanático de los fenómenos paranormales y Einstein una escéptica doctora en Medicina; pero su paralelismo sobrepasa no solo el aspecto físico sino a sus apellidos: Mulder-Miller, Scully-Einstein. Esto, lejos de crear una personalidad propia y atractiva, hace que el televidente veterano sienta más apego por los personajes originales y observe con recelo a los “usurpadores”.

Por otro lado, el personaje de Tad O’Malley, con su rollito conspiranóico, con programa por Internet y limusina en la puerta del estudio, me parece incluso infantil.

Es posible que a más de uno le resulte un tanto pesado el recurso narrativo de los remordimientos de Scully como madre que tuvo que dar en adopción a su hijo, y que se extienden a lo largo de los seis capítulos de los que consta la temporada sin excepción, entre los que apenas se cuelan unos pocos meses de descanso. Es nomotético que prime tan poderoso sentimiento: da profundidad (innecesaria) a Scully y a la solución que se adivina para los últimos instantes del sexto episodio; sin embargo, la condensación que sufre esta entrega puede que convierta tan valioso ingenio en un cliché.

Mi opinión respecto a esta 10ª temporada es que quiero ver la 11ª cuanto antes, pues nos ha dejado con un palmo de narices en un congestionado puente sobre el río Potomac, en mitad de una pandemia mundial y bajo el foco de un OVNI; ahí es nada. 

Sí, este regreso de Mulder y Scully podría haber tenido más, mucho más; pero no por ello deja de ser triunfal.

Lectura de 19 de Septiembre de 2017 a las 1200 horas



  • Barómetro: 758 (Variable). Cirros
  • Termómetro: 18º
  • Higrómetro: 44%