- Barómetro: 758 (Variable)
- Termómetro: 17º
- Higrómetro: 73%
Navegando por el Mar de Papel Moneda, y otros mares... (Sailing at Sea of Banknotes, and others seas...)
Una temporada atípica que, con una fórmula ochentera, ha querido presentar distintos aspectos sin llegar a profundizar o resolver nada
Acabo de terminar de ver esta última temporada, aunque no parezca, ni mucho menos, que sea el final por mucho que Din Djarin y Grogu se apalanquen en Nevarro. Supongo que el asunto del aprendizaje mandaloriano dará de sí, como todo el tema que lleva siendo el eje de la acción desde el minuto número uno.
Eso sí, es una temporada que provoca sentimientos enfrentados de los que yo no me puedo jactar de haberme visto indemne. Son un conjunto de capítulos sin mucho tino, desproporcionados y para nada equilibrados. Incluso estoy con que existe algo de relleno, aún con la excusa, que me parece válida, de seguir la estructura de muchas series de los años 1980, en las que había capítulos enteramente dedicados a ciertos personajes o a tramas secundarias y terciarias, abandonando la senda principal. Vale, de acuerdo, sin embargo no está bien llevado. Todo esto me conduce a la conclusión de que, a pesar de las buenas intenciones de Filoni y Favreau, con esos guiños a productos de la franquicia como Rebels, se quiere estirar la cosa hasta romperla. Puede que la culpa no sea suya, sino de la Kennedy (sigue leyendo)
Portofino, en la Riviera italiana, al sudeste de Génova, según Arthur Taylor para el anuncio de la ginebra Gilbey, encontrado en el Playboy de septiembre de 1992
No sé si habéis oído hablar del “modo monje” para “contrarrestar” las perversiones y distracciones del teletrabajo, pues ya sabéis que para algunos lumbreras de recursos humanos, eso de trabajar desde casa es “malísimo” para la productividad del currito.
Yo, personalmente, considero que trabajar en casa, libre de clientes y de llamadas telefónicas, así como de gente dándole a la sin hueso a dos centímetros de tus oídos, mejora el rendimiento y no al revés.
Ahí van mis impresiones.